Las personas que hacen el bien siempre fueron escasas, de ahí que no vivamos en un mundo donde la paz y la justicia se salgan con la suya, no porque no debiera ser así, sino porque mentes especialmente retorcidas trabajaron para que esto no ocurriera. Si además una de estas pocas personas de bien entiende y explica brillantemente cómo fue nuestro pasado, cómo es nuestro presente y cómo devendrá el próximo futuro, consecuencia de los anteriores, estamos ante alguien que es una bendición y que quedará marcado para siempre en la memoria de la dignidad humana. Una de estas escasas personas nos ha dejado, el historiador estadounidense Michael Parenti, que fallecía este 24 de enero de 2026. Con gran pesar, aunque por su avanzada edad era ya previsible que ocurriese, les cuento esta noticia.
Quienes llevan años leyendo esta página sabrán que he nombrado y mencionado en multitud de ocasiones al tan sabio como honesto ciudadano norteamericano.
Si vamos a hablar de los medios de comunicación y su papel en la sociedad, él fue precursor y seguramente la mente más brillante analizando su naturaleza y objetivos: Como los medios de comunicación distorsionan e inventan la realidad, cambiando la opinión pública.
Existe no solo la opinión pública, sino las opiniones de los medios sobre la opinión pública. Lo que la gente cree es una cosa; lo que es publicado sobre lo que estos piensan puede ser algo diferente. Los medios tal vez no puedan modelar cada sentimiento político que tenemos, pero pueden llenar el ambiente con pronunciamientos acerca de lo que nuestros sentimientos supuestamente son. 1
Esos medios al estar tan omnipresentes, lo queramos reconocer o no, nos dicen sobre lo qué pensar y sobre lo qué hablar. Y esto determina sobre lo qué y en qué pensamos, y los límites sobre ello. No existe por tanto el libre pensamiento en los medios de comunicación. Recalcaba este asunto crucial en Como los medios modelan nuestra opinión:
Porque, sean conscientes, los medios, al moldear nuestra visibilidad de las cosas, moldean finalmente nuestra opinión. Como indica acertadamente Michael Parenti, puede que no nos digan directamente qué pensar, pero sí sobre qué pensar, algo que finalmente suele determinar lo que pensamos. Y esto lo hacen en gran medida focalizando la atención en determinados temas y aspectos, y acotando los límites de lo debatible y lo pensable, fuera de los cuales no cabe opinión o pensamiento. Y seguramente aquí está el mal de nuestra sociedad, pues no pensamos según un pensamiento racional y ético, sino que partimos ya y nos dejamos conducir por uno establecido, que muchas veces es precisamente el generador de las injusticias y problemas que sufrimos y de los que tan a menudo nos quejamos.
Asi tenemos que el periodismo es un instrumento de control social y no un referente de libertad e información. Convirtiendo a esos mismos periodistas, que ya no lo son, en instrumentos al servicio de otros.
La actitud que los califica [a los periodistas] , según he podido comprobar, es la falta de crítica y la subordinación que permite a los profesionales adoptar la ideología de sus jefes y sintonizar debidamente las opiniones con las que desempeñan su labor. El profesional resultante es un pensador obediente, una propiedad intelectual en la que el empresario puede depositar su confianza para que este cree, innove y exponga opiniones, sin riesgo de rebasar los límites de la doctrina predominante. La actual cortedad de miras intelectual y política del personal más cualificado no es fruto del azar. 2
El trabajo de Parenti fue muy extenso, tratando temas políticos, económicos o sociales presentes y pasados. llevados a cabo con rigor para conocer una historia real y no una fabricada. Para entender un mundo que no cambia tanto como creemos y que repite con obstinada insistencia sus más crueles e injustos episodios.
Él, por ejemplo, comprendió perfectamente por qué la gente de Venezuela apoyaba masivamente a un líder llamado Hugo Chávez, pese a la inmensa campaña de difamación contra su persona de diarios, televisiones y radios tanto nacionales como extranjeras.
