domingo, 25 de diciembre de 2016

Hemos fallado gravemente al pueblo sirio

Celebraciones en Alepo tras la liberación de los mercenarios terroristas vergonzosamente apoyados por occidente. 

Por Joan Carrero:
Es bastante incómodo empezar este artículo expresando mi convencimiento de que hemos fallado gravemente al sufrido pueblo sirio. Porque me refiero especialmente a nosotros, a quienes creemos en el progresismo y el soberanismo democrático. Admiramos a todos aquellos que vinieron a arriesgar su vida en España como brigadistas internacionales, conscientes del peligro que suponía el fascismo para todo el mundo. Sin embargo, el pueblo sirio, que ha sufrido una agresión tan injustificable como la que sufrió la sociedad española de entonces, no ha merecido por nuestra parte ni tan solo unas horas dedicadas a intentar descubrir en medios alternativos de información si lo que nos cuentan los grandes y “respetables” medios es cierto o si por el contrario se trata de una propaganda verdaderamente criminal. En el ámbito del nacionalismo catalán merecería un estudio específico el hecho de que los medios más emblemáticos, incluidos los progresistas en cuestiones nacionales (TV3, Ara, Vilaweb…), en las internacionales se hayan alineado de un modo tan incondicional con la versión occidental, una versión por tanto de parte.
¡Pobre Siria, cuánto sufrimiento, qué devastación! Profundas heridas, roja sangre. Una espantosa realidad. Pero ¡qué difícil es salir de nuestra propia piel y de nuestra propia cotidianidad para ponernos en la piel abierta y en la situación trágica de las víctimas! Intentar escribir sobre Siria un artículo que se salga de los agobiantes márgenes de lo políticamente correcto (¡cuánto miedo hay a discrepar y quedar al margen!) es mucho más que un reto: es como un  doloroso parto. Aunque también es una obligación moral. Lo cual no le resta en absoluto dificultad. ¿Por qué llamar “conflicto” a una terrible agresión internacional (¡otra más!) cuya realidad ha sido tan escandalosamente distorsionada? Distorsión que deberíamos haber descubierto enseguida. ¿No se hizo antes en tantos otros “conflictos” -Irak, Ruanda, Congo, Afganistán, Libia…- a fin de justificar las correspondientes agresiones “liberadoras”? ¿Cómo hemos podido volver a caer de nuevo en la misma estafa? Mikel Itulain escribía ya en 2012 en un artículo sobre Siria: “Han conseguido deformar tanto la realidad y polarizarla de tal modo, que resulta incluso difícil hablar con muchas personas, incluso cultas, con normalidad y objetividad sobre asuntos internacionales. La desinformación mediática causa estragos en una sociedad”.
Los instigadores de algo tan pavoroso son, a pesar de sus seductoras formas y su culta apariencia, e incluso su máscara progresista, unos seres tan depravados que quienes conservamos algún resto de humanidad en nuestras entrañas no deberíamos resignarnos a que continúen moviéndose libremente entre nosotros. Deberíamos habernos dado cuenta de que, como ya analizaba hace años el íntegro y prestigioso periodista estadounidense Seymour Hersh, la diferencia entre la Administración Bush y la Administración Obama estriba en que la primera estaba centrada en su propio ejército y confiada en su poderosa actuación mientras la segunda ha recurrido a las “proxy wars” en las que se utiliza a terceros, en este caso a los jihadistas (o, mejor, terroristas takfiris). Como desarrollo extensamente en mi libro La hora de los grandes “filántropos”, esta última estrategia está inspirada en la llamada doctrina Brzezinski.
Hasta desde el interior mismo del sistema atlantista, militares tan poco sospechosos de “radicalismo” como el coronel Pedro Baños explican: “Ciertamente, todos estos lodos vienen, estrictamente, de los polvos iniciales que se expandieron por Afganistán. En los primeros años ochenta del pasado siglo XX, la CIA norteamericana, el MI6 del Reino Unido y el ISI -el más grande de los tres servicios secretos paquistaníes- crearon, con el objetivo de expulsar a los soviéticos de este país, un grupo de extremistas y de fundamentalistas islámicos que consigue en muy pocos meses reunir a 50.000 combatientes de más de medio centenar de países. Así nace Al Qaeda […]. Pues bien, cuando en 2011 comienzan en Siria las revueltas contra Bashar al-Asad, […] a ‘alguien’ se le ocurre repetir la táctica y buscar a un grupo de personas militarmente bien preparado, […]. Así se crea, importando a los sunitas represaliados en Irak, el posteriormente autodenominado Estado Islámico que, en aquel momento se llamó Estado Islámico de Irak y Levante”. Por mi parte, insisto siempre en recordar que el gran artífice de aquella increíble operación en Afganistán fue, como él mismo confiesa con satisfacción, Zbigniew Brzezinski, el geoestratega en el que David Rockefeller depositó tanto poder. Insisto en ello porque es muy importante no perder nunca de vista quienes son aquellos que en Occidente mueven en realidad los hilos desde hace muchas décadas, aunque los “grandes” analistas y los medios globales de referencia no se refieran nunca a ellos.
