domingo, 23 de abril de 2017

Marine Le Pen: Llamamiento a los franceses para vencer al terrorismo


El día 21 de abril la popular candidata del Frente Nacional francés daba una rueda de prensa para  apelar a la unidad de su nación y exponer las medidas que cree necesarias con el fin de combatir al ya tan cotidiano como terrible terrorismo islamista. 1 Y esto tras los atentados en Estocolmo, San Petesburgo, Londres o en el mismo París. 
Y es que hay motivo para la alarma social en este y en otros países occidentales, fanáticos se hacen estallar allí donde hay multitudes provocando matanzas que desgarran las vidas de tantas y tantas personas. Recordemos que en Francia 238 personas han sido asesinadas por atentados de este tipo desde el año 2015, demasiadas para no entender que puede haber como consecuencia de tales desmanes una reacción política.
En esta comparecencia pública Marine Le Pen expresaba, a raíz del asesinato de un policía en el ataque de París del jueves 20, como estos son objetivo al ser símbolos de Francia y lo que esta representa. Es una loa nacional con cierto grado de razón, pero en todo caso y finalmente son atacados por ser protectores públicos, al ser el propósito final el causar el mayor daño posible a la mayor gente posible. 
Se trata según dice de una guerra asimétrica, sin retaguardia, que afecta a todas las personas y a toda la nación, una guerra de sumisión a una ideología mortífera. Una guerra sin piedad y sin respiro en la que nos hemos visto envueltos, y que no se puede perder. 
Es cierto, es una guerra extraña, no convencional, cruel, llevada a cabo contra civiles; pero, y aquí está el pero, no es en el fondo, aunque sí en apariencia, una de agresión externa. Es algo más complejo y no es nada nuevo. Quien conoce la historia reciente de Europa y en concreto su historia  criminal lo entenderá. Basta que recordemos a Gladio y ver lo que hizo en países como Italia o en la vecina Bélgica, para comprender lo que ocurre hoy. Una nueva versión utilizando mercenarios islamistas para causar el terror en estados a dominar e imponer sicariatos y al mismo tiempo asustar mediante las masacres indiscriminadas que hemos visto al comienzo a la población local. Sobre como funciona esta máquina de terror aquí, les dejo este enlace: Terrorismo islamista. 
Lo que les he comentado es algo real que ocurrió y sigue ocurriendo, pero no es de dominio público. Es un tema tabú de las sociedades humanas, que aun por presente que esté pocos se aventurarán a airearlo, pues afecta y compromete a las estructuras que dominan y controlan nuestra sociedad. De ahí que prácticamente ningún político lo mencione, de ahí que se busquen enemigos externos donde trasladarlo y de ahí que se apele a la unidad nacional para combatirlo, aunque sus raíces estén en los dirigentes propios (no solo los políticos, especialmente también los económicos) que tan a menudo piden tanto unidad como solidaridad.
Podemos ver como Francia armaba y apoyaba en todos los sentidos  a estos mismos mercenarios que asolan el país galo en Libia o después en Siria, y que sigue haciéndolo, para entender no solamente la hipocresía sino la profunda maldad que albergan algunas mentes.

Francia apoyando el terrorismo en Libia

Y en Siria


Le Pen dice que en 10 años los gobiernos de izquierda y de derecha no han hecho otra cosa sino aquello que llevará a perder esa guerra. Como hemos visto, esto no es muy cierto, ya que hay en realidad una guerra interna, de una clase dirigente contra las otras, que están ganando de una forma tan deleznable como cruel.
Le Pen llama a la unidad nacional, que está bien mientras no sea exagerada; también a reforzar las fuerzas de seguridad, aumentando su número, "solución" esta que no suele ser tal y más bien tiende a conseguir un propósito una vez creado el miedo generalizado, la reducción de las libertades por un supuesto y no real  aumento de la seguridad.
Como punto a favor de Marine y a diferencia de otros candidatos, está su apoyo a gobiernos que sí combaten el terrorismo, como lo es el sirio liderado por Bashar al Assad. Además, y es importante el asunto, la cuestión de relaciones y condena de naciones claramente promotoras del terrorismo islamista, como son Arabia Saudí o Catar. 
Aquí podemos ver al representante de la "izquierda radical" Jean-Luc Mélenchon acusar de forma completamente injusta y falsa al presidente sirio, que encabeza un gobierno legítimo


Mélenchon es apodado por gentes demasiado desconocedoras de la política y de la realidad internacional como el Hugo Chávez francés, cuando lo cierto es que está a años luz del bagaje político y ético del presidente venezolano, aquí pueden ver por qué: Hugo Chávez y el respeto a la soberanía de Siria.
Como aspectos a cuestionar además en la política antiterrorista de Le Pen tenemos las posibles expulsiones inmediatas de personas fichadas como S, que suponen según esto una amenaza para la seguridad nacional. El problema estriba que podría utilizarse contra cualquier disidente político y no solo contra estos matones a sueldo.
En sentido contrario, otro punto a favor de su discurso es el combatir ideologías promotoras de la violencia y del colonialismo. Así ocurre con la salafista o la wahabí y sus productos: los Hermanos Musulmanes o Al Qaeda.
No es un tema fácil, es complicado y muy peligroso. 
¿Podemos esperar algo positivo de los partidos tradicionales cuando ellos han sido los que han creado, junto con el poder corporativo, el problema? Imposible.
¿Podemos esperarlo de estos partidos que se muestran como nacionalistas o ultranacionalistas? Complicado. Lo fácil, y también lo cobarde, es traicionar todo y seguir el camino de Trump. Utilizando los sentimientos nacionales y tan chovinistas que hay en Francia.
Los hechos volverán a mostrarnos las realidades, postergando a las siempre más fáciles palabras.

Referencias-Notas:
1. Appel aux Français pour vaincre le terrorisme.  www.frontnational.com. 21.04.2017.
2. Policeman and suspected gunman shot dead in Paris 'terror atack'. BBC. 21.04.2017.

viernes, 21 de abril de 2017

Delirios y delitos de la Administración Trump en una rueda de prensa


Nos viene diciendo  el Secretario de Estado Tillerson que el gobierno de Maduro viola su propia constitución. Vaya modales de diplomático y vaya toma de poderes que ejerce. Se debe creer que es el Tribunal Supremo venezolano o una Corte Suprema mundial. Aunque en realidad ejerce además de fiscal y si puede de ejecutor  en el país sudamericano. Y dice que está actuando a través de la OEA ante tal ficticio hecho. Ya sabemos que Estados Unidos utiliza a esta organización a su antojo para atacar a otros países, aunque ellos, claro, no estén dispuestos a someterse a ella. Tienen una larga tradición haciéndolo, pueden verlo aquí: La OEA no es amiga de Venezuela.
Cómo no, comienza tal comparecencia arremetiendo contra una nación a la que le tenían y le tienen ganas, Irán, que está condenada de antemano, y por eso la criminalizan y demonizan sin tapujos.
Habla, por hablar, de las alarmantes provocaciones en marcha que supuestamente están llevando a cabo. Cualquiera diría que piensan invadir Texas la próxima semana. Cualquiera diría que la realidad es la opuesta y quien piensa en la invasión y destrucción de la nación persa sea el mundo corporativo anglosajón.  Se columpia demasiado sin mirarse por supuesto a sí mismo al calificar a Irán como el principal estado espónsor de terrorismo del mundo. Estados Unidos no entra en esa lista porque empequeñecería al resto y no es cuestión de que salga un gráfico tan desigual.
Vuelve a tocar puntos demasiado débiles y dolorosos de su administración y las previas al hablar de que Teherán apoya a Siria. A la que apodan con el término descalificativo inventado por los neocons del "régimen" y el "dictador brutal" , tan propalados por la izquierda occidental. Difícil de entender para los sirios, que no ven en su presidente y en su gobierno sino algo legítimo y democrático elegido por ellos. La realidad, más puntiaguda y dolorosa, es que las administraciones estadounidenses han promovido el terror en Siria fomentando organizaciones mercenarias, escuadrones de la muerte. No existiendo en ningún momento ninguna revuelta popular o pacífica, sino una insurrección islamista disfrazada. Acto degradable al que se prestaron y prestan los medios de comunicación y los partidos parlamentarios denominados de izquierda.
Menciona, el Secretario de Estado, con poca vergüenza también el caso de Yemen y de como, de nuevo Irán, apoya al gobierno popular. Y calla ante las matanzas provocadas por ellos y su socio, criminal donde los haya, Arabia Saudí. Demasiado callar y demasiada cara la del tal Tillerson y de la era Trump, que hacen, como es habitual, lo opuesto a lo que dijeron. 
Creo que no habrá mal que por bien no venga y si quieres cambiar la situación y tú situación, deberás hacerlo tú mismo, en colaboración con otros iguales a ti y no con oligarcas tan venales como vacíos y llenos de cobardía.


