jueves, 30 de enero de 2014

Muamar Gadafi y el AFRICOM


El asesinato de Muamar Gadafi abrió la puerta a la recolonización de África. Y la prensa corporativa, tan amoral y también tan falsa, celebró su muerte.

En mi obra Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países, comentaba el importante papel que el Africom tenía destinado para controlar al continente africano.

Ya desde el año 2006 EE.UU. tenía especial interés en crear un nuevo Comando unificado militar en África, que abarcaría a todo el continente menos a Egipto, un país ya especialmente vigilado por Washington. En 2008 realiza su declaración de ser y su situación en el esquema de la gran potencia. 1
AFRICOM, uno de los seis cuarteles generales regionales del Departamento de Defensa, fue declarado un comando completamente unificado el 1 de octubre de 2008. Como tal, el Mando Africano tiene responsabilidad administrativa para el apoyo militar a la política del Gobierno de EE.UU. en África, que incluye relaciones militares con 53 naciones africanas. 2
Presentado de cara al público como una forma de combatir el terrorismo, supuestamente de Al Qaeda, y también de ayuda humanitaria, no puede esconder para cualquier analista con unos mínimos conocimientos que su objetivo es otro bien distinto.

En realidad en África hay unos intereses económicos enormes, porque se va a convertir en una de las fuentes principales de petróleo del mundo, además de ser ya una fuente principal de recursos minerales y metales preciosos, y EE.UU. no quiere que nadie entre allí y le haga competencia. Este miedo lo tienen especialmente con China, ya que hace mejores ofertas y pone mejores condiciones a los países africanos. En una situación de libre mercado el país norteamericano tendría pocas opciones con el gigante asiático, y lo saben. Por ello usan su poderío militar como disuasorio o como modo de imponer sus criterios e intereses. Esa es la misión fundamental y real del AFRICOM. Y no es casualidad tampoco que los países africanos que no han aceptado pertenecer a este comando, que son cinco de los cincuenta y cuatro, hayan sido o estén siendo atacados: Libia, Sudán, Zimbawe, Eritrea  y Costa de Marfil. 1

De hecho, organismos como el lobby de Washington AOPIG (Grupo de Iniciativa Política del Petróleo Africano) pidieron la creación de un comando militar específico para África, siguiendo con la inveterada tradición indicada por el general más laureado de los Estados Unidos, Smedley Butler: "La bandera sigue al dólar y los soldados siguen a la bandera".
El informe del AOPIG específicamente pide el "examen y creación de un nuevo comando o subcomando regional"  (2002, p.16). Argumentaba que los EE.UU. necesitaban un comando militar que solamente se enfocase en África, "y la falta de un comando regional dedicado unificado o subunificado para salvaguardar la creciente participación estadounidense en el África subsahariana es una clara omisión que puede innecesariamente aumentar el riesgo de los intereses de Estados Unidos en los próximos años". (2002, p.15). 3
La misión del Africom dentro de los motivos de la intervención del poder estadounidense en África es clara, clara si se miran los hechos y los mismos documentos de la Administración estadounidense.
Declaraciones de preocupaciones humanitarias y lealtad a las democracias de otras gentes a un lado, los documentos de estrategia de EE.UU. claramente atestiguan el hecho de que los intereses económicos de EE.UU. son lo primero, y que el AFRICOM fue creado para promover  y proteger esos intereses, por encima de todo. 3
Cabe puntualizar, que además del control  de los enormes recursos económicos y de mantener a raya a China, estaba el asunto incluso todavía más importante de evitar que África se desarrollase por sí misma, es decir, que los africanos pudiesen marcar el rumbo de su economía y de su política. El mayor rival que tenía en este aspecto el poder económico estadounidense era Muamar Gadafi, un panafricanista con una firme determinación de evitar una nueva recolonización ya prevista para África. Tal rechazo suscita esta intromisión extranjera en el continente africano que la sede central del Africom no pudo ponerse en África, sino en Alemania, en Stuttgart, y Libia tenía buena responsabilidad en ello.
El quid de la cuestión es que el AFRICOM no podría tener sede central en África, debido a un amplio rechazo de los gobiernos a lo largo del continente, y más notablemente... Libia. 3
En la visita que hizo la Secretaria de Estado estadounidense Condoleeza Rice a Libia en septiembre de 2008, Muamar Gadafi de forma diplomática dejó clara su postura de que el Africom no debía asentarse en África. También durante la visita que realizó el hijo de Gadafi, Muatassim Gadafi, en abril de 2009 a Estados Unidos, como Consejero de Seguridad Nacional libio, indicó tanto a la Secretaria de Estado Hillary Clinton, a los diputados del Consejo Nacional de Seguridad, a la CIA o al Departamento de Defensa que:
 la Comunidad de Estados del Sahel-Sahara con base en Trípoli (CEN-SAD) y la Fuerza de Reserva de África del Norte (NASF) obviaban la misión de la Asociación Contra el Terrorismo del Trans-Sahara (TSCTP). 4
Esta última promovida por Washington para intentar controlar las políticas de África. El hijo de Gadafi fue mandado asesinar por los dirigentes estadounidenses junto a su padre tras la destrucción de Sirte en octubre de 2011. No es casual que la Secretaria de Estado Hillary Clinton llegase el 18 de octubre de 2011 a Libia, justo antes de los ya preparados asesinatos de Gadafi y de miembros de su familia que sucedieron el día 20. 5 La actitud de Clinton, una auténtica psicópata, sonriendo ante la cámara y celebrando la muerte de Muamar Gadafi ya la conocen. 6
"Vinimos, vimos y murió" -gritaba triunfalmente una jubilante, sonriente Secretaria de Estado de EE.UU. Hillary Clinton delante de un reportero, momentos después de oír la muerte de Gadafi. Macabra, escalofriante y perversa fue esta exposición completamente implacable de como de sanguinario puede ser el poder de EE.UU. Produciéndose inmediatamente mientras las escenas del brutal asesinato de Gadafi eran mostradas en la pantallas a lo largo del mundo, ensangrentado, sodomizado, golpeado, disparado y después expuesto en público mientras su cuerpo se pudría junto a su hijo Muatassim, solo para ser después enterrado secretamente en una tumba no identificada. 7
Estas escenas, junto a la reacción de los propios medios de comunicación occidentales y también de buena parte de la sociedad europea y estadounidense, muestran el grado de degradación moral e intelectual a la que ha llegado nuestra sociedad.
Muamar Gadafi mostró en los años anteriores una postura de respeto y de no injerencia hacia África o Libia por parte de Estados Unidos, y pidió garantías de que Libia no sería atacada. De la misma forma habló con el general estadounidense William Ward sobre la diferente actitud de China. Así calificó:
...el acercamiento chino como suave, el estadounidense como duro. 8
y predijo que:
China prevalecería porque no interfiere en asuntos internos. 8
Además criticó:
...la tendencia de EE.UU. a colocar bases militares cerca de fuentes energéticas, señalando que si los EE.UU. hicieran esto en el Golfo de Guinea, dispararía el terrorismo. 8