Hemos abandonado a los sirios a su suerte. Y no me refiero a los refugiados, utilizados, de modo perverso y descarado, como excusa para devastar Siria e instaurar en ella el caos que ya reina en Libia. El 7 de septiembre de 2015 El País nos “regalaba” en portada este titular en letras de gran tamaño: “La crisis de los refugiados obliga a planear bombardeos en Siria”. Así que no me refiero solo a los refugiados. Me refiero a todo el pueblo sirio. Ya sé que “lo correcto” es hablar, de un modo apolítico y aséptico, solo de refugiados y ayuda humanitaria. Pero considero que es mucho más honesto incluirlos a todos en el término pueblo. Un pueblo, el sirio, que ha sufrido aquel crimen, el crimen contra la paz, que en 1950 los Principios de Núremberg consideraron que era “algo esencialmente perverso”, ya que “iniciar una guerra de agresión [...] no es sólo un crimen internacional, es el mayor crimen internacional, diferenciándose de los otros crímenes en que contiene en sí mismo la perversidad acumulada de los otros”. El distraer, en pleno siglo XXI, la atención de nuestra sociedad sobre la singular gravedad de los crímenes contra la paz, utilizando para ello la Declaración Universal de los Derechos Humanos (todos ellos individuales) y excitando nuestras emociones con conmovedoras historias particulares, es aún más grave que, en los siglos pasados, haber distraído la atención de la sociedad sobre la necesidad de justicia social utilizando para ello unos piadosos llamamientos a la caridad cristiana.
Ante tan tremenda tragedia, deberíamos haber empezado por cuestionarnos tantos aprioris oficiales. Si fuese cierto ese falseamiento de la realidad al que me estoy refiriendo, es evidente que, como siempre, habría una causa para ello, unos intereses geoestratégicos y económicos. Pero considero que en este artículo es preferible desenmascarar primero todos esos falsos supuestos oficiales. Creo que es importante empezar por cuestionarnos la supuesta falta de legitimidad del “déspota” Bashar al-Assad. ¿Por qué hemos dado tan fácilmente por supuesto que se trataba de un “régimen” tan despótico que hasta las totalitarias monarquías absolutas del Golfo estaban legitimadas para derrocarlo financiando hordas de feroces y fanáticos terroristas takfiris? Deberíamos habernos cuestionado también desde el principio la autoridad o legitimidad moral de Estados Unidos para arrogarse una vez más el derecho a decidir qué gobierno es legítimo o no. ¿Quién decide si Bashar al-Assad es un déspota: el pueblo sirio o Estados Unidos? Unos Estados Unidos cuyo sangriento historial, desde Vietnam hasta Siria, no puede ni ser comparado con el del “régimen” sirio, tal es su desproporcionalidad.
En todo caso, si la falta de legitimidad es justificación suficiente para arrasar un país utilizando para ello decenas de miles de sangrientos mercenarios sin escrúpulos o llevando a cabo bombardeos como los que arrasaron Libia, ¿cuántas decenas de países nos quedan aún por arrasar, empezando por las “democráticas” petromonarquías del Golfo? ¿Qué están manipulando en el interior de nuestras mentes para que sean necesarias reflexiones tan elementales como estas?  Son muchos los expertos de diferentes nacionalidades que (como el estadounidense Seymour Hersh) nos han recordado desde hace años la legitimidad  del Gobierno sirio. En España podríamos citar a Mikel Itulain, entre otros. Veamos que dice al respecto en algunos de sus magníficos artículos:         
“[…] en Siria se aprobó el proyecto de reforma de la Constitución el 26 de febrero de 2012, con un 89.4 % a favor. […] Esta constitución es secular, no basada en el Islam o en la ley islámica, no permite partidos basados en una religión, etnia, raza u otro tipo de discriminaciones. Por tanto, excluye a cualquier partido que quiera crear un estado islámico, [lo que es un serio obstáculo para el proyecto estadounidense de sustituir los regímenes laicos árabes de Túnez, Egipto, Libia, Siria y Argelia por otros controlados por la Hermandad Musulmana]. […] Además, en la constitución se protegen ciertos derechos sociales que en Estados Unidos o en Europa se han perdido o se están perdiendo, como, por ejemplo: protección estatal para las enfermedades, la invalidez o la vejez; acceso al sistema sanitario y sistema educativo gratuito a todos los niveles. Los impuestos también serán progresivos. Y ya para que nuestros dirigentes tan poco democráticos se irriten un poco más: […] Se incluyó una disposición en la Constitución que requiere que, como mínimo, la mitad de los miembros de la Asamblea del Pueblo deben ser extraídos de las filas de los campesinos y obreros (Stephen Gowans).
[…] Finalmente se celebraron en Siria  Elecciones Presidenciales el 3 de junio de este año 2014, con unos resultados contundentes, una participación del 77,42 %, pese a las amenazas y sabotajes de los mercenarios islamistas y a las trabas, prohibiciones y amenazas vertidas contra los sirios que se fueron al extranjero y querían venir a votar. […] Bashar al Assad obtuvo 88,7 % de apoyo, lo que indica que un 68,67 % de los sirios, pese a todas las dificultades puestas, le votó, y competía con otros dos candidatos que eran precisamente de la cultura predominante en el país, la suní (algo que desmiente el mito de que solo un alauita puede llegar al poder ahora en Siria y de que están oprimidos la mayoría, los sunitas). […] ¿Se volvieron locos de repente los sirios o estamos ante una de las mayores mentiras de los últimos tiempos? Y ha habido unas cuantas escandalosas.
Es duro, incluso para occidente, negar que las recientes elecciones fueron un enorme éxito para el Gobierno en Damasco, eliminando la ilusión de una Siria dividida. El país estaba sumido en un conflicto prolongado no a causa de una ‘revuelta popular’, sino a causa de una premeditada guerra con mercenarios organizada por EE.UU., Israel, y Arabia Saudí (e involucrando a otros miembros de la OTAN y del Consejo de Cooperación del Golfo) ya en el 2007 -confirmado esto en el informe  del periodista ganador del premio Pulitzer 2007 Seymour Hersh y titulado ‘La redirección’ (Tony Cartalucci).