Millones de sus compatriotas perciben correctamente a Chávez por ser el único presidente que ha prestado alguna vez atención a las zonas más pobres de la nación. Su gobierno representa una forma completamente diferente de organización social, en la cual las naciones del mundo deberían poner a la gente por delante de los beneficios, usando la riqueza de la nación para servir a la población trabajadora en vez de a los pocos privilegiados. 3
Lo que abría la mente a entender que uno es engañado si finalmente se deja ser engañado.
Todos los medios de comunicación de Venezuela, prácticamente todos, están en contra del gobierno bolivariano. Que éste haya ganado prácticamente todas las elecciones, en alguna forma da cuenta de cómo el pueblo tiene claridad y puede derrotar la mentira de los medios.4
Viajó a Yugoslavia, cuando era destruida por la OTAN debido a que era un rival serio para los intereses de las corporaciones occidentales.
Como yo observé en un viaje a Yugoslavia poco después de la guerra, el enorme Hotel Yugoslavia, dirigido por el estado, fue hecho inhabitable por los misiles de la OTAN, mientras el Hyatt Hotel, propiedad de las corporaciones, con toda su fachada de cristal no sufrió ningún arañazo en sus ventanas. Edificios que exponían señales muy visibles en sus azoteas anunciando marcas como Panasonic, Coca Cola, Diners Club International y McDonald's, eĺ último con inmensos arcos dorados, sobrevivieron perfectamente intactos. 5
También denunció las atrocidades de la propaganda negra para acusar a los dirigentes de Yugoslavia de lo que occidente y sus aliados planificaron y llevaron a cabo, como las masacres del mercado de Sarajevo. Porque estos actos siniestros, siempre perpetrados en la historia de la humanidad, no sólo acusan al que no corresponde, sino que aparece como salvador el que ha cometido el crimen, que gana legitimidad para seguir cometiendo más tropelías con total impunidad. De ahí la importancia de estos investigadores que nos ofrecen la verdad, por cruda que sea ésta.
Todo está orientado de manera que suscite una cierta reacción y que nos haga reclamar, al ver ciertas imágenes, que enviemos a nuestros soldados a desencadenar una operación. Estoy profundamente afectado por esta vergonzosa manera de jugar con nuestros sentimientos humanos. 6
Trató sin miedo y con objetividad temas prohibidos en nuestras "democráticos" paises. Presentes a su época como por ejemplo los ya mencionados, pero también los pasados. Con especial prohibición de la realidad de la Unión Soviética con Stalin. Allí comprobó, como posteriormente han hecho los historiadores que se han basado en las estadísticas reales de la URSS, que la población carcelaria en esos tiempos, tiempos muy convulsos de guerras y de insurrecciones internas promovidas desde el exterior, era en porcentaje similar a la de los Estados Unidos actuales. Y que los archinombrados presos políticos rondaban de un 12 a un 33 %, entrando en este grupo aquellos que más que políticos eran delincuentes por cometer crímenes o actos de sabotaje. 7
Pueden ver muchas más aportaciones de este historiador en mi página usando el buscador. Así mismo, les recomiendo su extensa y valiosísima obra. Llena de títulos indispensables.
Fue Michael Parenti un hombre valiente. Un hombre que vivió de pie con dignidad, y esto vale más que todo. Además, estuvo acompañado de un talento y conocimientos poco comunes. Me hubiese gustado conocerlo. No creo que ya lo vea nunca, pero vivirá en nosotros y en los que vendrán. Porque hay personas que son eternas aunque nuestras vidas sean efímeras.
Referencias-Notas:
1. Michael Parenti. Inventing reality. St. Martin´s Press, Inc. 1993 (Segunda edición).
2. Jeff Schmidt. Disciplined Minds. Rowman&Littlefield Publishers inc. 2000.
3. Michael Parenti. The face of imperialism. Paradigm Publishers. 2011, p.118.
4. Es falso que en Venezuela exista una dictadura: Luis Britto. La Jornada, 27.04.2014.
5. Michael Parenti. To kill a nation. The attack on Yugoslavia. Verso. 2000. pp. 165-175.
6. Michel Collon. Monopoly, la OTAN a la conquista del mundo. Hiru. 2000, pp: 10-20.
7. Michael Parenti. Blackshirts&;Reds. City Lights Books. 1997.