Referencias-Notas:
1. Secretary of State Rex Tillerson Press Availability. U.S. Department of State. 19.4.2017.


domingo, 16 de abril de 2017

El Diario.es retratado como lo que es tras los atentados terroristas contra civiles en Alepo


Ya que los medios de comunicación no solo no están por la labor de infornar sino que además encubren los horrendos crímenes cometidos por los terroristas mercenarios pagados por los estados y las corporaciones occidentales   para que destruyan a aquellos que no se dejan someter, tenemos que el público, la gente de a pie, está tomando, dado la gravedad de la situación, la responsabilidad de informarse por su cuenta e informar.
Así, por ejemplo, tenemos a Esperanza a través de Twitter que nos muestra lo acacecido al oeste de Alepo con meridiana claridad, donde los civiles que eran evacuados hacia zonas del Gobierno han sido masacrados por medio de bombas que han causado más de un centenar de muertos. Los autores de la matanza no hay que buscarlos en las filas gubernamentales, sino donde siempre han estado, en el lado de Al Qaeda o del nombre que se le quiera dar a esta siniestra estructura mercenaria  para enmascararla. Del mismo modo , la no condena rotunda de estas organizaciones terroristas, en claro contraste con la rotundidad que sí aparece cuando se acusa al Gobierno sirio, al apodado con intenciones descalificatorias como "régimen", de hechos que no solo no se demuestran afirmativamente sino que se hacen negativamente, muestra el doble rasero y la falta de moral y objetividad en tales plataformas de la comunicación. Aunque más certeramente lo son de la propaganda, el adoctrinamiento y  la confusión.

Esperanza dando lecciones de periodismo y ética al no periodismo de las corporaciones 

Si vamos a falsos "medios alternativos", como el Diario.es, cuya dirección y "periodistas" repiten las mismas falsedades que otros como ellos pertenecientes y al servicio del poder financiero e industrial, tenemos que ir a buscar la opinión de los lectores para encontrar algo de ética o de intención de hacer periodismo. Veamos  como responden a la ocultación de información, estrategia del despiste y sesgo en que descaradamente incurre este medio respecto a este terrible atentado que tantas vidas humanas ha costado y como sin contemplaciones es desmontado y puesto en cristalina evidencia por quienes se molestaron en leer tan execrable artículo de eldiario.es. 1
No se le da la relevancia ni el tinte acusatorio a la noticia que debiera porque claramente apunta, como no podía ser de otra forma, a los mercenarios apoyados por occidente.


Aunque los mercenarios cometan atrocidades incluso bastante superiores a las que cometen con la gente en Europa, no se les denominará cuando están en Siria como lo que son: criminales a sueldo, terroristas bajo pago.


La doble vara de medir de los medios expuesta. Sin importar las pruebas y aunque se incurran en las mayores de las incongruencias. También se demuestra la falta de empatía y sensibilidad humana hacia las víctimas, que son vistas como arma arrojadiza militar y política.



La mala fe con la que se enfoca el artículo es notoria, deja entrever sin duda claras malas intenciones en su mensaje. Sin embargo, quien hoy en día es engañado es porque quiere ser engañado y se convierte en cómplice de las fechorías y crímenes tergiversados, ocultados o higienizados



Sobre el atentado de los terroristas  ("rebeldes moderados") contra civiles: Los rebeldes prometieron matar a los civiles.

Referencias-Notas:
1. Aumentan a 112 los muertos en el atentado contra un convoy de evacuación de civiles en Siria. el.diario.es. 16.04.2017.



La codicia estadounidense y su justificación: la guerra contra México

Campamento del general Taylor, junto al río Nueces, Texas.

Texas había declarado su independencia en abril de 1836 tras derrotar al ejército de la República de México dirigido por Santa Ana. Impusieron la frontera en río Grande, quitándole una gran extensión de territorio a lo que antes fue México. Los mexicanos no aceptaron estos tratados. Estados Unidos aparentemente se mantenía al margen, sin reconocer a Texas. Pero terminarían reconociéndola en marzo de 1837, lo que originó numerosas protestas dentro del país, porque Texas había sido un lugar donde se había permitido instalarse a los norteamericanos y porque lo veían como el reconocimiento a una invasión y el apoyo a un nuevo estado que aprobaba la esclavitud. Destaca por su visión de futuro y perspicacia la carta enviada por William Ellery, un líder unitario pacifista, al político y abogado Henry Clay:
Habiendo expuesto el  argumento contra la anexión de Texas por el grado de criminalidad de la revuelta, procedo a una segunda y muy solemne consideración, a saber, que por este acto nuestro país entrará en una carrera de invasión, guerra, y crimen, y merecerá y contraerá el castigo y pesar de la maldad agravada.La toma de Texas no se quedará sola. Oscurecerá nuestra historia futura… … de todos los hechos precipitados y criminales, aquellos perpetrados por las naciones son los más llenos de miseria.…ha llegado el tiempo que deberíamos poner sobre nosotros una seria y decidida restricción. Poseedores de un dominio, suficientemente vasto para el desarrollo de  siglos, es tiempo para nosotros de  poner fin a la carrera de adquisición y conquista.…Nuestra águila no satisfará su apetito sobre su primera víctima; y lo buscará con una pieza más tentadora, con más sangre atrayente, en cada nueva región que se abra hacia el sur (Kelley, 1975).
Y así fue, el águila no satisfizo su apetito con su primera víctima e iría a por más presas. Esta reflexión de Henry Clay, tan profunda y acertada, debería ser recordada y enseñada, porque ha determinado la historia de nuestro mundo hasta el tiempo presente.
Pero a nadie se le escapaba que tanto Texas como el propio país norteamericano estaban pensando en una posible incorporación. Se adujo para posibilitar su anexión un posible temor a que Gran Bretaña pudiese interferir en la zona, tal vez fortaleciendo a Texas para debilitar a EE.UU. Como México no aceptaba el perder este territorio con su frontera en río Grande y también rechazó los sobornos ofrecidos, el gobierno estadounidense decidió que la forma de resolverlo era mediante una guerra. Y para ello envió al general Taylor a territorio de México con un contingente de soldados, alrededor de 3.500, no con el propósito de lanzar un ataque como agresor, sino con la idea de provocar a los mexicanos para que estos respondiesen a esta maniobra deliberadamente realizada. De este modo se presentaría la respuesta mexicana como una agresión y así se publicaría tal hecho en la prensa y otros medios de comunicación, exaltando las posibles muertes norteamericanas que se producirían e indicando que se hacía en territorio estadounidense, algo completamente discutible.
El 8 de mayo de 1846, Polk se reunió con  su Gabinete en la Casa Blanca y les dijo que si el ejército de México  a las fuerzas de EE.UU., él iba a enviar un mensaje al Congreso pidiendo una declaración de  guerra (White House Historical Association). Cuando las noticias de las escaramuzas esperadas llegaron, el presidente Polk emitió el comunicado, que ya tenía redactado, al Congreso el 11 de mayo.
México ha vulnerado las fronteras de Estados Unidos, ha invadido nuestro territorio y ha derramado sangre americana en territorio americano… (Powers).
La prensa en  general, como de costumbre, azuzó a la guerra con titulares que clamaban por la indignación nacional y  ensalzaban la nobleza de la misión, exaltando el Destino Manifiesto. En el Congresman Globe se decía:
Debemos marchar de Texas, directos hacia el Océano Pacífico, y sólo tener sus terribles olas como frontera… Es el destino de la raza blanca, es el destino de la raza anglosajona… (Zinn, 1997, p. 141).
En el New York Herald:
Estamos a punto de vastos y desconocidos cambios en el destino de las naciones (Reilly, 2010).
Incluso quienes ponían reparos a la guerra o a la esclavitud, mostraban alguna justificación a esta ocupación. El reverendo Theodore Parker, ministro unitario en Boston, a la vez que criticaba a la guerra daba sustento al sometimiento de México y a la expansión estadounidense bajo un tinte claramente racista:
El avance irreprimible de una raza superior, con ideas superiores y una civilización mejor… (Zinn, p.142)
No obstante, también hubo un amplio sector social que habló claramente contra la guerra, sin buscar otras posibles justificaciones. Ejemplo son: el escritor y defensor de la desobediencia civil Henry David Thoreau, organizaciones abolicionistas y un largo etcétera que veían en la guerra el camino al crimen, al robo y a la barbarie. Frederick Douglas, escritor, orador y antiguo esclavo, la definía en 1848 como:
La guerra actual –desgraciada, cruel e inicua- contra nuestra república hermana. México parece una víctima propiciatoria de la codicia anglosajona y del amor al dominio (Zinn, p.143).
Y así fue, Estados Unidos se lanzó sobre Texas, Nuevo México y California, para luego adentrarse en el interior de la República de México. En su avance destruyó poblaciones, bombardeó Veracruz y tomó la Ciudad de México en septiembre de 1847.

