viernes, 8 de septiembre de 2017

Ese nacionalismo español tan ciego



Con el tema del nacionalismo, como en tantas facetas humanas, nos enfrentamos a una contradicción entre lo que se muestra y opina, con lo que realmente se hace y  ocurre.  Así, si tú ya tienes una nación que defiende tu cultura y la historia de tu cultura, das por asumido que eso es lo normal, que de algún modo de esa forma tiene que ser. No teniendo en cuenta que aunque las cosas sean efectivamente así, podían haber sido de otra forma. Les pongo un ejemplo inesquivable en este caso para el nacionalismo español, el de Portugal. Porque de no haber podido responder con la fuerza militar suficiente a la invasión castellana, hoy los libros de historia y los de escuelas, institutos y universidades nos hablarían de cómo una unidad geográfica, la península ibérica, conducía inevitablemente a una unidad política y linguística. Sin embargo, vemos que la realidad es más compleja y ellos no tienen un rey español, no tienen rey, y hablan portugués. Lo mismo podía haber sido y puede ser para otra cultura de este espacio geográfico.
En la mentalidad de los españoles está muy enraizada la creencia de que algunos nacionalismos, como el vasco o el catalán, son insolidarios, que no buscan la unidad, sino el egoísmo y la separación; sin pararse a pensar que seguramente no sea así, y que lo que quieren sea respeto a su cultura y lengua, sin pedir permiso para usarlas y sin estar continuamente luchando por su pervivencia, pues son diferentes a la que vino de Castilla, y tal vez así decidir ellos su futuro sin que se lo obliguen y dicten otros. 
España no ha sido ni es un marco donde abunden las libertades políticas y tampoco la bonanza económica, que se ve en su desastrosa desigualdad social y la pobreza tan extendida y tan históricamente presente. En esa situación y sin expectativas de futuro, seamos sinceros, cualquiera tomaría rumbo propio. 
Como comenta Carlos Taibo, que llevó a cabo una recopilación multidisciplinar de numerosos expertos sobre diferentes aspectos del nacionalismo español,1 estos nacionalistas, que no reconocen que lo son, se sienten cómodos porque lo tienen todo preparado a su disposición, pareciendo su postura una neutra y equilibrada, cuando en verdad no lo es.
...los nacionalismos de Estado, cómodamente instalados en maquinarias oficiales que se hallan a su servicio. Aunque la presencia de estos últimos nacionalismos es ubicua y evidente -ahí están, para testimoniarlo, el sistema educativo, las instituciones políticas, las fuerzas armadas o los lugares de memoria-, resulta muy común que, dado que su efecto es a menudo inconsciente, se niegue su existencia. El discurso que emiten políticos y medios parece sobreentender que el nacionalismo, un fenómeno siempre retratado en clave negativa, tiene por fuerza que corresponder a los otros. Nosotros somos, en cambio, en el mejor de los casos, pulidos patriotas que defendemos la democracia y la pluralidad. No preciso agregar, creo, que eso es un cuento de hadas. 2
Es esto, su hipocresía y egoísmo, lo que no quiere reconocer este nacionalista que tiene estado. Es como el rico que dice que la alimentación y la vivienda son cosas materiales y superficiales. Claro, cuando las tienes dadas no las valoras, cuando te faltan ves su capital importancia. El desprecio hacia los que no tienen y quieren, evidencia esa carencia de justicia y empatía, agravando la situación y acrecentando el distanciamiento, lo que ocurre en España. Ese cuento de hadas ahora se torna pesadilla.
Por supuesto, ustedes dirán que en el espectro político de la rojigualda, bandera que no estaría presente sino por la imposición de la insurrección militar violenta de 1936,  no todo es igual, y efectivamente así es. Hay diferencias notorias en el modo de comportarse, pero hay un fondo común de barreras infranqueables en sus mentes. Para ellos es indiscutible la unidad nacional. Desde Calvo Sotelo diciendo antes roja que rota, a Juan Negrín, del PSOE y Presidente de la II República en el exilio:
No estoy haciendo la guerra contra Franco para que nos retoñe en Barcelona un separatismo estúpido y pueblerino. De ninguna manera. Estoy haciendo la guerra por España y para España. Por su grandeza y para su grandeza. Se equivocan los que otra cosa supongan. No hay más que una nación: ¡España! Antes que consentir campañas nacionalistas que nos llevan a desmembraciones, que de ningún modo admito, cedería el paso a Franco sin otra condición que la de que se desprendiese de alemanes e italianos. 1
Azaña pensaba de similar forma, y hoy en día el común denominador de la santificada y artificial indivisibilidad continúa a diestra y siniestra.
...siendo el nacionalismo que hoy preconiza el PP el más vistoso, incurriríamos en un grave error si no apreciásemos la huella, a menudo poderosísima e irritante, del nacionalismo español en muchas de las posiciones del PSOE y, con frecuencia, también en las de IU. 2
Con el tema vasco, algo más complejo que lo que ocurre en Cataluña,  vemos como una adulteración de los términos ha conducido a una deformación de la realidad. Pueden constatar como en cualquier medio, y por consiguiente en la calle, se equipara al País Vasco con Euskadi, olvidando que Navarra ha sido y es parte central y miembro de siempre de este. Y la misma Navarra, dividida en dos estados y transpirenaica, tema tabú del que se desea su olvido. 
Esto nos recuerdan los sabios del pasado, tal que Pío Baroja:
Cuatro son las provincias que comprende el País Vasco español: Alava, Guipúzcoa, Navarra y Vizcaya. Tres son las provincias que forman el País Vasco francés: Labourd, Baja Navarra y Soule. El interés y la sugestión que ejerce sobre el visitante la tierra vasca, tanto en su parte española como en la francesa, son debidos principalmente a la originalidad de los rasgos típicos que la unifican y diferencian de los demás países. 3
Que los vascos y dentro de ellos los navarros hayan estado separados por una frontera, lo que los forzó al contrabando dentro de su país, no se puede conjugar muy bien, creo que entenderán si se ponen en su lugar, en nuestro lugar, con el vivir en paz y libertad.
Que se dé por asumido que el castellano tiene más derechos que las lenguas originariamente propias de Cataluña o del País Vasco, y que los españoles que vayan allí no tengan ningún interés en aprenderlas donde son mayoritarias, y lo que es peor, que les moleste su presencia, denota y demuestra un notorio desprecio y una  falta de respeto, que hacen imposible la convivencia. 4