El derrocamiento y asesinato de Gadafi promovido por EE.UU. ha disparado la actividad del Africom en África. De hecho, el ataque colonial militar contra Libia fue en realidad una guerra comandada por el Africom. Hasta tal punto es importante esta acción que el general Carter F. Ham ha acreditado que la guerra contra Libia ha supuesto la fundación para el Africom en Libia, indicando que "Libia es parte de la esfera del Africom". 10 La caída de Libia ha abierto también la puerta al envío de tropas a otros países, Obama envió ya en el mismo mes del asesinato de Gadafi 100 fuerzas especiales a cuatro países diferentes. 9

La guerra contra Libia es una guerra colonial, aunque  los ignaros ciudadanos occidentales no hayan sido muy conscientes de esto. A estos se les ha contado una historia infantil, de buenos y malos, de dictadores y valientes rebeldes y luchadores por la libertad, y lo más llamativo y vergonzante es que se la han creído. Hasta tal punto es así, que pese a que los Estados Unidos y sus aliados han posibilitado deliberadamente que organizaciones extremistas islámicas, como Al Qaeda u otras vinculadas a ella, se hayan revitalizado o incluso hayan alcanzado el poder, ver este enlace: Libia: cuando empezaron sus problemas y Al Qaeda se hizo con el poder gracias a la ayuda occidental; como ocurrió ya en Afganistán y en Yugoslavia, y posteriormente en Irak y ahora sucede en Siria, pese a ello, estos mismos responsables de tal acto se pueden mostrar como los salvadores y defensores contra el terrorismo islámico que ellos han creado. Sería cómico si no fuese tan trágico y tan monstruoso, pero la gente de occidente se lo sigue tragando. Un observador externo a nuestro planeta tendría un muy mal concepto del nivel intelectual y moral de la sociedad occidental. Por ello tenemos que:
De hecho, la inestabilidad que el Africom y la OTAN crearon en Libia, y el grado al cual ayudaron a fuerzas islamistas que Gadafi había combatido desde hace tiempo, aportaron una nueva fuente de "oportunidad" para el Africom para justificar su presencia en Libia. 11
Que en el ataque militar encabezado por el Africom se persiguiese con especial crueldad a los libios de raza negra y a los trabajadores inmigrantes subsaharianos no es casual, se quería romper el carácter panafricanista mostrado por Gadafi,  y romper los lazos de unión entre Libia y los países del África subsahariana. Es decir, romper una unión entre países africanos que pudiese suponer un obstáculo a la explotación del continente por parte de los poderes occidentales.
La inserción del Africom en Libia vino de la base de los procesos más fundamentalmente antiafricanos, a saber el lanzamiento de una guerra racista centrada en los africanos no árabes. 11
En realidad, las verdaderas intenciones del Africom se han visto en numerosas ocasiones.
La estrategia de EE.UU. está además claramente orientada a beneficiar y promover los intereses corporativos de EE.UU. Obama enfatizó que trabajando para expandir "la capacidad del África subsahariana para acceder y beneficiarse de los mercados globales, promover la integración regional y fortalecer el gobierno económico", las corporaciones de EE.UU, "pueden y deberían jugar un papel en este proceso". Además, la estrategia de EE.UU. busca asegurar que los recursos africanos fluyen en la "correcta" dirección. En una conferencia en 2008, el Vice Almirante Robert Moeller declaró que el Africom estaba para preservar "el libre flujo de recursos naturales de África al mercado global". 12, 13
Que este "nuevo" colonialismo estadounidense no es muy diferente del viejo colonialismo europeo es algo que no pasa desapercibido a nadie con un mínimo de conocimientos y algo de sentido común. La técnica es tan antigua como eficaz: "divide y vencerás", rompiendo la unión entre países africanos y cualquier ideología panafricana, como la que tenía Gadafi, que fue el líder más importante de África, y, al mismo tiempo, estableciendo gobiernos títeres con ejércitos mercenarios, para que no se vea la mano que realmente mueve los hilos y para que quienes luchen y mueran sean los mismos africanos. Trágica ironía, los africanos matándose unos a otros, siguiendo así sometidos en países subdesarrollados que no avanzan, mientras otros se llevan los beneficios extraídos en forma de materias primas baratas a manos extranjeras.
Gadafi acabó su vida política como un dedicado panafricanista y, cualquiera que sea el pensamiento de uno del hombre, es claro que su visión para África era muy diferente de ser el proveedor subordinado de materias primas y mano de obra baratas para la que el AFRICOM fue creado para mantener. Él no fue solo la fuerza directora detrás de la creación de la Unión Africana en 2002, sino que además había servido como su cabeza elegida, e hizo de Libia su principal donante. Para consternación de algunos de sus colegas africanos, el utilizó su tiempo como líder para empujar hacia los Estados Unidos de África, con una sola moneda, un solo ejército y un solo pasaporte. Más concretamente, la Libia de Gadafi tenía un valor estimado en 150 billones de dólares invertidos en África -a menudo en infraestructuras sociales y proyectos de desarrollo, y esta generosidad le compró muchos amigos, particularmente en las naciones pequeñas. Mientras Gadafi retuviese este nivel de influencia en África, el Africom iba a naufragar. 13
¿Entienden ahora por qué fue asesinado Muamar Gadafi? Es por un tema viejo en el mundo, los países más poderosos militarmente amenazan, someten y explotan a los que son más débiles. Y para la nueva recolonización de África, para esta nueva explotación, Gadafi era el mayor rival, era en realidad un obstáculo insalvable mientras estuviese vivo, por eso lo mataron, por eso lo asesinaron, y no de cualquier modo, sino de un modo lo más cruel posible. Para que sirviese de lección a aquellos que intentasen desafiar de nuevo a los que gobiernan con tiranía el mundo.
El Africom y Gadafi eran enemigos irreconciliables, uno quería someter y el otro no quería ser sometido. ¿Quién creen que tenía más razón? ¿Quién creen que debe ser más admirado y querido?

PS:
Recolonization of Africa.

Referencias-Notas:

1. Mikel Itulain. Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países. Libertarias, 2012.
2. U.S. AFRICOM. Public Affairs Office. Fact Sheet: United States Africa Command, 2008.
3. Maximiliam Forte. Slouching towards Sirte. NATO´s war on Libya and Africa. Baraka books, 2012, p.192-198.
4. M. Forte.(2012), p.200
5. M. Forte.(2012), p. 119
6. Mikel Itulain. Muamar Gadafi: luces y sombras. ¿Es posible la paz?, 20.10.12. Enlace
7. M. Forte.(2012), p.130.
8. M. Forte.(2012), p.203.
9. Dan Glazebrook. The imperial agenda of the US´s "Africa comand" marches on. The Guardian, 14.6.2012.
10.  M. Forte.(2012), p.205.
11.  M. Forte.(2012), p.206.
12. 11.  M. Forte.(2012), p.196.
13. Dan Glazebrook. AFRICOM´s imperial agenda marches on. Black Agenda Report. 18.6.2012.