De mi obra Justificando la guerra.

Referencias-Notas:
1. Robert Kelley. The Shaping of the American Past. Englewood Cliffs New Jersey: Prentice Hall, 5th edition, 1975
2. Howard Zinn.  A People History of the United States. New York: Harper Collins Publication, 2003.
3. Tom Reilly. War with Mexico!: America´s Reporters Cover the Battlefront. University Press of Kansas, November, 2010.

martes, 11 de abril de 2017

El peligro de llevarse por la indignación y la histeria colectiva

MÉDICOS DEL MUNDO Y SU PROPAGANDA DE GUERRA EN YUGOSLAVIA: Purificación étnica quiere decir: campos, violaciones, asesinatos, ejecuciones y deportaciones en masa de las poblaciones no serbias de Bosnia-Herzegovina y de Sarajevo. Los Nacionalistas serbios llegarán hasta el final de su ideología mortífera. Médicos del Mundo ha decidido continuar sus misiones médicas y su ayuda de urgencias, pero no se va a callar.
ALTO A LOS CRÍMENES CONTRA LA HUMANIDAD DE LOS NACIONALISTAS SERBIOS.  1

En estos tiempos que vivimos, donde de nuevo azotan los vientos de las mentiras cargadas  de veneno para avivar los ánimos y exhortar a la locura generalizada, que vemos ahora en Siria contra su gobierno legítimo y su soberanía nacional, y a favor de los terroristas que por un puñado de dólares derraman sangre, es necesario recapitular y recordar como esta barbarie ha sido promovida una y otra vez en cada conflicto y país afectado. Recordar, sí, no olvidar y no volver a cometer las atrocidades y horrores pasados. Que si no se está atento se vuelven presentes.
Las emociones y la indignación son fomentadas para evitar y anular la pasividad, y se hace habitualmente mostrando las atrocidades realizadas por el supuesto enemigo; especialmente con casos que desaten enojo, como ocurre con la violencia contra personas indefensas, principalmente niños y también mujeres. Teniendo en cuenta, y sabiendo, que todos los seres humanos tenemos un sentido protector y de justicia y que ante semejantes abusos expuestos así no habrá indiferencia. Por este motivo es necesario recordar que cuando recibimos una supuesta información, debemos tener medios y forma de comprobarla, porque algo tan grave y con unas consecuencias tan peligrosas requiere de unas evidencias concluyentes. También hay que tener presente que la experiencia pasada, la historia, nos enseña que casi todas estas supuestas atrocidades y crímenes  que se mostraron en el pasado para justificar no importa qué guerra o qué conflicto, y que se dijeron y expusieron con pasión, con súplica e incluso con ira y denuncia, fueron de forma casi generalizada inventadas o fabuladas. O cuando existieron estas, simplemente fueron exageradas en grado extremo o  mostrando una visión parcial y sesgada de los sucesos, contando aquellos crímenes realizados o no por el considerado como enemigo y callando ante los propios o los de los aliados, que muchas veces eran peores que los perpetrados por el contrario. Ejemplo de este último caso es lo sucedido en Yugoslavia en los años 90 del siglo XX, conflicto provocado desde el exterior en el que los serbios sufrieron incluso mayor daño que ninguna otra comunidad, pero fueron expuestos como los principales causantes de las atrocidades. También lo vemos en los sucesos en Ruanda y en la R.D. del Congo, a mediados de los 90, donde se  recuerda la matanza de Tutsis por los Hutus, pero no las mucho mayores de Hutus por el Frente Patriótico Ruandés de Paul Kagame, menos de medio millón de personas asesinadas en un caso, frente a más de seis millones en el otro; este suceso estuvo amparado principalmente por Estados Unidos, la potencia mundial actual; por esta circunstancia tan capital los medios de comunicación se han encargado principalmente de ocultarlo (Edward S. Hermann & David Peterson, 2011). 2
Para fomentar el odio es necesario crear un enemigo y presentarlo como una especie de ser malvado, un demonio ante el que no cabe otra solución que eliminarlo. La lista de enemigos oficiales y de demonizados es larga. Como también es larga la coincidencia de la existencia paralela de esos enemigos con grandes intereses económicos y políticos, y que para conseguirlos la persona presentada como el monstruo suponía o supone un serio obstáculo. En esta lista oficial de enemigos para el poder actual encabezado por EE.UU. estaban o están personas como: Hugo Chávez, Rafael Correa, Fidel Castro, Muamar al Gadafi o Bashar al Assad. Pero en ella puede entrar cualquiera y además de  una forma rápida; incluso antiguos amigos que fueron tratados con exquisito cuidado y privilegio en el pasado, se convierten repentinamente en seres a despreciar y destruir por algo tan sencillo como cometer el grave delito de la desobediencia a los jerarcas dominantes. Sadam Hussein, Noriega o los Talibán serían algunos de estos casos. Todo este mundo en blanco y negro,  de salvadores y tiranos, de amigos benévolos que se convierten de repente en demonios, es un gran embuste; y esto funciona principalmente porque la gente  desconoce lo que está pasando realmente. Los medios de comunicación tienen mucho que ver en ello, también en la inculcación del odio hacia otras personas, países y culturas. Porque, no se debe olvidar, que la mayor parte de las personas no está dispuesta a llevar a cabo una guerra, a matar a otras personas o a utilizar la violencia. Eso sería más propio de locos, por eso la mayoría lo rechaza. Pero la presión e insistencia de la propaganda, llevada fundamentalmente a cabo a través de los denominados medios de comunicación, controlados por el poder económico, es capaz de cambiar los sentimientos pacifistas y contrarios hacia la guerra de la población por una histeria colectiva a favor de ella. Utilizándose en último caso, si es necesaria, la violencia y el castigo contra los reticentes o los que no se dejan someter o engañar, y anulando la libertad de expresión para que no se denuncien las falsedades y no se pueda exponer la  realidad sobre los sucesos. El caso de la sociedad estadounidense ante la entrada en la Primera Guerra Mundial es aleccionador:
Cómo una nación con prácticamente un tercio de inmigrantes europeos, con sentimientos en las dos alianzas, de los que había ocho millones de origen alemán, y con el resto de la población contraria a ir a una guerra a Europa, pudo caer en un grado de histeria tal que cambió en buena medida de posición, tiene su explicación en la intensa campaña de propaganda y en la anulación y castigo de la libertad de expresión (Mikel Itulain, 2012). 3
Aunque se han publicado grandes obras sobre la Propaganda de Guerra, con un análisis profundo de sus causas, modos y consecuencias,  no han tenido un impacto significativo en la población o al menos este no ha perdurado. Debido principalmente a que no han sido enseñadas, a que no han sido publicitadas, a que permanecen ocultas al conocimiento del gran público. En un mundo realmente civilizado y humano estos trabajos tan fundamentales serían obras de referencia en las propias escuelas, educando a los niños y niñas en la no violencia, en el respeto y en el rechazo al enfrentamiento  y en el apoyo siempre a la tolerancia, al diálogo y al entendimiento. Buen ejemplo de estos estudios que deberían ser de conocimiento de todos es el llevado a cabo por Arthur Ponsonby, Falsehood in War Time (Falsedad en tiempo de guerra), donde describe muy bien el modo en que se conduce a una población a la guerra, basándose en la experiencia de la Primera Guerra Mundial, y las nulas lecciones que se suelen aprender, haciendo  que la tragedia se vuelva a repetir una y otra vez:
La gente ignorante e inocente de cada país no es consciente en el momento de que están siendo engañados, y cuando todo ya ha pasado, sólo aquí o allí se descubren las falsedades y son mostradas. Como todo es ya historia pasada y los efectos deseados ya se han producido, nadie se preocupa por investigar los hechos y mostrar la verdad (Arthur Ponsonby, 1928). 4
La difusión de falsedades, para embaucar a la gente, puede hacerse de diversas formas, por ello a la propaganda se la puede clasificar según diferentes criterios. Atendiendo al grado en que su patrocinador se deja ver, se oculta o echa la culpa a otros, podría clasificarse como: blanca, gris o negra. 
En la blanca quien la emite no se oculta, ya que no tiene miedo de que mostrándose pierda adeptos, sino al contrario, que dado su prestigio gane opiniones a su favor. 
En la gris sí se oculta al que la realiza, por temor a que exponiendp quién es su autor la opinión pública la rechace. Es lo que ocurre actualmente de algunas actuaciones de EE.UU. en el mundo, que se realizan principalmente a través de los servicios de inteligencia, pero que se ocultan a través de ONGs u otro tipo de organizaciones que dicen que luchan por la democracia y los derechos humanos, haciéndose pasar por locales; ejemplo es lo que hace la NED (Fundación Nacional por la Democracia-National Endowment for Democracy). En verdad son caballos de Troya que tratan de introducirse en las decisiones de otros países ocultando su verdadero rostro y las verdaderas intenciones por las que se mueven, como pueden ser el derrocamiento de gobiernos no sumisos e instauración de otros favorables para los intereses económicos de las corporaciones o las administraciones que las patrocinan y pagan. 
Por último, estaría la propaganda negra, que como en la gris oculta su autor, pero va más allá, utilizando y atribuyendo hechos o palabras a otros con el propósito de desprestigiarlos de una forma directa  y de tener así una justificación para poder actuar directamente contra ellos. La guerra emprendida por EE.UU. contra Yugoslavia o Libia, o la que se está llevando a cabo ahora contra Siria, o se prepara contra Irán, son situaciones donde se ha empleado la propaganda negra. Las organizaciones “humanitarias” o “que luchan por la democracia” se usan también frecuentemente en este tipo de actuaciones, para crear excusas, basándose en informaciones falsas, y predisponer al público  para posteriormente lanzar un ataque militar. Estas organizaciones se encargan de propagar que tal país o gobierno está cometiendo atrocidades, como lo vimos en las acusaciones contra Gadafi, que luego resultaron no ser ciertas, para dar validez a la guerra que ya se había preparado de antemano, precisamente por el que promueve la denuncia y es el agresor real. Esto constituye hoy en día uno de  los problemas más graves que tiene nuestra sociedad y que en principio no parece haber un conocimiento y consciencia generalizada sobre él. Agrupaciones supuestamente benefactoras, como las apodadas humanitarias, están llevando a cabo funciones de relaciones públicas en beneficio de la guerra, en provecho de las grandes corporaciones o empresas que se benefician con ella.
Deberemos hablar sobre estas falsedades, pese a que ahora se prefiera olvidarlas. Porque debemos tener presente que el olvido de ellas volverá a provocar  su  repetición, repetición y sus consecuencias  que pueden recaer sobre nosotros mismos.
El ser humano no debería seguir siendo alguien que continúe cometiendo los mismos actos despiadados del pasado contra sus semejantes, una y otra vez, generación tras generación. Debe demostrar que puede ser mejor, que puede aprender alguna lección, de otro modo el futuro resulta demasiado incierto y demasiado desalentador. 
¿Continuamos siendo un mundo de ciegos dirigidos no siquiera ya por tuertos, sino por locos enamorados de la muerte?
En Rey Lear, Shakespeare había escrito que en este mundo los locos conducen a los ciegos, y cuatro siglos después los amos del mundo son locos enamorados de  la muerte… (Eduardo Galeano, 2009). 5

Referencias-Notas:
1.  Michel Collon. El juego de la mentira. Hiru, 1999.
2. Edward  S. Hermann & David Peterson. Paul Kagame: “Our Kind of Guy”. Red Voltaire. Chicago. 18 de mayo 2011.
3. Mikel Itulain. Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países. Abril 2012, p. 79. 
4. Arthur Augustus William Harry Ponsonby.  Falsehood in Wartime: Propaganda Lies of the First World War. George Allen and Unwin, 1928. 
5.  Eduardo Galeano. Adhesión a la marcha por la paz y la no violencia  2009. 2009.

