martes, 22 de enero de 2019

El mito de la libertad en las sociedades occidentales

Los medios de comunicación expresan las opiniones e intereses de los más poderosos, no de la población. Censores como son de quienes les muestren tal clara realidad, no son ejemplo de la libertad que presumen defender

Creemos que vivimos en una sociedad libre, donde cada cual puede expresarse como quiera y hacer lo que quiera. Libre a sí mismo de ideologías y de cualquier control del pensamiento.
Son otros, habitualmente los países o gobiernos rivales, los que tienen restricciones a sus libertades y están sometidos a lo impuesto por regímenes, como acostumbramos a denominar a aquellos que no se dejan dominar.
Tales opiniones, es necesario tener en cuenta, no son sino creencias, ya que no somos tan independientes como presumimos y nuestro entorno social está fuertemente dominado por imperativos y prejuicios de toda índole, que si son vulnerados implican unas muy severas consecuencias para el infractor.
Estados Unidos es el paradigma de esta ficción que hemos construido. Pero que con  un análisis sosegado y riguroso queda fácil y claramente desmontado. Lo hace aquí el historiador de América del Norte Michael Parenti, recordándonos que precisamente una de las enseñanzas ideológicas más persistentes y extendidas en su país es pensar que ell@s están libres de tales ideologías. Viendo tantas veces la paja en ojo ajeno y no los mucho mayores obstáculos en el propio. Pero eso es lo cotidiano y lo cotidiano pasa desapercibido.
Sin embargo, a los americanos se nos adoctrina sobre ciertos preceptos, como el patriotismo, el hombre rico hecho así mismo y la viabilidad rentable del mercado libre. También recibimos nociones sobre raza, clase y relaciones de género,  y sobre la distribución democrática del poder en nuestra sociedad pluralista. 1
Democracia de palabra, en contradicción con los hechos. Pues es una minoría muy reducida y muy rica la que dicta el rumbo de este o aquel gobierno y por tanto el rumbo social. No son los presidentes que salen de las elecciones los que toman las decisiones finales, por mucho que los canales de televisión nos lo digan.
La institución Brookings es un think tank de la política de EE.UU. presidido y financiado por Fortune 500 [el grupo de corporaciones más ricas y poderosas] y representa a los políticos responsables de la inmensa mayoría de la política tanto doméstica como exterior de Estados Unidos. Mientras que algunos pueden creer, ingenuamente, que el presidente Obama o los representantes electos de los Estados Unidos se sientan detrás de sus escritorios a altas horas de la noche escribiendo el futuro de América, en realidad, simplemente utilizan sus escritorios para refrendar lo que los think-tanks como Brookings les pasan. 2
Los pensadores y directores que trabajan para las grandes fortunas son bien conscientes de tal circunstancia.
El Estado-Nación como unidad fundamental de la vida organizada del hombre ha dejado de ser la principal fuerza creativa: los bancos internacionales y las corporaciones transnacionales son [actualmente] actores y planificadores en los términos que antiguamente se atribuían los conceptos políticos de Estado-Nación. 3
No hablemos de democracia cuando estamos realmente ante una oligarquía, forma de gobierno donde el poder está en unas pocas manos pertenecientes a las clases sociales privilegiadas.
 El expresidente Jimmy Carter dijo en 2015 que Estados Unidos no es una democracia, sino una oligarquía, es decir, un país dirigido por una pequeña clase superior y rica que constituye, como mucho, el 1 % de la población total. Carter explicaba que un candidato a las elecciones presidenciales estadounidenses necesitaba al menos 300 millones de dólares para participar. En Estados Unidos hay más de 320 millones de habitantes, ¿pero cuántos de ellos pueden disponer de esa cantidad? Si no pertenecen a la oligarquía, no tienen ninguna posibilidad de ser un día elegidos presidentes de Estados Unidos. Siempre se elige al presidente entre los ricos. Los 100 senadores también pertenecen a la oligarquía: se reúnen en un Senado que no es un cenáculo de «viejos sabios», sino una asamblea de ricos. De media, la riqueza de un senador ronda los 3 millones de dólares. Aquellos que tienen funciones ejecutivas son incluso más ricos: algunos miembros del Gobierno de Trump no son millonarios, sino multimillonarios. Sus intereses son defender su fortuna y hacerse aún más ricos, algo clásico en un sistema oligárquico. Por tanto, es la oligarquía de Estados Unidos la que dirige este Imperio. 4
Y aún a pesar de todo eso seguimos en ese mundo imaginario creado por los medios de comunicación, que transmiten esa alineación y ocultan la realidad. Tales creencias, advierte Parenti, circulan ampliamente, libres de cualquier análisis crítico, riguroso y se considera que representan el orden natural de las cosas. Pocos las cuestionan públicamente, se sigue gregariamente el pensamiento general, inducido e inculcado por las clases dominantes. El común de los mortales hará y pensará de cara a los demás lo que estos mismos hagan.  Que es normal, pero que evidencia nuestra falta de libertad.
Es difícil hablar de nuestra autonomía, de nuestra capacidad de decisión cuando la inmensa mayoría social no cuenta realmente para nada en las decisivas y trancescentales decisiones sociales. El ciudadano occidental a optado en vez de por una respuesta valiente, organizada y seria, por la sumisión, por la derrota sin luchar, convirtiéndose en un mero títere que ni se atreverá a cuestionar a aquell@s que con sus desmesurados egoísmos y carencias morales dejarán en el desamparo económico a miles de personas. Y para colmo nuestros vecinos arremeterán contra aquellos gobernantes y gobiernos que sí se preocupan por su gente, a los que descalificarán como déspotas, tiránicos o incluso hasta sanguinarios, adulterando la realidad al seguir discurso y vocabulario de las corporaciones que denigran a aquellos que ponen coto a su barbarie y codicia. 
Nuestro mundo no es uno donde cualquiera puede expresar su opinión libremente sin que eso tenga unas severas consecuencias y no por vulnerar principios morales o éticos básicos, sino por transgredir unos límites a la libertad de expresión ocultos pero bien estrechos.
Generalmente los publicistas, eruditos y profesores pueden trabajar libremente solo en tanto se mantengan dentro de ciertos parámetros ideológicos. Cuando entran en territorio prohibido, manifestando o haciendo cosas iconoclastas, experimentan las restricciones estructurales impuestas a su subcultura profesional por la jerarquía social más elevada. 1
No son conocidos o son olvidados por el público estos casos, no escasos, de censura y persecución. Como el del periodista Gary Webb, quien tuvo la honestidad y valentía de denunciar el tráfico de drogas llevado a cabo por la CIA hacia Estados Unidos, donde inundaba con estas sustancias mortíferas los barrios pobres de las ciudades, deshaciéndose de gente no útil o molesta para los grandes propietarios, y con el provecho obtenido financiaba los escuadrones de mercenarios de la Contra, que masacraban al pueblo de Nicaragua. Él mismo expresa su "pecado", que le llevó a sufrir un linchamiento de los órganos mediáticos de propaganda y a su marginación y exclusión profesional, provocando finalmente su muerte, inducida o ejecutada.
Si nos hubiéramos conocido cinco años antes, no podrían haber encontrado un defensor más firme de la industria del periodismo que yo... Estaba ganando premios y dinero, dando conferencias, aparecía en la televisión y formaba parte de jurados  de periodismo... Y entonces escribí algunas historias que me hicieron darme cuenta de lo tristemente equivocado que estaba. La razón por la que había disfrutado de tanto prestigio durante un tiempo no había sido, como yo presumía, por mi trabajo bueno, cuidadoso y diligente... La verdad era que todos esos años yo no había escrito nada lo suficientemente importante como para ser censurado. 1
Hay miedo a ser verdaderamente responsables, hay miedo a la libertad y al pensamiento libre.