sábado, 25 de enero de 2014

La juventud y los paisajes de la guerra



Los paisajes de la guerra no son solo aquellos que se observan con los ojos en los momentos dramáticos en que los hombres se matan unos a otros, también lo son aquellos que perduran en la memoria y, especialmente, en los corazones que se desgarraron cuando todavía no era tiempo para ello. Porque los jóvenes no deberían conocer el odio que corroe la ilusión, porque en esa temprana edad sus pensamientos y sus acciones deberían estar en disfrutar de una buena comida en la compañía de los amigos, en disfrutar de la alegría de las fiesta, en admirar la belleza de la naturaleza y en aprender a acariciar a una mujer. Cuántas vidas se fueron sin apenas haber conocido tales cosas, cuántas vidas se perdieron sin haber apenas vivido.
Los jóvenes carecen de la sabiduría, pero son la ilusión del mundo. ¿Qué tienen los viejos que han olvidado su sabiduría y su corazón yace marchito?
La cabeza de los viejos que mandan allá y aquí, y en todo el mundo, no tiene más que vanidad y miedo. Ni una idea humanitaria, ni un sentimiento puro. Y los intereses sembrados alrededor, que son como barrotes de una cárcel. Los jóvenes podíais haber evitado esto defendiendo a su tiempo las ideas que sólo vosotros sentís sinceramente y que son la verdad del mundo aunque nadie quiera verlo. Pero habéis preferido someterlo todo a esta maldad y a esa vileza, y el cielo, que no perdona tan fácilmente como dicen, os castiga y aún os castigará más. 1 
La vanidad y la codicia invaden el pensamiento de los hombres y traen las guerras. A ella irán los mejores de la sociedad, los jóvenes que creen en ideales y están dispuestos a su propio sacrificio por un supuesto bien común. Jóvenes demasiado ignorantes para conocer las verdaderas motivaciones de los acontecimientos. Jóvenes que morirán sin haber conocido la causa y motivo fundamental de su muerte, de su muerte que fue vana. Los mismos cuervos, más listos que los hombres, harán su propio banquete de esta desgracia humana. Los cuervos entienden más de la mili y de la guerra que los propios soldados y encima le sacan provecho.
Las primeras brigadas de cuervos acuden de los barrancos de Annual al reclamo de los cañones y forman su guerrilla en tierra. A fuerza de comer carne de soldado deben entender de mili. En lo alto de cada poste del teléfono hay uno. Todos gordos, relucientes, con gritos de hartura, como eructos. La hilera de los flancos ha quedado reducida a cuatro o cinco soldados. Los que cayeron antes no dormirán solos. 2
Sin embargo, en medio de la tragedia y del dolor aparecen matices, matices de colores y de sentimientos, y, además, cómo no, la propia y profunda belleza de la naturaleza. Pocos escritores, si alguno, han descrito con tanta sensibilidad y belleza la magia y tragedia de estos momentos como nos lo hace Sender:
Ahora la luz es más tenue y los estallidos, casi rojos, se ven mejor. La dulzura del paisaje es una apariencia hipócrita, porque hacia la izquierda se puebla el horizonte de sombras azulencas, y en la inmensidad desierta y desolada las granadas sondean el silencio y averiguan hasta qué dramáticos infinitos llega. 2
Los paisajes mentales de la guerra ya comienzan por la anulación de las personas, por tratarlas con el absoluto desprecio con el que se trata a los que lucharán y morirán en ella, a la llamada carne de cañón, a los soldados. Los soldados y los obreros, que son los que ganan las guerras y construyen los países, son siempre los grandes olvidados y los que sufren el más injusto de los desprecios.
¿por qué han ido aniquilándolo moralmente, negándole siempre la facultad de pensar, de opinar, reduciéndole a una cosa que hay que inventariar en cada revista y tener siempre al alcance del pie? 3
¿Qué contará la historia de los libros sobre la historia real de las guerras?, ¿contará algo? o ¿lo olvidará, como de costumbre, prácticamente todo? Como olvida las vidas de los soldados que las perdieron en ellas, como olvida cómo los engañaron, presionaron y amenazaron para que acudieran precisamente a ellas.
Los paisajes de la guerra no son como aquellos de los lejanos poblados de donde vinieron los soldados.
No son como aquellos donde  el agua pura manaba de cada lado.
Tampoco como aquellos donde de niños correteaban y se escondían, paisajes que no fueron olvidados.
El soldado..
...no puede dormir. Los pequeños rumores de la posición le recuerdan, por referencias, ruidos de agua. Al pensar en su casa de la aldea envidia aquella miseria con el cantaral rezumante y la tinaja donde al extraer una jarra de agua cantaban las gotas resbalando. No concibe por qué se marchó estando como estaba el pueblo tan bien abastecido de manantiales. Y luego aquellas nevadas que en el deshielo llenaban los caminos, las calles de charcos. 4
El soldado recordada y añoraba los murmullos del agua en los arroyos y en los manantiales, las nieves del invierno y la felicidad de vivir en la paz y la belleza de su pueblo. No se es pobre por carecer de supuestas comodidades materiales, se es pobre por otros motivos, motivos que destruyen a las personas, que anulan todo lo valioso y bueno que podía y puede anidar en el corazón y la mente de un hombre.