Ver este artículo: Sin esteladas no hay democracia.

PS:
Verán, lo pueden ver ya, como buena parte de la izquierda española sale a hacer el trabajo sucio de defensa de su inconfesado pero profundo e innegable nacionalismo español. No son capaces de hacer nada por su país y piden que otros se queden en esa penuria.
Atacarán a este artículo porque menciono a Carlos Taibo, que como casi todas las figuras "alternativas" ha seguido la ola de desinformación sobre las agresiones a Libia o Siria. El tema internacional desde luego no es su fuerte, pero, en cambio, tratando del asunto sobre el que les hablo es una voz necesaria que ha sabido escuchar tanto a expertos como a su propio sentido común, y a las gentes que sufren las supremacías nacionales.

Aquí tienen ya esa izquierda española en su papel, de antes y de ahora:



Podemos

Superan en su fanatismo a la derecha más ultrareaccionaria:

La izquierda española desde la transición hasta ahora.



Prohíben, amenazan, persiguen, y se ríen de las difíciles condiciones para el referéndum en Catalunya.



Prohibición del TSJC a los medios de comunicación de informar sobre acuerdos o actuaciones que permitan el referéndum .
La fiscalía ordena a los mossos requisar urnas y el resto de material para la consulta. También a policía nacional y guardia civil evitar el referéndum .
Además, callan que en el referéndum de la Constitución española de 1978, donde todo lo tenían a favor, se hizo sin censo y con irregularidades: duplicidades, desaparición de votantes...


El nivel de esta "izquierda" cuando los ponen en evidencia y su indiferencia ante la censura y persecución que ya ocurre.





Actuando la fiscalía contra los alcaldes catalanes para que no tenga lugar la consulta.



Prohibición judicial de un acto en Madrid sobre el derecho a decidir



Correos ordena a sus trabajadores  no tramitar documentación relacionada con el referéndum.




La solución de Madrid a la voluntad democrática catalana, más policía.




El Gobierno español moviliza los servicios antiterroristas para encontrar las urnas.


Incautación de material para el referéndum:




Aquí mofándose de que la cultura catalana no fue perseguida por Franco y sus secuaces:


Aquí hechos de la persecución: Prohibición de hablar y rotular en catalán. Pero es que sigue ocurriendo ahora: Multa de 601 euros por dirigirse en catalán.

Más ejemplos de esa "izquierda" tratatando de ridiculizar la voluntad de pueblos como el vasco o el catalán.


Aunque en la izquierda española también hay gente con cabeza y congruencia al hablar de la autodeterminación catalana, y de la intolerancia nacionalista española:






La España que tenemos:


Con su presidente amenazando:

Y su Vicesecretario de comunicación tocando tambores no de paz.





El coordinador general del Partido Popular calificando a los que quieren el derecho a decidir como "verdugos de la democracia".



Fuera de España se ve que tienen más claro qué ocurre y cómo el franquismo sigue muy presente.


Salvo con las personas más despiertas y honestas. Porque el procés nos está retratando y quitando la máscara a todos. Ocurre aquí, no en Indochina.


Referencias-Notas:
1. VV.AA. Nacionalismo español. Esencias, memoria e instituciones. Catarata. 2007.
2. Es difícil ser nacionalista español y tener un proyecto de izquierdas. Entrevista a Carlos Taibo en Diagonal, 27.12.2007.
3. Pío Baroja. El País Vasco. Txalaparta, edición del 2006.
4. El nacionalismo español es el más excluyente. Entrevista a Juan Carlos Moreno Cabrera en El Periódico, 1.08.2008.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Las dificultades del periodista


