martes, 24 de julio de 2012

Islandia: una lección de democracia para España.




Si España no hubiese caído bajo el retraso y la tiranía de la dictadura impuesta por sus clases altas, seguramente hoy España sería un país próspero después de un siglo de República. Hoy nadie se acuerda de la República y de los enormes avances que apuntaba hasta que fue eliminada. Nadie se acuerda de aquello y ahora se derrumban los mitos de la España próspera, con una importante clase media y con gran calidad de vida. Una vez quitadas las máscaras se ve que su clase alta no tiene, ni tenía, demasiada conciencia y que sus clases más oprimidas están casi en un estado de shock; no porque todo esto no fuera previsible, sino principalmente porque su formación intelectual e histórica no ha sido especialmente buena. La gente se gastaba más el dinero en el Canal + para ver el fútbol o la tragedia de los toros que para enriquecer su biblioteca.
En España la concienciación y entendimiento de lo que debe ser una democracia no ha sido nada buena tampoco, si fueron capaces la mayoría de los españoles de dar por bueno el mito de la transición cualquier cosa puede ser posible.
 El caso de Islandia puede servir de ejemplo para entender  y ver que una  ciudadanía que se valora y que se respeta intelectual y democráticamente puede salir adelante, por mal que se presenten las cosas.
Islandia era un país que tenía un nivel de vida muy alto, figuraba en 2007 en el primer lugar en el índice de desarrollo humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Pero la mala orientación económica de su gobierno le empezó a traer problemas, hasta llevarlo a una pésima situación. Entre las causas de este desastre estuvo la promoción de una política de compra de vivienda en la población, no de alquiler, provocando que los islandeses se endeudasen más de lo debido, en esto siguieron  la misma mala política económica española. A esto también se unió que los dirigentes islandeses optaron por las políticas neoliberales, privatizando el sector bancario, dando prioridad a la actividad especulativa y empezaron a jugar en los casinos de la economía mundial, como Londres y también Ámsterdam. Cuando todo este castillo de naipes se hunde, ya en octubre 2008, hay una enorme deuda a pagar a estos centros extranjeros de la economía. El FMI interviene ese mismo día para que Islandia pida prestado dinero a interés que tendrá que ir devolviendo. La forma de hacerlo ya la conocemos, “recortar gastos”, es decir, hacer pagar a la población las irresponsabilidades de otros y conducirla prácticamente a la miseria. Para que se vea como  se comporta esta mafia bancaria internacional, se produce una congelación de los  haberes de los bancos islandeses por el Reino Unido, dentro de una “ley antiterrorista”, entrando Islandia en la lista de países calificados como “terroristas”, este calificativo durará hasta el 15 de junio de 2009.
Como está pasando con otros países, cuando los bancos se llenaron de deudas el Gobierno se hizo cargo de ellos, pero cuando daban beneficios se privatizaron. Ante este atropello y falta de vergüenza política y económica los ciudadanos se movilizan de forma intensa, y gracias a su presión y constancia hacen que se convoquen elecciones anticipadas para mayo de 2009. Pero los islandeses no se dejan engañar y piden la dimisión de su gobierno, que finalmente consiguen dos días después: el 26 de enero de 2009 el Partido de la Independencia de centro derecha que comparte poder con el socialdemócrata dimite. Tras las elecciones del 25 de abril de 2009 se forma una nueva coalición en el poder, compuesta por los socialdemócratas y el partido izquierda-verdes. No obstante, el parlamento islandés, por una apretada minoría, aprueba la ley “Icesave” (en referencia a uno de los bancos on line que provocó la debacle). Con esta ley se ratifica la devolución de 3,8 mil millones de euros al sistema bancario de Gran Bretaña y Holanda. Esta broma supone el pago de cien euros por mes por cada habitante durante ocho años. La indignación de  la gente provoca respuestas claras y contundentes, que hacen que el presidente no firme esta entrega de dinero, sometiendo tal decisión a consulta ciudadana, a referéndum. Esto es lo que deberían hacer también los ciudadanos españoles, movilizarse de verdad y hacer que exista una democracia real. El resultado de este referéndum, del 6 de marzo de 2010, es que un 93 % de los votantes rechazan el acuerdo. Ante esta situación los ministros de  finanzas de Islandia, Gran Bretaña y Holanda se reúnen para renegociar los acuerdos; lo que demuestra que las cosas en economía no son como las dicen desde el poder, sino que pueden hacerse cambiar por la ciudadanía. Desde la Unión Europea también se presiona fuertemente a Islandia para que acepte las condiciones de  los acreedores, vinculando tal aprobación a su posible entrada a Europa. Esto demuestra también el carácter bastante poco democrático de la UE y su apoyo al poder financiero. Finalmente, el 8 de diciembre de 2010, se llega a un acuerdo que en principio parece más favorable para los islandeses, por ejemplo: la tasa de interés se pone entre un 3 y un 3,3 % en vez de a un 5,5 % como estaba, y el tiempo de devolución se alarga de ocho a treinta años. El parlamento aprueba estos acuerdos, pero muchos islandeses no están de acuerdo y envían un manifiesto firmado por más de 40.000 personas (en Islandia hay alrededor de 320.000 habitantes). Ante esto el presidente de la República, en una actitud democrática que le honra, decide convocar referéndum. No obstante, la Primera Ministra, Johanna Sigurdardottir, indica: "Es decepcionante. Habíamos anticipado que el presidente iba a firmar el acuerdo sobre Icesave (…). El acuerdo ha sido aprobado por mayoría en el Parlamento y no es normal que un presidente se oponga a un acuerdo adoptado por una tal mayoría". Bien, la mayoría del Parlamento no quiere decir la mayoría de la población, como se iba a ver, y esto nos debe enseñar que el tener una República, además de ser lo democrático tiene sus ventajas. Pero también nos debe de enseñar que en Islandia se respeta infinitamente más a los ciudadanos y a la democracia que en España, en España jamás se hubiese planteado una consulta ciudadana, en España los políticos desprecian a los ciudadanos.
¿Cuál fue el resultado del referéndum?: el 60 % de los votantes el 9 de abril de 2011 rechazaron esos acuerdos, evidenciando otra vez más las diferencias entre la opinión de los políticos y la de los ciudadanos.
La condena legal de los principales culpables del caso de Islandia todavía está pendiente, pero en ello están.
Respecto al tratamiento de los medios de comunicación sobre lo ocurrido en Islandia, predominó el silencio, por los motivos obvios que se han comentado. Juan Manuel Aragüés, profesor de la Universidad de Zaragoza, expone muy claramente la diferencia de tratamiento de las revueltas de la llamada “Primavera árabe” (en gran medida promovida por el poder occidental por motivos político-económicos) con relación al caso islandés:

El tratamiento que los medios están realizando de los acontecimientos del Magreb subraya que son movilizaciones de carácter democrático contra regímenes de carácter autoritario. No vamos a entrar ahora a valorar que, de la noche a la mañana, regímenes amigos, y en algunos casos puestos como ejemplo, véase Túnez, se hayan convertido en feroces dictaduras a las que ese faro de la libertad y la democracia que se llama Occidente exige respeto a los derechos humanos y libertades. No vamos a hablar de ello, ni de esa hermana monarquía marroquí, tan amada por nuestra Corona. Lo que sí voy a subrayar es que se describen las movilizaciones como movilizaciones de ciudadanos, se ha dicho textualmente, que "quieren ser como los europeos". Es decir, somos tan magníficos que todo el planeta desea ser como nosotros. Resulta difícil saber con qué objetivos se mueven las masas en el Magreb, incertidumbre que, en el fondo, carcome a nuestros gobiernos. Sin duda, los proyectos políticos serán diversos: desde islamistas radicales hasta liberales, pasando por comunistas, nacionalistas, etc. Pero el mensaje mediático es claro: quieren ser como nosotros. Es una manera de subrayar lo afortunados que somos, pues no tenemos que recurrir a poner en peligro nuestras vidas para alcanzar la libertad: ya somos libres. Tanto, que somos la envidia del planeta. Podemos continuar con nuestra siesta democrática, abismados ante la televisión, y decidir con tranquilidad, y muy democráticamente, quién nos representa en Eurovisión o si la mano del defensa en el área fue o no penalti. ¡Vote, vote usted!
Las movilizaciones en Islandia, ésas que se han cargado dos gobiernos, que han exigido el encarcelamiento de los gerifaltes económicos del país, que se han negado a asumir las deudas de los bancos, que han promovido una asamblea popular para redactar una nueva Constitución, que han dado un corte de mangas al FMI y a los mercados, esas movilizaciones no pueden ser presentadas por los medios con simpatía, sino con preocupación. Porque subirían al escenario a un pueblo que, lejos de doblegarse, de asumir deudas ajenas e imposiciones irracionales, ha dicho basta. El efecto de imitación que provocan los medios es brutal. La televisión estuvo en el centro de las revueltas de los países del Este, que comenzaron a imitarse los unos a los otros; lo ha estado en las revueltas del Magreb, con los efectos que estamos advirtiendo. Por eso es preciso silenciar a Islandia, o poner sordina a las diez huelgas generales de Grecia, no vaya a ser que a los europeos nos dé por pensar que, hombre, igual tienen razón los islandeses y ya vale de que nos tomen el pelo. Y empezáramos a reunirnos en las plazas, y a coger cacerolas, y a decirles a los Tanto-monta-Monta-tanto (PP-PSOE-CIU-PNV-PAR-CC) que hasta aquí hemos llegado.
Juan Manuel Aragués. Islandia no, Magreb sí. El Periódico de Aragón.


De: Mikel Itulain. La Crisis  vista por un ciudadano.

PS:
Actualizo este artículo con buenas noticias sobre los juicios con los bancos y sus ayudantes extranjeros.

Islandia gana la batalla judicial a Reino Unido y Holanda por la quiebra de sus bancos

Notas:
Bibliografía sobre este texto:
Yvette Krolikowski, Mike Krolikowski, et Damien Millet. Référendum sur l’accord Icesave en Islande : NON et encore NON ! Global Research, 11.4.2011.
Eva Joly. Iceland: lessons to be learned from the economic meltdown. Global Research, 7.8.2009.
Juan Manuel Aragués. Islandia no, Magreb sí. El Periódico de Aragón, 26.2.2011


viernes, 20 de julio de 2012

La izquierda, la crisis y la justificación del colonialismo por motivos humanitarios