[…] El garante del mantenimiento de la tolerancia, la pluralidad y el respeto a la vida de los sirios ha sido el Gobierno sirio, encabezado por Bashar al-Assad, junto a su ejército, tan demonizados en occidente. No han hecho este papel, en realidad han hecho el opuesto, favoreciendo la barbarie, los medios de comunicación occidentales, las organizaciones ‘humanitarias’ y parte de la izquierda. Es bueno recordar aquí también, ahora que está tan presente el tema de los refugiados, que el mayor número de refugiados sirios han ido hacia zonas de Siria controladas por su gobierno. Mostrando con claridad lo que realmente ocurría y ocurre en Siria. Si no es legítimo y popular el Gobierno de Siria ya me dirán cuál lo es.”
De igual modo, deberíamos habernos cuestionado las informaciones sobre los supuestos crímenes “intolerables” del “déspota”. Tras tantas, tan perversas y tan graves mentiras en Irak, Ruanda, Libia… ¿era mucho pedir? Quienes conocemos bien las anteriores conspiraciones estadounidenses para demonizar y derrocar a otro “déspota”, el presidente hutu ruandés Juvénal Habyarimana, así como los muchos crímenes de falsa bandera (los conocemos en detalle por las declaraciones en la Audiencia Nacional de actores incluso directos) realizados en Ruanda por los asesinos del Frente Patriótico Ruandés (una asociación terrorista según el auto del juez Fernando Andreu), ya no caemos en aquella burda propaganda que, rápidamente y sin pruebas contrastadas, adjudica siempre al “sátrapa” sirio todo tipo de crímenes, incluidos los ataques con armas químicas y los ataques a hospitales.
Deberíamos habernos cuestionado también la calificación de “rebelión” que desde el comienzo se dio a la violencia desatada repentinamente en este país en el que desde hace mucho tiempo convivían armónicamente los más diversos grupos étnicos y religiosos. Deberíamos habernos cuestionado la certeza de que todo lo que allí está sucediendo se inició como una primavera árabe que buscaba democracia y libertad. Deberíamos habernos interesado por informaciones tan relevantes como la que aportaban personalidades como el general estadounidense Wesley Clark: el derrocamiento del Gobierno sirio (al igual que el de Libia y otros más) estaba decidido desde mucho antes que comenzasen allí las llamadas primaveras árabes. Hasta el coronel Pedro Baños reconocía que lo sucedido en Siria “de ninguna manera es algo espontáneo: se trata de un proceso absolutamente dirigido, manipulado e instrumentalizado desde el exterior”. Y sobre el porqué de esta agresión, añadía: “Desde el punto de vista de Estados Unidos, Bashar al-Assad […] defendía un socialismo muy particular, marcadamente anticapitalista, panarabista [todo demasiado parecido a la Libia de Muhamar Gadafi] y, por supuesto, enfrentado con las monarquías del Golfo”.
En cuanto a las insistentes “informaciones” sobre lo que posteriormente ha ido ocurriendo día a día en Siria, no vale la pena ni ocuparse de ellas: están tan sistemáticamente falseadas que sería inacabable el desenmascararlas. La periodista canadiense Eva Barlett, que ha viajado en repetidas ocasiones a Siria, respondió así al periodista noruego que le preguntó sobre cuáles serían las intenciones de los medios occidentales y de las organizaciones internacionales sobre el terreno para fabricar mentiras sobre atrocidades: “Cuénteme, ¿qué organizaciones internacionales están en Alepo? [silencio por respuesta] Vale, yo se lo digo: ninguna. Estas organizaciones confían en el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), que tiene su base de operaciones en Coventry, en Reino Unido, y que está compuesto por una sola persona, […] dependen de grupos poco fiables como los Cascos Blancos (SOHR) […], fundado en 2013 por un exmilitar británico y financiado con unos 100 millones de dólares por Estados Unidos, Reino Unido, Europa y otros países. […] dicen ser neutrales y, sin embargo, portan armas y se los puede ver de pie cerca de los cadáveres de los soldados sirios. Y sus grabaciones de vídeos muestran a niños que han sido reutilizados en diferentes reportajes. Puedes encontrar a una chica llamada Aia que sale en un reportaje en agosto, y sale el mes siguiente en dos localizaciones distintas. No son creíbles. El SOHR no es creíble. Activistas sin nombre no son creíbles. Tus fuentes en el terreno no las tienes. En cuanto a tu motivación, no tuya pero sí de ciertos medios corporativos, es la de cambio de régimen.” 
No parece muy navideño el presente artículo, que estará en la página de Mallorcadiario durante la noche del 24 de diciembre. La misma noche en la que millones de familias cristianas celebran la Navidad. Pero, si no recuerdo mal, lo que celebramos en esa noche son unos acontecimientos que tienen que ver con las penalidades de una familia pobre que tuvo que desplazarse desde su aldea porque el imperio de turno necesitaba (como necesitan todos los imperios) censar a sus súbditos, controlarlos y recaudar. En la pequeña iglesia de nuestra Fundación no tenemos el típico crucifijo. Bueno, está presidida por un icono en el que se representa a un Pantocrator al que llamamos El Señor de la Buena Nueva. Pero por crucifijo tenemos el impresionante rostro de un famélico niño africano, pintado por nuestro querido amigo Cándido Ballester. ¿O acaso no fue aquel mismo que más tarde sería crucificado el que nos adelantó que en nuestro último día nos diría: “Lo que hicisteis [o dejasteis de hacer] a uno de estos pequeños, a mí me lo hicisteis [o a mí me lo dejasteis de hacer]”?