Los problemas a los que se enfrenta un periodista en una sociedad dominada de principio a fin por unos pocos grandes propietarios, que quieren, a veces con capricho, se satisfagan sus deseos, son numerosos. Tanto lo son que no podrán ver a un informador riguroso en prácticamente ningún medio de comunicación controlado directa o indirectamente, casi todos, por los dueños de la economía.
De ahí que quien quiera ejercer su profesión y vocación con un código deontológico honesto no va a poder llevarla a cabo, porque bien pronto se lo impedirán. De aquí en adelante empezarán los vetos,  que implicarán las estrecheces económicas, no haciendo posible a esta persona vivir de su pasión. Al mismo tiempo verá con desasosiego y desprecio como compañeros suyos venderán la poca alma que les quedaba haciendo la sucia labor por encargo de engañar al público ignorante para que odie a tal o cual persona o gobierno, con el fin de que quien mueve su mano y su cabeza se beneficie de la destrucción  (y muerte) de sus adversarios. Es una labor mercenaria y decadente del que dejó de ser periodista y también persona.
El-la periodista recto-a tendrá que ganarse la vida de otras formas e informar de modo altruista allí donde él-ella sea quien decida y no otros por él-ella, que comúnmente suele ser su página personal; el deshonesto pululará por aquí y por allá, como la mosca que es atraída por el hedor de la podredumbre en la que estamos inmersos.
Cuando todo es ya suciedad no se tolera a los que son más limpios.
A tal propósito y con el fin de describirlo con hechos y actores reales, les traigo la experiencia que ha sufrido y sufre una persona que admiro, se llama Rosa Moro. Y con ella y otros seres humanos valientes y brillantes, de los que siempre hubo pocos, como es Joan Carrero, compartimos conocimientos y vivencias. He aquí la que me comentaba Rosa, que con su aprobación les hago llegar a ustedes.

Gracias a los dos. Fantástico artículo  Joan, todavía me pregunto cómo Mallorca Diario te sigue publicando...

Mikel, tengo tantos artículos tuyos guardados para leer con atención, que ni los cuento. Por los que ya me he leído, te felicito y te agredezco todo lo que me descubres en ellos.

Ultimamente, más que las noticias, me horroriza y espanta ver cómo periodistas amigos, gente en la que confiaba, gente a la que respetaba, cada vez más, se posicionan del lado de la mentira sin pestañear.

Llevaba prácticamente 15 años leyendo exclusivamente sobre África y todavía tengo muchos libros en esa lista, pero me veo obligada a hacer un parón en esa línea profesional para escribir sobre estos asuntos que tanto lleváis los dos escribiendo: la falsedad de los medios y la información, y el conformismo y la falta de raciocinio que tiene el público, ¡pero sobre todo los periodistas! Esto último ¡me duele de verdad!

He empezado a escribir algo al respecto. Sé que lo más probable es que ni salga a la luz, y si lo hace, suponga mi suicidio profesional. Pero ya no tengo mucho que arriesgar de todos modos, primero con Ruanda-Congo, después con Libia, ahora con Siria, no hay vuelta atrás, me he quedado relegada del "periodismo repetable" por no alinearme con las mentiras oficiales, empezaron vetándome en guinguinbali, después en Mundo Negro, Africa no es un país, Planeta Futuro...  A pesar de los esfuerzos por no ser demasiado notoria y nominativa en mi posicionamiento, porque necesito un sueldo como todo mortal, se me ha vetado abiertamente.

Esta mañana he visto en twitter una crítica de Mikel contra quienes firmaron en 2011 un manifiesto de "solidaridad con el pueblo sirio" que me ha dejado perpleja, entre los nombres estaban Roberto Montoya, Javier Couso Permuy y Agustín Velloso. Respeto profundamente a estos tres, sobre todo a Agustín. 

Una de las críticas  que hago a este manifiesto,  en este caso en mi blog, que apoyaba descaradamente a las bandas de terroristas de Al Qaeda que atacaban Siria y difamaba a quien protege a la gente de este país, su Gobierno y su ejército, pueden verla aquí: Los intelectuales como legitimadores de los mayores poderes y sus guerras

Agustín escribió un libro sobre la intervención en Afganistán que denuncia toda la morralla de mentiras mediáticas, "España y Afganistán, 50 años de matrimonio estéril y 10 de divorcio criminal". Javier Couso se ve en el brete de no poder ser muy nominal en su denuncia, mil veces peor que yo, pero sabe muy bien que la narrativa de Siria es una farsa criminal y su hermano David es muy abierto en estas denuncias. Roberto Montoya me presentó a su amigo íntimo Pascual Serrano en una presentación de su libro "drones, la muerte por control remoto", abiertamente crítico con la narrativa criminal de la guerra de Siria. No sé si los tres se arrepentirán de haber firmado aquello, 5 años después, sospecho que sí, pero no han entonado un mea culpa en público, tal vez, quiero pensar, porque no han visto el medio o la ocasión apropiada.

Roberto Montoya sigue en su línea de falsificación sobre lo que ha ocurrido en el norte de África y en Oriente Medio, no yendo al fondo del asunto y recayendo en el mánido discurso, impuesto por los neocons, de los "regímenes" y los "dictadores brutales". Pueden apreciarlo en este artículo: Otra vez quieren que olvidemos el origen de este terrorismo. Pero quien lo "olvida" es precisamente él: El origen de la "Primavera Árabe".
En relación a Pascual Serrano y su papel también como propagandista en este quehacer, expuse algo de lo que hizo en el momento más inoportuno para la gente de Libia, Egipto o Siria, entre otros lugares, y el más oportuno para los medios que escribe y sus codiciosos magnates. ¿Se equivocó? No he visto las disculpas y no soy de los que voy a estar esperando a que vuelva a las mismas cuando lo requieran en la próxima guerra. Esta es mi crítica, pero principalmente es su culpa: El "Déjà vu"de Pascual Serrano.