En los momentos de la guerra se aprecian las pequeñas cosas que en su momento no se supieron valorar. Las cosas más cotidianas, que por comunes, no dejan de ser la fuente de la propia vida. Si no se viven y aprecian los pequeños detalles no se vive. En la guerra  todo el mundo mantiene la cordura salvo los hombres, lo hacen los lagartos, las golondrinas, el halcón, los naranjos e incluso los cuervos. Todo el mundo tiene derecho a la vida y decide vivirla, salvo los hombres.
El glú-glú de agua sigue sonando y exacerbando la sed. En esos cántaros grandes, esféricos, está el secreto vivificador. Los árboles, las plantas, los animales todos tienen derecho al agua, a deleitarse con ella. 5
Los paisajes, los paisajes que deja la guerra que hacen los hombres, están lejos de la quietud y de la luminosidad que antes los envolvía. Estos paisajes pertenecen no a este mundo cotidiano, sino a otro donde los malos sentimientos expresan sus malos pensamientos, convirtiendo la carne en carne quemada y chamuscada, el vigor de la juventud en cuerpos pútridos y la brillantez de la ingeniería en hierros quemados y corroídos.
La guerra no es un lugar para la aventura, sino para la desventura.
La llanura pertenece a un planeta que no es el nuestro. Un planeta muerto, aniquilado por las furias de un apocalipsis. Silencio y muerte infinitos, sin horizontes, prolongados en el tiempo y en el espacio hasta el origen y el fin más remotos. La tierra, blanca; los arbustos, escasos y secos; llanura cruzada por mil caminos invisibles de desolación. Moros muertos, españoles despedazados. La soledad grita al sol en mil destellos sin eco: «Tú irás por Occidente; yo por Oriente, y al final nos encontraremos en un lugar de desventura». Sin un rumor de brisa, sin un pájaro, en el silencio que ahonda la mañana hasta la lividez de la última mañana del universo. 6
El silencio a naturaleza muerta y ausente es el legado de la guerra. Triste legado para aquellos seres que se creen lo más sabio e inteligente de este nuestro planeta.
En la guerra hay muchas formas de morir, y la muerte física no es muchas veces la peor. Se muere de muchas formas y en la guerra se muere demasiado pronto. Se mueren un montón de ilusiones, un montón de buenos sentimientos y un montón de ganas de vivir, todos ellos difícilmente irán volviendo. Serán la dolorosa y profunda herida que tarda y tardará en cicatrizar. ¿Por qué me pasó eso a mí? ¿Por qué tan joven cuando lo tenía todo por delante? ¿Por qué no me dejaron vivir?
El soldado...
...siente un vacío desganado e indiferente y la cabeza le da vueltas, mezclando y confundiendo sucesos, nombres, cosas. ¿Qué más da morir? Quedar tumbado en el camino es lo de menos. En realidad, ha muerto dos veces ya. Cuando entró en filas murió el joven animoso, confiado, de las vastas intuiciones universales, y a éstas sucedieron las pequeñas minucias, las preocupaciones mezquinas y una sensación de acoso y de animadversión en lo demás. 7
Lo único bueno que trae la guerra al que la vive es que muestra las crudas verdades, sin tapujos, sin bellos y falsos envoltorios, tal cual son. Sin mentiras, ni siquiera piadosas, mentiras que se guardarán para contárselas a las familias y a la gente que no fue a la guerra. Las verdades son la explotación de los hombres por los hombres, utilizados como herramientas por los dueños de los negocios, los bancos y las tierras que envían a los soldados al matadero de la guerra para mantener su  privilegiada posición e injusta riqueza. Quien les hable de la paz y  no les hable de las causas de la guerra, no les habla realmente de paz sino de guerra, de la próxima guerra que llegará por no querer poner remedio a la que se dio primera.
El soldado...
...advierte luego: aunque nosotros, como los mulos, sólo tenemos deberes cívicos, no derechos: el deber cívico de morir. El Estado nos autoriza a morir para sostener el derecho cívico de unas docenas de seres que son la historia, la cultura, la prosperidad del país, porque el país comienza y termina en ellos. 8
El soldado también descubre que el enemigo no es peor que él, que es como él y, a veces, mejor que él. Que le hace ver su insensata y poco inteligente actitud, como la del soldado español luchando por los privilegios y corruptelas de militares, empresarios y políticos en territorio africano, en la guerra de Marruecos de comienzos del siglo pasado.
Yo no sé si soy español o no, pero estoy por los moros. Esto lo han hecho los jóvenes de acá porque los viejos hacen el saludo militar a los cabos españoles. En cambio vosotros, los jóvenes españoles, os sometéis, ofrecéis lo mejor de vosotros mismos a cosas caducas, inútiles y malvadas. 9
Los más valientes y los más sabios no fueron a la guerra, se enfrentaron antes a ella, a toda la parafernalia de presiones sociales: en la prensa, en el púlpito, en la taberna, en la guardia civil y en la familia, antes de que esta llegara y los atrapara.
... añade el soldado. Efectivamente; los verdaderos valientes hubieran debido comenzar por no venir. Todos han venido por esa cobardía difusa a la que el soldado alude y de la cual él y yo debemos olvidarnos. 10
No nos engañemos ya por más tiempo, la experiencia ha sido demasiado severa y prolongada. El mejor paisaje de la guerra es aquel que en realidad nunca debió de existir, porque nadie debería de haber acudido a ella. 
No dejemos que la guerra destruya lo que con tanto tiempo y esmero se tarda en construir, no dejemos tampoco que la guerra deje un cielo palidecido con una "paz preñada de iras y poblada de ojos acechantes" que no dejarán finalmente vivir en una paz verdadera. 11

Notas:
1. Ramón J. Sender. Imán. 1930, p 76.
2. Ibid. p.37.
3. Ibid. p.46.
4. Ibid. p.44.
5. Ibid. p.57.
6. Ibid. p.61.
7. Ibid. p.65.
8. Ibid. p.72.
9. Ibid. p.76.
10. Ibid. p.18.
11.Ibid. p.86.

lunes, 20 de enero de 2014

La cultura de la queja y la irresponsabilidad en los trabajadores y en la izquierda occidental


Las corporaciones, con sus medios de comunicación, ocio y consumo han engañado y anulado a las personas