 El nuevo colonialismo, apoyando la "intervención" en África
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Estamos asistiendo estos días, y los pasados, a lo que ya se llama un desmantelamiento del estado del bienestar. Hay que apretarse el cinturón, hay que hacer sacrificios, hay que ahorrar, dicen, aunque eso suponga hundir la educación, la sanidad e incluso la cultura. No obstante, durante todos estos últimos cincuenta años las diferencias de riqueza entre los que más poseen y los que menos se han incrementado de forma espectacular y, de hecho, ahora, con la crisis, están aumentando más todavía.
Un niño de cinco años vería que esto de la crisis hace más  ricos a los que ya lo eran y deja en la miseria y la pobreza a muchísima gente. Esto lo vería un niño de cinco años, como lo vio en la obra de Hans Christian Andersen, El nuevo traje del Emperador, sin embargo, la sociedad que es "informada" en los medios de "comunicación" lo verá de otra forma y no verá tal vez esta obviedad, o si la ve no sabrá ver sus causas. Bien, algunos dirán que sí, que esto ya lo ven y es cierto, algunos obviamente lo ven, la mayoría, sin embargo, no parece que vaya en ese sentido, seguramente por falta de información y puede que también por falta de interés. La información en estos temas resulta vital y en relación a esto hoy he visto un artículo muy interesante titulado Su apellido es ´crisis´, que dice cosas como:
¿Cuándo fue la última vez que una economía capitalista se mantuvo en expansión y en armonía social? Parece que hay que hacer un buen ejercicio de memoria porque no es fácil recordar semejante episodio de placidez. Y sin embargo, en el imaginario social perdura la creencia de que en una época perdida que habría que recuperar, el capitalismo pudo hacer entrega de buenos resultados. Quizás el anhelo profundo del ser humano es ese mundo de paz, bienestar y justicia. Pero esa aspiración no significa que ese mundo anhelado sea posible bajo la feroz regla del capital. La historia del capitalismo revela un proceso de continua expansión y eso ha sido interpretado como señal de éxito. Alejandro Nadal. Su apellido es ´crisis´. La Jornada. 18.07.2012.
Que nos recuerda que nuestra memoria suele ser escasa y que este sistema económico se ha mantenido muchas veces, las más, mediante una continua expansión. ¿Qué ha sido y qué ha significado esa expansión? Muchas veces, también las más, guerra, robo y matanzas a otras poblaciones y países del mundo, es decir,  la barbarie y la explotación del colonialismo. El texto citado continúa:
En varios momentos los límites a la acumulación de capital condujeron a confrontaciones inter-imperialistas y a políticas de colonización que buscaban superar esas limitaciones.Alejandro nadal. op.cit.
Hoy en día se critica con dureza la actuación de Estados Unidos en Vietnam, aunque se calla la que hizo en Corea que fue tan mala o peor, ya que Corea es un enemigo actual; también se critica lo que hizo en Nicaragua, en Irán, El Salvador o incluso en Guatemala. En el mismo sentido se es muy severo, hoy, sobre las invasiones que llevaron a cabo en su día la Alemania nacionalsocialista contra Polonia o Checoslovaquia, la de Bélgica en el Congo, la de la propia Inglaterra en Irak a principios y mediados del siglo XX o en Egipto ese siglo y también el XIX, y un largo etcétera. No obstante, hay que recordar, que todas esas guerras se justificaron y apoyaron entonces, y que se hizo de forma consistente, también por motivos humanitarios, como se hace hoy con Yugoslavia, Afganistán, Libia o Siria. Y hay poca diferencia, si es que hay alguna, entre aquellas y estas justificaciones. En Estados Unidos decían que los españoles estaban cometiendo matanzas y un genocidio en Cuba, mostraban a los españoles como monstruos que no respetaban nada; en Guatemala, a un presidente moderado, con honestidad y talento, Arbenz, que iba a llevar al país a  un progreso real para su población, lo convirtieron de cara al público, gracias a los medios de comunicación, como otro monstruo peligroso y  un dictador que iba a acabar con todo. En Nicaragua estaba la "enorme amenaza" comunista de los sandinistas, con supuestos planes para atacar a EE.UU, que poco tenían que ver con la realidad. En el caso de la invasión de Polonia por Alemania en 1939 se presentó como una intervención humanitaria para frenar las matanzas y persecución a las minorías ucranianas por parte del tiránico gobierno polaco, y era cierto esto, aunque los motivos de la invasión fuesen otros, motivos que hoy se reconocen. La invasión a Polonia por parte de la Alemania nazi es un ejemplo de libro de intervención "humanitaria" del que no se ha querido aprender. En el caso de Bélgica su actuación en el Congo se justificó para evitar el tráfico de esclavos, aunque luego fue precisamente eso lo que hizo el rey Leopoldo, tener esclavos para sus minas; vamos lo que hacen las compañías mineras occidentales hoy en el mismo lugar y excusándose en similares motivos humanitarios. En los ataques  británicos o estadounidenses contra Egipto se mostró a Nasser, una de las figuras más importantes contra el colonialismo, como el nuevo Hitler; título que también aplicarían a Milosevic, al que dejaron morir tras ver que no podían probar nada contra él en los juicios amañados en cortes penales creadas ad hoc. Este título de nuevo Hitler o dictador se ha aplicado a muchas personalidades del llamado tercer mundo, un ejemplo es el de Mossadegh, el Primer Ministro de Irán que fue depuesto en un golpe de Estado de la CIA por querer que Irán gestionase sus propios recursos petrolíferos. La acción de los medios de comunicación y la compra de periodistas que desinformaban tuvo una parte fundamental en lo que ocurrió. Otro ejemplo más  de  intervención humanitaria lo tenemos  en la actuación de Inglaterra en Egipto en el siglo XIX, que se explicó para evitar el abuso sobre las mujeres de los musulmanes, argumento similar al de la guerra contra Afganistán. Para quien quiera conocer estos casos y otros más con detalle, que merece la pena hacerlo, están obras como: Imperialismo humanitario (Jean Bricmont), The Politics of Genocide (E. Herman & D. Peterson), La quinta libertad (Noam Chomsky) o Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países (de este autor).  Como vemos, las justificaciones y motivaciones de las guerras y del colonialismo de hace años o siglos no son tan pasadas, son prácticamente idénticas. Se critica el pasado, pero en el presente se mantiene la misma actitud que en el pasado. Y aquí está el mal de gran parte de la izquierda actual, que sigue justificando la guerra y el colonialismo en el año 2012, después de más de un siglo de falsas justificaciones humanitarias.
Hoy la sociedad asiste prácticamente impasible a la nueva colonización de África y de Oriente Medio. Voy a poner algunos ejemplos que me parecen muy ilustrativos, aunque hay otros muchos más, de como la izquierda de hoy cae en los mismos o peores males del pasado, haciendo suyo el discurso del mundo corporativo, financiero e industrial, que son los que provocan esas guerras y se benefician de ellas, y que son los que están causando también la tercermundialización del hasta ahora llamado Primer Mundo. Si sigues los consejos de tu enemigo ya deberías saber como va a acabar esto, sería el consejo.
Tampoco vamos a pecar de exceso de ingenuidad y pensar que en este mundo todos están engañados, hay quien tiene por misión precisamente esa, crear confusión, y de hecho para eso les pagan. Los ha habido siempre, en la caída  de Mossadegh en Irán la compra de periodistas y la emisión de artículos e informes falsos en los periódicos fue algo cotidiano (la Operación Ajax), ahora no es diferente, incluso está bastante más extendido, pero pocos se paran a pensar en ello.
Entre los abundantes ejemplos donde se muestra la incongruencia de la izquierda tenemos este artículo: Cuando justificar la intervención imperialista es lo equivocado, que apareció en Liberationnews  el 17 de julio de 2012 y que critica lo que escribió Pham Binh del movimiento Occupy Wall Street Class War Camp, sobre la intervención occidental en África y Oriente Medio, que se titulaba: Libia y Siria, cuando el antimperialismo está equivocado. En él, este miembro de Occupy, indicaba que es necesaria la intervención porque lo demandan las fuerzas revolucionarias. Sin especificar claro está quiénes son esas fuerzas supuestamente revolucionarias, que si se hubiese informado un poquito vería  que la poca relación que tienen con el pueblo libio o sirio es con sus sectores más fundamentalistas, y con la especial ayuda de las dictaduras saudí, catarí o jordana, además de estar muy presente Al Qaeda, Turquía y especialmente el poder político y económico occidental, es decir, las grandes corporaciones industriales y financieras; contra quien supuestamente está el movimiento Occupy, pero aquí les echan un cable, aportándoles una ayuda inestimable y casi impagable. No se debe olvidar que entre las élites occidentales destacan por su apoyo militar a los extremistas en Libia o en Siria las de  Estados Unidos, Gran Bretaña, Israel, Francia o España e Italia.1,2,3,4,5,6 Es fácil de comprobar, hay muchas fuentes de información, no lo ocultan ya siquiera los propios agresores, como es el caso de Estados Unidos. Entonces, ¿cómo se puede apoyar a alguien así?, ¿a un ejército de mercenarios sin escrúpulos? Hemos visto el terrible ejemplo de Libia y a algunos no les parece todavía suficiente. También, en esta visión favorable a una intervención, eufemismo para no llamarlo invasión, se apoya ya descaradamente el colonialismo y el más puro y duro imperialismo. ¿Puede hacer esto una organización de izquierda? Vemos que lo están haciendo y aquí está el mal de la izquierda. Todo el trabajo hecho contra la guerra de Vietnam es tirado ahora por la borda. Suenan los tambores de guerra y todos se ponen en regimiento para servir en el combate a las órdenes del general (las grandes corporaciones).
He puesto un ejemplo, pero este ejemplo lo podemos trasladar a la actuación de Amnistía Internacional, a la de Democracy Now! o a la de la izquierda europea en gran medida.En España podemos ver en este sentido un documento elaborado supuestamente en solidaridad con el pueblo sirio, aunque no se preocupan realmente por saber qué piensa realmente ese pueblo o esa nación, la siria,  por un grupo de intelectuales y que fue publicado en la página de Rebelión el 4 de noviembre de 2011: "Desde Marruecos a Bahréin la reivindicación es la misma: un cambio pacífico y radical que instaure una democracia que ampare los derechos sociales y económicos de la mayoría", que en principio parece, o trata de parecer,  con buena intención, pero que en realidad no tuvo en cuenta  la opinión mayoritaria de la gente de Siria, ni se analizó con rigor lo que realmente ocurría allí. Se decía lo siguiente:
Hace meses que amplios sectores de la sociedad siria se unieron a la esperanzadora ola cívica que recorre el Magreb y el Machreq bajo la denominación de “primavera árabe”. Sin embargo, la primavera siria se ha tornado en un terrible baño de sangre. Millares de manifestantes pacíficos han sido asesinados por las fuerzas de seguridad del régimen de Bachar Al-Asad, que no ha dudado en recurrir al bombardeo de ciudades y pueblos. Un número aún más elevado de personas han sido detenidas y sistemáticamente torturadas. Los derechos humanos básicos, desde el derecho a la vida al de expresión, están siendo masivamente violados por las autoridades sirias en un país cerrado a la información independiente.Quienes suscribimos esta declaración queremos expresar nuestra condena por estos hechos: no hay justificación posible para esta guerra abierta que el régimen sirio libra impunemente contra su propio pueblo.El régimen sirio miente para justificar la brutal represión de su propia población. Como tantas otras veces, la dictadura de Bashar Al-Asad vuelve a agitar como un espantajo el peligro de la ruptura sectaria o del terrorismo islamista
 Bien, decir esto es engañar sobre lo que realmente sucedía y sucede en Siria en la guerra que ha sido provocada desde el exterior, como lo fueron las de Yugoslavia, Afganistán o Libia, y que se puede ver en la bibliografía adjunta. Siria estaba, y está, siendo invadida por organizaciones de islamistas desde el exterior, amparadas militar y económicamente por los dirigentes occidentales, que están causando el terror en aldeas y ciudades. Esto era conocido ampliamente en Siria y también en el resto del mundo. ¿Por qué ocultar esa realidad? ¿Por qué ocultar que los principales responsables de la violencia eran estos mercenarios financiados, armados y entrenados desde el exterior? ¿Por qué no escuchar las declaraciones de los testigos civiles sirios, de las familias aniquiladas por aquellos fanáticos, de los cristianos perseguidos y de sus templos destruidos? ¿Por qué esta desinformación? ¿Se pretendía con todo ello justificar un ataque militar exterior diciendo que estos horrores no se pueden permitir y hay que acabar con ellos, echando la culpa a quien no los ha originado? La técnica es vieja, se empleó en la Primera Guerra Mundial, mintiendo sobre las supuestas atrocidades de los alemanes a la población belga, se hizo en la Segunda Guerra Mundial, en Afganistán, en Yugoslavia... Es la estrategia de mostrar supuestos horrores e indicar que tú eres responsable si permaneces impasible ante ello o te opones, pidiendo finalmente, aunque disimuladamente, la intervención militar. Arthur Ponsonby reflejaba muy bien que la primera víctima en una guerra es la verdad, luego vienen las demás:

La falsedad es una reconocida y extremadamente útil arma en tiempos de guerra, y cada país la usa deliberadamente para engañar a su gente, para atraer a los neutrales, y para engañar al enemigo. La gente ignorante e inocente de cada país no es consciente en el momento de que están siendo engañados, y cuando todo ya ha pasado solo aquí o allí se descubren las falsedades y son mostradas. Como todo es ya historia pasada y los efectos deseados ya se han producido, nadie se preocupa por investigar los hechos y mostrar la verdad. Arthur Ponsonby. Falsehood in war time.De: No hay motivos humanitarios en una guerra 
Y sigue así el discurso de este comunicado de Rebelión cayendo en las mismas falsas argumentaciones tantas veces mostradas para justificar las guerras:
Sin embargo, sorprendentemente, cuando más solidaridad demandan los hombres y las mujeres de Siria y cuando parece más justificado y necesario hacérsela llegar desde Europa y América Latina, sectores de la izquierda internacional, defensores en sus propios países de proyectos emancipatorios con los que nos identificamos y que apoyamos, abonan argumentos justificativos de la dictadura siria, basándose en teorías conspirativas y estereotipos ideológicos que han dejado de ser válidos. No hay dictaduras “progresistas”, y condenar selectivamente los crímenes de unos gobiernos mientras se silencian los de otros nos lleva a incurrir en el mismo doble rasero que tan justamente denunciamos en nuestros dirigentes.
¿Quiénes son ellos para hablar en nombre del pueblo de Siria, de los sirios? El carácter paternalista y colonialista del texto es alarmante. Además de que el recurso a la teoría conspiratoria muestra su falta de argumentos, no hay conspiraciones, hay enormes intereses económicos que causan estas guerras y utilizan los motivos humanitarios como mero pretexto, así de sencillo y en realidad lo mismo de siempre. Sobre como funciona este mundo de corrupción político-económico, John Perkins, un antiguo "consejero económico" responsable de "convencer" y corromper a los gobiernos del mundo de acuerdo a los intereses de las corporaciones, comenta:
Y de algún modo, nuestro gobierno es invisible gran parte del tiempo, y a uno u otro nivel son las corporaciones las que llevan a cabo las políticas. Y una y otra vez, es la Corporatocracia la que forja las políticas del gobierno y luego las presenta al gobierno, y se convierten en políticas del gobierno. Así hay una relación increíblemente íntima entre ellos. Esto no es ninguna  teoría conspiratoria ni nada parecido, esta gente no tiene que juntarse a conspirar para hacer cosas, trabajan todos bajo un supuesto fundamental, y es que deben maximizar los beneficios sin importar el coste social o medioambiental.Confesiones de un gánster económico. 
Si algo quiere la gente de Libia, como la de Siria o Egipto, es que occidente deje de avasallarlos y someterlos. Ese es el mal que padecen, no necesitan en absoluto la típica intervención paternalista colonialista que se pide y que ha destrozado y destroza a estos países. De hecho, Libia ha vuelto a un colonialismo incluso peor al que tenía hace 50 años. Además,  en este escrito de Rebelión se acusa a aquellas personas, que con razón y sentido común se oponían a toda esta barbarie "intervencionista" que está sucediendo y sucedía, de condenar selectivamente. ¿Tendrán quienes justifican la actuación occidental la conciencia tranquila por los miles de muertos en Libia?, ¿por la matanza y destrucción de Sirte?, ¿con lo que está pasando en Siria?

 Destrucción de Sirte por la OTAN

 Todavía queda esperanza

La violencia en Siria se para en el momento en que se deje de  armar y financiar a los mercenarios islamistas, que ya han impuesto la ley sharia en un país que antes era tolerante como Libia. Y el Gobierno sirio no tendría otra opción que convocar unas elecciones libres, que pueden ser controladas por organismos independientes, como se hizo en Rusia o Venezuela, y como se debería hacer también en Estados Unidos o España, estas dos últimas "democracias" de muy poca calidad, por la que muestran poco interés muchas organizaciones de izquierdas y las organizaciones humanitarias.
Y, ¿por qué esa fijación contra Siria?, que tiene muchas cosas que mejorar, es obvio, pero, ¿por qué no contra Arabia, Emiratos Árabes, Bahréin o Catar?, cuyos registros de respeto por los derechos humanos son mucho peores, recordando que Siria es el único estado secular de la región. ¿Por qué una vara de medir tan diferente? Y,  ¿quién es occidente para interferir y quitar  y poner gobiernos por el mundo? ¿Qué ejemplo de derechos humanos puede dar EE.UU., Francia o Gran Bretaña? ¿Miramos su historia? ¿Recordamos Vietnam, Corea, El Salvador, Guatemala, Afganistán, Haití, Argelia o Irak, por poner solo unos ejemplos?
Es triste decirlo pero el colonialismo y el racismo siguen muy presentes.
El fanatismo islamista en Oriente Medio y ahora en África lo está generando y extendiendo el imperialismo estadounidense, ellos fueron a por Nasser, a por Mossadegh, a por Qasim, a por Lumumba, ellos son el enemigo de la democracia, los que  han evitado y evitan la democracia. ¿A quién quieren engañar?
Es triste ver también que en ese grupo de personas haya gente como Javier Sádaba, o que Gaspar Llamazares se haya dejado arrastrar por este sinsentido cuando en la situación de Libia se mantuvo integro.
Una izquierda que sigue  justificando el colonialismo, las guerras y, en definitiva, la mala cara y la brutalidad del capitalismo con falsas excusas y desinformación, difícilmente puede aportar ninguna solución. Lo estamos viendo, la sociedad está bloqueada y esta izquierda tiene una gran responsabilidad. Y la élite económica sabe esto, sabe  del bloqueo mental y moral que ha sufrido la izquierda, que tomó valores de esta élite como propios, engañándose a sí misma y engañando a otros muchos más, lo saben y se aprovechan de ello. Están tomando estas medidas, los recortes, no por que sean necesarias, que en modo alguno lo son para la sociedad, sino porque saben que ahora pueden actuar libremente, que pueden eliminar incluso los derechos que tantas luchas costaron, porque no tienen un rival social ni ideológico. Los medios de comunicación, la publicidad de las transnacionales, e incluso el cine, han hecho su función, adormeciendo a una sociedad que ahora aturdida se despierta ante una pesadilla que es real. Los trabajadores se durmieron, la élite económica no.
El reconocimiento de la realidad por parte de Fraser fue acertado [refiriéndose a que el presidente del sindicato más poderoso de  EE.UU. declaró en 1978 que los dirigentes de la comunidad empresarial habían elegido la lucha de clases unilateral] aunque tardío. Lo cierto es que los dirigentes empresariales y sus asociados en otros sectores de las élites dominantes estaban constantemente dedicados a una siempre presente guerra de clases, que se convirtió en unilateral, sólo en una dirección, cuando sus víctimas abandonaron tal lucha.Noam Chomsky. Prólogo a Hay Alternativas (Vicenc Navarro et al) (7)
PS: También hay que decir que el reconocimiento de la realidad de lo que que ocurría y ocurre en Libia o Siria por parte de estos últimos autores, como son Noam Chomsky y Vicenc Navarro, además de otros muchos más, todavía no se ha dado. Ellos mismos, en este sentido, igual que el mundo corporativo, viven en un mundo de grandes mentiras. Ver La postura de Hugo Chávez ante el ataque a Libia: la que debió tener y no tuvo la izquierda occidental.. (PS realizado el 18.04.214).

Notas:
 

1. Michel Chossudovsky. Syria: NATO next "humanitarian" war?
2. Michel Chossudovsky. Libya and the "arab spring"
3. Tony Cartalucci. Ending Syria´s violence
4 Voltaire Network. Syria
5. Suha Mustafa. Kossayr: así empezó todo. http://www.voltairenet.org/Kossayr-asi-empezo-todo
6. Charlie Skelton. The syrian opposition: who is doing the talking?
(7) Nota: posteriormente a este artículo se escribieron otros sobre el papel de las organizaciones humanitarias, de organizaciones como Democracy Now!, o de personalidades de la izquierda en la guerra colonial y en concreto en la guerra que se desarrolla contra Siria.
Mikel Itulain. El papel de Amnistía Internacional en la guerra contra Siria. Red Voltaire. 12.9.12. Enlace
Mikel Itulain. El mal ejemplo de Democracy Now! y de la izquierdaEnlace
Mikel Itulain. Cuando la izquierda se deja arrastrar por la influencia del poder económicoEnlace



miércoles, 18 de julio de 2012

Felicidades Mandela

Nelson Mandela cumple 94 años, felizmente ha podido celebrarlos tras una larguísima y dolorosa lucha contra la brutalidad, la injusticia y el racismo de un régimen, el apartheid sudafricano, que fue apoyado de forma decidida y entusiasta por Estados Unidos, Gran Bretaña y también especialmente por Israel.