Referencias-Notas:
1. Michael Parenti. La lucha de la cultura. Hiru. 2007.
2. Tony Cartalucci. US Brookings wants to "bleed" Syria to death. Land Destroyer. 28.05.2012. 
3. Carlos Arteaga Basurto, Silvia Solís San Vicente (coordinadores). VV.AA. La política social en la transición. Universidad Nacional  Autónoma de México. Escuela Nacional de Trabajo Social. 2001
4. Daniele Ganser.  La mayoría de las gueras libradas por miembros de la OTAN empiezan con mentiras. UMOYA. 28.12.2017.


domingo, 6 de enero de 2019

Relatos sobre mi experiencia en Libia


A lo largo de la vida, por muy extensa que esta pudiera ser, no se encuentran tantas personas verdaderas como uno quisiera. Personas fiables, honestas, con principios, aunque con ellas no se tenga por qué coincidir en tantos y tan variados aspectos de la vida.
Estos seres humanos no se mueven como las veletas según la dirección del viento dominante, sino de acuerdo a la de sus propias y sólidas convicciones, algo como saben poco común. No piensan exclusivamente en ellas, no se ensañan con los congéneres caídos en desgracia ni abusan de los más débiles. Son, por todos estos motivos, mujeres y hombres esenciales; en quienes se piensa cuando se tiene poca confianza en el género humano.
Leonor Massanet es una de ellas y ellos. La conocimos cuando valientemente y contra viento y marea nos hablaba de la barbaridad que se estaba perpetrando desde Europa occidental y Norteamérica contra un país denominado Libia, tan cercano geográficamente pero tan lejano por nuestro desconocimiento sobre él y que Leonor nos mostraba.
En el año 2011, cuando una retrógrada agresión colonial se llevaba a cabo en el norte de África y en Oriente Medio, puesta en marcha mediante la denominada "Primavera Árabe", se desató una vez más una histérica e intensa propaganda de guerra, demonizando al sistema de gobierno, la Yamahiriya, y a su líder, Gadafi, que habían llevado a su nación de una dependencia de las potencias occidentales y de una pobreza extrema, a ser independiente política y económicamente, siendo la más próspera de su continente y la mayor inversora en otros estados de África.
Siempre encuentran los que por intereses comerciales desean las agresiones militares, gente que por codicia, falsos premios y reconocimiento a su labor mercenaria y degradante les presten sus servicios para engañar a la gente ignorante de que la intervención es necesaria. Por un puñado de dólares harían cualquier cosa y ahí tuvimos a los "progresistas" de nuestros lares en tan luctuosa tarea.
Si tienen interés por cómo era Libia en el plano político y económico les dejo estos enlaces: Una comparativa entre democracias y Luces y sombras. Y sobre lo que hicieron con el Ataque de la OTAN y sus escuadrones de la muerte: Al Qaeda en el poder.
Dicho esto, vayamos ya al conocimiento de esa sociedad libia que tanto necesitamos y que nos trae Leonor en una obra publicada en 2014, Relatos sobre mi experiencia en Libia, que ella me hizo llegar con una dedicatoria y que agradezco enormemente.