lunes, 3 de abril de 2017

La OEA no es amiga de Venezuela


Nos dice, con conocimiento y criterio,  el más brillante de los intelectuales venezolanos, Luiis Britto García, que insiste el Ministerio de Colonias de Estados Unidos (la OEA -la denominada Organización de Estados Americanos-) en sus arremetidas contra Venezuela. En verdad, lo ha hecho siempre que el poder financiero e industrial exterior e interior lo ha necesitado. Lo ha hecho sin descanso y con soborno desde que por primera vez en décadas llegase a Venezuela en 1999 un presidente preocupado más por su gente que por su bolsillo.
Es notoria y no sé si tan recordada su participación en el golpe de Estado del año 2002. Así, su Comisión Interamericana de Derechos Humanos hacía lo siguiente:
..durante el golpe de Estado de 2002, la CIDH [Corte Interamericana de Derechos Humanos] , como Estados Unidos, reconoció abiertamente a la dictadura de Pedro Carmona en una carta que Santiago Antón, entonces secretario de la CIDH, dirigió a ése. Maduro no dejó de recordar este episodio que arroja una sombra sobre la credibilidad y la fama de la entidad interamericana: “La Comisión reconoció a los golpistas y negó el apoyo al presidente Hugo Chávez”. 2
Y como decíamos, se mostraron especialmente virulentos con los populares gobiernos de Chávez, aunque antes, en el periodo del dominio absoluto de la oligarquía y del olvido total del pueblo, estuviesen excesivamente callados. Mostrando a quiénes sirve tal organización y las entidades y comisiones que la componen.
...desde la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999, la CIDH multiplicó las decisiones e informes desfavorables a Venezuela, en proporciones ampliamente superiores al resto de América Latina. Así, desde su creación en 1959 y hasta la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999, la CIDH sólo emitió cinco decisiones condenando las violaciones de los derechos humanos en Venezuela. En cambio, entre 2000 y 2012, la CIDH condenó a Caracas 36 veces. Así, en el espacio de 12 años, la CIDH condenó a Venezuela 7 veces más que durante los 40 años anteriores, marcados por exacciones de todo tipo y particularmente el Caracazo del 27 y 28 de febrero de 1989, sublevación popular contra la vida cara, que el ejército y la policía reprimieron en sangre, dejando un saldo de 3.000 civiles asesinados. 2
Que casi el 70 % del presupuesto de la OEA provenga de un enemigo acérrimo de la independencia política y económica de Venezuela, como son los dirigentes de los Estados Unidos de América, sigue en consonancia con los hechos.
Que los mencionados Estados Unidos y Canadá no se sometan a lo que diga la OEA y que quieran que otros, como Venezuela, lo hagan, habla también bien claro hasta para el más ciego entre los ciegos.
Venezuela, si quiere existir como país independiente sirviendo en primer lugar a quienes debe servir, a l@s  venezolan@s de a pie, no puede perder su independencia política, tampoco la jurídica y por supuesto no la económica. Son cosas que sabemos bien y no debemos perder de vista. Quien las pierde, pierde todo, empezando por la libertad y la dignidad. No cometamos, no cometan, los mismos errores del pasado. 

Referencias-Notas:
1. Luis Britto García. Carta injerencista de la OEA. 1.04.2017.
http://luisbrittogarcia.blogspot.com.es
2. Salim Lamrani. Por qué Venezuela se retira de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. 22.8.2012.

viernes, 24 de marzo de 2017

Los tiempos pasan, pero no cambian para la guerra

El dirigente serbio Solovodan Milosevic, "el rostro del mal" que no era, dejado morir y exculpado recientemente de las falsas acusaciones vertidas contra él por defender su país, Yugoslavia, de una agresión exterior 

Las contiendas bélicas han acompañado siempre al ser humano, y su apología o justificación también. No solo data ya de tiempos de los griegos, donde un principio de democracia requería técnicas más sutiles de control, sino que se remonta a la prehistoria, y a los primeros grupos humanos, donde el control social era importante, como lo es hoy. Se puede ver ya su presencia en los restos de la cultura egipcia, donde se llevan a cabo alabanzas a sus soberanos, los faraones, y sus campañas militares. Ejemplo de ello es el Poema de Pentaur, que hace una exaltación de su líder el faraón Ramses II en la batalla de Qadesh contra el rey hitita Muwatali II.
Su majestad era un señor pleno de juventud, activo, sus miembros potentes…, su corazón vigoroso…, su fuerza como la de Montu…, perfecto de aspecto como Atum, era regocijante ver su belleza…, grande de victorias…
¡Oh Ramsés, corazón inquebrantable, has hecho más tú solo que el ejército entero! ¡Ante tu espada victoriosa se ha hundido el país de los Khetis! ¡Nadie se te parece cuando peleas por tu pueblo en el día de la batalla! (El Poema de Pentaur).
Esta apología o propaganda era común en todos los reinos e imperios, tanto de occidente como de oriente, o de cualquier otra parte del mundo. 
En oriente tenemos la obra de Sun Tzu, escrita hacia el siglo V AC, El Arte de la Guerra. Dicha obra se centra en que el arte de la guerra se basa en el engaño y en que el supremo arte es someter al enemigo sin luchar. También en Grecia la apología fue un factor importante, con la propia deificación de sus jefes, como lo fue en Macedonia hacia  Alejandro Magno. De hecho, los romanos copiaron esta exaltación de los dirigentes, con imágenes y estatuas, para ganar el apoyo y la admiración de los gobernados.
Atenas en su tiempo se creía poseedora de unos valores y una cultura superior a otras sociedades, se autoalababa ensalzando su democracia, su sistema judicial, su cultura o su propio ejército; creyéndose en superioridad moral sobre otros estados rivales, como Esparta. Mostraba en realidad, en este aspecto, un comportamiento muy similar al que luego tendrían Roma o milenios después los Estados Unidos de América. 
Todos los grandes imperios se expandieron mediante la guerra, y para llevar a cabo esta tarea fuera de su propio país  era necesaria la apología, la propaganda, para convencer a aquellos que no veían razón para ir a otras tierras a luchar y  matar a personas desconocidas.
Roma fue uno de esos grandes imperios, al menos lo fue en su extensión territorial y en su poderío militar. No obstante, para quienes lo sufrieron seguramente no fue tan grande, en el sentido de sus supuestas cualidades loables.
Roma destacó por su gran ambición expansionista y  las invasiones militares fueron la razón de su ser y el motor de su desarrollo. Por este motivo tuvo que hacer gala de una notoria exaltación de ella misma, de sus instituciones, de sus gobernantes y de su supuesta superioridad cultural y moral. 
Los imperios han cambiado poco desde entonces, mediante la violencia invaden, roban y explotan a otros países, y mediante la adulación, la exaltación y la apología adornan estos actos poco dignos con justificaciones y bellas palabras que los encubren y enmascaran.
La guerra permitía vivir en la opulencia y en el lujo a la clase dirigente, y los de esta clase  eran quienes pagaban y formaban a los oradores y escritores que contaban las narraciones e historias adecuadas a los intereses de sus dueños; de forma que esto permitiese conservar su status social y económico y,  a la vez, su pueblo los amase, o al menos los  soportase. Algo que por cierto poco ha cambiado con los siglos. Hoy a estos oradores y escritores aduladores se les conoce en nuestro  mundo occidental con el apodo de "prensa libre".
Es importante recordar también que los historiadores o escritores de entonces no mostraban a Roma como al agresor en los conflictos bélicos. Se buscaban siempre pretextos, echando la culpa al enemigo, Roma sólo se defendía y salvaba  a otros pueblos. Cómo nos suena esta cantinela, ¿verdad? "Ayuda humanitaria", "defensa de la paz y la democracia".... Qué poco  cambia el ser humano, qué poco cambia a mejor. 
Roma enviaba emisarios con propuestas de acuerdos para la paz, de modo que si las rechazaba el enemigo le daba a Roma el poder moral, de cara a su población y a sus aliados, para poder atacar. Ni que decir tiene que las propuestas eran prácticamente inasumibles por sus rivales, y Roma bien que lo sabía. A la élite romana no le interesaban las negociaciones políticas, sino la guerra, ya que con su poderío militar podían mantener su estatus y ganar más riqueza y territorios; sin embargo , esto era necesario disfrazarlo y encubrirlo de modo que no apareciesen como un mero agresor. A la élite romana entonces, como a la élite estadounidense actual, no le interesaba la paz, le interesaba la guerra, y entonces, como ahora, no contaban sus verdaderas intenciones en público sobre sus verdaderos propósitos. Si quieren les pongo un ejemplo presente de forma de actuar muy similar a lo que hemos visto con el dueño del Mare Nostrum, también bajo la apariencia de acuerdos de paz. Eso fue lo que hizo Estados Unidos con Serbia en los llamados Acuerdos de Rambouillet de 1999, donde le impuso al débil país balcano unas condiciones inaceptables para cualquier nación; de forma que una negativa, que era lógica, a estos acuerdos se presentó como  intransigencia por parte de este, dando pie a la declaración del ataque militar que luego se produjo. ¿Cómo iba a admitir Serbia, ni cualquier otro país, que una organización militar extranjera (la OTAN) mandase en su territorio, que pudiese hacer y deshacer lo que quisiese en su país con total impunidad penal? No obstante, los medios de comunicación, los actuales oradores contratados, contaron otra cosa bien diferente a la real, para engañar, despistar e incluso irritar a la población de los países agresores contra el que sufría realmente el ataque.
Entre los escritores romanos al servicio del poder del momento tenemos a Livy y Polybius, que solían mantener que Roma era la víctima de la agresión. Como así hicieron en las guerras púnicas contra Cartago, en las que la toma de Cerdeña por Roma, y la interferencia en la península ibérica, provocaron la  intervención de los cartagineses. (P.M. Taylor. 2003) También en esto la historia experimentaría escasas variaciones y los métodos de Roma se repetirían por los siguientes imperios, incluido otra vez el estadounidense actual. Así, el provocar la guerra contra Cartago recuerda demasiado a lo llevado a cabo por EE.UU. contra Japón en la  Segunda Guerra Mundial (Jacques Pauwels 2002). Una potencia militar superior provoca a otra, que no es suficiente rival, para entrar en el terreno donde la vencerá, mediante la acción militar, y de este modo podrá quitarle sus mercados, sus recursos, sus riquezas y así proceder a su sometimiento y amarga explotación. Como ven: Tempus fugit (el tiempo vuela), pero apenas cambia. 