Hoy vemos que casi todo el mundo se queja. Se quejan de lo mal que está la situación económica  una y otra vez, y en verdad que está mal. Pero raro es el que se para a analizar por qué está tan mal, por ver cuál o cuáles son  sus causas reales y de ahí cuál o cuáles pueden ser sus remedios. Y ante un problema al que no se da solución, porque no se investigan sus causas, el problema se termina por agrandar. Esto es lo que les pasa a los trabajadores, que son los que sufren, y no por casualidad, esta crisis económica.
Muchas de las quejas, justificadas, van hacia el gobierno, hacia los políticos. Olvidando que el gobierno no posee la fuerza de la economía, porque se la quitaron hace años, dejando sus empresas y su poder en las manos de las fortunas privadas, y no fueron muchos los que dijeron algo al respecto. Olvidando que principalmente los políticos y los partidos políticos no emanaron de las clases populares, de los trabajadores, como tampoco lo hacen hoy, sino que fueron financiados y promocionados por los grandes propietarios, por los que se hicieron con el control de la economía, hoy llamados corporaciones. Entonces, teniendo en cuenta que el Estado perdió el poder económico y que los políticos y los partidos políticos no representan realmente a los trabajadores, ¿qué cabía esperar?, ¿cabía esperar algo diferente? Reflexionen un poco sobre ello. Piensen también que existe una clase obrera, aunque precisamente esta, en su desconocimiento y aturdimiento, no sea muy consciente de ello, pero quienes sí entienden esta situación son los patronos, más realistas que los obreros.
Si la gente no ha querido ver su propia vulnerabilidad económica y, por tanto, vulnerabilidad vital, repito, ¿qué se podía esperar?. Y no solo han sido poco responsables y poco despiertos, sino que han sido hasta cierto punto tan inconscientes que se han querido comportar como capitalistas sin serlo, como ricos sin serlo y como personas libres sin serlo tampoco realmente; pues no se es libre si tu propio pan, tu propio sustento, de si comes o no, depende de lo bien o mal que caigas a alguien, depende de la decisión caprichosa y de la voluntad de los que se hicieron  amos de la economía y del propio mundo.
Para que se haya llegado a este punto, teniendo en cuenta que hoy en día existen más medios y posibilidades que nunca para que la gente viva bien, sin falta de nada, algo no muy bueno a debido ocurrir en la forma de pensar de la gente, en su nivel intelectual, en su cultura. Por ello, debemos pensar qué cultura tienen los obreros: ¿han pensado alguna vez en esto que les digo? ¿Se acuerdan o conocen las luchas históricas por la justicia social y económica? o ¿todo esto se ha olvidado porque cayeron en la fiebre consumista, en el deseo de tener dinero para comprar más cosas sin otras aspiraciones?
La dejadez intelectual para convertirse en un absoluto ignorante tiene su precio, es el que estamos pagando y pagaremos en el próximo futuro.
Podemos seguir echando la culpa a esta o a aquella persona, es lo fácil, y puede que incluso tengamos algo de razón en hacerlo, pero mientras no se analice la propia culpa, pocas cosas cambiarán.
Por otra parte, ¿cómo va a pedir ahora solidaridad la clase obrera occidental cuando en gran medida no solo ha sido indiferente, sino, lo que es claramente peor,   en buena parte ha apoyado la brutalidad que han perpetrado sus líderes políticos y económicos contra otros trabajadores del mundo  y contra estados que mantenían unas condiciones mejores para los trabajadores y que ya no existen en Europa, 1, 2 con la maquinaria militar pagada con el dinero de todos y en colaboración con mercenarios fanáticos que aquí se han tomado como luchadores por la libertad? Este apoyo o no condena lo han dado basándose en los medios de comunicación, sin ser conscientes de que estos representan al poder económico, y en lo que han dicho determinados intelectuales con escaso bagaje histórico y político e incluso moral. Es lo que ha pasado en las nuevas guerras coloniales contra Libia, Siria o también Mali. Y eso a pesar de que la historia nos enseña sabias e importantes lecciones, pero ya se sabe que los que deliberadamente ignoran prácticamente todo, los insensatos, los necios y los estúpidos, nunca aprenderán de esta. Con ellos tampoco perderé demasiado tiempo, porque en realidad son irrecuperables.
El eminente intelectual anticolonialista Aimé Césaire, por unos años militante del Partido Comunista de Francia y diputado a la Asamblea Constituyente en 1946, en su célebreDiscurso sobre el colonialismo reprochaba a la burguesía “democrática” europea que criticara a Hitler sólo porque éste había implantado en Europa los métodos propios de las colonias: campos de concentración, trabajo esclavo, estados policíacos, asesinatos en masa, destrucción de las sociedades locales, guerras de conquista… En definitiva: todo aquello que la mayor parte del mundo venía sufriendo desde hacía siglos en un grado incomparablemente superior a lo puesto en práctica por Hitler en Europa.Aimé Césaire denunciaba que cuando la burguesía “democrática” occidental había promovido el colonialismo y la violencia brutal y salvaje contra los pueblos oprimidos, preparaba el camino para el triunfo de Hitler y el nazismo en Europa:«¿A qué idea quiero llegar? A esta idea: que nadie coloniza impunemente; que una nación que coloniza, que una civilización que justifica la colonización y, por lo tanto, la fuerza, ya es una civilización enferma, moralmente herida, que irresistiblemente, de consecuencia en consecuencia, de negación en negación, llama a su Hitler, es decir, a su castigo» 3
Esta podría ser nuestra propia civilización, enferma, moralmente herida, que ya tiene sus Hitleres particulares, en realidad los mismos que dirigían al propio Hitler y que hoy siguen dirigiendo la sociedad. Ver este enlace para ver como fue este apoyo a los movimientos fascistas por parte del poder económico, por parte de las corporaciones: La influencia del poder económico en el auge del nazismo.
Esta colonización que se ha dado en Libia o que se ha pretendido en Siria ha sido justificada e incluso apoyada por intelectuales considerados de izquierda, como, por ejemplo, Santiago Alba, alguien que ha incurrido incluso en responsabilidades penales criminales, al amparar, minimizar o disculpar genocidios y matanzas reales que se han dado tanto en Libia como en Siria por parte de las tropas invasoras de la OTAN o de sus mercenarios de a pie de Al Qaeda o de los Hermanos Musulmanes. 4, 5, 6 También se ha justificado de alguna forma por otros, como Juan Carlos Monedero o Pablo Iglesias. 7 Todos ellos ahora se presentan como una nueva alternativa de la izquierda. Sin embargo, y pese a que habrá gente que tenga ilusión en estas cosas, estas contradicciones profundas terminarán por explotar, porque no hay una base sólida. No se puede defender la justicia y la solidaridad defendiendo al mismo tiempo el colonialismo, ya que este es de hecho injusto, insolidario,  además de racista y explotador.
El hecho de que se haya vuelto al colonialismo más brutal, incluso más despiadado e ilegal que el que perpetraron los fascistas a comienzos del siglo pasado, indica el desolador nivel intelectual y moral que impera en occidente, y el oscuro futuro que se augura.
Que Mussolini –uno de los exponentes del fascismo más brutal y expansionista de la historia– se guardara bien de garantizar unas mínimas formas de “derecho” para el asesinato de Omar Al-Mukhtar [líder libio anticolonial] a diferencia de las potencias fascistas de la OTAN [en relación al asesinato de otro líder anticolonial, Gadafi], nos muestra con claridad dos cosas: la primera, que hace ochenta años existía una fuerte conciencia anticolonialista –en gran medida de raíz comunista– con una notable influencia entre la opinión pública occidental; y la segunda, que el imperialismo ha entrado en una fase de militarización, guerras y represión en todos los ámbitos y que las formas democráticas o de derechos cívicos que la burguesía occidental había tolerado hasta el momento en Europa y Estados Unidos, van a ser cada vez más pisoteadas impunemente o acabarán suprimiéndose. 3
 Los trabajadores, la clase obrera, necesitan de una profunda autocrítcia, deben hacerlo con su modo de actuar, con lo que han hecho para permitir que lo que está sucediendo haya podido tener lugar. Es parte de su responsabilidad, no pueden decir que no tienen responsabilidad, porque se es responsable tanto por la acción como por la propia inacción.
Tristemente, no se aprenderá, una vez más, por las sabias lecciones que da la fecunda y dura historia, sino que serán los golpes los que harán entender las lecciones a aprender, golpes, que como los sufridos por tantos hombres que ya murieron, mostrarán el camino que tantos siguieron y que tantos olvidaron después. Y nadie va a venir a sacar las castañas del fuego a los trabajadores, serán ellos quienes se tendrán que mover y quienes tendrán que elegir a sus representantes, entre ellos, representantes con sus mismos intereses, no con los de otra clase privilegiada que los olvidará.

Notas:
1. Mikel itulain. Una comparativa entre la democracia en España y la democracia en Libia durante la época de Gadafi.  Enlace.
2. Mikel itulain. ¿Por qué la izquierda apoya el ataque a Siria? Enlace
3.La izquierda otanista y colonialista, cómplice intelectual y moral del asesinato de Gadafi y del pueblo libio. Intersindical de Aragón. Enlace
4. Francisco Frutos. Respuesta a un panfleto de Santiago Alba Rico. Blog de F.F. 20.9.2011.
5. Tony Solo y Jorge Capelan. Libia: cadáveres ilustres - la verdad es siempre revolucionaria. Tortillaconsal.com, 25.9.2011.
6. Leonor Massanet. Sobre un artículo de Santiago Alba Rico. JM. Alvárez, 25.9.2011.
7. Mikel Itulain. El "Déjà vu" de Pascual SerranoEnlace


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viernes, 17 de enero de 2014

El nazismo y la Iglesia católica: una alianza olvidada


Eugenio Pacelli, Secretario de Estado del Vaticano y futuro Papa Pio XII, firma el concordato con la Alemania nazi en julio de 1933