Sobre esto prentedo escribir en 2017 y para ello pretendo hacer muchas entrevistas, a vosotros dos por supuesto, y a quienes quieran responder de los de enfrente. (Por cierto se admiten sugerencias, consejos y críticas de todo tipo por vuestra parte).

Quiero, si me lo permiten, preguntar a Ramón Lobo con respecto a Ruanda; a Santiago Alba Rico, a Olga Rodríguez y a los tres que he mencionado antes, los motivos por los que dicen lo que dicen y firman lo que firman. Preguntarles si han prestado atención a la información y las pruebas que contradicen con posterioridad aquello que dijeron y firmaron y si seguirían afirmando lo mismo hoy en día.

Santiago Alba, Olga Rodríguez, Leila Nachawati, Mónica G. Prieto y toda esa banda no merecen respeto alguno, sino situarlos donde están: Reporteros de guerraEl papel de los "progresistas" occidentales en la recolonización de África.


Yo misma he metido la pata, me he tragado algunas narrativas, y después he descubirto la verdad y he cambiado de postura, pero no he ido a nunguna plaza pública a entonar el mea culpa. No existe un espacio así, y que te permita salir vivo, menos.
Es tan difícil discernir hoy la realidad a tiempo. Por casualidad, en un viaje de trabajo por otra cosa que controlo más, me surgió una ocasión de hablar con sirios en Ceuta sin tener ni idea de la verdad de la guerra en su país, por lo que no pude hacerles las preguntas adecuadas. Desperté cuando tú, Mikel, me señalaste lo de la bandera detrás suyo en la foto del artículo ¿te acuerdas?, fue entonces cuando empecé a leer con atención, pero hice caso gracias a que fuiste tú, con respeto y educación, y no un troll que me insulte y me acose, como me ha pasado otras veces en otros asuntos [Rosa se refiere a la utilización de la bandera colonial siria en vez de la propia en un acto de supuesta defensa de los sirios].

Creo que como yo entonces, trabajan muchos periodistas, a remolque de la verdad, sin tiempo ni herramientas para hacer un buen trabajo desde el principio. Prefiero pensar esto.

Una cosa es que periodistas estrella cobren por mentir con conocimiento de causa, y otra es que practicamente todos mis compañeros de profesión sean conscientes de esto. Creo que es una trampa en la que han caído y me pregunto si habrá algún medio eficaz para hacerles salir de ella.

Creo que la clave está en el respeto, como tú demostraste conmigo Mikel, como Joan ha hecho antes mil veces conmigo y con otros que conozco, respeto ante todo.

Creo que atacándolos con virulencia (como se está haciendo en general) no se logrará, porque como todo ser humano, se niegan a escuchar a quien los insulta. Al contrario, se relegan a consolarse con "su grupo de amigos afines" donde encuentran apoyos para no hacer caso, no perder tiempo leyendo a quienes los atacan. Una pena, porque en realidad pretenden abrirle los ojos, pero por hacerlo a hostias, con perdón, no logran su noble objetivo.

Llegados a este punto tengo que puntualizar a Rosa que una cosa es quien por ignorancia comete un error, y que puede corregir, y otra quien deliberadamente, una y otra vez, comete delitos y propaga infamias con fines e intereses muy oscuros  y resultados trágicos. No pequemos de ingenuidad con el delincuente, que por dinero y favores arruinará la vida de tantas personas.

Me lo han confesado amigos como Miguel Ángel Rodríguez de Cruz Roja, por ejemplo, que sufre ataques verbales continuos por sus tuits sobre refugiados sirios, (yo no le dije que estaba de acuerdo con la teoría de los que le insultan, no con los modos, un poco hipócrita por mi parte). Sé que no sólo es persistente con el mensaje bobalicón porque si no lo fuera no tendría el trabajo que tiene en Cruz Roja, que da de comer a su familia, sino que está convencido de ello de corazón. Más o menos me dijo "Son unos trolls que quieren hacer daño, menos mal que he tenido amigos y compañeros que me apoyan y me consuelan para superarlo". Pienso ¿y si se le explicase a este hombre la verdad de otro modo? ¿Se podría haber abierto su visión? Sé que es inteligente y buena persona, no le da pereza leer, tiene curiosidad natural como yo ¿cómo se puede hacer, abrirle los ojos? si lo intento yo, una amiga, ¿me hará caso o me tachará de loca y me echará al foso de los etiquetados con "no leer jamás"?

Y con esto no quiero justificar a nadie ni ponerlos al mismo nivel a todos. Miguel Angel Rodríguez es amigo desde la universidad; Roberto Montoya, Javier Couso y yo conectamos por tener la misma visión de las guerras imperialistas al coincidir en un programa de Fort Apache sobre Malí; Olga Rodríguez se interesó por Victoire Ingabire, pero si lo hizo honestamente -que creo que sí-, al descubrir quién era yo, se negó a responder a mis mensajes; Agustín Velloso fue una fuente alternativa buenísima para analizar la guerra de Afganistán... tengo muchos motivos para negarme a usar la política del TODO O NADA con todos ellos, porque si no, ¿qué esperanza queda para mejorar algo? ¿para poder ofrecer al público información alternativa veráz sin causar rechazo de entrada? por estas guerras intestinas de los comunicadores, de la izquierda, de los expertos.