De Justificando la guerra.

jueves, 16 de marzo de 2017

Siria: ¿nos interesa su realidad?

Los medios de comunicación como difamadores e inventores de "realidades"

A resultas de un proyecto de un estudiante de Medios Audiovisuales en la Universidad de Mataró para conocer lo ocurrido en Siria, les adjunto la siguiente entrevista hecha a mí sobre tal asunto que tan confuso parece aquí, en nuestros países de Europa o de Norteamérica.
Las preguntas, como es ya habitual, toman por hechos lo que no son sino proyecciones interesadas de la ideología dominante occidental en relación a estas naciones a las que se les quiere imponer no solo sus políticas sociales y económicas, sino su historia. Una historia artificial y falsa que está reñida y en oposición frontal con la real de los sirios y sirias.

- Siria lleva ya seis años sometida a una guerra muy compleja que ha desencadenado en una gran crisis de refugiados que tantas veces ha acaparado las portadas de nuestros periódicos. Pero ¿cómo empezaron las revoluciones en Siria que luego dieron pie a una cruel guerra?

Vamos a ser sinceros, por mucha presión que haya en nuestro entorno social. En Siria no ha habido ni hay revoluciones pacíficas ni populares. Estamos ante un caso de agresión exterior utilizando mercenarios, a los que desde los medios de comunicación y organizaciones “humanitarias” ligados a las corporaciones occidentales se les ha disfrazado de eso, de “revolucionarios” sin serlo. La unidad en Siria ante este ataque tan brutal como despiadado ha sido total, oposición y gobierno han formado una piña frente al verdadero peligro, que es y era la destrucción de una sociedad tolerante y secular, con una economía enfocada al bienestar social y una política basada en el respeto y aceptación  al diferente. Si el Gobierno de Siria, elegido por los sirios, hubiese caído tendríamos la barbarie de un Afganistán o una Libia.
Así, que ya las primeras algaradas apareciesen en lugares como Daraa, Dayr Al-Zawr o Idlib, focos de células terroristas de Al Qaeda que llegaban a Irak años antes, y estudiadas por el Combating Terrorism Center de West Point (New York), no fueron una sorpresa para los expertos militares. Que fuesen muy violentas desde su mismo origen tampoco. Eran Al Qaeda y colaboradores los que actuaban, no manifestaciones pacíficas y populares. Un guion similar, sino igual, al de Libia. Hasta los periódicos israelíes (Israel National News) lo exponían con cifras claras: el número de policías asesinados era el grueso de los muertos y teniendo en cuenta que los mercenarios disparaban también a los manifestantes para generar terror.

- ¿Cuál ha sido la principal oposición al gobierno de Bashar al-Assad en Siria?¿Qué la definía?

La principal oposición a Bashar al Assad, recordemos el presidente elegido democráticamente y muy mayoritariamente por l@s siri@s, procede de Washington, Londres, París, Tel Aviv, Riad, Estámbul o Doha. Es decir, es una oposición externa e injeriencista en los asuntos internos de otra nación, vulnerando la legalidad internacional.
Si quiere creer en una oposición siria con respaldo de la población, que trate de derrocar a su presidente, como he dicho legítimo, se la tendrá que inventar, porque no existe. 
También le podrán vender una imaginaria oposición secular que curiosamente trabaja desde el extranjero y por interés particular y extranjero. Lo expresó muy bien Charlie Skelton en su informe sobre esas supuestas figuras políticas “alternativas”. 

- Hay otros países en Oriente Medio donde también se han dado las llamadas Primaveras Árabes para derrocar a gobiernos supuestamente ilegítimos, como es el caso de Túnez, Egipto o Libia. ¿Qué les ha pasado a estos países?¿Qué cambios ha habido en sus gobiernos y en sus sociedades?

Volvamos a la realidad. La “Primavera Árabe” de la que veo que habla, solo existió en ese imaginario occidental de los medios de comunicación y organizaciones ad hoc. Pero en realidad estamos hablando de un proyecto de recolonización del norte de África y de Oriente Medio largamente pensado. Puede ver esta preparación ya en la cumbre de la Alianza para los Movimientos de la Juventud de 2008,  financiada por la Administración estadounidense y corporaciones como Facebook o Google y dirigida a quienes organizarían esas “revueltas”, como por ejemplo el Movimiento 6 de Abril de Egipto. El New York Times no tuvo otro remedio que reconocer esta evidencia al comienzo de iniciarse esta estrategia, titulando a las claras lo que ocurría en abril de 2011: “Organizaciones de Estados Unidos ayudaron a fomentar las revueltas árabes”. 
No hablemos de legitimidades de otros cuando nosotros vulneramos la legitimidad internacional. 
Respecto a Libia, de ser el país con el mayor bienestar social de África a convertirse en un infierno lo dice todo. Egipto es un caso complejo no entendido en occidente. Washington favoreció a los Hermanos Musulmanes, en eso consistía la “Primavera”, pero la gente de Egipto reaccionó ante tanta intolerancia y violencia, y apoyada por el ejército en una verdadera rebelión popular conocida como “Tamarod”, donde millones salieron a las calles, acabaron con los designios forasteros.

- Bashar al-Assad es el presidente de Siria y líder del partido Baaz. ¿Cómo se define este partido?

No olvidemos, es el presidente legítimo de Siria. 
El partido Baaz ha dominado la vida política de Siria, pero no por someter, como se dice por aquí desconociendo a aquel país, a la sociedad a una dictadura, sino porque ha tenido como objetivos firmes la defensa de la independencia política y económica de Siria y a su vez una orientación social. Por supuesto, occidente ha atacado siempre a este partido, porque es el pilar que sostiene el rechazo a la injerencia externa, al colonialismo. Ya en la Constitución siria de 1973 aparece con tal papel. Si no hubiese tal intromisión extranjera para someter a Siria, no veríamos esa defensa y agrupación en torno al partido Baaz como se ha dado. 