Debemos recordar que ya desde ese año 2011 nos informaba a través de su blog y este libro sirve además de testigo de lo que había sido este país, para vergüenza nuestra que lo destruimos.
En el prólogo Purificación González de la Blanca nos adelanta:
A lo largo del relato se respira humanidad. Y deseo de informar, de derribar tabúes y barrer con algunas de las deformaciones mentales, equívocos, y hasta infundios, extendidos y arraigados a través de los siglos sobre la cultura musulmana.
No era un estado atrasado, sino avanzado, no obstante, conservaba su cultura y no se avergonzaba de ella, señala Leonor Massanet:
Los libios conservan sus costumbres ancestrales mientras que han ido o van a la universidad, tienen información sobre el mundo entero gracias a la TV vía satélite que hay en todas las casas, hablan idiomas, viajan en sus estudios universitarios o postgrados... Todo ello da lugar a una amalgama singular y apasionante que vale la pena conocer.
En un mundo tan excesivamente materialista como el nuestro chocan otras perspectivas más sensatas.
El hogar lo hacían las personas y no las cosas. Posiblemente esta sea una de las bases más importantes que nos diferencian en estos momentos y que a mí más me llegaron al corazón.
Nuestro progreso, que muchas veces no es tal, nos ha conducido a una notoria deshumanización, perdiéndonos aquello que realmente vale la pena en la vida. Desde luego no es ver la superficialidad de la televisión o de Twitter.
Recuerdo cuando era niña y nos sentábamos todos los hermanos con mis padres en la terraza por la noche para mirar las estrellas y hablar. Pasábamos horas dejando que las ideas, sueños o pensamientios fluyeran todos juntos, relajados, mientras mi padre nos enseñaba los nombres de algunas estrellas o nos contaba alguna historia de su infancia o de la guerra civil. Luego la TV, la informática y toda la tecnología y sociedad de consumo nos ha convertido en robots.
En relación a las diferentes costumbres debemos tener en cuenta nosotr@s y también ell@s lo siguiente.
Porque la realidad es que la misma sorpresa que nos produce a nosotros unas formas tan diferentes a las nuestras, ellos sienten lo mismo respecto a nosotros.
El desconocimiento de otras culturas, determinadas por su hábitat y clima, se presta a utilizaciones políticas tendiendo al fácil ataque y la calumnia sin base alguna. La recurrente historia de que se tapan las mujeres siempre por imperativos religiosos o machistas.
A los pocos días de estar en la casa familiar pensé que gustaría empezar a leer el Corán para encontrar la relación entre algunas costumbres del país y el Corán, como por ejemplo el hecho de que las mujeres se tapen la cabeza que según occidente es una ley musulmana. La realidad es que averigüé que simplemente es una costumbre de los países muy cálidos del desierto y nació para proteger la piel de las personas tanto hombres como mujeres o para protegerse del viento.Pero es que en el sur se ven tantos hombres con la cabeza tapada como mujeres al igual que la cara. Incluso yo misma en el desierto me tapo siempre la cabeza y muchas veces durante el día también la cara porque el aire es tan seco y el sol tan intenso que la cara se queda hecha un pergamino en un santiamén.
Las preocupaciones de las "feministas" y de los "progresistas" de nuestros lares por la vida y suerte de las mujeres africanas o de Oriente Medio no son sino un dramático fraude, resultando ser sus  más letales enemigos. Lo vimos claramente con Libia: La guerra y los derechos de las mujeres.
Ni en Libia ni aquí toda la gente era estupenda, si así fuese el mundo de ese talante sería, pero no lo es. No pensamos, pese a los malos dirigentes que tenemos, que se bombardeen nuestras infraestructuras: agrícolas, industriales, de servicios... Nos parecería loco, sin embargo, es lo que hicimos en Yugoslavia, Irak, Siria y este país de África. A pesar de que ellos tenían direcciones políticas que tenían preocupación por sus ciudadanos y habían conseguido un importante avance social.
La naturaleza humana es la misma de base por todo el mundo y sabemos que siempre hay gente más respetuosa, y otras que viven aprovechando al máximo la energía de los demás.
Donde más se acusaban las diferencias entre este país que relata Leonor y nuestras sociedades "civilizadas" es en el aspecto económico. Que se prorize la vida personal y social sobre el puesto de trabajo, dando todo tipo de facilidades y tiempos, con la aceptación del empresario como algo normal, hecho que se comenta en el libro, aquí nos parece sueño. Podemos engañarnos a nosotr@s mism@s y decir que ellos disponen de grandes recursos energéticos, como el petróleo, no obstante, ya los tenían antes de llegar al poder Gadafi y entonces eran la población más pobre del continente, después fueron los más prósperos. Lo mismo lo aplicamos a Venezuela, de la miseria de la era preChávez al progreso real obtenido, pese al chantaje de las oligarquías locales y foráneas, acompañado de la inmensa manipulación mediática.


Las diferencias comentadas radican en que los bienes allí estaban pensados para el provecho común, no para crear unas pocas y disparatadas fortunas conjugadas con enormes barriadas de marginación llenas de pobreza. El libio de a pie tenía voz y poder de decisión en los aspectos económicos esenciales de su estado, el español de a pie no cuenta nada, ni siquiera en lo que va a hacer la empresa donde trabaja. A ver si algunos empiezan a comprender donde había más democracia verdadera. Es evidente donde, salvo para los que no quieren ver, que son siempre los mayores ciegos.
Tienen una interesante lectura de la que disfrutar, que les hará mejores, mejores en conocimientos y tolerancia respecto al mundo en el que viven.