Cabe recordar que Estados Unidos consideró a Mandela hasta el mismo año 2008 como un terrorista, así como a su organización, el Congreso Nacional Africano. Sí el año 2008, no me he equivocado. Lo que habla del criterio y actitud de la Administración norteamericana, que es además precisamente quien más terrorismo causa en el mundo, luego pocas lecciones de moralidad puede dar.
Estados Unidos apoyó siempre el régimen del apartheid, pero no solo eso, también apoyó una intensa y violenta guerra contra sus vecinos africanos: Mozambique, Angola, Zimbawe, Zambia, Bostwana...
Cuando la Administración norteamericana tuvo problemas para apoyar económicamente y militarmente al apartheid, debido al embargo y oposición de Naciones Unidas, aquella recurrió a estados que hacían la función  de mercenarios, haciendo este trabajo sucio, como es el caso de Israel:
Israel actuó durante años como el principal contacto con los militares de África  del Sur especialmente tras el embargo [el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas impuso un embargo de armas obligatorio hacia Sudáfrica] Bien, esta es una alianza muy útil y es otra razón por la cual Israel recibe esas extraordinarias cantidades de ayuda de EE.UU.
        (Del libro: Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países)
Ronald Reagan, el presidente norteamericano, expresaba así la represión en lo guettos:
     Se trata de negros luchando contra negros porque hay una problemática tribal pendiente en aquella comunidad.  
(Del libro: Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países)
 El padre Michael Lapsley, que perdió la visión de un ojo y sus manos, porque le enviaron una bomba sofisticada con una revista en 1990, solo tres meses después de la liberación de Mandela, explicaba la visión del poder estadounidense expresada a través de Reagan, donde este hablaba de la riqueza, los beneficios y la situación geográfica del país, pero no de los derechos humanos:
     Yo creo que lo interesante de ese comentario es que se centra en el beneficio. No se centra en qué  ocurre con la gente.   Y, por supuesto, recordando que ese régimen que Reagan estaba apoyando era un régimen en el cual la mayoría de la gente no podía votar. La mayoría de la gente no tenía una forma legítima de quitar a un régimen ilegítimo.
(Del libro: Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países)
 Mandela hoy sigue recibiendo honores, y los merece, tras su lucha y pasar 27 años encarcelado por ello. Aunque no debería de posar con quienes fueron los  verdugos de su propia gente, como es el caso de Clinton o del propio Obama, que ha recuperado a antiguos colaboradores de la época de Bush que particparon en el apartheid, y que, además, realizan homenajes a genocidas  como Reagan, como así hizo el propio Obama en febrero de 2011, o como hicieron al dedicarle el nombre de un aeropuerto en 1998, con Bill Clinton en la presidencia.
Está claro que Estados Unidos todavía no ha pedido perdón al mundo, y que sigue, como ahora en Siria, instigando la violencia y la intolerancia, y no el entendimiento, el respeto, la democracia y la paz.



martes, 17 de julio de 2012

Siria: cuando la información falla, triunfa la barbarie.



La falsificación y ocultación de la realidad que están haciendo los medios de comunicación, pretende llevar a Siria a una nueva tropelía de la OTAN. Silencian los horribles crímenes cometidos por los mercenarios islamistas, porque eso son, ya que reciben el apoyo de occidente y de las dictaduras saudí, catarí o jordana, y ocultan, los medios, cual es la base y el fondo de las fuentes de donde reciben esa supuesta información sobre los acontecimientos de Siria y qué es en realidad esa "oposición" fabricada desde fuera, que no representa a la oposición real que se opone a intervenciones militares extranjeras.
¿Por qué no una labor periodística con rigor y seria mostrando evidencias y no dejándose presionar por los intereses económicos y políticos? Bien, la respuesta es que los grandes medios de comunicación no quieren realizar esa labor que les correspondía, sino que van a realizar la función de servir a los intereses de quienes los dirigen, el mundo corporativo occidental, que está dispuesto a acabar con un gobierno que no obedece sus indicaciones. El periodismo en los medios corporativos, prensa, radio, tv o internet, es una entelequia, salvo tal vez en la sección de deportes, y aun ni siquiera creo que en ese campo.
Los lectores, oyentes o televidentes que no conozcan los hechos serán engañados de una forma realmente triste, y con unos objetivos y efectos realmente perversos, su aprobación a un brutal ataque militar sobre Siria. En cambio, quien tenga la decisión de informarse, siempre una minoría en la sociedad, verá como ridículas y absurdas las "informaciones" transmitidas por los medios de comunicación. Toda esta desinformación tiene como fin el que el público no entienda lo que ocurra, lo que lo hace muy manipulable, por ejemplo para fomentar otra vez más el espíritu nacionalista y militarista, como tantas veces se ha hecho en el pasado, en el pasado lejano y en el más reciente.
Contra la barbarie, información y cultura, contra la intolerancia más información, cultura y conocimiento.
La batalla no es fácil y la guerra es larga, pero no queda otra que librarla para aquellos que ni siquiera elegimos la confrontación. La supervivencia exige defenderse y la información es una de las más poderosas armas de defensa, combate prácticamente todos los males y evita catástrofes como las que otra vez parecen cernirse sobre nuestro futuro próximo.
La quietud, la pasividad pueden suponer nuestro fin y el fin de  mucha  gente más.
Encendamos la luz en la oscuridad, aunque  sea la tenue luz de una pequeña vela, porque esta siempre iluminará y dará esperanza. Una forma de encender esa luz es denunciando y desenmascarando a aquellos que usan la mentira y el engaño, con más motivo con aquellos que se hacen pasar por periodistas y denigran a su profesión. Aquí transcribo una denuncia de Michael McGehee  de un artículo publicado en el New York Times Review Books donde se expone la vaciedad y falta de argumentos de un supuesto periodista, pero que tiene el peligro de que en un mundo paradójicamente tan mal informado cale y siembre la semilla del odio, la violencia y la confrontación, en vez de sembrar la semilla que traerá una cosecha próspera de paz y concordia en la humanidad.

       
SOBRE SIRIA: COMO IGNATIEFF DIVIDIÓ LA HONESTIDAD

Michael Ignatieff está con ello de nuevo con su postura imperialista en su último artículo para el New York Times Review Books: “Cómo Siria dividió el mundo”. El titular es más que ridículo; como si Siria conspirase contra Occidente para formar y dirigir un ejército terrorista y derrocarlo y eso solo podría “dividir el mundo”. Pero las dos frases finales del primer párrafo de Ignatieff merecen la pena comentarlas brevemente:

Una imprecisa alianza de democracias capitalistas ahora se encuentra cara a cara con dos autoritarios despotismos (Rusia y China) algo nuevo en los anales de la ciencia política: cleptocracias que mezclan la economía de mercado y el estado policial. Estos regímenes apoyarán tiranías como Siria dondequiera que esté en su interés hacer eso.