Publicado el 24.12.2016:
http://www.mallorcadiario.com/movil/noticia/446688/hemos-fallado-gravemente-al-pueblo-sirio.html
http://www.l-hora.org/2/hemos_fallado_gravemente_al_pueblo_sirio_joan_carrero_24_12_16_1614656.html

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Por qué los atentados en Egipto


Los atentados terroristas el sábado día 10 y el domingo 11 de diciembre  en Estambul y El Cairo, aquí  en el complejo eclesiástico de la Catedral copta de San Marcos,  dejando al menos 44 muertos en el primer caso y 24 en el segundo, reflejan  la barbarie en la sociedad mundial en la que vivimos. Pero esta barbarie, contrariamente a lo que pensamos, no se debe a la intolerancia y fanatismo de sociedades o países atrasados. Esta explicación, aunque fácil y cómoda, está bien distante de su realidad social actual.
El problema para comprender este tipo de sucesos y por qué se llevan a cabo se nutre de un desconocimiento sobre los propios países donde ha ocurrido. Para ello, para intentar entender, es necesario adentrarse en la vida política y económica de cada uno de ellos, porque es muy diferente.
Egipto es visto en el mundo de occidente como un estado represivo, cuyo ejército  dio un golpe de Estado para quitar a los Hermanos Musulmanes, que supuestamente llegaron democráticamente al poder, y hacerse así con el control institucional, reprimiendo a los disidentes. Esta visión, por muchos adeptos que tenga aquí, no es compartida por  la mayoría de egipcios y egipcias, que son los que saben lo que realmente ocurrió allí.
No podemos considerar muy legítima la intervención exterior de Washington a través de la "Primavera Árabe" para derrocar a Mubarak y colocar a un fiel del colonialismo como Morsi, de los Hermamos Musulmanes , que han sido y son un caballo de Troya en  Oriente Medio. Financiados así mismo  masivamente por Catar y no consiguiendo apenas un 25 % de apoyo con en torno a un 50 % de abstención, en unas elecciones con condiciones completamente favorables. Contrasta este resultado con el que más de un 45 ,98 % de l@s egipci@s sustentarían a al Sisi como el próximo presidente en 2014 (a Obama le votaron en 2012 un 29,74 % de l@s estadounidenses). Desconocido es en nuestras tierras que un 67,1 % de la población de Egipto se abstuvo en el referéndum sobre la constitución preparada por los HH.MM. que convertiría en verdad a esa nación en una tiranía islamista. Desconocido es también que el verdadero  golpe de Estado lo estaba gestando la organización de Morsi y sus poderosos padrinos extranjeros. Vean algunas de las actuaciones que llevaban a cabo:
La suspensión del poder judicial después de las elecciones.
La suspensión de la Cámara Baja del Parlamento. 
La posterior modificación de la Constitución, favoreciendo a los partidos y organizaciones islámicas, mientras discriminaba a las organizaciones y partidos seculares.  
Y finalmente la modificación de la ley de elección, que habría hecho casi imposible a cualquier partido no islamista registrarse en las elecciones. 3
Por supuesto, los medios de comunicación corporativos , portavoces de quienes instigaban tal intromisión en perjuicio del país donde desemboca el Nilo, callaron y acusaron con falsas aseveraciones.
Además, y hay mucho más, y esto incluso es todavía más grave, estaba la intención de los HH.MM. de involucrarse en la guerra contra Siria y el enorme riesgo de la propia fractura del país, que ya había perdido su soberanía al dejar los medios de este en manos de la OTAN y del mismo Israel en el Sinaí, donde campaban a sus anchas terroristas salafistas, entre ellos de Hamás
En Egipto las brigadas  Qassam de Hamás han actuado llevando a cabo atentados terroristas, todo ello con el respaldo por detrás de Catar (también Turquía), que también ayudó a llegar al poder a los HH.MM. en Egipto. 
Hamás, desde 2012, ha participado activamente en una insurgencia en el Sinaí egipcio. La insurgencia pretendía desestabilizar Egipto en tal grado que "la comunidad internacional", es decir, la OTAN, podría haber llamado por una "intervención militar", y de esta forma hubiese obtenido control tanto sobre el Sinaí como sobre el Canal de Suez. 4
La situación era complicada para la sociedad egipcia y su soberanía nacional. Podemos verlo además con la ola de terror infundida por los HH.MM. sobre el resto de la población, especialmente, como en el atentado comentado al inicio, sobre la comunidad cristiana:
Durante las últimas tres semanas, la mayoría de egipcios han estado viviendo en el miedo, la comunidad copta más que cualquier otro grupo. Desde el derrocamiento de Mohamed Morsi por el pueblo y con la ayuda de las fuerzas armadas, ha habido ataques sistemáticos contra edificios de cristianos en todo el país. Hasta el jueves, 45 iglesias habían sido atacadas, muchas joyas arquitectónicas han sido completamente quemadas. Tiendas y edificios pertenecientes a cristianos han sido marcados en Al-Minya, en el Alto Egipto, conocido por su comunidad copta, con una "X" negra por los radicales. Los coptos vivían con temor viendo muchas de sus iglesias, escuelas y orfanatos atacados e incendiados, mientras eran insultados por los atacantes. Los musulmanes que formaron controles en los barrios para proteger a sus vecinos cristianos, no pudieron ofrecer más consuelo a los que viven en el miedo en su propio país. A los musulmanes que no pertenecen o simpatizan con la Hermandad Musulmana no les ha ido mucho mejor en el plano psicológico. Jeques radicales los insultaron en sus canales privados, cuestionaron su fe y a veces los llamaban infieles. Atrapados en una guerra emocional impulsada por el abuso de la religión, muchos musulmanes se llenaron de ira por su religión y por el uso de dicha religión para perseguir a los coptos, chiíes y cualquier persona que no se ajusta a la forma de pensar de la Hermandad. 5
Y en la disposición a lanzar una guerra contra su histórico aliado y el mayor socio protector de Palestina, Siria.
Los Hermanos Musulmanes de Egipto llamaron el lunes al mundo árabe y a otros poderes del mundo para intervenir militarmente en Siria, después que 108 personas fuesen asesinadas en la ciudad de Houla en un ataque en el que culpaban a las fuerzas del presidente Bashar Assad. 6
Vean estos enlaces sobre Houla para comprender la campaña de propaganda maliciosa que se hizo sobre ella y que la responsabilidad no era en absoluto del Gobierno sirio:
The Houla Massacre. Media Lens. 31.5.2012. Enlace
The Houla Massacre: the disinformation campaign. Global Research. 13.06.2012. Enlace 
Diez mentiras sobre la masacre de Houla. CIAR. Boletín 463. Diciembre 2012 Enlace

