miércoles, 30 de mayo de 2012

La indiferencia, la dejadez y la crisis


Uno de los serios problemas que ha favorecido que esta crisis y este recorte de derechos se hayan extendido tanto se debe a la escasa movilización ciudadana. El que esta haya sido tan baja es consecuencia, en gran parte, a que se ha aceptado de forma obediente y sin pensar lo que nos  dicen esos medios de comunicación que pertenecen a las grandes empresas:

…todo lo cual ha disminuido la capacidad de respuesta de las clases sociales que soportan los efectos negativos de estas políticas consiguiendo incluso presentar tales cambios como inevitables y los únicos posibles para que la gente que los sufre en mayor medida, los trabajadores, las mujeres, los jóvenes, los pensionistas, los parados… no se den cuenta de lo que pasa y se conviertan, por el contrario, en los propios soportes de las políticas que les reducen continuamente sus ingresos y su bienestar.
Fuente: Vicenc Navarro, Juan Torres y Alberto Garzón. Hay alternativas.

Todo esto debería llevarnos a reflexionar un poco  más sobre nuestra propia sociedad y su funcionamiento. Sin una reflexión sobre ello difícilmente podremos hacer algo válido. No solo es posible, sino que es necesario; si queremos que la situación social y también la económica mejoren, tendremos que poner de nuestra parte. Quienes viven en el privilegio y en el lujo no lo van a abandonar para pararse a pensar en los demás, es el egoísmo humano, tan característico y pertinaz. Esto si que no lo vamos a cambiar.
La pasividad, la indiferencia son males que acostumbran a acompañar al ser humano, y tienen unos efectos atroces sobre la sociedad. Son tan dañinos tanto porque echan a perder la enorme capacidad creativa del ser humano, como porque se pierde sensibilidad al sufrimiento de los demás. Esta pasividad ha hecho que lo que costó mucho trabajo y sacrificio conseguir, como fueron los derechos humanos, y los laborales dentro de ellos, se empiecen ahora a perder. Hace no tantos años, menos de 50, muchos de los derechos que hoy se tienen por supuestos y casi por obligatorios no existían o estaban muy limitados. Las vacaciones pagadas, una asistencia sanitaria gratuita de calidad, las bajas por enfermedad, por paternidad o por accidente laboral, las 35 o 40 horas semanales laborales, la seguridad en el trabajo o el derecho a formar sindicatos libres son algunos de ellos. El error ha estado en pensar que van  a estar ahí siempre. Ahora estamos viendo que no es así, que están amenazados de desaparición de forma bastante seria. Es lógico todo esto que está pasando, lo recuerdo de nuevo, lo que no se cuida se pierde.
Esta crisis, que es una crisis para la mayoría de la población, que ha visto y verá reducir sus ingresos y su calidad de vida, vendrá bien para que se vea que no se trata de un problema puntual, ni en el tiempo ni en el espacio. Va a afectar y afecta ya a buena parte del mundo, que es controlado por las  grandes empresas industriales y financieras. La llamada y supuestamente conocida globalización, es una globalización de la pobreza. Es bueno que nos toque también lo que ya sufrieron hace años países como Brasil, El Salvador, Nicaragua, Venezuela o cualquier otro lugar sometido a la tercermundialización impuesta por el poderoso mundo de los negocios. Ahora llega aquí.
Recuerdo la indiferencia y la justificación que veía en muchas personas cuando miles de bombas caían sobre las ciudades y pueblos de Serbia, Irak o recientemente en Libia. Bien, esas bombas fabricadas aquí, en occidente, y lanzadas y dirigidas desde occidente,  tenían como misión someter a todos estos países a las reglas del “mercado”, no a defender a supuestos derechos humanos. Las guerras siempre han tenido ese objetivo. La penuria social y económica que hoy padece Serbia, Bosnia, Irak, Libia o Nicaragua  no es tan diferente en su origen a la nuestra, tiene unos mismos actores, aunque con métodos algo diferentes. Allí se empleó la guerra, que muchos de nosotros justificamos, y aquí, y también allí, se utilizaron los medios de comunicación, cuando no la policía. Diferentes medios, un mismo fin. Como sobre este tema hay tanta desinformación, recomiendo la lectura de obras de gran importancia sobre por ejemplo los sucesos de la guerra en Yugoslavia, como son las realizadas por Michael Parenti o Michael Collon que indicó en la bibliografía recomendada.
La crisis económica mundial y la guerra, también extendida mundialmente, están íntimamente relacionadas. La segunda consigue poner y establecer los sistemas económicos que conducen a la primera. La guerra ha sido históricamente, y lo es hoy, un enorme negocio para quienes la provocan y la ganan, una élite en el poder, y ha sido también fuente de desdicha y destrucción para las poblaciones que las padecen, tanto los que sufren su brutalidad como quienes pagan sus costos.
La indiferencia ante este mundo de pobreza forzada en un mundo rico, de sufrimiento y violencia innecesarios en un planeta donde podía imperar la concordia, es como un cáncer que ha corroído nuestra sociedad y también nuestro propio corazón. Combatámosla, no seamos indiferentes al sufrimiento de otros seres humanos, esto nos embrutece, y nos conduce a ser finalmente sus próximas víctimas.

