sábado, 9 de junio de 2012

La extensión de las grandes compañías (las transnacionales) y la extensión de la pobreza



Muchos jóvenes, y no tan jóvenes, se quejan hoy en día de que: "Me pagan una miseria", "Tengo que trabajar las tardes los fines de semana", "Sólo cobro 400 o 500 euros", "Me contratan solo por unas horas", "Me despidieron el otro día sin más explicaciones", etc.
No obstante, son pocos los que se preguntan por qué se ha llegado a esta situación donde no hay apenas derechos en el trabajo, donde la gente es utilizada como una mercancía más, incluso ni siquiera como una mercancía, a las que se presta más atención y se les da más cuidados.
Recuerdo que cuando estuve en la feria del libro de Madrid,  presentando la obra que he publicado ahora sobre Estados Unidos, un joven  me comentó que no le interesaba el liberalismo, alguna otra persona me indicó que la historia de este país tampoco le interesaba. Yo les comenté, en lo que estuvieron dispuestos a escuchar, que el desarrollo y extensión de Estados Unidos en el mundo estaba profundamente relacionado con lo que hoy les sucedía en el día  a día. ¿Por qué?, pues, por ejemplo, porque el desarrollo de las grandes compañías, de las transnacionales, se dio con especial importancia en Norteamérica. Estas grandes corporaciones, que pertenecen a las familias más poderosas, lograron verdaderos monopolios evitando un mercado libre, más solidario y más justo. Y no  quedó solo ahí el asunto, sino que fueron ellas las que impulsaron las guerras de conquista e invasión en las que se embarcaría la potencia norteamericana. "La bandera sigue al dolar y el ejército sigue a la bandera", indicaba el general más laureado de los Estados Unidos de América, Smedley. Butler.
Bien, eso ha pasado y eso cuento en la obra, las transnacionales se han hecho con el control del mercado del mundo, en realidad con el control del mundo en prácticamente todos sus aspectos, y ahora ponen sus condiciones. Y en ese mundo controlado  hay poco mercado libre y menos derechos humanos.
Si la gente no es consciente de esto y no entiende esto, se podrá seguir quejando, pero estará quejándose toda la vida sin poner una mínima solución al asunto.
¿Cómo se puede luchar de forma efectiva contra esta situación? No es tan difícil como muchos pretenden hacer verlo. Debemos tener presente que quienes dirigen estas grandes compañías y sus negocios son una minoría, si la mayoría no compra, no consume en estos lugares, no compra esas marcas, no va a esos grandes almacenes o hipermercados, podrán hacer mucho daño sin apenas esfuerzo. Si ellos pierden dinero, pierden poder, y no podrán realizar todo ese tipo de aberraciones que ahora pueden hacer con total impunidad.
Tampoco podemos estar apoyando esas "guerras humanitarias" que lo que en el fondo buscan es extender el poder de estas grandes corporaciones sobre otros países. Su objetivo es tener un mundo homogéneo bajo sus pies, y esto supondría la pobreza para muchísima gente.
La globalización es principalmente una globalización de la pobreza y una concentración de la riqueza.

Recomiendo la lectura de este enlace que pongo sobre una de esas grandes compañías, Walmart, y su papel en El Salvador:
http://www.revistapueblos.org/spip.php?article2429

2 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo al cien por cien en lo básico. La formación cultural, y más –hoy– en este tipo de cuestiones, es fundamental para adquirir concienciación y dar respuesta al Sistema.

    A la vez, me temo que ya es tarde... Las transnacionales ya lo han copado (casi) todo. Y la gente solo ahora empieza a reaccionar, pero ni siquiera global y uniformemente. Además, aquellas tienen descontados posibles boicots...

    De hecho, mi modesta opinión es que el modelo consumista va a quedar atrás, y que se camina hacia un nuevo modelo “productivo”, basado en la economía de guerra y con drásticas reducciones de población (p. ej., matando ancianos a base de bajarles la pensión y quitarles la gratuidad de los medicamentos). La base de la rentabilidad ya no será el consumismo sino el control social. La Elite es cada vez más una sola...

    [En este contexto, ¡qué útil habría sido escuchar a Ron Paul! Y conste que no soy especialmente ronpauliano..., pero es que el mundo no tenía otra opción mejor. Él precisamente favorece el libre mercado en el sentido que citas arriba, es decir, frente a monopolios y oligopolios, y no al modo “neoliberal”, en el que libre mercado es una mera excusa para que esas grandes empresas medren y engorden a sus anchas.]

    Un saludo muy cordial.

    Cordura

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  2. Estas grandes compañías, las transnacionales, han copado casi todo el mercado gracias principalmente a la guerra. Guerras que han sido apoyadas por muchas personas que hoy se quejan por los recortes sociales y laborales, y las apoyaron porque las llamaron "humanitarias".
    Todas las guerras han tenido motivos "humanitarios", la guerra de EE.UU. contra España en Cuba, la Primera Guerra Mundial, la Segunda, la guerra contra Vietnam, contra Irán, contra Yugoslavia, contra Libia..., todas. Aunque en realidad sus motivos reales poco tuviesen que ver con esos motivos sino con los comerciales.
    Aun así todo se puede cambiar, nada es imposible, pero primero las personas tienen que pensar por sí mismas, si siguen como niños a quien está haciendo de este mundo un horror poco futuro habrá.
    Un saludo Juan Fernando, me alegro de conocer tus interesantes reflexiones, y puedes tener razón en esa intención perversa de la élite en el poder de no cuidar a nuestros mayores. Creo que es motivo de alerta.

    Saludos,
    Mikel.

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