Primero, notar como Ignatieff pinta la “alianza” que está tratando de derrocar a Bashar al-Assad como “democrática”, mientras aquellos que tratan de contrarrestar la tentativa, Rusia y China, son despotismos autoritarios. Esta “alianza antirégimen incluye tiranías como Arabia Saudí, Qatar y Jordania. No son necesario comentarios.
Hay además una enorme cantidad de ignorancia intencionada por parte de Ignatieff –quien está escribiendo desde dentro del establisment político y económico dominante durante una época que está viendo la mayor desigualdad en riqueza desde la Gran Depresión, con records de altos beneficios para las corporaciones, un masivo sistema policial estatal  formándose de modo muy rápida tras los ataques terroristas del 11S, y el ejército más grande del mundo que tiene cerca de un millar de bases en el exterior abarcando el globo entero- para decir que una cleptocracia que mezcla la economía de mercado y el estado policial es algo nuevo en el mundo… y que eso no somos nosotros.
Además está el elefante en la habitación: Bahréin. Estados Unidos y Occidente han cerrado los ojos ese estado policial cleptocrático. Y, por supuesto, los principales medios de comunicación –los valientes caballeros errantes de Occidente- no los están acosando y rindiendo cuentas por ello como lo hacen con Rusia y China. Respecto al último, medios como el New York Times y el Washington Post los critican por poner sus intereses nacionales delante de los derechos humanos. Notar que Ignatieff se pone poético sobre “la defensa de los dictadores de Rusia y China”, pero cuando se trata de Bahréin y colaboradores, Occidente recibe un pase libre. De hecho, Bahréin no está incluso en absoluto en el radar de Ignatieff, mientras, como se ha indicado, los “saudís y los estados del golfo” son parte de la “alianza de democracias capitalistas luchadoras”.
Y la idea de que Occidente es el único “luchando” es disparatada. Sabemos, gracias a Wikileaks, que EE.UU. ha estado fomentando este conflicto durante al menos varios años construyendo la “oposición” dentro y fuera de Siria (ver el reciente artículo de Charlie Skelton: “La oposición siria: ¿quién está realizando el discurso?”, para una estupenda cobertura), y que el objetivo es debilitar y derribar el régimen sirio a través del sabotaje y de ataques de la guerrilla (es decir terrorismo).
Es increíble que Ignatieff realmente crea lo que escribe. Pero lo que más me preocupa a mí es que quienes lean este artículo no perciban el engaño. Salvo que uno sea familiar con los hechos que a menudo no son contados por los grandes medios de comunicación lo más probable es que la narración sea aceptada completamente. Apela al nacionalismo y al militarismo. “Nosotros” –el artículo  está claramente hablando a una audiencia norteamericana- estamos luchando contra el malvado enemigo que está forzando nuestras manos y dividiendo el mundo. Es un sinsentido completo, pero cumple con la narración comúnmente aceptada (y falsa) de lo que ocurre, quiénes son los buenos tipos y quiénes son los malos, etc.






lunes, 16 de julio de 2012

¿Es España un Estado fallido?

Vista la situación actual, y también pasada, de España, ¿podemos considerar que es un Estado fallido?
En una entrevista en La Jornada, Arnaldo Otegi, el dirigente de la izquierda abertzale, apunta algunas cosas interesantes que deben ser tenidas en cuenta.
Destaca y llama la atención también en este contexto, la severa censura y control de los medios de comunicación en España, y su nefasto sistema judicial.
Bueno, dejo su palabra para que se valore y se comente. Recordando que el escuchar es una virtud muchas  veces más importante que el hablar, pero una vez escuchado es bueno hablar y valorar.


España, como Estado, es un proyecto fallido

Figura política clave del nacionalismo vasco moderno, Arnaldo Otegi (Elgoibar, País Vasco, 6 de julio de 1958), impulsor decidido del proceso de paz y del silencio de las armas de la organización ETA, en la que militó hasta mediados de la década de los años 80, lleva tres años encarcelado –de una condena a seis años y medio– bajo la acusación de pertenecer a la dirigencia de ETA, sentencia acremente criticada por el nacionalismo vasco, tanto moderado como radical.
Impedido por las autoridades carcelarias españolas de hablar cara a cara con los medios de comunicación, Otegi accedió a responder un cuestionario que La Jornada le hizo llegar por medio de terceras personas. Licenciado en filosofía y letras, casado y con dos hijos, el líder vasco considera que su sentencia sólo puede entenderse si la interpretamos en términos políticos y no jurídicos.
Coleccionista, muy a su pesar, de un sinfín de condenas de los tribunales españoles, Otegi fue condenado en 2005 por el Tribunal Supremo a un año de cárcel por injurias al rey: El rey de España es el jefe supremo del Ejército español, es decir, el responsable de los torturadores y el que protege la tortura e impone su régimen monárquico a nuestro pueblo por medio de la tortura y la violencia.
La sentencia fue suspendida por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco y, en 2011, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó a su vez al Estado español a pagar 20 mil euros por daños morales al vulnerar la libertad de expresión de Otegi en el caso de las injurias al rey.
Foto

