sábado, 30 de julio de 2016

La utilización de la "comunidad" LGTB como arma política, económica y de guerra en la Administración Obama-Clinton


Si ustedes repasan con algo de atención la historia pasada y reciente, también la presente, de los Estados Unidos de América, verán que bajo la aparente y continuada proclama de la libertad en este país, hay un notable poso, con amargas experiencias, de intolerancia y persecuciones. Desde los nativos norteamericanos exterminados, a la esclavitud de personas de raza "negra" o "amarilla", los campos de concentración para personas de origen asiático, la discriminación secular de los afro y latinoamericanos, la caza de brujas política  de personas con ideologías solidarias contrarias al capitalismo y un largo etcétera que perdura hasta hoy; sin olvidar, claro, los muchos mayores delitos cometidos en el mundo exterior.
No debería ser Estados Unidos quien líderase un campaña mundial en favor de los derechos humanos o las libertades, no obstante, lo hace. La poderosa mecánica de los medios de comunicación en manos de los grandes propietarios que controlan esta nación lo permite. Les permite el crear la realidad artificial que les convenga.
El movimiento por los derechos de lesbianas, gays, transexuales o bisexuales (LGTB, el término queer es a veces añadido -LGTBQ-, pero no es generalmente aceptado) se ha convertido en una herramienta útil a nivel nacional e internacional que estos magnates están explotando con fines políticos, económicos y militares. Los propósitos son desprestigiar y destruir a rivales en el escenario mundial, especialmente ahora a Rusia, y al mismo tiempo introducir de contrabando la ideología neoliberal y la cultura de la guerra continua. Se trata de una utilización perversa de unas autotituladas buenas y justas intenciones, orientada hacia fines tan egoístas, como criminales y peligrosos.
Barack Obama se ha convertido en un icono de referencia para influyentes organizaciones del colectivo LGTB, al que adulan, promueven y apoyan en sus políticas. Es el caso de Human Rights Campaign. No parece importar, ni mucho ni poco, que bajo la dirección de este presidente se haya llevado hacia la destrucción e intolerancia a tantos lugares utilizando fanáticos mercenarios, que tiran sin rubor ni preocupación desde las torres o azoteas a homosexuales de otras naciones. En estas organizaciones  LGTB la discriminación por geografía, raza o clase social es tan notoria o más que en otras. Tales reivindicaciones se han convertido en un instrumento para ahogar las tendencias contrarias al neoliberalismo y además sirven de apoyo a la política expansioista estadounidense. Se ha creado una ideología, continuadora de anteriores, en la que se muestra a esta visión  como superior a la de cualquiera de otra parte del planeta que no sea el mundo occidental. Se la conoce en este ámbito como Homonacionalismo, que describe las relaciones económicas y raciales contemporáneas en discursos occidentales sobre derechos sexuales. 2
Como otras peca de racista, colonialista y clasista. Nuestra cultura occidental superior, nuestra raza y nuestra clase. Luchan teóricamente contra la discriminación por orientación sexual, pero crean mayores discriminaciones en otros y en el mismo aspecto. Ocurre, si eres pobre, lo que afecta principalmente a afro y latinoamericanos, que tendrás poco valor y tus derechos solo existirán en algún acto de propaganda de cara al público, pero no se materializarán.
La superioridad sobre otros países ya choca de principio cuando en los Estados Unidos los más vulnerables a sufrir violencia son gays y lesbianas, y la sufren bastante, o si vemos que los consejos y acusaciones sobre lo que ocurre en Uganda se enfrenta con que sus criticadas leyes provienen en gran medida de cristianos evangélicos de Norteamérica que han generado este estado de las cosas. Se criminaliza a Rusia por supuesta persecución a la comunidad LGTB, debido a una ley que en realidad trataba sobre la propaganda a menores de relaciones sexuales no tradicionales. Olvidándose que en Estados Unidos es mucho más alto el número de agresiones y discriminaciones por este motivo, y que Rusia hizo legal en 1993 estas prácticas de sexo llamadas no tradicionales, pese a que sean algo de toda la vida, y recordando que en la nación de Washington en muchos estados continuó siendo un delito. 3
El problema que de forma inevitable llega con esta campaña mundial del movimiento LGTB en complicidad y al unísono con la Administración estadounidense viene de que se acepta un sistema de discriminación y explotación, como es el neoliberal, y las terribles prácticas que conlleva, la guerra de agresión continua. Como consecuencia se crea ya una desigualdad dramática interna entre quienes pertenecen a ese colectivo en Estados Unidos y con el exterior, por discriminación de clase, raza y nacionalidad. Otorgándose, además, un pequeño grupo de privilegiados la voz del conjunto, al que en verdad no representan. Con el apoyo de la mencionada Human Rights Campaign (HRC) a la carrera presidencial de Barack Obama en 2011 y ahora a Hillary Clinton en 2016, se deja a las claras y se da legitimidad a que estas administraciones enarbolen la bandera de gays, lesbianas y transsexuales en los Estados Unidos y en todo el mundo. Esto constituye una práctica tan ilegítima como apartada de la realidad, porque ni Obama ni Clinton defienden realmente a las personas de esta orientación en su país, a los que mayoritariamente discriminan, y menos todavía fuera de sus fronteras, porque la política de Washington a hecho de la destrucción y fomento de la violencia y la intolerancia una práctica cotidiana.