lunes, 24 de diciembre de 2018

La muerte trágica de dos alpinistas en África

Maren Ueland

Dos jóvenes mujeres tenían previsto ascender la montaña más alta del norte de África, el Toubkal, de 4167 m de altitud en la cordillera del Atlás, sin embargo, fueron asesinadas. 1 Sus asesinos pertenecían a esas bandas de forajidos que tanto dinero,  armas y propaganda han recibido y tenido desde los gobiernos, corporaciones, medios de comunicación y ONGs occidentales  desde que se creó Al Qaeda. No en vano, la expansión de sucedáneos o derivados de esta organización, como el ISIS o Boko Haram, se debe a la nueva recolonización de África tras la destrucción del estado más próspero e independiente de este continente, Libia.
La influencia de Libia con su enorme papel en la inversión en su propio desarrollo y en el de su gente, por medio de la Yamahiriya, no solo se quedaba en su país, sino que tenía una visión panafricana; teniendo en mente poner  en marcha ya una moneda propia y una unión social y económica para toda África. Libia era el principal inversor en otras naciones, no solo eran palabras. Por este motivo fue atacada la nación dirigida por Gadafi. Transformando los europeos y norteamericanos a una sociedad próspera en un sicariato de Al Qaeda. 
Gadafi acabó su vida política como un dedicado panafricanista y, cualquiera que sea el pensamiento de uno del hombre, es claro que su visión para África era muy diferente de ser el proveedor subordinado de materias primas y mano de obra baratas para la que el AFRICOM fue creado para mantener. Él no fue solo la fuerza directora detrás de la creación de la Unión Africana en 2002, sino que además había servido como su cabeza elegida, e hizo de Libia su principal donante. Para consternación de algunos de sus colegas africanos, el utilizó su tiempo como líder para empujar hacia los Estados Unidos de África, con una sola moneda, un solo ejército y un solo pasaporte. Más concretamente, la Libia de Gadafi tenía un valor estimado en 150 billones de dólares invertidos en África -a menudo en infraestructuras sociales y proyectos de desarrollo, y esta generosidad le compró muchos amigos, particularmente en las naciones pequeñas. Mientras Gadafi retuviese este nivel de influencia en África, el Africom iba a naufragar. 2
El rechazo a la injerencia externa era claro, pues sabían bien por siglos de experiencia, que esta traería de nuevo al colonialismo y a su compañero necesario para mantenerlo, el terrorismo.
Tal rechazo suscitaba esta intromisión extranjera en el continente africano, que la sede central del Africom no pudo ponerse en África, sino en Alemania, en Stuttgart, y Libia tenía buena responsabilidad en ello.
El quid de la cuestión es que el AFRICOM no podría tener sede central en África, debido a un amplio rechazo de los gobiernos a lo largo del continente, y más notablemente... Libia. 3
En la visita que hizo la Secretaria de Estado estadounidense Condoleeza Rice a Libia en septiembre de 2008, Muamar Gadafi de forma diplomática dejó clara su postura de que el Africom no debía asentarse en África. También durante la visita que realizó el hijo de Gadafi, Muatassim Gadafi, en abril de 2009 a Estados Unidos, como Consejero de Seguridad Nacional libio, indicó tanto a la Secretaria de Estado Hillary Clinton, a los diputados del Consejo Nacional de Seguridad, a la CIA o al Departamento de Defensa que:
 la Comunidad de Estados del Sahel-Sahara con base en Trípoli (CEN-SAD) y la Fuerza de Reserva de África del Norte (NASF) obviaban la misión de la Asociación Contra el Terrorismo del Trans-Sahara (TSCTP). 4
Esta última promovida por Washington para intentar controlar las políticas de África. El hijo de Gadafi fue mandado asesinar por los dirigentes estadounidenses junto a su padre tras la destrucción de Sirte en octubre de 2011. No es casual que la Secretaria de Estado Hillary Clinton llegase el 18 de octubre de 2011 a Libia, justo antes de los ya preparados asesinatos de Gadafi y de miembros de su familia que sucedieron el día 20.
La presencia extranjera occidental en África no combate o previene el terrorismo, sino que lo utiliza para destruir a sus rivales y para crear terror allí y también aquí, y de este modo perverso, pero tan repetido en la historia, justificar su presencia. El incendiario que pega fuego al monte y luego solicita inversiones públicas para su supuesto negocio de apagar incendios.
De hecho, la inestabilidad que el Africom y la OTAN crearon en Libia, y el grado al cual ayudaron a fuerzas islamistas que Gadafi había combatido desde hace tiempo, aportaron una nueva fuente de "oportunidad" para el Africom para justificar su presencia en Libia. 5
Ni Maren Ueland ni Louisa Vesterager ni nadie debería morir de una forma tan cruel como absurda y evitable. 
Si nosotros de lugares del primer mundo, desde luego no primeros en moral, no hubiésemos dado apoyo a la barbarie desatada por la codicia de nuestros dirigentes y justificada por las manipuladas organizaciones humanitarias contra naciones progresistas e independientes como Afganistán, Yugoslavia, Libia, Siria, y tantas otras, como la Guatemala de Arbenz, el Congo de Lumumba, el Irán de Mossadeq o la misma Venezuela de Hugo Chávez y la actual, ninguna de estas atrocidades hubiese ocurrido. África sería un lugar seguro y en claro progreso, lo mismo que Oriente Medio. Y no se engañen, no es un problema de la cultura musulmana, sino de la intromisión, agresión y pillaje que venimos ejerciendo contra ellos durante siglos. Somos, todavía, seres sin civilizar, aunque presumamos de lo que carecemos, de extender la civilización.

PS:
Aunque estas chicas no fuesen conscientes, los dirigentes de sus países, Dinamarca y Noruega, tienen una gran responsabilidad en el desarrollo y extensión de Al Qaeda. El primer ministro actual de Dinamarca, Lars Løkke Rasmussen, apoyó a esta organización fanática y mercenaría en Afganistán, llevándoles una enorme suma de dinero
Løkke Rasmussen fue, durante los años 80, uno de los principales recaudadores de fondos de Dinamarca para los "muyahidines", que estaban luchando contra las tropas soviéticas [y afganas, pues el gobierno legítimo de Afganistán solicitó la ayuda de la URSS] en Afganistán. Es decir, los primeros elementos de los Talibán y fundamentalmente la Al Qaeda de Osama Bin Laden. En 1988 Løkke Rasmussen cruzaría la frontera de Afganistán a caballo y entregó alrededor de 600.000 coronas danesas a los "muyahidines". 6
Rasmussen, armado, con los "muyahidines" en Afganistán en el año 1988.