Uno de los mayores pecados siempre, y más en días como estos, es la indiferencia, mirar para otro lado. La indiferencia es peor que otros supuestos vicios como pueden ser la precipitación, el fanatismo…Y después ¿qué nos ha pasado? Las causas serían muchas, pero hay una que destaca por encima de todo: el dinero se ha convertido en el nuevo dios de nuestra sociedad, el capitalismo manda por encima de cualquier cabeza y la política se ha sometido completamente a ello. Es uno de los peores males que sufrimos en este momento. En una supuesta democracia, el ciudadano es el que manda sobre el político y este se limita a controlar su dinero; pero ha ocurrido todo lo contrario y el dinero manda al político, mientras el político se ríe del ciudadano.
Entrevista a Javier Sádaba. Diario de Noticias, viernes 18 de mayo de 2012.

Si la política se ha corrompido tanto, sirviendo solo a los más privilegiados en la sociedad y a ellos mismos, deberemos cambiarla. Dejando de dar vueltas sobre la que ya no funciona y formar agrupaciones políticas realmente democráticas que sirvan a quien deben de servir, a la mayoría de los ciudadanos. Esto puede parecer ahora una utopía en un mundo dominado por el egoísmo y la insensatez, pero en realidad no es más que sentido común y un beneficio finalmente para prácticamente todos.
Al final tendrán que ser los propios ciudadanos los que deban tomar el toro por los cuernos. Los que ahora viven en el privilegio no van a cambiar algo que les beneficia. Y seguir apoyando esta poca  vergüenza política y económica es poco inteligente. Se puede cambiar si se quiere, tal vez necesitemos más tiempo de estrecheces y penurias para entenderlo, cuando en realidad esto se podía haber atajado antes sin que sucediese todo el sufrimiento que está ocurriendo y ocurrirá.
La salida de la crisis solo ocurrirá si hay un cambio en el modo de hacer la economía y la política. Que la crisis esté aumentando de forma muy notoria la pobreza, donde en España la pobreza  infantil alcanza un record histórico en 2012 del 26 %, un 10 % más que en 2008, debe levantar todas las alarmas. Más si cabe viendo que el sector privilegiado de la sociedad es cada vez más y más rico, aumentando su enorme riqueza a costa del resto de la población.
¿Se puede permitir que la generación  que nos siga viva en pobreza en un mundo más rico y con más medios? Piensen la respuesta.

(Extracto de: La crisis vista por un ciudadano. Cómo salir de la crisis)

martes, 22 de mayo de 2012

USO Y ABUSO DE LA PALABRA GENOCIDIO: Truth Addict: When it comes to "genocide," Guardian UK's George Monbiot has pulls a Hitchens

Sobre los usos y abusos  del término genocidio recomiendo un artículo publicado en Truth Adict, cuyo enlace adjunto. En él se menciona los estudios hechos por diferentes autores, entre ellos Herman y Peterson, cuyo libro The politics of Genocide es una obra fundamental para entender la manipulación política, la doble vara de medir y la hipocresía que acompaña a muchas de las informaciones de los grandes medios de comunicación.
En mi libro sobre Estados Unidos también trato este tema al hablar sobre lo ocurrido en Ruanda y en Yugoslavia en los años 90.