Periódico La Jornada
Lunes 16 de julio de 2012, p. 30
Recientemente el Tribunal Supremo español sentenció a usted y a otros cuatro compañeros suyos a tres años y medio más de cárcel –sumarán seis años encarcelados si el recurso se rechaza– por ser, según los magistrados, los encargados de desmovilizar a ETA y propiciar la opción política del independentismo. ¿Cómo explica esa sentencia?
–Sólo podemos entenderla correctamente si la interpretamos en términos políticos y no jurídicos. En términos jurídicos es una auténtica aberración para cualquiera que cree en el derecho. Por el contrario, desde un punto de vista político forma parte de la agenda que manejan los enemigos de la paz en el País Vasco.
–La justicia española, ¿a qué intereses sirve en este caso?
–En la llamada transición democrática española no hubo depuración ni petición de responsabilidades a los integrantes de los aparatos del Estado (entre ellos el Judicial), que sostuvieron de manera entusiasta el régimen fascista de Franco. Hoy, algunos componentes de las más altas magistraturas del Estado formaron parte de las estructuras de la dictadura. Así que no puede generarnos ninguna sorpresa el constatar que la mayoría de los integrantes de la judicatura española estén al servicio de los sectores que buscan el colapso del proceso de paz en el País Vasco.
–¿Hay alguna diferencia, en el aparato judicial, en la relación que mantienen con los poderes políticos y económicos?
–La OCDE sitúa el nivel de independencia judicial del Estado español en el puesto 64, justamente entre Egipto e Irán. Así que debemos ser claros al respecto: en España no hay división de poderes y no existe la independencia del poder judicial. Si un Estado así merece el calificativo de democrático es algo que dejo al criterio de los lectores.
–Se habla mucho, especialmente a raíz de la recuperación del poder por el PP, del poder que ejerce la derecha mediática en la toma de decisiones del presidente Mariano Rajoy. ¿Qué piensa al respecto?
–Mire, yo hago primero una constatación: ¿cómo es posible que en un Estado que ha mantenido un régimen dictatorial durante décadas no exista la extrema derecha al menos de manera oficial? Sencillamente porque está integrada en el PP. Así que en términos intelectuales y como ejercicio para el debate podría conceder que existen sectores mediáticos que condicionan las decisiones de Rajoy... Pero en términos de un análisis político riguroso le digo que si esas decisiones tienen una naturaleza profundamente reaccionaria y conservadora, es sencillamente porque por encima de cualquier otra consideración el presidente español es profundamente conservador y reaccionario.
–¿A quién o a quiénes les interesa que ETA rompa su tregua y retome su actividad?
–A los sectores que estaban cómodos en el escenario anterior y que temen que la paz deje todavía más en evidencia su absoluta falta de argumentos democráticos para seguir negando al Pueblo Vasco sus derechos democráticos.
–¿Ve posible que eso suceda? ¿Usted lo justificaría?
–No va a suceder, pero si ocurriera mostraría mi rechazo frontal en términos políticos.
–¿Qué provocó el surgimiento de ETA, su declaración de tregua permanente?
–ETA nace como organización armada revolucionaria en respuesta a la estrategia de genocidio nacional que plantea el régimen de Franco contra el País Vasco, animada también por acontecimientos históricos como la guerra de Argelia o la propia Revolución Cubana. La decisión de dar por finalizada su campaña armada es fruto de la decisión de las bases sociales y militantes de independentismo de izquierdas de cerrar una fase de nuestro proceso de liberación e iniciar una nueva que debe desarrollarse única y exclusivamente por las vías pacíficas y democráticas.
–En este incipiente proceso abierto tras la declaratoria de ETA, ¿a quiénes corresponde asumir responsabilidades y pedir perdón?
–Todas las partes involucradas debemos asumir nuestras responsabilidades en el dolor que hemos generado con nuestras palabras o acciones. El reconocimiento del dolor causado nos corresponde a todos.
–Usted fue militante de ETA hace más de 30 años. Estuvo encarcelado por esa razón. Al tiempo, ya en libertad, emergió como líder del movimiento independentista político, abierto, dando la cara, tanto que llegaron a compararlo los medios españoles con el irlandés Gerry Adams. ¿Cómo fue esa transición?
–Siempre viví con naturalidad mi compromiso político y fue el encarcelamiento de la mesa nacional de Herri Batasuna lo que me catapultó a la actividad pública. Desde entonces he tratado de ser honesto con los principios que siempre deben guiar a un revolucionario y he trabajado para que el independentismo vasco de izquierdas hiciera una transición hacia posiciones políticas que defendieran el uso exclusivo de métodos democráticos. Pero la primera transición es la que uno necesita hacer en su propia conciencia para después trasladarla al resto, y ese tránsito es duro, difícil y, al mismo tiempo, apasionante, sobre todo si culmina con éxito, como es nuestro caso.
La independencia del País Vasco es una necesidad económica, expresa Arnaldo OtegiFoto Ap
–Lleva tres años tras las rejas. ¿Cómo es su día a día? ¿Con quiénes se relaciona? ¿Cómo ve al mundo desde la cárcel?
–Haciendo un cómputo global de mis estancias en la cárcel, llevo 10 años cumplidos. Mi día a día se estructura (siguiendo los consejos de Nelson Mandela) entre el deporte, la lectura y el estudio, con el objetivo de seguir formándome para el día que recupere mi libertad. En cuanto a mi diagnóstico sobre el mundo, de manera resumida es así: el mundo vive una auténtica crisis de civilización, en la que convergen al mismo tiempo una crisis sistémica del capitalismo (de acumulación), una energética (ya sobrepasamos el pico en la producción petrolera) y una ecológica (cambio climático), que ponen en riesgo el planeta y nuestra especie. Todo esto, además, trae como consecuencia lógica un peligrosísimo escenario de disputa de la hegemonía mundial entre una potencia en riesgo de ser decadente (Estados Unidos) y las potencias emergentes, como China, fundamentalmente. En este contexto, la reivindicación de un orden mundial diferente es una necesidad evidente. O socialismo o barbarie.
–En esa línea, ¿qué opinión le merece la actitud de los militantes de ETA que se deslindaron de la organización desde hace algunos años y han optado por salidas personales?
–Soy crítico en términos políticos con quienes adaptaron esa decisión, aunque la respeto en términos personales. Creo profundamente que las decisiones y propuestas deben ser colectivas, aunque necesariamente después tengan que ser materializadas en términos individuales.
–¿No cree que se adelantaron, de algún modo, a los tiempos?
–No. Al contrario, pienso que se equivocaron en los tiempos y en las formas.
–¿Es eso condenable?
–La condena es una categoría moral que desde mi punto de vista no debe emplearse para definir posiciones políticas. Para mí, su posición es criticable en términos políticos, pero debe ser expresada en términos escrupulosamente respetuosos.
–¿Hay algo de lo que se arrepienta?
–Para un revolucionario (o aspirante a serlo) no debe haber juez más severo que su conciencia. Soy especialmente crítico con algunas cosas que he hecho, así que puedo señalar a modo de ejemplo dos: las declaraciones que he efectuado y que han podido añadir más dolor a las víctimas (aún siendo involuntarias) y el no haber hecho más para evitar la ruptura del último proceso de diálogo que mantuvimos con el gobierno de Rodríguez Zapatero.
–Ya instalados en el hoy político, ¿ve al País Vasco independiente? ¿Eso es posible dadas las condiciones político-económicas que imperan en el mundo?
–En la últimas elecciones celebradas en el País Vasco estuvimos a mil, 2 mil sufragios de ser la fuerza más votada. Así que estoy totalmente convencido de que los vascos seremos un Estado en Europa. En términos económicos, nuestra renta per cápita es una de las más altas del continente (34 mil euros), nuestro tejido industrial es sólido, nuestra geografía envidiable, y frente a nosotros tenemos una España que acaba de ser auxiliada parcialmente y corre grave riesgo de ser rescatada totalmente en los próximos meses. España, como Estado, es un proyecto fallido en términos políticos y económicos. Nuestra independencia es ya también una auténtica necesidad económica.
–¿Qué los diferencia a ustedes, los vascos, de los españoles, de los catalanes, de los gallegos?
–Somos sencillamente un pueblo con identidad nacional diferente a la del resto. Ni mejores ni peores.
–¿Bajo qué premisas debería darse la entente cordiale con Madrid?
–La ecuación para el entendimiento tiene su ingrediente principal en la palabra respeto. Respeto a nuestra condición nacional y a nuestro derecho a decidir pacífica y democráticamente nuestro futuro.
–En su más reciente escrito se despide invocando, entre otros personajes, al Che y a Fidel Castro. ¿Qué es para usted América Latina?
–América Latina, y México en primer lugar, es el continente que acogió a nuestros antepasados cuando abandonaron el país por razones de persecución política o exclusión económica (entre ellos algunos de mis familiares que hoy residen en el DF y a los que envío un gran abrazo).
“Además, es el continente del realismo mágico, de García Márquez y Neruda, de Carlos Fuentes y Galeano, de Diego y Frida, de Carpentier, de Camilo y el Che, del socialismo del siglo XXI, de Zapata y Bolívar, de Allende y Arbenz, de la Repsol nacionalizada. ¡De tantas cosas! Hay continentes que fabrican productos. América Latina, además, es la gran fábrica de sueños libertarios e igualitarios del planeta. Si no existiera deberíamos de inventarla.”

 La Jornada

jueves, 12 de julio de 2012

Los medios de comunicación: la voz de las transnacionales




El motivo por el que David Edwards y David Cromwell llaman medios corporativos a los medios de comunicación, tiene una sólida base. Los grandes medios de comunicación están controlados por las grandes corporaciones, por el mundo financiero e industrial, por los grandes propietarios. Debido a ello, de estos medios no podemos esperar recibir una información muy honesta, tampoco ninguna que describa con rigor lo que acontece en cualquier parte del mundo. La información ya parte así contaminada, viciada y llena incluso de malas intenciones, porque está determinada por poderosísimos intereses económicos. Tal actuación, contraria a una información mínimamente decente, provoca efectos catastróficos sobre una población todavía demasiado ingenua e ignorante sobre la realidad de los medios de comunicación. No obstante, esto no es nada nuevo, ya hace muchos años, como hoy, se compraban periodistas,  se marginaba a los honestos y se promocionaba a los más deshonestos y falsos, dándoles amplios espacios públicos. La falta de pluralidad y de rigor, unida a la censura, es ya una norma en los grandes medios, llamados todavía de comunicación.
Podemos recordar el papel que tuvieron estos medios, en colaboración con las compañías de relaciones públicas y las organizaciones  "humanitarias", dirigidos y dirigidas todos ellos por el mundo de los negocios, en momentos del siglo pasado, para ver como se repiten los hechos. Pongamos por ejemplo los casos de Irán o Guatemala.