Posteriormente, ya dirigiendo a su nación, apoyó de nuevo a estas organizaciones mercenarias para acabar con el estado independiente y desarrollado de Libia. En Noruega se siguió la misma política terrible y destructora, y tenemos además al actual Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg, que sustituyó a otro danés, Anders Fogh Rasmussen.

Referencias-Notas:
1. Noruega cree que vídeo de asesinato de turistas en Marruecos es auténtico. La República. 22.12.2018.
2. Dan Glazebrook. AFRICOM´s imperial agenda marches on. Black Agenda Report. 18.6.2012.
3. Maximiliam Forte. Slouching towards Sirte. NATO´s war on Libya and Africa. Baraka books, 2012, p.192-198.
4. M. Forte.(2012), p.206.
5. M. Forte.(2012), p.196.
6. Danish PM Lars Løkke Rasmussen: Notorius Sponsor of Terrorism. Christof Lehmann. New Eastern Outlook. 15.07.2015.

martes, 11 de diciembre de 2018

Por qué el auge de la 'extrema derecha' en Europa

Manifestaciones en Francia ante la pobreza y marginación que genera el neoliberalismo


En primer lugar debo aclarar que el concepto de extrema derecha tendría que concretarse y definirse de forma más precisa. Hoy en día este calificativo es dado en televivisiones, prensa y radio a aquellas organizaciones que se oponen a las fronteras abiertas tanto a mercancías como a personas, calificándolas de ir contra el libre comercio y de ser xenófobas. Bien, vamos a empezar diciendo que quienes ejercen esta acusación son aquell@s que trabajan finalmente al servicio y por los intereses de las corporaciones industriales y financieras. Estas máquinas de concentración de riqueza, propiedad de las familias más poderosas, quieren un mundo abierto, abierto a la explotación desmesurada de sus recursos y sus gentes, no al buen uso de ellos y al bienestar general de los seres humanos. Ellas han promovido la globalización, que en verdad ha sido una globalización de la pobreza para la mayoría y de la posibilidad de desarrollar un expolio de forma globalizada para esa minoría que lo ejerce. 1
No debe resultar muy extraño entonces que se alcen voces contrarias a tales abusos, incluido el abuso de la palabra libertad, que resulta prostituida y abandonada de su verdadero significado.
Alguien no es xenófobo por oponerse a una masiva llegada de personas de otros lugares o culturas que no se adaptan a las costumbres del lugar y que frecuentemente quieren imponer las suyas. A l@s nuev@s llegad@s no les gustaría que esto ocurriese allí de donde son procedentes, ni a ell@s ni a nadie de este mundo. Además, si estas personas se utilizan por parte de los patronos para rebajar salarios, pagando sueldos de hambre que los recién llegados aceptarán al no tener otra cosa, el conflicto con los trabajadores locales es inevitable. Por otra parte las migraciones, no forzadas por la destrucción de países, son habituales y deben ser bienvenidas, aunque es una minoría de la población la que suele dar estos pasos.
Que la izquierda occidental no se haya atrevido a alzar la voz contra la estrategia de destruir estados con gobiernos enfocados en políticas sociales, que no estaban sometidos a la banca ni a la industria europea, japonesa o norteamericana, como eran Yugoslavia o Libia, o lo son todavía Siria o Venezuela, y que han generado los refugiados, demuestra su infinita cobardía y carencia de ideas propias. El falso argumento de que estos países eran o son dictaduras carece de cualquier valor, pues estos gobiernos contaban con sus ciudadanos y pensaban en su bienestar real, reflejado en el enfoque de sus economías hacia ellos y no hacia los beneficios de un puñado de accionistas. Quien no entienda esto tiene un grave problema de lo que es una verdadera democracia, que desde luego no es, aunque muchos lo crean, el paripé de votar de forma periódica a payasos y actores que sirven a los caprichos codiciosos y egoístas de empresarios y financieros.
Hay una enorme diferencia en la repuesta congruente, certera y humana de Hugo Chávez frente a las políticas coloniales criminales, en relación a la que tuvieron quienes desde occidente deberían haber tenido  esa postura.
Hay, de hecho, una concepción diametralmente opuesta del mundo. La de una verdadera izquierda latinoamericana expuesta muy bien por el historiador norteamericano Michael Parenti y que explica el porqué del apoyo que reciben.
Millones de sus compatriotas perciben correctamente a Chávez por ser el único presidente que ha prestado alguna vez atención a las zonas más pobres de la nación. Su gobierno representa una forma completamente diferente de organización social, en la cual las naciones del mundo deberían poner a la gente por delante de los beneficios, usando la riqueza de la nación para servir a la población trabajadora en vez de a los pocos privilegiados. 2
Ante ello la paródica y ridícula izquierda occidental, tan falta de personalidad como de ética, sin rumbo propio alguno.
A diferencia de la izquierda de América Latina, la patética versión europea ha perdido todo el sentido de lo que significa hacer política. No trata de proponer soluciones concretas a los problemas, y es solo capaz de tomar posiciones morales, en particular denunciando dictadores y violaciones de los derechos humanos en grandilocuentes tonos [algo que no se atreven por cierto a hacer en sus propios países, cuando hay muchas más razones para hacerlo, pues son los dirigentes de sus países quienes actúan como reales dictadores de todo el mundo y quienes se dedican a bombardear otros lugares de este mundo]. La izquierda socialdemócrata sigue a la derecha como poco con unos años de retraso y no tiene ideas propias. La izquierda "radical" a menudo denuncia tanto a los gobiernos occidentales de cualquier forma posible y pide que esos mismos gobiernos intervengan militarmente a lo largo del globo para defender la democracia. Su falta de reflexión política les hace ser muy vulnerables a las campañas de desinformación y de convertirse en animadores pasivos de las guerras de EE.UU. y la OTAN. Esta izquierda no tiene un programa coherente y no sabría que hacer incluso si un Dios los pusiese en el poder. 3
Viendo tal panorama político y económico, donde si "tienes suerte" te pagan 12.000 euros brutos al año, es lógico que hayan emergido estos partidos que más que los habituales apodos oídos de extrema derecha o incluso de fascistas, son principalmente nacionalistas; de ahí el encarnizado ataque a algunos de ellos, como a la presidenta de la Agrupación Nacional Marine le Pen de Francia, que representa una seria rival al actual presidente Macron, dirigido como un títere por las corporaciones y que está lógicamente teniendo una gran contestación social. 4 Sobre el significado y función real del fascismo y si la organización de Marine es fascista ya les hablé en este artículo: Qué es el fascismo y la derecha nacionalista francesa. Si quieren ver al fascismo hoy, visiten Ucrania:


En España por supuesto que lo pueden encontrar también, dada la impunidad de los sustentadores y beneficiados de la dictadura, y aquí el arco de complicidad es amplio, lo han podido ver en el PP, Ciudadanos, Vox,  el PSOE e incluso el PCE.
Cuando habla del papel del PCE, me viene a la memoria esa frase de Carrillo de “cambiar el régimen para mantener el Estado”. ¿Qué papel juega el PCE en la Transición?
Desactivar las luchas populares. Liquidar el movimiento obrero y vecinal, todo el movimiento social y político que se había creado en los últimos años del franquismo. Asumen la bandera rojigualda de la monarquía y del franquismo con la que se había juzgado a los comunistas, a cambio de nada. Los cálculos de Carrilo fueron malísimos. Pensaba que podrían tener una mayor participación con esa rendición, pero se quedó en nada. Carrillo es el responsable de la liquidación de los movimientos populares y la desestructuración de lo que había sido la lucha contra el franquismo.

Cuando murió Franco yo tenía 19 años, y cuando sacábamos las banderas republicanas nos teníamos que pelear con los servicios de orden del PCE. Ahora han vuelto a reivindicar la tricolor pero no se acuerdan de eso. No hacen autocrítica ni explican por qué en aquella época se comieron la bandera de Franco. 5
En el mundo actual existe una guerra intensa y bastante oculta entre estas familias megapoderosas, con su entramado de medios de comunicación y organizaciones humanitarias, que son utilizados y utilizadas con fines bastante perversos, y quienes quieren de forma decidida poner coto a tales desmanes. No será en occidente la izquierda quien haga esta heroica y loable labor, al ser mera cómplice y vasalla de toda esta barbarie. 
Habrá y hay populismo, pues todas las estructuras políticas de nuestra sociedad lo son, apelando al bien común para obtener el privado, pero se han abierto brechas en el acorazado de la tiranía corporativa, y se seguirán abriendo. Y temen su hundimiento. De ahí su rabia, su furia, por ocultar sus graves fechorías y sus provechosas ganancias.

Referencias-Notas:
1. Michel Chossudovsky. The Globalization of Poverty. Global Research. 2003 
2. Michael Parenti. The face of imperialism. Paradigm Publishers. 2011, p.118.
3. Jean Bricmont. Libya and the return of humanitarian imperialism. Counterpunch. 8.03.2011.
4. Silvia Ayuso. El hartazgo vuelve a sacar a la calle a los 'chalecos amarillos' en toda Francia. El País. 8.12.2018.
5. Alfredo Grimaldos: "La Transición se diseñó entre la CIA y el CESED"/ Entrevista. Sociología Crítica. 5.08.2017.

lunes, 3 de diciembre de 2018

El pensamiento libre, 'rara avis'

Son raros y son los mejores los intelectuales que analizan con rigor los acontecimientos políticos de nuestra época.

Si algo debe valorarse en un ser humano es la capacidad y el valor de tener un pensamiento propio y no estar atendiendo continuamente a la aprobación o no de lo que dice o hace. Encontrará pocos hombres o mujeres en su vida que se atrevan a hacer tal cosa, bien pocos. El sabio Bakunin conocía bien la naturaleza humana, que permanece tal cual como lo era hace milenios.
Sobre mil hombres apenas se encontrará uno del que se pueda decir, desde un punto de vista no absoluto, sino solamente relativo, que quiere y que piensa por sí mismo. La inmensa mayoría de los individuos humanos, no solamente en las masas ignorantes, sino también en las clases privilegiadas, no quieren y no piensan más que lo que todo el mundo quiere y piensa a su alrededor. 1
Este comportamiento sigue igual, en la Patagonia, Australia, los Países Bajos o en el centro de África, no importa donde.
El blog que ustedes leen tiene precisamente como propósito no caer en esta vorágine del pensamiento dominante y del interés o moda del momento, tan nefastos para la vida en paz como para la comprensión de  nosotros los seres humanos. Quienes leen y siguen este espacio comparten este modo de entender y vivir la vida, aunque no necesariamente coincidan siempre con mis reflexiones; no tienen por qué hacerlo, cada cual tiene su visión y no hay dos iguales.
Expondré aquí algunos de esos comentarios que hacen ustedes y que tanto enriquecen, para que sean fruto de una nueva reflexión y análisis; tan indispensables en una sociedad tan claramente antireflexiva como la nuestra.
Uno reciente sobre la destrucción de Yugoslavia.


La demonización de personas para hacer odiables y destruibles, pese a que las difamaciones no tengan ninguna amistad con la naturaleza y hechos de estos seres humanos.


La carencia de análisis y recapacitación.


La importancia de cuestionarse a los mitos o referentes, impuestos a base de publicidad y asimilados por el desconocimiento, y que verdaderamente solo pretenden satisfacer sus egos y vivir de este engaño.


Como con aparentes actos y gestos de denuncia o solidaridad se confunde a las personas con buenas intenciones para que precisamente den apoyo, de forma inconsciente, a lo contrario.