- Según he leído, tras la caída de la URSS, Bashar al-Assad implementó ciertas reformas liberales que dejaron un poco tocada a la población más pobre del país. ¿Qué relación puede tener esto con el inicio de la revolución en 2011?

Volvamos a la realidad de nuevo. El presidente Bashar al Assad contaba en los momentos de la inventada revolución con un apoyo, según un estudio de la OTAN que coincide curiosamente con los resultados que se dieron posteriormente en las elecciones presidenciales, del 70%. No hubo ninguna revolución popular, porque la gente de allí, incluidos los jóvenes, no vieron ningún motivo para hacerla. Las políticas sociales se mantuvieron, no como en Europa que se derrumbaron.
Lo que usted me dice es otro de los mitos de la izquierda occidental para justificar su injustificable apoyo al colonialismo tratado de imponer por medio de sádicos y crueles mercenarios con armas, formación y dinero de, entre otras partes, nuestros presupuestos públicos.

- ¿Cuáles fueron las principales reformas que trajo la constitución del 2012?

De cara a lo que hablamos, vemos que en ella se despoja al partido Baaz de su estatus especial en el liderazgo en Siria. Pese a esto, este partido fue el más votado en las elecciones parlamentarias de 2012  y formó, y esto apenas se comentó aquí, una coalición para gobernar con diversos partidos: socialistas, comunistas o nasseritas. Todo esto desmiente, una vez más, la ficticia falta de pluralidad política.
Esta constitución vuelve a incidir en la independencia de Siria, indicando en su preámbulo que es la piedra angular de la resistencia contra la hegemonía colonial en el mundo árabe. Además recalca que sectores cruciales de la economía siria se mantendrán bajo el control público. Viendo esta legítima y valiente defensa que hace de los intereses de los siri@s, se comprenden las actuaciones tan agresivas puestas en marcha por el poder económico occidental, que quiere hacerse con los recursos del planeta. Tenemos la experiencia de estados con fuerte orientación social que fueron destruidos precisamente por ese motivo. Usted los conoce, por ejemplo: Yugoslavia o Libia. Que la izquierda de Europa se haya prestado a tan luctuosa tarea dice mucho y mal sobre ella, y refleja la decadencia y la banalidad presentes en nuestra política.
Si a esto une disposiciones de la Constitución siria que explícitamente hablan sobre que la mitad de los asientos del Parlamento pertenecen a los miembros de la clase trabajadora y los campesinos, verá como este país trata de mantener un equilibrio social, defendiendo los intereses de las clases menos privilegiadas, que además son la mayoría en todas las naciones, y que en nuestros estados no existe. Vivimos nosotros en sociedades controladas en todos los aspectos por una minoría, donde millones de personas buscan comida en los contenedores de basura y cobijo bajo cartones desechados, y tratamos de no solo dar lecciones, sino de destruir estados que no permiten tales aberraciones, consiguiéndolo como se ha dicho protegiendo sus recursos y manteniendo un enfoque social.

- Por último: Desde la mayoría de los medios occidentales se ha demonizado la figura de Bashar al-Assad acusándolo de tirano y dictador. ¿Es Assad realmente el tipo de persona que nos dicen?

Los procesos de demonización de figuras políticas son recurrentes y habituales en la historia mundial. Se hizo con Lumumba, Mosaddeq, Arbenz o Hugo Chávez. Todos ellos fueron grandes hombres con grandes proyectos que se trataron de frenar y se frenaron en la mayoría de los casos. Para ello se recurrió a difamarlos, mintiendo sobre su situación personal y sobre la situación política y económica de su país. Bashar al Assad es un caso de estos. No tiene nada que ver con la caricatura que quieren crear. Los demonizadores, sin embargo , si están muy próximos o son el monstruo que ellos mismos han creado.
Un ser formado y con personalidad no debería caer en tales actuaciones tan falsas como ruines.

viernes, 10 de marzo de 2017

Los conflictos bélicos y la manipulación de las emociones humanas


Las guerras se promueven por intereses egoístas y se llevan a cabo a costa del trabajo y de la vida de otros. En la necesidad de hacer propicia a la sociedad hacia esta situación los dirigentes la intentan mostrar como algo justo o necesario.  Para conseguir esta visión necesitan promocionar sus “razones”, su “justicia”, se recurre por tanto a una campaña de convicción, persuasión y manipulación, para terminar de convencer a la  mayor parte de la población de su benevolencia y de su necesidad. La guerra, obviamente, no es ni justa ni humanitaria ni desinteresada, todas llevan en sus entrañas el engaño, la muerte y el latrocinio. Pero aquí entra la función de la persuasión, de la propaganda, con el objetivo de moldear y modelar muchas opiniones, ocultando muchos intereses y mostrando cosas que ni siquiera existen. La gran diferencia que hay entre lo que conoce o cree conocer gran parte de la población sobre el mundo en que viven y sus sucesos, tanto pasados como presentes, respecto a lo que ha ocurrido y ocurre realmente, muestra el grado de desinformación en el que se ha vivido y seguimos viviendo. Vamos a hablar por ello de algo llamado persuasión, engaño, manipulación o mejor dicho llamémosle también por su nombre, aunque en estos tiempos no guste llamarle así, propaganda. El nombre propaganda, que no su función, tiene su origen en la Iglesia católica y surge en el siglo XVII, en 1622, cuando el Papa Gregorio XVI estableció una congregación de cardenales con el propósito de propagar la fe católica; con la Congregatio de Propaganda Fide, cuyo objetivo real era extender el poder de la propia Iglesia.
La propaganda vendría a ser una forma de comunicación con el propósito  de influenciar en la actitud de las personas de una comunidad o sociedad, de modo que se traten de obtener los deseos o intereses  del grupo de personas que la promueven o  la llevan a cabo. Esto en principio puede tener tanto buenas como malas intenciones, buenos o malos objetivos. Si lo que se pretende es inculcar simplemente conocimiento u otra acción benefactora sin intereses ocultos, puede ser incluso una acción loable. En cambio, si lo que se tiene previsto es engañar a quienes va dirigida la práctica de la propaganda para obtener unos fines muchas veces ocultos y en perjuicio de quien la recibe, estamos ante un caso de manipulación perniciosa; que puede ser realmente muy peligrosa, especialmente cuando se trata de dañar además a otras personas, como es el caso de las guerras.
Quien manipula se vale de las artes de la persuasión y de las debilidades humanas, entre ellas el poder de las emociones, la credulidad y la ignorancia. Quien manipula no informa, o si informa lo hace de forma premeditadamente parcial. La información que aporta es sesgada, incluso dicha información sería principalmente y propiamente desinformación, con el fin de confundir y hacer que el receptor no sea capaz de entender la situación real. Con el objetivo de que aquellos a los que va dirigida no comprendan realmente lo que sucede y lo interpreten según lo que conviene a quienes llevan a cabo esa manipulación y desinformación de forma bien consciente. Se recurre a la información incompleta, particular, o más comúnmente a la falsedad, cambiando la narración de los hechos reales por otros que puedan provocar una reacción muy favorable a quien los está contando. Y una de las metas donde se centra la propaganda es en dirigirse a las emociones, eludiendo siempre a la razón. La diferencia entre la propaganda y el análisis o estudio científico la describieron muy bien Alfred Mclung y Elizabeth Bryant en su excelente obra The Fine Art of Propaganda (1939), indicando que la primera habla principalmente de las cosas en blanco y negro, como bueno o malo, sin apenas puntos medios. Y que esta no quiere para nada a la crítica y a la  investigación, sus enemigos mortales, ya que la ponen al descubierto al mostrar y demostrar, mediante los hechos reales, las falsedades creadas por el manipulador. La ciencia florece con la crítica, la propaganda se desmorona ante ella. De ahí que todos los poderes habitualmente eviten y se lleven muy mal con el debate serio, la crítica rigurosa y la pluralidad.
El lado emocional del ser humano es muy fuerte. Si se pulsa adecuadamente y en el momento oportuno el botón de las emociones se puede engañar, con la facilidad que se le engaña a un niño, a una comunidad o a una sociedad entera. Los hechos hablan por sí solos y tenemos abundantes casos más o menos recientes, como fueron las guerras de Yugoslavia, Irak o Libia, y ahora es Siria, pero también recordemos que estos métodos eran ya muy viejos en la historia de la humanidad.
Una vez estimuladas las peores emociones, que desatan la furia de la guerra, comienza  la barbarie. Entonces el ser humano muestra lo peor de sí, entrando en una espiral de sinrazón, crueldad y violencia; y ahí está el papel de la propaganda, que esa sinrazón prevalezca.
El que fuera presidente estadounidense Woodrow Wilson mostraba el carácter más oscuro y cruel de los dirigentes, pese a que fuese reelegido como candidato para la paz en 1916, en su apoyo a la Primera Guerra Mundial:
Conduce a esta gente a la guerra, y olvidarán que había algo que se llamaba tolerancia. Para luchar, debes ser brutal y despiadado, y el espíritu de la brutalidad despiadada entrará en la misma fibra de la vida nacional, infectando al Congreso, a las Cortes, al policía al golpear, y al hombre de la calle (Wartime propaganda. World War I).