Por todos estos motivos y viendo claramente quién estaba detrás de los Hermanos Musulmanes,  Abdel Fatah al-Sisi  declaraba lo siguiente en 2013, cuando aún era general:
La gente de Egipto es consciente del hecho de que los EE.UU. han apuñalado a Egipto en la espalda con los Hermanos Musulmanes y Morsi. No es nada que Egipto olvidará o perdonará fácilmente. 7
 Como consecuencia de todo esto Egipto realizó un giro en sus relaciones internacionales, sin romper completamente con Estados Unidos buscaba otros socios, como es el caso de Rusia, o también de China.
Viendo todas estas situaciones y muchas otras que pueden consultar en el siguiente enlace sobre Egipto  y en la bibliografía adjunta, se puede entender la actuación del ejército ante una enorme demanda popular donde más de 22 millones de personas firmaron pidiendo la destitución de Morsi y donde más de 14 millones salieron a las calles para lograrlo.
Por lo tanto, la campaña  Tamarod (rebelión) surgió, recogiendo 22 millones de firmas y números de identificación de los que querían expulsar a Morsi dentro de dos meses. Algunos dudaban de los números, pero los millones de personas que salieron a las calles el 30 de junio eran la prueba viviente de la voluntad de la mayoría. En cada provincia, los ciudadanos se reunían para demandar pacíficamente la dimisión de Morsi. Aunque la gente preveía enfrentamientos mortales con los seguidores de la Hermandad, salieron a las calles. Aquella noche descubrieron que no estaban solos; que millones sentían de la misma forma. Ese descubrimiento fue eufórico para muchos, especialmente aquellos que nunca participaron en una manifestación antes. Durante tres días Morsi permaneció desafiante, creyendo que las protestas se extinguirían, pero la voluntad de la gente cansada y desesperada prevaleció y el 3 de julio las fuerzas armadas se pusieron del lado de la gente, quitando a Morsi. 
 En las calles la gente estaba exultante. No se preocuparon y todavía no se preocupan si occidente lo llamó un “golpe de Estado”, un “golpe militar” o una invasión espacial. Ellos han estado viviendo en un país desgarrado por la incitación sectaria hecha por los jeques radicales, apoyados por Morsi y la Hermandad, cuando ellos apenas podían llegar a final de mes. 5
La violencia no se originó de la mano del ejército, sino que vino como respuesta a la provocada  por los HH.MM.
En relación a la muy nombrada masacre en la plaza de Rabba y alrededores en El Cairo, de acuerdo a la investigación del medio de información no corporativo nsnbc.me y a la dada por los allí presentes, fueron francotiradores vinculados a los Hermanos Musulmanes los que empezaron a disparar a los manifestantes que comenzaban a desalojar la plaza tras el requerimiento de la policía para hacerlo.
Los disparos causaron pánico he hicieron que la gente huyese hacia la plaza, donde centenares fueron acribillados por los militantes de los Hermanos Musulmanes, que les disparaban desde detrás de barricadas de sacos de arena. 8
Los medios de comunicación, CNN, BBC, por supuesto Al Jazeera, de la dictadura de Catar, etc, y hasta RT,  luego mostrarían al ejército disparando, pero, claro, sin decir lo que ocurrió  anteriormente y sin contar que el ejército precisamente disparaba a estos militantes fundamentalistas fuertemente armados.
El hecho de que la policía disparó a los militantes que estaban cometiendo una matanza sobre los seguidores de los HH.MM. y Morsi fue omitido, incluso por los reporteros estadounidenses para canales como Russia Today, que compraron la propaganda de Al Jazeera indiscriminadamente. 8
Ver también el siguiente informe sobre la violencia desatada en Egipto: Condemnation of violence in Egypt. Whose violence and why.
Entendida esta situación que la mayoría de occidente desconoce sobre Egipto y viendo el camino tomado por el presidente actual, al Sisi, de alejamiento de Estados Unidos por su traición, también de Arabia Saudí por la  posición egipcia de apoyar a Siria, no enfrentarse a Irán o dejar de participar en su testimonial actuación contra Yemen, con el acercamiento a Rusia e incluso a China, se entiende que en Washington no estén contentos. Y cuando tales dictadores del mundo no consiguen lo que quieren ya sabemos a los métodos sucios a los que recurren. El atentado en la catedral copta por medio de los mercenarios islamistas preparados ad hoc tenía y tiene ese propósito, dañar al antiguo socio para que se someta a las órdenes. Ya les avanzo que Egipto ahora no cederá. 

PS: 
Sobre las relaciones de los entramados terroristas en Egipto: Muslim Brotherhood and Qatar behind.


Referencias-Notas:
1. Egipto divulga un vídeo de los momentos previos al atentado contra la iglesia copta. El Mundo. 13.12.2016.
2. Aumentan a 44 los fallecidos por el doble atentado en Estambul. La Vanguardia. 12.12.2016.
3. Christof Lehmann. Morsi and 35 top muslim brothers to be prosecuted in Egypt´s biggest spy and terrorism case. nsnbc, 19.12.2013
4. Christof Lehmann.  Lack of a meaningful debate about the role of Hamas, Turkey, Qatar, harms palestinian cause. nsnbc.me. 10.08.2014
5. Sara Abou Bakr. What is happening in Egypt? Daily News. 17.08.2013.
6. Egypt´s Brotherhood calls for intervention in Syria. Alakhbar. 28.05.2012.
7.  Christof Lehmann. The U.S. stabbed Egypt in the back - Al-Sisi. nsnbc.me. 4.6.2014.
8.  Christof Lehmann. Egypt denies entry to Human Rights Watch Chief and Top-officials. nsnbc.me. 13.08.2014.
9. Jean Perier. Egypt's Shifting Position May Tip the Scales in Damascus' Favor. New Eastern Outlook. 1.12.2016.