El periodismo como profesión de la que vivir ha caído en el lado oscuro definitivamente, se avecinan más guerras, y vamos de mal en peor con la tarea de abrir los ojos. Veo la necesidad de reflexionar e innovar sobre modos más eficaces de presentar la verdad y llegar al gran público, a través de llegar a los periodistas honestos.

En esto ando metida últimamente, si sabéis de alguien que ha hecho ya esta reflexión, aparte de vosotros dos que os leo religiosamente, y yo no me he enterado, por favor, decidme quién, que lo lea o escuche.

Perdón por el rollo que os he metido, necesitaba compartirlo con vosotros.
Temo que esta tarea me quede grande, cuanto más leo, más lo temo y más ganas me dan de seguir.
Os contactaré más adelante para charlar largo y tendido sobre ello.

Abrazos y gracias,

Rosa Moro

domingo, 27 de agosto de 2017

La falsa unidad contra el terrorismo


Tras un despiadado atentado terrorista más en Europa, en este caso le tocó a Barcelona, contra personas que no debieron morir de forma tan innecesaria como absurda, se procedió ayer 26 de agosto a celebrar una manifestación multitudinaria de rechazo a esta barbarie.
Los medios de comunicación y los políticos españoles trataron de que fuese un acto de supuesta "unidad", es decir, que todos se mantuviesen bajo un mismo discurso  y, no nos engañemos, bajo un mismo mando. Pero no fue así y tras ellos: el Rey, el Presidente del Gobierno español y todo su espectro político, podía leerse una enorme pancarta demoledora: "Les vostres polítiques, les nostres morts". Que define perfectamente como las políticas de todo tipo: desde el apoyo económico o armamentístico a los batallones de mercenarios terroristas que han asolado el norte de África u Oriente Medio, a tratar de disfrazarlos de revolucionarios o luchadores por la libertad cuando mataban gente en Libia o Siria, pero cambiando a denominarles como criminales cuando hacían lo mismo, aunque en bastante menor grado , en nuestras ciudades, han originado esta tragedia.
Sin embargo, el problema no solo está en la Administración española o en su Casa Real, que también, sino que la responsabilidad se extiende a todo el mundo político occidental y estatal:  catalán, gallego, vasco, andaluz..., tanto de derecha, centro o de izquierda, no parece importar la ideología cuando ya hay una compartida que asume una supuesta superioridad de nuestra "civilización" y que sirve a los intereses y agendas de las multinacionales industriales y financieras, los dueños finales. Sea Podemos, Izquierda Unida, CUP, Ezquerra Republicana, Partido Demócrata Europeo Catalán, Ciudadanos, PSOE o PP, todos están bajo dominio ideológico y económico de las corporaciones. De ahí que repitan el falso, recurrido y útil discurso de los "regímenes totalitarios"o del "dictador brutal", con el fin de desprestigiar a estados o líderes no sometidos a la supremacía de las, estas sí, tiránicas transnacionales. Cuando ambos "argumentos", no podía ser de otra forma, proceden de los neocón, que los progresistas, tan sumisos y obedientes, repiten una y otra vez.
Sobre el "regimen":
La ideología del "estado canalla" [apodado comúnmente régimen o dictadura y a su dirigente dictador] desarrollada por el Pentágono durante la Guerra del Golfo de 1991, constituye una nueva legitimidad, una justificación para llevar a cabo una "guerra humanitaria" contra países que no se ajusten al Nuevo Orden Mundial y  a los principios del sistema de "libre mercado". 1
Sobre el "dictador brutal": nos viene de G. W. Bush, para demonizar a los rivales políticos que no seguían las órdenes dadas. 2
Qué nuestros gobiernos luchan falsamente contra el terrorismo es algo rigurosamente cierto para quien se molesta en comprobar los hechos. Porque en definitiva es una estategia de control social muy efectiva y productiva, y mientras los habitantes de nuestras sociedades sean unos inmaduros  en lo político y lo emocional, lo seguirá siendo y se continuará utilizando. Cómo se hacen funcionar este tipo de macabros atentados contra la población civil pueden verlo aquí, y les recuerdo que no son algo nuevo en la reciente historia de Europa ni tampoco algo exclusivamente relacionado con la utilización de una religión tal que el Islam: Terrorismo islamista.
Que las agresiones a Libia como a Siria son el producto del impulso y sustento masivo de organizaciones de terror y mercenarias tampoco es el descubrimiento de la piedra filosofal si alguien no está suficientemente estupidizado ni anulado por la repititiva y aburrida propaganda de los medios. Que estos como están en su práctica totalidad, de un modo u otro, en los bolsilllos de los grandes magnates, hacen creer que si todos están de acuerdo en algo es que debe de ser verdad. Cayendo en  la habitual y facilona falacia ad populum, sin molestarse en comprobar si lo que se dice tiene algo de cierto o no.
Que se destruyó la prosperidad y enorme futuro de Libia, llevando a Al Qaeda al poder en el año 2011 es una de las grandes culpas que casi todos tenemos, y si no lo creen hagan memoria de lo que dijeron e hicieron aquellos días. Recuerdo como vi tanta gente mofarse y alegrarse del asesinato de Muamar al Gadafi, del que tan bien hablaban los libios y los africanos en general. Y tengo presente como dije a esos irresponsables que esas hordas de terroristas llegarían a Europa, tal y como ha ocurrido. No hacía falta ser adivino, porque el objetivo era ese, desestabilizar África, pero también Europa.
Luego, al mismo tiempo, vino lo de Siria, que no fue una revolución popular ni pacífica, sino una agresión mercenaria exterior contra el Gobierno legítimo de Bashar al Assad.
Que son las familias más poderosas de Norteamérica y de Europa, las corporaciones, las que han creado este mundo actual de caos y temor, dominado por el terror, no es invención mía o de otros, pues está documentado en sus propios escritos.
Ahora hagan algo que deberían hacer y no les gusta hacer, autocrítica, no echar balones fuera, no ser tan insensatos como una mayoría ha sido. Porque los responsables de las muertes de Barcelona, Bruselas, París, Niza, Londres... están en los criminales materiales, en sus inductores, en los planificadores, en todo el entramado de los servicios de inteligencia, militares, políticos y corporaciones que han hecho a propósito tal cosa, pero también en ustedes, que por su dejadez, su falta de madurez y cobardía contribuyeron y contribuyen a que esto haya ocuurido y ocurra.