Truth Addict: When it comes to "genocide," Guardian UK's George Monbiot has pulls a Hitchens

jueves, 10 de mayo de 2012

No hay motivos humanitarios en una guerra



A diferencia de la izquierda latinoamericana, la patética versión europea [de la izquierda] ha perdido todo sentido de que significa hacer política. No intenta proponer soluciones concretas a los problemas, y solo es capaz de tomar posiciones morales, en particular denunciando a dictadores y violaciones de derechos humanos en tonos grandilocuentes. La izquierda social-democrática sigue en el mejor de los casos a la derecha con unos años de retraso y no tiene ideas propias. La izquierda "radical" a menudo lleva a cabo tanto una denuncia de los gobiernos occidentales en cualquier forma como la demanda de que esos mismos gobiernos intervengan militarmente en todo el planeta para defender la democracia. Su falta de reflexión política los hace ser muy vulnerables a las campañas de desinformación y los convierte en pasivos animadores de las guerras de EE.UU y la OTAN. Esta izquierda no tiene un programa coherente y no sabría que hacer incluso si un Dios los pusiese en el poder.
Jean Bricmont.

Estas palabras de Jean Bricmont reflejan bastante bien la situación de desorientación moral y política de la llamada "izquierda" europea. Han justificado guerras, en Yugoslavia, Libia, o incluso ahora en Siria, amparándose supuestamente en los derechos humanos.
Las guerras no se hacen por "motivos humanitarios", aunque estos aparezcan siempre para justificarlas. Se ha hecho esto desde la antigüedad: Egipto, Grecia, Roma, el Imperio español, el Otomano, la Primera Guerra Mundial, la Segunda, las invasiones del Imperio estadounidense, etc.
Podemos recordar aquí algo que  acertadamente  apuntó Arthur Ponsonby, y que no se ha dejado de cumplir y repetir una y otra vez:

La falsedad es una reconocida y extremadamente útil arma en tiempos de guerra, y cada país la usa deliberadamente para engañar a su gente, para atraer a los neutrales, y para engañar al enemigo. La gente ignorante e inocente de cada país no es consciente en el momento de que están siendo engañados, y cuando todo ya ha pasado solo aquí o allí se descubren las falsedades y son mostradas. Como todo es ya historia pasada y los efectos deseados ya se han producido, nadie se preocupa por investigar los hechos y mostrar la verdad

Un ejemplo de falsedad reciente fue la emitida en los grandes medios de comunicación sobre los supuestos ataques de Gadafi a su población. Estos ataques no sucedieron, no tuvieron lugar, como documentaron los testigos presentes y las observaciones por satélite.



El resultado hoy una Libia  arruinada y en manos del extremismo islámico y las grandes compañías occidentales, que se han hecho con sus recursos naturales y con el Banco de Libia.Ya no sale esto en la televisión.

Las guerras se hacen por motivos de poder, por someter a los rivales y obtener grandes beneficios económicos con ello.

lunes, 30 de abril de 2012

Llamamiento del Dr. Rath a la población de Alemania, Europa y al mundo.

En este importante y brillante discurso el Dr. Rath habla de quiénes han sido los que han conducido a países enteros a luchas que han provocado muerte y destrucción en la propia Europa y en el mundo entero.
El Cártel farmaceútico o químico, las transnacionales de este sector (y de otros), como la IG-Farben de la época nacionalsocialista, a las compañías que surgieron de ella, como la Basf, Bayer..., han tenido siempre los mismos objetivos. Un grupo reducido de familias conducen a la población a guerras fraticidas en beneficio de los primeros.
Comento en la obra   Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países, esta colaboración entre el mundo de los grandes negocios y el nazismo. Cómo elogiaban y apoyaban a este sistema que reprimía, perseguía y mataba a cualquiera que se les opusiese, y cómo obtenían unos beneficios económicos cada vez mayores. Estas grandes empresas utilizaron mano de obras semiesclava y también esclava en los campos de concentración donde los explotaban hasta su muerte.