Es necesario tener en cuenta que históricamente las guerras y los intereses económicos que las mueven han sido justificadas no por su motivación real, sino alegando aspectos humanitarios que manipulan los sentimientos y engañan a la gente. La misión real de las apodadas como organizaciones humanitarias es esta.


La falsa solidaridad de la izquierda occidental con los refugiados, que tras jalear la destrucción de sus países y de infinidad de vidas que costó,  dispone de mano de obra regalada para los patronos, dañando drásticamente las condiciones laborales y de vida de los trabajadores.



Nada peor que esos teóricos de la izquierda de nuestros lares, marxistas, anarquistas u otras hierbas que van dando lecciones y carnets de aptitud cuando ell@s en su vida no han hecho nada que cambie a mejor su entorno social. 


La naturaleza humana no es mala per se, normalmemte, la mayoría, pretendemos vivir en paz y concordia. No tienen por qué imperar el odio y la insolidaridad. Ser realista, sinceramente, supone tener bien en cuenta todo esto.


Referencias-Notas:
1. Mijaíl Bakunin. Dios y el Estado. 1882.

viernes, 16 de noviembre de 2018

Tabúes occidentales: Yugoslavia


En los países occidentales predomina tanto la soberbia como el desconocimiento sobre lo que sucede en el mundo más alla de sus fronteras. Siempre parecen estar dispuestos los europeos y norteamericanos  a juzgar esto o aquello, a decir cómo otros tienen que hacer las cosas, sin preocuparse no solo de enterarse de lo que realmente sucede, que rara vez coincide con lo que estos engreídos ignorantes piensan, pues no se molestaron en comprobarlo, sino que también desprecian lo que otros habitantes de otros lugares decidieron y deciden libremente si no encaja con las ideas ya preconcebidas inculcadas en las mentes ciegas de los primeros.
No espere usted un argumento racional y sereno sobre lo que sucedió con Yugoslavia o posteriormente en Libia, Siria o Venezuela. No lo encontrará porque las creencias del ciudadano de nuestros países son eso, creencias, no basadas en hechos, en pruebas reales, sino en difamaciones, en historias inventadas donde la exageración y el cuento de los buenos y los malos impera. La mentalidad infantil ha desplazado a la propia de un adulto, pero sin su inocencia. Algo verdaderamente peligroso.
Si por el contrario dejamos de lado esta alienación generalizada y nos comportamos como debiéramos, como personas autónomas con libertad de pensamiento, no nos será difícil entender por qué los países anteriormente mencionados fueron atacados y sus gobiernos, gobernantes y estados demonizados o ridiculizados.
Estudiando el caso de Yugoslavia  se verá que su destrucción fue planificada por los Estados Unidos y por Alemania, que dictaban lo qué hacer al resto de compañeros de la CEE o de la OTAN. Por ese motivo lanzaron tanto una guerra económica, como miltar y mediática. La opinión pública, una vez más, fue completamente engañada.
Tanto el régimen de Tudjman en Croacia, como el de Izetbegovic en Bosnia, contrataron a una empresa de relaciones públicas para mejorar su imagen de cara a occidente y para difamar también a los serbios, esta era Ruder Finn, similar a la Hill&Knowlton contratada por Kuwait en la Guerra del Golfo. Ruder Finn se puso en marcha para difundir  la existencia de campos de concentración serbios y para ello contactó con tres organizaciones judías con el fin de que tuviese mayor credibilidad. Publicaron una abundante propaganda en el New York Times  y realizaron una manifestación de protesta ante Naciones Unidas. Como comenta su director, James Harff: “Enseguida pudimos hacer que la opinión pública asociara serbios y nazis”, “de un plumazo nosotros conseguimos presentar el asunto de forma simple, con buenos y malos”. Ello produjo que ya se acusara a los serbios de ser los nuevos nazis, de tener campos de exterminio y de promover la limpieza étnica; de modo que ya nadie se atreviera a defender su causa o sus razones. Era un cuadro en blanco y negro que en nada se correspondía con la realidad, pero era el preciso y necesario para que triunfase la propaganda de guerra. Las consecuencias fueron trágicas.
Los jóvenes "mejor preparados", como los adultos,  cayeron en esta loca vorágine, incapaces de ver lo que sucedía. No obstante, no era tan complicado de entender para alguien mínimamente informado y con algo de honestidad. Los grandes propietarios occidentales, poseedores de las grandes compañías y de los medios de comunicación, tenían interés en la destrucción de este estado, tanto por ser un adversario económico como por ser un ejemplo para otras naciones. La estrategia que se siguió es una que lleva tiempos inmemoriales aplicándose. Nos la recordaba ya Arthur Ponsonby cuando se provocaba la Primera Guerra Mundial y que cito textual dada su importancia: “La gente ignorante e inocente de cada país no es consciente en el momento de que están siendo engañados, y cuando todo ya ha pasado, sólo aquí o allí se descubren las falsedades y son mostradas. Como todo es ya historia pasada y los efectos deseados ya se han producido, nadie se preocupa por investigar los hechos y mostrar la verdad.”
Yo comentaba no hace tanto tiempo, como hablando con una maestra de Nápoles, esta me decía que allí la gente era muy pobre, que no había apenas industria y que esta se había ido a la cercana Serbia, con mano de obra cualificada dispuesta a trabajar a cualquier salario y horario. Bien, esto es producto de la destrucción de la industria y del Estado yugoslavo. Los trabajadores de este país pidieron solidaridad a los sindicatos occidentales cuando la OTAN iba a bombardear sus infraestructuras y empresas, como la enorme Zastava, de propiedad pública. Creo que ya saben que no les hicieron ni caso, es más, apoyaron la barbarie de la OTAN con las mentiras humanitarias, abriendo el camino a las transnacionales para el expolio del país eslavo.  Al final, como un boomerang, se volvió, ya lo ha visto, contra los mismos trabajadores de la Europa occidental. Cosas de la vida cuando eres un cobarde, un irresponsable o no sabes o no quieres saber por donde andas.
No esperen un reconocimiento de los errores pasados, como necios, los occidentales siguieron en las andadas y así les va en unas sociedades más y más desiguales, donde impera la precariedad; y ellos y ellas cavando cada vez más profundo su pozo, no haciendo nada efectivo por cambiar una situación tan desfavorable, es más agravándola cuando como esclavos mentales son dirigidos a atacar a aquellos pocos estados del mundo que todavía priorizan el bienestar de la gente sobre la codicia de unos pocos.
Socius fit culpae qui nocentem sublevat.