Referencias-Notas:
1. Michel Chossudovsky. Economic depression and the New World OrderJournal of International Affairs (Columbia University), Vol. 52, no. 1 (Fall 1998) 26 January 2002.
2.  Bush promises Saddam fair trial. BBC, 15.12.2003.

sábado, 19 de agosto de 2017

Guerra en Venezuela


No veo por qué necesitamos esperar y ver que un país va hacia el comunismo debido a la irresponsabilidad de su propia gente. Henry Kissinger (respecto a Chile en 1973).

Venezuela se desliza hacia una dictadura, y como ha dicho el presidente Trump, Estados Unidos no se quedará parado mientras Venezuela se desmorona.
Mike Pence (Vicepresidente de los Estados Unidos, 2017).

Se han realizado numerosas comparativas entre la situación reciente y presente de Venezuela con lo sucedido en Chile en los años 70. Y es cierto que hay motivos para hacerlas, ya que los procedimientos seguidos por los grandes propietarios venezolanos y sus socios de las corporaciones norteamericanas para acabar con el gobierno popular y legítimo bolivariano, son muy similares a los que se pusieron en marcha en el país del cono sur a fines del siglo pasado. Desde una guerra económica para evitar el desarrollo de la nación y crear escasez y malestar en la población, al empleo de bandas paramilitares que tratan de amedrentar al personal, y, por supuesto, la guerra mediática que altera y adultera la realidad chilena de entonces y la venezolana actual. Difundida por las transnacionales de la desinformación, propiedad de los magnates dueños de la economía.
Sin embargo, hay diferencias. Partiendo de que el promotor de la revolución en Venezuela era un militar, por lo que esta se supo ganar y tener de su lado en su mayoría y en la mayoría de las ocasiones al ejército. De modo que la violencia castrense no abortase la voluntad del pueblo por el habitual uso de la fuerza y del terror. Porque aquí residía y reside el sustento de los gobiernos de Chávez o Maduro, en una enorme base social comprometida y activa, que no solo habla sino que hace, que no se queda en palabras sino que repercute en hechos. Y hace porque hay motivos, razones bien sustentadas y notorios resultados. 
Millones de sus compatriotas perciben correctamente a Chávez por ser el único presidente que ha prestado alguna vez atención a las zonas más pobres de la nación. Su gobierno representa una forma completamente diferente de organización social, en la cual las naciones del mundo deberían poner a la gente por delante de los beneficios, usando la riqueza de la nación para servir a la población trabajadora en vez de a los pocos privilegiados.
Ante este estado de las cosas, las clases privilegiadas no pueden tener otra, si quieren seguir con sus antidemocráticos e impositores planes, que desencadenar una agresión externa, similar a lo hecho en Libia y Siria. A ser posible una combinación de ataques mediante mercenarios y de intervención de la OTAN o de Estados Unidos. En este último caso, la de la entrada de estos dos actores, por medio de una acción fulminante que trate de derrocar a la presidencia. 
Pero las cosas no son tan sencillas, aun procediendo con estas tácticas tan habitualmente efectivas, como lo fueron en Irak y Libia, aunque en el texto que sigue no se perciban,  y siendo los agresores tan poderosos. Porque el rival no es menor, no es alguien que esté desarmado, tampoco desprevenido, pues llevan tiempo esperándolo, es además numeroso, correoso y en absoluto está ni va a estar falto de moral.
Lo que tenemos en frente, afortunadamente, se antoja muy complicado para los que tratan de vulnerar la legalidad democrática y la voluntad popular. Parece ser que se aprendió de los errores pasados de otros.

Referencias-Notas:
Michael Parenti. The face of imperialism. Paradigm Publishers. 2011, p.118

¿Es posible una guerra relámpago en Venezuela?