De Justificando la guerra.

jueves, 2 de marzo de 2017

Sobre la guerra


Nos dice Tomás de Aquino en su Summa Theologica, que no es posible ser ignorante del final de las cosas si sabemos su comienzo.
Y si hablamos de la guerra, a la que Agustín de Hipona ensalza y no ve nada malo en ella, pues los hombres que allí morirán iban a perecer de un modo u otro, ¿qué podemos decir?
Podemos decir algo. La guerra no es exclusiva de la especia humana, otros seres vivos, incluidas las plantas, también luchan entre ellos por diversos objetivos. La comida y la reproducción han sido dos motivos muy presentes en este tipo de disputas. Como indicaba el gran etólogo Konrad Lorenz, las luchas surgen normalmente entre individuos de la misma especie, debido a que comparten intereses comunes y tienen que competir por los mismos recursos o fines (Konrad Lorenz, 1989, pp. 31-33). Esta lucha muchas veces es necesaria. ¿Sería esto entonces una justificación de la guerra? ¿La guerra sería necesaria? Depende, si pensamos que debemos seguir este comportamiento animal, sin reflexionar sobre ello y no viendo que el ser humano tienes otras posibilidades y otras capacidades, entonces valoramos poco al ser humano. Si además vemos que otras especies animales dirimen sus problemas mediante rituales que rara vez producen graves percances y que luchan realmente por su propia subsistencia, esto nos deja a nosotros, los seres humanos, en un mal lugar; dando realmente un mal ejemplo y mostrando que  no somos tan inteligentes como presumimos o hacemos ver. Y si a esto le añadimos que precisamente gracias a nuestro desarrollado cerebro hemos sido capaces de elaborar una tecnología destructiva, que amenaza nuestra propia existencia, entonces todavía debamos pensar más que no estamos actuando de esta forma tampoco de un modo muy inteligente. Podemos seguir permitiendo que se use esta tecnología, fruto del trabajo y del talento del ser humano, para someter y explotar a otros seres humanos, para crear armamento destructivo, que enriquece a unos pocos y esclaviza a buena parte de la humanidad, pero todo esto no deja de ser tremendamente inmoral y a la vez tremendamente peligroso; porque de este modo destruiremos los propios cimientos de una posible sociedad estable, próspera y en paz. Así, nunca habrá paz, nunca podrá haber concordia, y la guerra continua, la guerra interminable, acabará tarde o temprano con nuestra propia especie.
Una opción, más humana y más sensata es ver que es posible vivir en este mismo mundo no bajo los preceptos de la violencia y del miedo, sino bajo los del entendimiento y la cooperación. No es utópico, el ser humano puede hacerlo y puede salir muy beneficiado con ello. Para conseguirlo, sin embargo, necesitamos replantearnos nuestros modos de actuar, estudiarlos para conocer como hemos conducido al planeta al estado  actual de pobreza en gran parte de su población y de enfrentamiento continuo. No todos estaremos por la labor, especialmente aquellos que actualmente dirigen este mundo, que tienen interés en proseguir con  ese desorbitado privilegio en el que viven, pero que genera al mismo tiempo una desorbitada injusticia y desigualdad. Quienes viven así, en ese lujo y derroche demasiado inmorales, no  tendrán gran interés en modificar su situación. Los demás, la mayoría, sí deberíamos estar dispuestos a cambiarlo o al menos a mejorarlo, si no queremos seguir sufriendo las consecuencias de los caprichos de la avaricia y de la codicia de otros. En realidad, al final, todos seríamos los beneficiados de un cambio de actitud de nuestro mundo, pues el camino actual  no tiene buen fin para nadie.
La guerra ha sido tradicionalmente el instrumento mediante el cual la clase dirigente somete a otras sociedades y obtiene beneficios con ello,  a su vez sirve para el propio sometimiento y control de su sociedad, en provecho único de ellos y en un notorio perjuicio para el resto de la población. Se analizará y se reflexionará, por tanto, sobre la guerra, sobre la historia de las guerras, sobre sus demoledores efectos y también sobre cómo se ha inculcado en la mente de las gentes su envenenada semilla. La historia nos enseñará de nuevo valiosas lecciones que nos podrán ayudar más de lo que creemos en los momentos actuales y en los futuros.
El conocimiento llena el alma del ser humano y ayuda a evitar la barbarie, y la guerra es la barbarie por excelencia. Richard Sanders comenta que sabiendo el modo en que se ha utilizado y justificado la guerra a lo largo de la historia, fundamentalmente mediante poco escrupulosos engaños, nos puede ayudar para evitar que se repitan otra vez sucesos realmente terribles; a los que habitualmente somos conducidos por nuestra propia ignorancia de los hechos. Estas son sus palabras:
El conocimiento de la historia, de cómo los planificadores de la guerra han engañado a la gente en el pasado para que apoyasen a las guerras, es como una vacuna. Podemos utilizar esta comprensión de la historia para inocular a las personas con dosis saludables de desconfianza hacia los pretextos de la guerra oficial y otras estratagemas para el engaño. A través de tales programas de inmunización podemos ayudar a contener nuestra susceptibilidad social hacia la “fiebre de la guerra” (Richard Sanders, 2002).
La vacuna del conocimiento histórico, de la razón, de la moral, del estudio crítico y de la sensatez, actuarán como antídotos eficaces contra la brutalidad de la violencia bélica, contra la fiebre y la locura que anidan en ella.
La justificación de la guerra es tan antigua y tan nueva como la propia guerra y como el propio ser humano. De hecho, es necesario el favor de gran parte o de la mayoría de la sociedad o de la  población para desencadenarla. De ahí que se recurra a crear poderosas razones, ya que en condiciones normales, y en su sano juicio, nadie está dispuesto a agredir y matar a sus vecinos, e incluso menos a un desconocido que nada le ha hecho.

Referencias-Notas:
1. Konrad Lorenz. Sobre la agressión el pretendido animal. Siglo XXI, 1989, pp.31-33.
2. Richard Sanders. How to Star a War: The American Use of War Pretext Incidents. Global Research, January, 9, 2012. Coalition to Oppose the Arms Trade (COAT) - 2002-05-02.

Capítulo de mi obra: Justificando la guerra.