Irán:


Tras ser nombrado Mossadegh Primer Ministro decretó la nacionalización del petróleo que contó con la aprobación del Parlamento y del Senado. Gran Bretaña en una típica actitud imperial le prohibió vender petróleo y amenazó con atacarle militarmente. Incluso se atrevió a llevar el caso de la nacionalización a las Naciones Unidas y a la Corte Internacional. Ya entonces las grandes potencias querían utilizar a estos organismos internacionales para conseguir sus intereses particulares. Las razones dadas por el Primer Ministro eran obvias, la compañía británica APOC -que más tarde se llamaría British Petroleum- controlaba todo el petróleo del país. Y lo que haría ahora Irán sería administrar su propio petróleo.
Mossadegh tuvo algún enfrentamiento en 1952 con el tiránico Sha, sin embargo, pese a presentar su renuncia, las movilizaciones populares hicieron que el Sha tuviese que volverlo a poner de Primer Ministro. Pero en agosto de 1953 se produjo el golpe de Estado de EE.UU, al que habían instigado continuamente los británicos, pero sin que pudiesen realizarlo por la negativa del presidente  norteamericano anterior, Truman. Quien tampoco les permitió la invasión que tenían prevista realizar tras la pérdida del gran negocio en Irán.  El objeto de esta acción era  quitar a Mossadegh y poner al Sha.2 La operación orquestada por la CIA y ordenada por Eisenhower, en colaboración con los servicios británicos, llevó a cabo actuaciones violentas en las calles, soborno a figuras importantes del régimen y de  los medios de comunicación y envío de informes falsos a los periódicos. Una forma de actuar que se ha mantenido hasta el día de hoy. Esta actuación fue conocida como “La  Operación Ajax”. El resultado fueron más de 300 muertos en las calles, la caída de Mossadegh y la instauración de una dictadura que duraría más de dos décadas bajo el control de Estados Unidos. Noam Chomsky comenta en su ensayo, La amenaza del Nacionalismo Radical3 que el New York Times en su editorial alababa este derrocamiento como una “lección a propósito”, para aquellos países pequeños que quieren este “nacionalismo radical”, y buscan controlar sus propios recursos. Ello no obsta para que en marzo del año 2000, casi medio siglo después, en ese mismo diario la secretaria de Estado, Madeleine Albright, reconociese:

"El golpe fue claramente un retraso para el desarrollo político de Irán. Y es fácil ver ahora por qué muchos iraníes continúan molestos por esta intervención de América [EEUU] en sus asuntos internos."4


Guatemala:


En 1944 el dictador Jorge Ubico tuvo que renunciar a su cargo por el gran rechazo de la población. Durante su presidencia la United Fruit poseía la mayor parte del territorio cultivable del país, y estaba exenta de impuestos o aranceles. Las tres compañías principales en Guatemala eran la United Fruit, Internacional Railways of Centroamérica y Empress Electrica, todas ellas estadounidenses y controladas por la United. El comercio se basaba en abastecer a EE.UU. y comprar de EE.UU., el 77 % de las exportaciones iban hacia allí, y el 65 % venía de allí.52 Tras la caída del dictador se celebraron las primeras elecciones libres y ganó el escritor y profesor Juan José Arévalo. Arévalo comenzó un prometedor plan de mejoras sociales y laborales, fomentando la educación. También se comenzó a defender a los trabajadores y se hizo posible algo impensable antes, la existencia de sindicatos en la United Fruit Company. Esto causó malestar a los dueños de la compañía norteamericana que hasta entonces habían vulnerado todos los derechos de los trabajadores. La United respondió preparando intrigas y complots contra la democracia y su presidente.

"En 1951, en su discurso de despedida, Arévalo reveló que había tenido que sortear treinta y dos conspiraciones financiadas por la empresa [United Fruit Company]."53

A Arévalo le siguió Jacobo Árbenz, que continuó con su trabajo. En las reformas y proyectos a realizar no pidieron dinero al exterior, con lo que eran independientes, evitando estar supeditados a Europa o Estados Unidos. Las reformas realizadas por el gobierno guatemalteco eran de sentido común y en ningún modo exageradas, en realidad eran incluso suaves ante las necesidades del país. Se dispuso del puerto de San José,  y se construyeron infraestructuras como carreteras, acabando con el monopolio de la United. La reforma agraria tomaba parte de las tierras de los hacendados,  aunque no fuesen las mejores, e indemnizando a los anteriores propietarios. Pero no se promulgaba el comunismo, sino el desarrollo de una economía capitalista agraria. Pese a todo ello se lanzó una campaña exterior de propaganda demonizando al Gobierno de Guatemala, para preparar el ataque sobre ella.  Un método viejo que se sigue utilizando hoy también contra aquellos que no obedecen las órdenes y los intereses de las corporaciones.
Lo que verdaderamente molestaba de Guatemala era su independencia, y que se acabase el monopolio de la todopoderosa United Fruit.

"United Fruit era un Estado dentro del estado de Guatemala.

Gente importante en los círculos de poder de los Estados Unidos  vinculada con la United Fruit Company, utilizó su influencia para convencer al Gobierno de EE.UU. para intervenir (la firma del abogado y secretario de Estado John Foster Duller había preparado los contratos de la United Fruit con Guatemala, su hermano, el Director de la CIA, Allen Dulles, perteneció al despacho de abogados de la United Fruit; John Mooors Cabot, adjunto a la secretaría de Estado para los asuntos interamericanos, era el hermano de un presidente anterior de la United Fruit; la secretaria personal de Eisenhower estaba casada con el jefe del Departamento de Relaciones Públicas de la United Fruit)."52

Un ejemplo más de qué es, a quién sirve  y cómo funciona el gobierno estadounidense; en la invasión de Irak se dio otro caso parecido pero en este caso relacionado con las compañías del petróleo y adyacentes. Así funciona la política y la maquinaria de guerra de EE.UU, en beneficio y provecho de las grandes compañías y del mundo financiero que las rodea.
La CIA en su labor habitual organizó el golpe y utilizó técnicas también muy empleadas en otros lugares, por ejemplo el uso de la radio, creando la llamada Voz de la Liberación, nombre muy similar a Radio Libertad utilizada en Europa que emitía desde la España fascista pidiendo libertad para el este de Europa, pero no para España en plena dictadura. Su función era la propaganda y la desinformación para desacreditar al gobierno legítimo. También contrataron a grupos de estudiantes para que hiciesen el trabajo sucio, técnica que siguen utilizando hoy en las llamadas “revoluciones  de color” o “revoluciones coloreadas” de Europa del Este. Los estudiantes colocaban carteles en las casas de los seguidores de Árbenz indicando: “Aquí vive un comunista”. El objetivo era provocar arrestos por parte del gobierno y de esta forma poderlo acusar de falta de libertad y de ser represivo, la excusa para un ataque.
En la invasión realizada por tropas adiestradas y armadas por EE.UU, acompañadas por el bombardeo a cargo de aviones F-47 norteamericanos, se buscó crear el mayor pánico posible, con el fin de derrotar por miedo al gobierno y a la población.

"La caída de Árbenz marcó a fuego la historia posterior del país. Las mismas fuerzas que bombardearon la ciudad de Guatemala, Puerto Barrios y el puerto de San José al atardecer del 18 de junio de 1954, están hoy en el poder."53

La United Fruit volvía a tener el control, y se procedía a una persecución y eliminación de los disidentes. Miles de personas fueron torturadas y asesinadas, el terror volvía a extenderse por los paisajes y ciudades de Centroamérica. Se cerraron sindicatos, y también empresas que pudieran hacer competencia a la United, se impuso la censura, cerrando periódicos y quemando libros molestos. Se prohibieron los partidos políticos, las agrupaciones campesinas y todo tipo de organización no controlada por la dictadura. Se iniciaba un periodo de especial violencia contra la población, se calcula que entre los años 1954 y 1981 fueron asesinadas unas 60.000 personas. Convirtiéndose Guatemala en el país de Centroamérica que con mayor virulencia ha sufrido la represión y brutalidad promovida por los dirigentes de Estados Unidos.


Hoy, tristemente, pocos jóvenes conocen estas trágicas historias de Irán y Guatemala, y pocos adultos las recuerdan. En cierto modo, el no aprender de estas lecciones que nos mostró la historia hizo que se volvieran a repetir hechos muy semejantes tiempos después. Hoy todavía se sigue mirando erróneamente a la prensa y medios corporativos como una fuente de información. De este modo la gente es conducida a cometer verdaderas barbaridades posibilitando que continúe una descarnada explotación de las personas y de la naturaleza a lo largo de todo el mundo.

Nota: los extractos citados corresponden al libro: Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países.