Los recientes señalamientos efectuados por el presidente estadounidense Donald Trump, sobre la posibilidad de intervenir militarmente Venezuela, han desatado un conjunto de afirmaciones desde la narrativa antichavista, conjugándose de esa manera la idea, bastante peligrosa, entre un grupo importante de promotores y seguidores del antichavismo, de que una "guerra relámpago" en el país sería posible, con el esperado "final feliz" de la deposición rápida del chavismo en el Gobierno.
Los enunciados de una guerra mediante intervención militar gringa en Venezuela son temerarios cuando vienen precisamente de venezolanos. Se han apreciado tal tipo de expresiones en redes sociales y en otros espacios de la mediática, irrumpiendo los argumentos de que una intervención militar norteamericana "es necesaria", "tendría como foco único el gobierno y las instalaciones militares", "sería un mal menor de cara a la crisis económica actual", "es un dolor necesario que será breve", o que "no afectará a la población por tratarse de un golpe rápido a unas frágiles fuerzas armadas venezolanas".
La creencia de que una guerra sería una breve aventura necesaria, no pueden ser producto de otra cosa que del desenfreno antichavista visceral, que descontextualiza los hechos detrás de los conflictos armados recientes en otras latitudes del mundo, bajo la autoría de Estados Unidos.
Sobre estos aspectos es necesario hacer una serie de apuntes. Digamos que las afirmaciones de bolsillo que siguen, son de conocimiento público y podrían ser consideradas para debilitar la falaz tesis de una breve "y feliz" guerra en Venezuela.

El mito de la guerra relámpago

No hay referentes recientes. Las guerras de Afganistán, Irak, Libia y Siria fueron diseñadas desde su planteamiento estratégico como guerras relámpago. Desde sus variantes que van desde el uso de fuerzas regulares (Afganistán e Irak) hasta el despliegue en el terreno de factores no regulares mercenarios (caso Siria y Libia), la participación norteamericana se presentó públicamente en el uso rápido y efectivo de la fuerza, para producir cambios de régimen en esos países y la pacificación de las fuerzas en los países bajo asedio. O al menos eso estaba en el tapete, era lo que se vociferaba, una vez que en EEUU se lidiaba con los costos políticos de tales guerras.
Pero lo cierto en el terreno ha sido la prolongación de tales guerras, durante más de una década en los casos de Afganistán e Irak, a su vez que el conflicto sigue en pleno apogeo en Libia y Siria, con las respectivas salvedades en todos los casos. El esquema de guerra prolongada made in USA, se ajusta plenamente al esquema de desarrollo armamentista y al empuje del complejo industrial-militar norteamericano y de los países que integran la OTAN, quienes necesitan que los conflictos sean prolongados. No hay un solo hecho bélico en era reciente que demuestre que EEUU efectivamente ejecuta guerras relámpago. De hecho, parece que no quieren que sean breves o que no han podido lograrlo en ninguno de esos países.
El factor de las fuerzas en el país asediado. Las fuerzas armadas venezolanas están, por mucho, mejor equipadas que la fuerzas militares regulares de Afganistán, Irak y Libia, antes de ser asediados. El ejército Talibán en Afganistán sufría un embargo de armas desde las últimas dotaciones gringas a mediados de los años 80, durante la Guerra de Charlie Wilson (Operación Ciclón) contra la URSS. En 2003 sobre Irak pesaban 13 años de embargo de armas, desde la "Tormenta del Desierto", cuestión claramente diseñada para debilitar y mellar sus fuerzas y líneas de defensa. Libia había desarticulado sus sistemas de armas, incluyendo las baterías de misiles Pechora, provenientes de la era soviética, y hasta 2008 sobre Libia pesaba un embargo de armas. Tuvieron que combatir aviones bombarderos y misiles Tomahawk, con baterías de poco alcance.
Con una reciente actualización en los sistemas de armas en Venezuela, las capacidades instaladas son bastante superiores a la de esos países, destacándose en esa existencia, aviones cazas estratégicos Sukhoi, un importante parque de Tanques T-72 y vehículos multipropósito y sistemas artillados Ural 43206. Por otro lado, los sistemas portátiles antiaéreos (codiciados por todo ejército regular e irregular en el mundo) 9K38 Igla, los sistemas de defensa aérea S-125 2M Pechora (de reciente generación) y el apetecido sistema S-300, destacándose en ese elemento el hecho de que Venezuela fue el primer país del mundo que recibió de Rusia tal sistema de armas, antes que Irán y Siria. Dotaciones similares de armas en los países señalados, hubieran hecho la historia bastante diferente.
Es difícil opinar sobre la moral y cohesión de las fuerzas en el terreno en cada uno de los países señalados. Incluso es difícil opinar en ese ítem en el caso venezolano, sin conocer la FANB a profundidad. Pero un dato que sí hay que subrayar es que las fuerzas armadas venezolanas, entre tropas profesionales, reserva activa y milicias, es una fuerza de 500 mil hombres y mujeres en armas, una cifra dos veces superior a las fuerzas sirias al momento del inicio del conflicto. Otro detalle que no hay que desestimar.
El concepto de defensa estratégica de Venezuela. La filosofía de defensa estratégica de Venezuela en tiempos de chavismo transformó su enfoque medularmente, posicionándose el concepto de "Guerra Popular Prolongada". Un esquema enmarcado en el entramado de la guerra irregular, de desgaste de fuerzas invasoras mediante la lucha de resistencia, aprovechando la ventaja del local y mediante el empleo de la fuerza de tipo escurridiza. Este no es un dato menor. Las fuerzas armadas venezolanas no están configuradas para el solo uso de la fuerza en condiciones regulares, también infieren la guerra irregular como un tipo de planteamiento que eleva los costos económicos y políticos del agresor. Una cuestión clave tratándose de un escenario hipotético de intervención gringa en Venezuela, a pocas millas náuticas de EEUU y en plena plataforma continental americana.
"No es lo mismo llamar al demonio que verlo llegar"
El desgaste del frente interno del adversario. Una eventual intervención militar en Venezuela, en tiempos de prolongada paz en casi toda la región, en lo que a la política norteamericana respecta, dista mucho de la visión de la guerra en países distantes para EEUU, como suele ocurrir en Oriente Medio, con sus realidades y de cara a la estigmatización de la maquinaria de propaganda norteamericana contra el mundo islámico. El caso venezolano da vuelta de hoja dramáticamente a ese elemento. Lo cual supone que el rol de las fuerzas venezolanas es resistir y prolongar el conflicto, para debilitar el frente interno (la opinión pública) en EEUU.
Sumemos a eso el contexto de caos subregional que desataría una intervención en Venezuela, bien sea por fuerzas regulares o mercenarias. Una cuestión políticamente inmanejable, que caotizaría Sudamérica y el Caribe, tanto en la proliferación de elementos de fuerza, como en la cuestión humanitaria. El Caribe podría parecerse al Mediterráneo con crisis de refugiados y todas sus derivaciones. Dicho de otra manera, para que Venezuela desarmara la guerra e inhabilitara al agresor, tendría que prolongar necesariamente el conflicto, como opción para repeler la intervención por vías políticas tambaleando las estructuras formales norteamericanas. Es esa una vía posible para ganar la guerra, dado el tamaño militar de EEUU, sumamente superior a las fuerzas regulares venezolanas.
La situación humanitaria interna. Hacemos un alto a las afirmaciones para una reflexión. Es insólito que seguidores de la oposición venezolana avalen un conflicto armado en Venezuela, bajo la ilusión de que la población sufrirá mínimo daño. Más insólito todavía es que esos seguidores de la oposición sean sectores descontentos con la crisis económica y que sufren enorme malestar por la intermitencia de productos básicos en los anaqueles. Definitivamente no tienen idea de cómo se vive en un país en guerra.
Las guerras en Irak, Libia, Siria y Afganistán pasaron por un proceso de destrucción total de las infraestructuras vitales, cadenas de bienes y servicios, empresas medulares y hasta servicios públicos básicos, relegando a la población entera al caos, hambre y carencias, deliberadamente, para que abandonen los territorios y se inhiban de resistir. Las probabilidades de morir en las guerras actuales son más altas estando en el lado civil que en el lado militar del conflicto. Son sumamente reseñadas también las bajas por "daño colateral", como las que actualmente se ven en Siria y las que fueron tristemente célebres en Libia, bajo los "bombardeos humanitarios" que abrían paso a los mercenarios en ese país y que arrasaron población civil. Las historias son interminables.
El común denominador en las guerras de los países señalados es que la crisis humanitaria es en esencia prolongada, más incluso que las escaramuzas militares. Un ejemplo emblemático es el caso de Afganistán. Aunque EEUU se declaró militarmente vencedor, depusieron al gobierno Talibán y aunque controlaron gran parte del territorio, casi 15 años después EEUU tuvo que negociar con los talibanes en armas, para pacificarles y crearles espacios políticos, reconociendo su persistencia como milicias tribales que controlan territorios. Aunque la guerra en Afganistán no es hoy lo que una vez fue y las tropas de EEUU en el país son mínimas, todavía salen cientos de miles de refugiados afganos productos del desastre humanitario que aún persiste. Se suman a los cientos de miles que salen de Siria, Libia y el África subsahariana. No hay soluciones relámpago a las crisis humanitarias de las guerras actuales.