martes, 6 de diciembre de 2016

La corporocracia teme a la libertad de expresión


Vivimos un tiempo de cambio, de posible cambio hacia el final del dominio casi absoluto que está estableciendo en nuestro mundo la corporocracia. Es decir, el poner coto y a ser posible eliminar la tiranía política, económica o mediática ejercida por las familias más ricas poseedoras de las corporaciones industriales y financieras.
Es en esta última tiranía, la mediática, y en la primera, la política, donde muestran gran preocupación estos verdaderos dictadores de nuestras sociedades; en la económica también existe esa desasosiego, al ser consecuencia de las otras. La primera deviene por el rechazo hacia aquellos partidos y personas que como títeres han seguido las órdenes de tan egoístas grandes propietarios, triunfando ahora los que apuestan por devolver al estado su función, los nacionalistas. Función que había sido arrebatada por exclusivos intereses de los más opulentos y menos morales.
Como ninguna sociedad basada en las profundas desigualades y en la descarnada explotación puede mantenerse si no recurre al engaño, resultan de inevitable presencia los medios y formas con que este se extenderá e inculcará.  Es la labor fundamental y principal a desempeñar por los medios de comunicación en nuestra sociedad.
Por estos motivos mencionados, resulta de importancia capital el crear una visión artificial del mundo que concuerde con los intereses de los dirigentes, embaucando al mismo tiempo que distrayendo y alienando a la opinión pública. Sin embargo, y pese al no solo abrumador sino dominio total de los media por parte de las corporaciones, ocurre que no todo el mundo es engañable. Como dice el dicho: puedes engañar a algunos siempre, a una mayoría cierto tiempo, pero no a todos todo el tiempo. Y ante el hartzago por las continuas, graves y contrastadas falsedades; ante el ver que lo que por las más variopintas formas de comunicación se expone no tiene nada que ver con el mundo que uno vive; entonces una mente cuerda y lógica buscará, como busca, otras fuentes con las que poder obtener información fiable y, en consecuencia, tener base para poder tomar decisiones cabales. Esta búsqueda de nuevas fuentes la vemos allí donde queda algún residuo de acceso a la libertad y la democracia en las vías de comunicación e información, ocurre en internet. Aquí una persona sensata y honesta puede comprobar y demostrar las continuas falacias y miserias profesionales y personales en que incurren los denominados periodistas; palabra grande esta para quienes no son sino siervos que denigran su profesión.
Y es esta acción responsable y honesta de las personas que no gozan del privilegio la que realmente irrita y preocupa a esta nueva inquisición corporativa. No pueden tolerar que se les deje en evidencia ante sus continuas y groseras mentiras, ante su carencia de cualquier valor humano verdadero, ante su aversión a cualquier atisbo de participación real y crítica de la población en los asuntos políticos y económicos.  Una población así ya no es un ente estúpido, sino un conjunto de personas pensantes que pretenden y están decididos a organizar sus vidas para poder llevar una existencia digna. Ya no son esos meros consumidores pasivos, explotados hasta límites increíbles que en su alienación carecen de cualquier opinión o decisión social congruente. De ahí la preocupación del inquisidor y de ahí su respuesta. La podemos ver en la red de unión que han desarrollado medios de comunicación y organizaciones "humanitarias", todos ellos corporativos, para según su opinión combatir la "desinformación" y establecer relaciones de cooperación entre ellos. 1
Esta "desinformación" de la que hablan procede de las vías que estos casi todopoderosos medios no pueden controlar completamente. Pretenden llamar desinformación a las rigurosas argumentaciones y pruebas que exponen al verdadero rostro de los reales desinformadores profesionales que no son sino ellos mismos. Es este en realidad un intento, vano, de censura y descrédito hacia la persona informada y objetiva que desmonta con tan pocos medios y tan fácilmente el entramado de falsedad del mundo de la comunicación. 
Que exista esa unión entre medios y esas apodadas como organizaciones "humanitarias" no hace sino mostrar una vez más  el carácter tan deshonesto como fraudulento de tal dúo.  Que otras corporaciones, como Google o Facebook (tan inmorales y poco éticas), estén en ese juego, no hace sino mostrar la farsa y mala intención de tal propósito. Ambas fomentaron,  por ejemplo, el despiadado ataque que sufrieron y sufren las poblaciones de Oriente Medio y del norte de África en la recolonización occidental llamada "Primavera Árabe".
Están preocupados, y tienen motivos para estarlo, por la creciente respuesta popular a crear información y compartirla, con el fin de combatir la masiva desinformación que estas gigantescas y adineradas empresas extienden. Es una guerra que estan perdiendo batalla a batalla y este es, como decía, un intento poco limpio de desacreditar  y censurar a sus valerosos oponentes. Un borrón más en su oscuro historial al servicio no del periodismo, menos de la ética y de la objetividad, sino al de los intereses de sus tiránicos dueños.

Referencias-Notas:
1. Social networks unite with global newsrooms to take action against misinformation online. FIRSTDRAFTnews. 13.9.2016.
2. Ulson Gunnar. Facebook, Twitter, Western Media Attempt to Reassert Monopoly Over "Truth". Land Destroyer. 3.10.2016.

sábado, 26 de noviembre de 2016

¿Juzgar a Fidel Castro? Juzguemos primero la historia de Cuba

Los EE.UU. están comprometidos en asegurar que los recursos de América latina estén disponibles para la economía americana de la forma en la cual la economía americana las desea. Es parte de un modelo global, pero por supuesto, la huella es más fuerte en la cuenca del Caribe, donde la influencia del poder americano ha sido la más grande durante el mayor tiempo. 1
La Doctrina Monroe y el Corolario Roosevelt se aplicarían con vigor en todo el siglo XX por parte de EE.UU, imponiendo sus criterios e intereses a las otras naciones de América. Especialmente notorio fue y sigue siendo en el Caribe y en América Central.

Podríamos llamarla en su relación con EE.UU. como la gran deseada.
Cuando la élite estadounidense consiguió desplazar a los españoles en su papel de dominador  y explotador de la isla, se abrió para ellos un futuro lleno de oportunidades para hacer grandes fortunas. A un paso de EE.UU., con puertos excelentes, con un clima fantástico para la explotación de cultivos, siendo el paraíso de la diversión y el relax, junto a una posición estratégica extraordinaria de antesala protectora de la nación norteamericana, la hacían el sueño de las ambiciones de  expansión de una potencia  ya naciente.
Tras la supuesta guerra de liberación de la isla, que ya se ha comentado en el capítulo EE.UU. como potencia  mundial, el país norteamericano enseguida empieza a imponer sus intereses. Pero no olvidemos que aquella guerra también se le hizo ver a la gente de los Estados Unidos como una guerra humanitaria, una guerra de liberación de la tiranía y la crueldad española. Que realmente existía, pero que no era el motivo real de la contienda. A finales del siglo XIX ya existían las llamadas “guerras humanitarias”, en realidad han existido  siempre y siguen haciéndolo, como vemos estos días de primavera del año 2011 en África. Nada tienen que ver con temas humanitarios, pero el modelo funciona, por eso se sigue utilizando. El papel de los  medios de comunicación sigue siendo clave y lo hace bien, porque sigue convenciendo a la gente, principalmente porque no tienen otra fuente de información en la escasa pluralidad y libertad de los mass media estadounidenses y también de los europeos.
En realidad EE.UU. nunca quiso una liberación real de Cuba, lo que quería era que el tesoro caribeño cayese en sus manos. Esto ya lo expresó Thomas Jefferson, indicando que si España dejaba de tener control sobre la isla, los EE.UU. deberían salvaguardar sus propios intereses. 2
Tras la revuelta de los esclavos de 1791en Haití, la potencia norteamericana temió que el ejemplo se extendiese a Cuba, por lo que veía como una amenaza cualquier intento de liberación de la isla. Lo que más temían era una revolución como la de Haití, donde los esclavos negros se hiciesen con el poder. Otro gran temor era que cayese en manos de los británicos. La presencia de la flota británica disuadió durante mucho tiempo a los dirigentes estadounidenses de intentar una ocupación militar.1 Así, EE.UU. comenzó a preparar la situación de una forma más sosegada pero sin demora, entablando contacto con los terratenientes cubanos.