Para ver más claro si cabe esta utilización de un respeto a una orientación sexual  legítima, basta escuchar al Vicepresidente de los Estados Unidos Joe Biden, que fue precisamente invitado a una gala de la HRC, en Los Ángeles en marzo de 2014, como orador en la inauguración, diciendo que los derechos de LGTB deberían ser una parte vital en la política exterior y hablaba además de que el "odio no puede nunca, nunca ser defendido porque sea llamado una norma cultural". El autismo, a propósito, del Vicepresidente es evidente. ¿Le recordamos unos pocos ejemplos de tantos: Afganistán, Libia, Siria  Palestina...? ¿Lo que fueron y son estas sociedades tras la intervención estadounidense con  el fomento del odio y el fanatismo?
Pero incluso antes de 2011, analistas y periodistas advertían de una guerra regional sectaria inminente estando dirigida intencionalmente por los Estados Unidos, Arabia Saudí, Israel y otros aliados regionales [Turquía, Arabia Saudí o Catar]. El objetivo era minar y derrocar al gobierno de Irán, utilizando primero una violencia encubierta para eliminar su arco de influencia de Bagdad a Damasco, y, por supuesto, en el Líbano. 5
La apropiación de la supuesta, aunque no real, tolerancia hacia las prácticas sexuales no exclusivamente heterosexuales, es parte de la política imperial norteamericana, pues tratan de imponer bajo esta excusa, no solo en su país sino en el resto del planeta, otros intereses. Eso sí, con su exclusiva visión y su autoarrogada excepcionalidad. Estamos ante un uso fraudulento y deshonesto de todos estos derechos con fines políticos y económicos. Lo dejó también claro el Secretario de Estado Colin Powell tiempo atrás, en 2001.
Yo soy serio en garantizar que tenemos la mejor relación con las ONGs, que son una fuerza multiplicadora tal para nosotros,  una parte tan importante de nuestro equipo de combate. 6
La Administración Obama ha sabido utilizar la sensibilidad sobre la libertad sexual para incrementar por ejemplo el gasto militar a un nivel como nunca antes se había hecho.  La Ley de Prevención de Crímenes por Odio de Matthew Shepard y James Byrd de 2009 sirvió de disposición para la más  controvertida Ley de Autorización de la Defensa Nacional de 2010,  que daba 680 mil millones de dólares para el Pentágono.
Por consiguiente, cuando la gente se estaba reuniendo para apoyar lo que consideraban era un avance de los derechos civiles de los gays en los EE.UU., también se estaban juntando por el gasto militar incrementado, además de por la expansión militar en el exterior. 2
 Obama en diciembre de 2010 derogó  la DADT,  sobre la no libertad para revelar la identidad sexual de gays y lesbianas en el ejército, que había sido impuesta por Bill Clinton. Algo que no parece estar mal, pero como de costumbre el objetivo final es otro. El propio Obama lo reveló contando una anécdota en una ceremonia en la Casa Blanca ese mismo día 22 de diciembre de 2010:
Como un combatiente de guerra de las operaciones especiales dijo durante la revista del Pentágono -este es uno de mis favoritos: Tenemos a un tipo gay en la unidad. Él es grande, él es cruel, mata un montón de tipos malos. A ninguno le importó que fuese gay. Y yo creo  que resume perfectamente la situación. 2
Ya lo creo que la resume perfectamente. No importa lo que seas si cumples con las órdenes encomendadas, por muy despiadadas e injustas que estas sean, dejando un montón de gente muerta por el camino, que de ningún modo debió morir así. Arruinando las esperanzas, el futuro, el progreso a millones de personas por toda la superficie planetaria. En nombre de la libertad, de la libertad de poder ser gay o lesbiana y decirlo y disparar. Convendrán que esto no es ningún avance, sino un gran retroceso, porque se legitima la muerte y la opresión disfrazándola de promoción y respaldo de una fingida tolerancia; la de unos pocos contra los de la inmensa mayoría.
Que no vengan ahora tampoco con la estrategia de que quieren proteger a la denominada comunidad LGTB, tan variada ella en sus intereses y opiniones, por toda la tierra, porque conocemos y vemos lo que realmente desean. Como hicieron ya entonces con la defensa (imaginaria) de las mujeres, y de la que conocemos los catastróficos resultados sobre las falsamente ayudadas. Recordemos como entonces organizaciones "humanitarias" hacían  el juego en la propaganda de guerra:
Quizás incluso más llamativo es que la conexión que hace Amnistía Internacional entre la presencia de la OTAN en Afganistán y el "progreso" de los derechos de las mujeres, es de hecho una evidente repetición de la propaganda difundida por George W. Bush para justificar la invasión de Estados Unidos de Afganistán. El 18 de noviembre de 2001, Laura Bush, se hizo cargo de la emisión semanal por radio de su marido para asociar los derechos de las mujeres con la necesidad de la intervención militar. 7
Que no se repita tan doloso y dañino engaño.

Referencias:
1. Obama Administration Policy Advancements on Behalf of LGBTQ Americans. HRC. http://www.hrc.org/resources/obama-administration-policy-legislative-and-other-advancements-on-behalf-of
2. Hilary King. Queers of War: Normalizing Lesbians and Gays in the US War Machine. Good Intentions. Chapter 4. 2014.
3. Brian M. Heiss. Russian Federation Anti-Gay Laws: An Analysis & Deconstruction. 21.1.2014.
4. Human Rights Campaign Endorses Hillary Clinton for President. HRC. 19.1.2016.
5.  Tony Cartalucci. ISIS: Region-wide genocide portended in 2007 now fully realized. Land Destroyer. 20.08.2014.
6. Colin Powell. September 11, 2001: Attack on America Secretary Colin L. Powell Remarks to the National Foreign Policy Conference fir Leaders of Nongovernmental Organizations. Washington,26.10.2001.
http://avalon.law.yale.edu/sept11/powell_brief31.asp
7. Amnesty International repeats US propaganda. Centre for Study of Interventionism, 21.5.2012. 


1 comentario:

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