Apunte al pie de página

La única guerra que se gana es la que no se pelea con las armas. Necesario es desarmar la guerra, antes que ella sobrevenga, para no lidiar con la tragedia del baño de sangre impuesto por los amos, la élite que intenta avasallar y capturar los recursos venezolanos en una vorágine típica del sistema de dominación norteamericana.
La tragedia de los conflictos armados debe ser sopesada más allá de orientaciones políticas. Y así debe analizarse la amenaza de Trump. La narrativa del antichavismo que ha logrado colocar un segmento (pequeño, pero no menos importante) de venezolanos a favor del conflicto y la intervención, imbuidos en la fantasía frenética y en la ignorancia de la guerra, es también una tragedia, que es políticamente necesario recalcular. No es un factor a banalizar. Reviste en sí mismo un problema serio de orientación política, que desdibuja el sentido común político. En Venezuela sólo hay un proyecto de país: el del chavismo. El del adversario es por otro lado un proyecto de colonia y hay quienes abiertamente y sin desparpajos se subordinan a él, bien sea apoyando, o bien sea legitimando los asomos de intervención militar cortesía de Mr. Trump.
Con la guerra, se abren posibilidades casi infinitas y es virtualmente imposible predecir si será relámpago o no, aunque casi siempre no es así y los indicios apuntan a que en el escenario venezolano, no será así. Y sobre quienes insisten en aupar la fantasía de la intervención, cabe entero el refrán popular: "No es lo mismo llamar al demonio que verlo llegar".

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