Un “apéndice natural” de Estados Unidos y las leyes de la gravitación:

John Quincy Adams, que fue vicepresidente y presidente estadounidense, lo veía así:
Esas islas son apéndices naturales del continente norteamericano. 2
Adams, según lo que él denominaba “las leyes de la gravitación política”, haciendo una analogía con las de Newton en física, expresaba que Cuba caería como un fruto maduro en las manos de EE.UU., solo era cuestión de esperar un poco más.
Simón Bolívar fue advertido por EE.UU. y por Gran Bretaña de no intentar una liberación de Cuba, pese a que se lo habían solicitado desde la isla.
…los Estados Unidos se oponían, desde los comienzos de 1800, a la liberación de Cuba. Mantuvo esa posición hasta el final de siglo, y de hecho conquistó Cuba e hizo de ella una colonia, bajo el pretexto de liberarla de España. Y continuó efectivamente como una colonia estadounidense hasta que Fidel Castro llegó al poder en 1959. 1
El sometimiento a EE.UU. tras la “liberación” era evidente, en 1901 se redactó y aprobó la Constitución cubana. Pero el Congreso estadounidense también aprobó la enmienda Platt, por la que podían intervenir en los asuntos de Cuba cuando lo estimasen oportuno. Pese a algunas reticencias cubanas de la Asamblea Constituyente, EE.UU. le planteó que se aceptaba eso o se mantenía una ocupación completa de la isla. En la enmienda Platt se indicaban  por ejemplo en sus puntos III y IV, cosas como:
III.- Que el Gobierno de Cuba consiente que los Estados Unidos puedan ejercitar el derecho de intervenir para la conservación de la Independencia cubana, el mantenimiento de un Gobierno adecuado para la protección de vidas, propiedad y libertad individual y para cumplir las obligaciones que con respecto a Cuba han sido impuestas a los Estados Unidos por el tratado de París y que deben ahora ser asumidas y cumplidas por el Gobierno de Cuba. 
IV.- Que todos los actos realizados por los Estados Unidos en Cuba, durante su ocupación militar, sean tenidos por válidos, ratificados y que todos los derechos legalmente adquiridos en virtud de ellos, sean mantenidos y protegidos. 3
Para las elecciones se utilizaba el sufragio ilustrado y censitario, es decir, debían saber leer y escribir y además tenían que tener una cantidad de 250 pesos en propiedades. El propósito era excluir a los esclavos y a todo el sector social más empobrecido y abandonado, que eran  mayoría entre la población, evitando de ese modo a quienes sí estaban interesados en cambiar las cosas.
En 1902, con el nacimiento de la República de Cuba, es elegido presidente Tomás Estrada Palma. En su reelección se produce una insurrección como consecuencia de haber existido fraude, ante ello Estrada llama a la  intervención militar estadounidense en septiembre de 1906. EE.UU. intervino y el secretario de Guerra estadounidense, William H. Taft, tomó el cargo de Gobernador Provisional de Cuba, que daría paso a quien ocupó la gobernación del país, Charles E. Magoon. La intervención estadounidense tuvo como resultados la corrupción, el despilfarro y la represión de quienes mostraban su malestar. El soborno era un modo habitual de proceder, gastándose por ejemplo en las obras públicas hasta siete veces más de lo que debían costar. También se pagaban sueldos por cargos implantados pero sin trabajar realmente. Todo esto sentaría un precedente que habría de repetirse en los siguientes gobiernos, donde la corrupción y la opresión fueron ya parte de su funcionamiento. El motivo de estas intervenciones era evitar cualquier independencia real de Cuba y defender los intereses de las inversiones norteamericanas en la isla. La llegada de Gerardo Machado a la presidencia en 1925 supone un ejemplo de ello, donde se prima el beneficio de las empresas estadounidenses y a la élite económica local. El rechazo de la población pronto se hizo patente, hasta tal punto que pese a la fuerte represión el dictador tuvo que huir del país en 1933. Ese año EE.UU. ayuda  a que llegue a presidente Carlos Manuel Céspedes, que  no podrá  gobernar  siquiera durante un mes, ya que Fulgencio Batista da un golpe de Estado el 4 de septiembre de 1933. Tras él se establece el gobierno de los Cien Días, con Ramón Grau como presidente y Batista queda como jefe del ejército. En el poco  tiempo que dura toma medidas de apoyo a la gente menos pudiente y ataca al sometimiento a EE.UU., criticando la enmienda Platt. Este Gobierno no es reconocido por el país norteamericano. Después viene un periodo, de 1937-1945, en el que se suceden gobiernos que hacen mejoras significativas, se implanta la Constitución de 1940 y se legaliza al partido comunista en 1939, como Unión Revolucionaria Comunista. De 1940-44 gobierna Fulgencio Batista, que recibe el apoyo del partido comunista. A este gobierno le siguieron los de Ramón Grau y Carlos Prío Socarras, estos reprimen a competidores políticos y establecen una fuerte censura. Resultado de ello surge una escisión del Partido Auténtico que gobernaba, encabezada por Eduardo Chibas, con el Partido del Pueblo Cubano -ortodoxo-. Como se preveía que en las elecciones de 1952 iba a ganarlas este partido, Fulgencio Batista dio un nuevo golpe de Estado, esta vez con la intención de mantener una dictadura duradera. Llega al poder el 10 de marzo de ese año y una vez en él elimina la constitución de 1940, anula las libertades y la autonomía universitaria. También instaura la pena de muerte. El apoyo a las inversiones norteamericanas es decidido y se les da todo tipo de ventajas económicas y legales. Al no poder existir reclamación por irregularidades o abuso hacia los  trabajadores, la explotación descarnada se convierte en norma. Es un periodo de gran represión y brutalidad hacia la población, pero que por el contrario es de gran estabilidad para los intereses de EE.UU. El daño a la propia riqueza del país era evidente, al convertirse en un mero exportador de algunas materias primas y no generar riqueza propia.
Cuba compraba en Estados Unidos no solo los automóviles y las máquinas, los productos químicos, el papel y la ropa, sino también arroz y fríjoles, ajos y cebollas, grasas, carne y algodón. Venían helados  de Miami, panes de Atlanta y hasta cenas de lujo desde París. El país del azúcar importaba cerca de la mitad de las frutas y las verduras que consumía, aunque solo la tercera parte de su población activa tenía trabajo permanente… 
Trece ingenios norteamericanos disponían de más del 47% del área azucarera total y ganaban alrededor de 180 millones de dólares por cada zafra. 
Había en Cuba, en 1958, más prostitutas registradas que obreros mineros. 4
La respuesta a esto fue la formación de un grupo dirigido por Fidel Castro que intentó sucesivamente cambiar el régimen. Contra los deseos y expectativas de la élite norteamericana Fidel Castro triunfa en su revolución, provocando la salida de Batista el último día del año 1958. Tras el fin de la dictadura, Castro se establece como Comandante Jefe de las Fuerzas Armadas. Según el documento elaborado por los revolucionarios, conocido como El Manifiesto de Sierra Maestra, sí aceptan que haya elecciones si hay seguridad de que van a ser libres y no mediatizadas. Esta voluntad la expresan así en el Manifiesto elaborado el 12 de julio de 1957:
Las elecciones deben ser presididas por un gobierno provisional neutral, con el respaldo de todos, que sustituya la dictadura para propiciar la paz y conducir al país a la normalidad democrática y constitucional. 5
Pero una vez en el poder no se convocaron elecciones, el motivo explicado fue que se había demostrado ya en el pasado que EE.UU. no iba a permitir unas elecciones libres e iba a interferir si no le gustaba el resultado y razón no les faltaba. Aunque también sirviese esto para asegurarse el poder ellos mismos y evitar cualquier competencia.