Hoy hablamos a menudo del nazismo, hay infinidad de filmes, documentales y artículos sobre ello. Aparentemente parece haber una buena información sobre ese tema, aunque en realidad estamos ante otro caso donde abunda la cantidad y escasea la calidad. Hasta tal punto es así que si alguien de aquella época, cualquier alemán y especialmente los dirigentes políticos y económicos de aquel momento, viese lo que se comenta ahora sobre su momento histórico, seguramente no entendiesen que se estaba hablando realmente de lo que allí aconteció. Digo todo esto porque hoy se presenta al nazismo en gran medida descontextualizado, descontextualizado de sus principales promotores e impulsores, social, histórica, económica y religiosamente, cuando todos estos factores tuvieron una importancia capital en su desarrollo y llegada al poder. Especialmente olvidados son dos de estos aspectos que más contribuyeron a que todo esto se pudiese dar, me refiero a las facetas económica y religiosa, cuyos poderes, el económico y el religioso, empujaron y posibilitaron para que el partido nazi dominase Alemania y más tarde Europa.
Sobre el apoyo desde sus orígenes al movimiento nazi por parte del mundo de los negocios y posteriormente en pleno poder, ya elaboré dos artículos que recomiendo su lectura para entender cómo ocurrió este suceso histórico: La influencia del poder económico en el auge del nazismo y Las corporaciones y el fascismo: una vieja alianza.
Sobre la influencia del poder religioso en el progreso del nazismo, enfocado aquí a la ayuda de la Iglesia católica, hablaremos en este artículo.
En la no fácil llegada al poder político por parte del partido nazi en Alemania, tuvo que luchar contra poderosos rivales, uno era tan insalvable que parecía no haber opción. Se trataba de la unión política entre políticos moderados, tanto del partido socialista como del partido católico, que rechazaban cualquier extremismo. Esto hacía inviable que los nazis pudiesen controlar el Parlamento. No obstante, el problema del partido católico parecía tener una solución, y de hecho esto ya había sido resuelto con éxito en otro lugar donde triunfó el fascismo, en Italía. Allí, los fascistas, en confabulación con la jerarquía eclesial, anularon al partido católico, permitiendo la llegada al gobierno de Benito Mussolini. Para ver el proceso que se dio en Italia aconsejo este artículo: La Iglesia católica y el fascismo.
Visto este precedente histórico, Hitler, que era cristiano, a diferencia de Mussolini, buscó un acercamiento a la jerarquía católica. Hasta tal punto cedieron los nazis que prometieron algo que a la Iglesia le había costado mucho conseguir en Alemania, donde sus relaciones siempre habían sido difíciles debido a sus posturas intransigentes en política y religión, esta promesa era la firma de un Concordato.
Hitler prometió que la Iglesia católica tendría una especial posición de privilegio en el Nuevo Reich si el Vaticano usaba su influencia para asegurarle el voto del Partido del Centro [el partido católico]. El Vaticano acordó, y Hitler hizo una promesa adicional de que en la declaración inaugural de su Gobierno haría una declaración pública que efectivizaría el privilegio prometido. (1)
Así, el 23 de marzo de 1933 el partido católico votó en el Reischstag (Parlamento) por Hitler.
Ya en abril, mayo y junio de ese año se llevaban a cabo las negociaciones del Concordato. Tal era el apoyo, que el prelado Kaas, líder del partido católico, en su estancia en Roma durante este proceso de negociación describiría a Hitler como:
...el portador de elevados ideales quien hará todo lo que es necesario para librar la nación de la catástrofe. (1)
Estas declaraciones recordaban a la de los altos dignatarios católicos en favor de Mussolini cuando les salvo de la quiebra y les dio y restauró propiedades y poder. (2) 

En este ambiente de concordia entre nazis e Iglesia católica, Hitler diría:
De la manera como vemos en el Cristianismo el firme fundamento de la vida moral, así es nuestro deber cultivar relaciones amistosas con la Santa Sede y desarrollarlas. (1)
El Papado ejerció entonces su poderosa influencia, ordenando a su clero instruir a los católicos sobre el buen camino emprendido por los nazis, convirtiendo a aquellos de dudosas intenciones y carácter violento en un referente al que apoyar y votar. Los resultados electorales mostrarían este cambio ejercido por el poder eclesial en las opiniones de los alemanes, los nazis aumentarían sus votos, su poder y su respetabilidad.
Otro aspecto poco ejemplar y bastante silenciado, es que Hitler hizo un trato con el Vaticano en el que pedía a la Iglesia que no interfiriera ni protestara contra la persecución que ya tenían en marcha los nazis contra los comunistas, los socialistas y los judíos, e incluso contra miembros díscolos de la propia Iglesia. Curiosamente todos ellos eran enemigos tradicionales e históricos de Roma (la jerarquía eclesial), los judíos especialmente también, no fue por ello difícil a los nazis utilizarlos como chivo expiatorio, ya que así habían sido usados durante siglos en el mundo cristiano. Desde los orígenes del cristianismo se persiguió al judaísmo, a pesar, y seguramente por eso, de que Jesús de Nazaret fuese exclusivamente judío y no cristiano. Ver este artículo sobre la figura del nazareno: Jesús de Nazaret: en busca de su realidad social
La Iglesia actuaba en el mundo no de acuerdo a un código moral, sino de acuerdo a un interés por el poder.
La "autoridad" [la Iglesia católica] que reclama ser la autoridad moral del mundo fue prácticamente la única que no profirió una sola palabra en defensa de los perseguidos, o de reproche a los Nazis. Sería bueno recordar que esta fue la misma "autoridad" que le pidió al pueblo español a que desobedeciera a su gobierno [durante la Segunda República], y que inicio una revuelta armada en México llamando a una santa cruzada contra el comunismo. (1)
El partido católico finalmente cedió a las presiones y órdenes del Vaticano para que no fuera un obstáculo al partido nazi, y el 5 de julio de 1933 se llevaba a cabo su disolución. Eugenio Pacelli, que sería el futuro Papa Pio XII y que había sido nuncio apostólico en Alemania, en Baviera, y ahora era Secretario de Estado del Vaticano, decía para calmar los ánimos de los católicos:
A causa de la exclusión de los católicos como un partido político de la vida pública de Alemania, cuánto más necesario es que los católicos, privados de representación política, encuentren en los pactos diplomáticos entre la Santa Sede y el Gobierno Nacional Socialista las garantías que puedan asegurar para ellos, por lo menos, el mantenimiento de su posición en la vida de la nación. Esta necesidad es sentida por la Santa Sede, no solo como un deber hacia sí misma, sino también como una responsabilidad solemne ante los católicos alemanes, para que estos no puedan desaprobar al Vaticano por haberlos abandonado en un momento de crisis. (1)
La postura de la jerarquía católica en Alemania era clara, se abría una nueva era que apoyaron con entusiasmo y gran expectación. El cardenal Faulhaber lo expresaba de este modo:
En la época liberal se proclamó que el individuo tenía el derecho a vivir su propia vida como él escogiera; hoy los dueños del poder [Hitler] invitan a los individuos a subordinarse a los intereses generales. Nos declaramos partidarios de la doctrina y nos regocijamos en el cambio de mentalidad. (1)
El Arzobispo Bamberg también mostraba su firme apoyo de forma pública ante la prensa:
...para que todos "apoyen los esfuerzos del Gobierno Nacional enérgica y sinceramente para realizar la reconstrucción de Alemania y renovar su vida económica y espiritual". (1)
La Iglesia católica con este apoyo al nazismo obtenía privilegios y poderes que antes no había tenido, como imponer decretos en estados alemanes que antes se habían negado a recibir órdenes o a realizar acuerdos con el Vaticano.  La Iglesia había luchado durante siglos para imponer sus decisiones a la Alemania luterana, ahora, con los nazis, conseguía de forma fácil lo que antes no pudo con todo tipo de estrategias políticas y militares. No hay que olvidar que en aquella Alemania solo un tercio eran católicos. A cambio de estos privilegios y de otros, como el deseado control sobre la educación, los obispos católicos prestaban juramento de lealtad al Reich nazi.
El Vaticano había alcanzado ahora los principales objetivos de la Iglesia católica en Alemania: la desaparición de una República, la destrucción de una democracia, la creación del absolutismo, una asociación íntima de Iglesia y Estado, en un país donde más de la mitad de la población era protestante.(1)
La cabeza de la Iglesia en Alemania, el cardenal Bertram, hablaba de la asociación entre el Estado y la Iglesia, sus metas comunes de promover la educación cristiana y llevar a cabo una guerra contra el ateísmo y la inmoralidad. Poniendo en evidencia el mito extendido en nuestros días de que el nazismo es debido supuestamente a los males del ateísmo, bien al contrario.
"El Episcopado de todas las Diócesis alemanas, como es mostrado por sus declaraciones al público, tan gustoso para expresar en cuanto se hiciera posible después del reciente cambio en la situación política a través de las declaraciones de Vuestra Excelencia su sincera disposición para cooperar con su mayor habilidad con el nuevo Gobierno, el cual había proclamado como su meta promover la educación cristiana, emprender una guerra contra el ateísmo y la inmoralidad, fortalecer el espíritu de sacrificio para el bien común y proteger los derechos de la Iglesia. (De una carta de Su Eminencia el cardenal Bertram al Canciller Herr Hitler después de la conclusión del Concordato entre el Vaticano y el Gobierno alemán. Vea Universe, del 18 de agosto de 1933). (1)
Cuando existieron protestas y choques de los civiles alemanes con los nazis, como los ocurridos con los líderes católicos  Schleicher y Strasser, que fueron asesinados, el Vaticano siguió la misma actuación que en la Italia fascista, el silencio.
El Vaticano solo protestó contra el nazismo cuando chocaron sus intereses, algo lógico, ya que ambos eran sistemas totalitarios que querían imponer su voluntad, pero a pesar de eso siguió colaborando y apoyándolo. La jerarquía católica tenía en mente no solo los derechos y privilegios en Alemania, sino la conquista de la Unión Soviética, para destruir al gobierno comunista y especialmente también para dominar y someter a la Iglesia ortodoxa, un enemigo milenario. Para ello necesitaba a los los nazis. Y así ejerció su influencia en los millones de católicos extendidos por toda Europa, y cuanto mayor influencia tenía mayores y más terribles fueron las consecuencias. Ver el caso de Polonia: La invasión de Polonia por la Alemania nazi: un ejemplo de guerra humanitaria.