domingo, 14 de octubre de 2018

RÉQUIEM POR LA PERDIZ ROJA


La perdiz común, conocida popularmente aquí como perdiz roja o eper gorria, aunque no sea la única que tenga ese colorido en su cuerpo, como también ocurre con otras especies, como la chukar, la graeca o la moruna, ya ha dejado de ser tan cotidiana y común como era antes.
Estamos tal vez ante uno de los más bellos seres vivos de nuestro entorno, que junto a su vivacidad, la sonoridad de su canto y aguda inteligencia, combinadas con su desbordante colorido de su cara frontal, hacen que su carencia en nuestros campos sea algo más que una mera preocupación. De hecho su presencia o no es un buen indicador biológico del buen o mal estado del ecosistema agrícola.
Ante esta situación cabe preguntarse, por qué si en los años 50, 60 y 70 abundaba tanto, por qué ahora,  unas décadas después, esto no es así.
Much@s dirán que la presión cinegética condujo a este estado de las cosas,  pese a que la realidad diga algo bien diferente, pues en aquellas fechas mencionadas de esplendor, la caza de ella era muy superior a épocas posteriores, no habiendo entonces límites de días de caza en  periodo de veda abierta o cupos a respetar.
Y aquí viene bien que hagamos ya una reflexión seria y serena. Cuando una especie sufre una caída en picado, como sucede con la perdiz y también con la codorniz, aunque esta última migre a África, debemos plantearnos que algo importante ha variado en el ecosistema que no posibilita su desarrollo. Y este cambio, muy brusco y radical, ha ocurrido en el mundo rural. La concentración parcelaria iniciada a mediados de los 70 e incrementada drásticamente los últimos años al reducirse el número de agricultores, la mecanización y el abandono de la población de los pueblos, y en consecuencia la dejación  de los cuidados en el medio natural han hecho que este haya variado tan notoriamente, tornándose muy hostil a estas aves. El aumento de tamaño de los terrenos de cultivo provoca la destrucción de multitud de espacios que antes existían entre las parcelas más pequeñas. Allí encontraban comida, bebida y refugio, nidificaban, y podían y lo hacían desarrollar e incrementar sus familias. Hoy ya no existen y ello supone que no hay recursos como había antes, y por tanto hay menos, hay menos perdices. A este grave problema se une el anterior comentado por el éxodo a las ciudades y la no continuación de prácticas culturales vitales para las patirrojas: limpieza de cerros, espuendas, fuentes, que hacían posible el acceso y la vida a las aves que disfrutan de andar por estos parajes todo el año. 
Vayan ahora a nuestra campiña cerealista navarra, verán interminables robadas de terreno homogéneo, páramos donde no se ve nada donde ocultarse o donde beber, y si se acercan a las pocas espuendas o regatas existentes verán canales llenos de maleza y zarzas; la misma medicina que encontrarán en cerros o bajo monte, cerrados a cualquier animal andante, incluido el hombre, llenos de aliagas u otaberas. Recordemos que nuestra querida perdiz ama sobre todo caminar, por terrenos limpios en su base, como estaban hace años y ahora no.
Ante esto, los departamentos de medio ambiente de los diferentes gobiernos que ha tenido Navarra no han tomado sino medidas que han contribuido a que esto se diese y se agravase. Dejadez y desinterés, aunado con desconocimiento es lo que ha habido y sigue habiendo. Como las perdices no votan, a quién le importa. Una de las últimas y equivocadas medidas es permitir solo dos días de caza al año de esta especie. El efecto de tal restricción no va aumentar su número, porque su limitación viene por la del ecosistema que sufren y que no permite su expansión. Años de no permitir su captura en acotados, como he podido comprobar, no han supuesto mejora alguna. Sin embargo, tal reducción sí va a provocar, como ya provoca, un serio daño a los ingresos de nuestros también olvidados ayuntamientos de escasos habitantes, para quienes la caza supone uno de sus principales aportes económicos. Es fácil ser “ecologista” cuando tu actividad por el medio natural supone darte un paseo fuera de la ciudad los sábados o domingos, pero sin limpiar una sola acequia, una sola fuente, un solo camino, sin preguntarse cuáles son los problemas a los que se enfrentan los verdaderos habitantes de esos lugares, los que están allí día a día, como las perdices rojas.
Pese a todo lo mal y el mal hecho, hay soluciones, buenas soluciones: no permitir romper más ribazos o destruir más fuentes, algo que se hace un año sí y otro también, para juntar ya campos grandes de por sí para convertirlos en enormes espacios vacíos en su inmenso interior; permitir  prácticas necesarias aplicadas durante milenios, que han generado el ecosistema que conocíamos, y abandonadas el último medio siglo: las necesarias quemas invernales de pequeñas zonas concretas de imposible entrada para el ganado y para las propias protagonistas de las que hablamos, y la limpieza de montes, que evitarían los incendios masivos y el exceso de proliferación del jabalí, un intenso predador de nidadas.
Como tantas cosas en la vida, este asunto, la llamativa reducción poblacional de la perdiz silvestre,  depende la voluntad, de la buena voluntad para poner fin a estas malas prácticas humanas, a las cuales nuestra admirada ave está profundamente ligada.