Cuando el ejército de Estados Unidos liberó las plantas de Ford en Colonia y Berlín, encontraron trabajadores extranjeros en la indigencia confinados detrás de alambre de espino y documentos de la compañía ensalzando el “genio del Führer”, de acuerdo a informes  completados en el lugar por los soldados.




miércoles, 25 de abril de 2012

Un mensaje que no debe caer en el olvido




Carl Sagan advirtió hace ya unos años de los riesgos de dejar a la población marginada de los conocimientos y beneficios de la ciencia. Si la mayoría de las personas no reciben una buena formación en ciencia, y no reciben tampoco sus beneficios, la verán como algo extraño, incluso como algo peligroso. Es lo que está pasando hoy en día en buena medida. En el llamado Primer Mundo el nivel de vida de la mayor parte de la sociedad se está reduciendo, y la pobreza crece a un ritmo alarmante, mientras la élite en el poder es cada vez más rica y fabrica terribles armas que las acabará finalmente utilizando para dañar a muchos seres humanos a lo largo de todo el planeta.


No dejemos que el mundo vaya otra vez hacia el desastre.

miércoles, 18 de abril de 2012

Los motivos reales de las guerras

Debemos tener en cuenta que las guerras se hacen por motivos comerciales, pero no negociando sino robando y matando al oponente.
El general estadounidense Smedley Butler fue muy claro en ello.
He servido durante 30 años y cuatro meses en las unidades más combativas de las fuerzas armadas norteamericanas: en la infantería de marina. Tengo el sentimiento de haber actuado durante todo ese tiempo de bandido altamente calificado al servicio de los grandes negocios del Wall Street y sus banqueros. En una palabra, he sido un pandillero al servicio del capitalismo. De tal manera, en 1914 afirmé la seguridad de los intereses petroleros en México, Tampico en particular. Contribuí a transformar a Cuba en un país donde la gente del National City Bank podía birlar tranquilamente los beneficios. Participé en la "limpieza" de Nicaragua, de 1902 a 1912, por cuenta de la firma bancaria internacional Brown Brothers Harriman. En 1916, por cuenta de los grandes azucareros norteamericanos, aporté a la República Dominicana la "civilización". En 1923 "enderecé" los asuntos en Honduras en interés de las compañías fruteras norteamericanas. En 1927, en China, afiancé los intereses de la Standard Oil. Fui premiado con honores, medallas y ascensos. Pero cuando miro hacia atrás considero que podría haber dado algunas sugerencias a Al Capone. Él, como gángster, operó en tres distritos de una ciudad. Yo, como marine, operé en tres continentes. El problema es que cuando el dólar americano gana apenas el seis por ciento, aquí se ponen impacientes y van al extranjero para ganarse el ciento por ciento. La bandera sigue al dólar y los soldados siguen a la bandera.
http://www.fas.org/man/smedley.htm


El propio Wilson revelaría en 1919, una vez finalizada la guerra, sus motivos reales, mostrando la típica hipocresía de las élites.

¿Hay algún hombre o mujer –que digo, hay siquiera un niño- que no sepa que la semilla de la guerra en el mundo moderno es la  rivalidad industrial y comercial?... Esta guerra ha sido una guerra industrial y comercial.
Citado por Arthur Ponsoboy.1

Pues sí, había  mucha gente que no sabía algo tan obvio, porque con la intensa campaña de propaganda habían hecho creer a la población que los motivos de la guerra eran la defensa de la justicia, de la democracia, de la libertad o de las mujeres y niños asesinados por “los hunos”. Muy distintos de los motivos reales por los que su élite promovió y apoyó esa guerra. Aquellos que desvelaron estos inconfesables objetivos fueron perseguidos.


Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países. Capítulo 7: EE.UU en la Primera Guerra Mundial.




miércoles, 28 de marzo de 2012


ESTADOS UNIDOS Y EL RESPETO A OTRAS CULTURAS Y PAÍSES
MIKEL ITULAIN
En esta obra que saldrá al público en abril se comenta la historia de la formación y desarrollo de EE.UU. y su respeto hacia otros países, incluyendo también las culturas y gentes de la propia Norteamérica. En ella se realiza una severa y rigurosa crítica a las guerras y a quienes las favorecen y se favorecen de ellas. Las élites en el poder son  quienes mayor responsabilidad tienen, pero también están los medios de comunicación e incluso algunas organizaciones llamadas "humanitarias".