Notas:

(1)Avro Manhattan. The Vatican in World Politics. Italy, The Vatican and Fascism. London: C.A. Watts & Co. Limited, 1949.
(2) Mikel Itulain. El fascismo y la Iglesia católica.


sábado, 11 de enero de 2014

Lo que el mundo capitalista occidental no quiere ver sobre sí mismo. Parte II

La globalización es la  globalización del poder de las corporaciones, que trae la globalización de la pobreza

Si atendemos a un medio como la Wikipedia, que pese a su aparente aureola de ser elaborada popularmente y estar abierta a la opinión de las personas de la calle es en realidad otro medio por el que el poder económico expresa su ideario e intereses, vemos que define a la globalización como:
.La globalización es un proceso económicotecnológicosocial y cultural a escala planetaria que consiste en la creciente comunicación e interdependenciaentre los distintos países del mundo unificando sus mercados, sociedades y culturas, a través de una serie de transformaciones sociales, económicas y políticas que les dan un carácter global. La globalización es a menudo identificada como un proceso dinámico producido principalmente por las sociedades que viven bajo el capitalismo democrático o la democracia liberal, y que han abierto sus puertas a la revolución informática, plegando a un nivel considerable de liberalización y democratización en su cultura política, en su ordenamiento jurídico y económico nacional, y en sus relaciones internacionales. 
La wikipedia falsifica abundante información histórica, y lo hace siempre orientada a la versión artificialmente elaborada por las potencias occidentales. Ver, por ejemplo, lo que habla sobre la masacre de Srebrenica o las de Sarajevo en la guerra de Yugoslavia y lo que las investigaciones reales, rigurosas y concretas han mostrado: SrebrenicaMasacres del mercado de Sarajevo
Así, si prestamos atención a lo que dice este medio, da la sensación de que la globalización  es un nuevo movimiento  en el que libertad y la democracia se han extendido por el mundo, facilitando el intercambio entre culturas y países. No obstante, esto choca directamente con los hechos que han venido sucediendo en las últimas décadas: invasiones continuas de países con extensión de las guerras, un nuevo auge no en la independencia y democracia real de los países, sino en el sometimiento a potencias exteriores con la llegada de una nueva era colonialismo.  1 La consecuencia directa es el aumento en la diferencia entre países ricos y países pobres, y no solo eso, sino especialmente también un aumento en la diferencia entre las clases ricas y las clases pobres en los mismos países occidentales; y lo que es digno también de mención, aquí, en Estados Unidos y Europa, la pobreza es cada vez mayor, cuando los medios para generar riqueza son muy superiores a cualquier otra época. 2, 3 Estos son los amargos  hechos reales, pero hay que ocultarlos.
La última palabra que la propaganda se ha sacado de la manga para la construcción de imperios es la globalización, una palabra de vago significado con connotaciones agradables de unificación. Sin embargo, se refiere a la adquisición de los recursos de los demás, a cualquier coste, y al empleo ilimitado de mano de obra en condiciones de esclavitud que produce los bienes innecesarios que son vendidos a estos otros esclavos [se refiere a la población consumista occidental]. Esclavos influidos por la persuasión y la influencia. *
Por cierto, esta población consumista, que es mayoritaria, está completamente endeudada por seguir las consignas de la publicidad que invade cada esfera de su sociedad: en calles, bares, medios de comunicación, parlamentos, organizaciones políticas, ONGs, deportes...
Vemos, por tanto, que la globalización no es un fenómeno que mejorará el mundo, que lo hará más justo, tolerante y pacífico. Poco tiene que ver con esto. Porque su objetivo no es la mejora en las relaciones entre las gentes de todo el mundo, sino la imposición y explotación del poder económico occidental sobre el resto del planeta, imposición que por su magnitud supera a cualquier otro tiempo pasado. Para dicha imposición y explotación se requiere de la violencia, por este motivo la globlalización y la guerra van de la mano, una provoca la otra.
La guerra y la globalización son procesos íntimamente relacionados. La crisis económica mundial (que precedió a los sucesos del 11S) tiene sus raíces en las reformas de "libre mercado". 
La ideología del "estado canalla" [apodado comúnmente régimen o dictadura y a su dirigente dictador] desarrollada por el Pentágono durante la Guerra del Golfo de 1991, constituye una nueva legitimidad, una justificación para llevar a cabo una "guerra humanitaria" contra países que no se ajusten al Nuevo Orden Mundial y  a los principios del sistema de "libre mercado".  3
En este mundo dominado por las corporaciones industriales y financieras el "libre mercado" no quiere decir realmente libre mercado, pues los países sometidos no podrán elegir con quién y cómo comerciar, debido a que se les impondrán las condiciones. De otro modo serán considerados "dictaduras", "regímenes", y pagarán las consecuencias, como ya lo hemos visto en numerosas ocasiones: Cuba, Chile, Nicaragua, Yugoslavia, Burkina Faso, Irak, Libia, Siria.... Para conseguir la demonización de un país o de un dirigente, el mundo corporativo echará mano de sus organizaciones "humanitarias" y de sus medios de comunicación, además del espectro político de la izquierda que por prebendas prestará sus favores, para que convenzan a la población de occidente de la versión que conviene a sus intereses.
 Admitir las condiciones del "libre mercado" y del Nuevo Orden Mundial significa someterse a las exigencias de estos poderosos magnates, que esquilmarán los recursos del país en su beneficio y en el de una élite colaboradora, pero en gran perjuicio de la inmensa mayoría de los habitantes de aquel lugar.
No obstante, no pensemos que esto del "libre mercado", de la "globalización" o del "nuevo orden mundial", es algo realmente nuevo. En realidad es una nueva versión, una adaptación, de los métodos empleados en el pasado por los imperios occidentales  para imponer el colonialismo en el mundo. Vean lo que sucedía en el siglo XIX en el Reíno de Siam (Tailandia hoy), un país rodeado entonces por las colonias  del Imperio británico, por las de Francia y también por las de Holanda. Tailandia no fue colonizada como lo fueron Vietnám, Indonesia, Birmania, Camboya o Malasia, pero se le impusieron condiciones, como las del Tratado británico de Bowring en 1855.
Ver como muchas de estas "políticas de cañón" [haciendo referencia a la amenaza de ataques militares, principalmente por la armada] impusieron concesiones que suenan a las de la "liberalización económica" de hoy.

1. Siam concedió la extraterritorialidad a los súbditos británicos.

2. Los británicos podían comerciar libremente en todos los puertos marítimos y residir permanentemente en Bangok.

3. Los británicos podían comprar y alquilar propiedades en Bangok.

4. Los súbditos británicos podían viajar libremente en el interior con pases aportados por el cónsul.

5. Los impuestos de importar y exportar se fijaron al 3%, excepto el opio y los lingotes de oro libres de impuestos.

6. A los comerciantes británicos se les permitiría comprar y vender directamente con  siameses particulares. 4
Comparémoslo ahora con las imposiciones realizadas sobre una nación sometida mediante la violencia recientemente, Irak:
The Economist enumeraba alegremente la "liberalización económica" neocolonial de Irak en un artículo titulado: "Vamos todos a la venta del patio: Si todo sale bien Irak será un sueño capitalista:"

1. 100 % de la propiedad de los activos iraquíes.

2. Total repatriación de los beneficios.

3. Iguales condiciones legales con las empresa locales.

4. Permiso a los bancos extranjeros para operar o comprar en bancos locales.

5. Los ingresos y los impuestos sobre sociedades con un tope del 15 %.

6. Tarifas universales reducidas al 5 %. 4
¿Ven que no hay tanta diferencia? Antes se chantajeaba a los países sometidos a lo largo y ancho del mundo y hoy se hace lo mismo. No hay condiciones de igualdad, porque Tailandia no podía entonces imponer esas condiciones al Reino Unido, ni Irak tampoco puede hacerlo con los Estados Unidos.
Dejemos, por tanto, de hablar de "libre comercio", "globalización", "liberalización" y de otras falsas palabras, y hablemos de lo que realmente ocurre y sucede en el mundo: de imposiciones comerciales, de imposiciones militares, de explotación, de robo y de esclavitud, pues hoy en día sucede esto, como sucedía ayer; y la esclavitud o semi-esclavitud está tanto o más extendida que en siglos pasados, al tener en abundancia a la que habitualmente se ha conocido como tal y a la otra esclavitud de hoy en día, donde los seres humanos trabajan largas jornadas muy mal remuneradas, si se llegan a pagar y no haciéndose cargo el patrón de la manutención, solo para seguir pagando deudas, no terminando así de salir de ese círculo que los destruye, oprime y exprime. 5, 6 Esta deuda no solo es individual, sino que los mismos gobiernos, como el estadounidense, han llevado a sus países a un endeudamiento enorme, y todo ello con el fin de mantener los privilegios y lujos de su clase dominante. La "guerra contra el terror", que ya hemos comentado en la parte primera, es un método terrible por medio del cual los recursos de la mayoría de la población pasan a las manos de esos privilegiados de la clase alta, y lo hacen a costa de la vida y del sufrimiento de muchas personas a lo largo del mundo. Sin embargo, los ciudadanos occidentales no son apenas capaces de apreciar esto en su verdadera magnitud y menos capaces son todavía para ponerle un remedio y acabar con esta descarnada y cruenta explotación.
La verdadera guerra contra el terror comenzará cuando los ciudadanos estadounidenses se nieguen a pagar impuestos para financiar la ocupación ilegal de Palestina por parte de Israel. Esos mismos impuestos podrían emplearse para ayudar a los estadounidenses sin empleo, a aquellos que trabajan sin tener seguridad social o a los sin techo. Pero, por supuesto, si se nos ocurre mencionar esto en los Estados Unidos, nos llamarán "anti-americanos", "traidor" o uno de esos "que odia la libertad". De modo que todos guardan silencio, porque tienen miedo de expresar lo que sienten. *
Ahí se aprecia, en el miedo social a expresar lo que realmente se ve y se piensa, el grado de libertad y de libre pensamiento que realmente tenemos. No intentemos, por consiguiente, dar demasiadas lecciones a otros cuando las nuestras son tan poco convincentes.

Notas:
1. Tony Cartalucci. Iraq: invasion ends-neo colonial rule begins. Land Destroyer, 29.12.2011.
2. Se agranda la brecha entre ricos y pobres en todos los países. El Plural, 30.11.2012.
3. Michel Chossudovsky. Economic depression and the New World OrderJournal of International Affairs (Columbia University), Vol. 52, no. 1 (Fall 1998) 26 January 2002
4. Tony Cartalucci. Egypt today, Thailand tomorrow. Land Destroyer. Enlace.
5. Khaled A Beydoun.  The colour of slavery in Saudi Arabia. African Globe, 8.11.2013.
6. T. Alexander Guzman. The debt matrix: Consumption and modern-day slavery. Global Research, 1.12.2013.
*. Propaganda. Estudio social hecho por Slavko Martinov sobre occidente. Enlace