Estados Unidos más por las malas que por las buenas:

Las medidas que iba a tomar el nuevo gobierno de la revolución no iban a agradar nada a los dirigentes de EE.UU., donde hasta ahora habían gozado de unos privilegios e impunidad bastante escandalosos. Los ataques y presiones estadounidenses que vinieron después no hicieron sino aferrar más al nuevo gobierno en su postura, haciendo difícil una apertura hacia uno más democrático.
En enero de 1961 Eisenhower acabó con las relaciones diplomáticas con Cuba. Pero ya desde 1959 la CIA estaba planeando acciones subversivas y la Administración Eisenhower buscaba el modo de derrocar la revolución. Y lo querían hacer de la forma más disimulada posible.
De tal forma que se evite cualquier apariencia de intervención de EE.UU. 1
La potencia norteamericana ya había intentado ahogar económicamente a la isla, no comprando su principal producto, la caña de  azúcar, y no suministrándole petróleo. Esto hizo que Cuba tuviese que buscar ayuda en la URSS, de donde recibiría el combustible y donde vendería la caña. Las compañías de capital norteamericano en Cuba se negaron a procesar este petróleo, esto provocó que el Gobierno decretase la nacionalización de las empresas. Pero como el chantaje económico no dio resultado, se recurrió al uso de la violencia. El 14 de abril de 1961 intentaron una invasión de la isla, a través de la Bahía de Cochinos. El ataque lo organizaba la CIA y lo llevaban a cabo elementos que habían salido de Cuba tras la llegada de Castro. El material bélico era de EE.UU., en él se incluían inicialmente: dieciséis bombarderos B-26, cinco tanques M-41, aviones de transporte, lanchas, barcos, jeeps, cañones, morteros, etc. Como un ataque de tal magnitud era muy descarado, ya  que haría ver la implicación directa de EE.UU., se redujo a la mitad el número de bombarderos y se cambiaron los planes de ataque. La misión aérea de destrucción iba con banderas cubanas en el fuselaje con el fin de engañar y bombardearon varios aeropuertos militares. Al día siguiente del bombardeo Fidel Castro afirma el carácter marxista y socialista de la revolución, como consecuencia del ataque militar y del embargo económico de Washington. El desembarco en Bahía de Cochinos pudo ser contenido por el Ejército cubano y lo derrotaron antes de que pasasen 72 horas, para evitar que se pudiese alegar que había un gobierno provisional que diese pie a una invasión de la armada estadounidense. Los mercenarios que participaron en el ataque y que fueron detenidos en Cuba, fueron posteriormente canjeados a EE.UU. Kennedy los homenajeó en 1962, para que no quedasen muchas dudas de a quien servían realmente.
El fallo de la invasión militar condujo a que se atacase Cuba con acciones terroristas de menor escala, destruyendo instalaciones y cultivos, también matando a personas y con numerosos intentos de asesinato contra Fidel Castro.
Durante 30 años, los Estados Unidos ha llevado a cabo guerra terrorista contra Cuba, volando fábricas y aplicando un embargo muy severo, porque teníamos que defendernos de “la amenaza rusa”. Ya no hay más amenaza rusa. Entonces, ¿qué ocurre? Estados Unidos prolonga sus ataques sobre Cuba. Esto nos dice exactamente como de importante era la amenaza rusa…  1
El que no funcionasen estos métodos violentos hizo que las administraciones estadounidenses optasen por otra táctica también muy dañina, el embargo. Con él trataban de aislar al país y lo hacían de forma bastante efectiva debido al enorme poder de EE.UU. Con este proceder esperaban que Cuba colapsara, que la población llegase a un extremo de desesperación y miseria que la hiciese volverse contra su gobierno y de alguna forma desestabilizara el sistema. Dando la excusa perfecta para que la élite norteamericana pudiese enviar a los marines y demás apoderándose del país, e indicando que lo habían liberado de una dictadura y que habían traído la democracia. Obviamente esto tampoco tenía ni tiene nada que ver con la realidad ni con sus intenciones, pero ya se encargarían todos los canales y periódicos de venderlo así, ya que ningún mass media se atreverá a desobedecer las órdenes y el consenso establecidos por las grandes corporaciones. Quedando el verdadero objetivo oculto, que es someter a Cuba y explotarla en beneficio de los grandes negocios y en perjuicio de la gente de Cuba. Como le ocurrió y le ocurre  a Haití o le ocurría a Cuba. 
Algunas de las cosas que también preocupan de Cuba a los dirigentes norteamericanos es la dedicación que da el gobierno de esa nación a la educación y a la sanidad. Estando disponible para todos y con el mayor nivel de calidad posible. Algo que EE.UU. no hace ni de lejos en su propio país, pues es uno de los países con mayores desigualdades sociales y de desatención sanitaria entre los países industrializados. Y esa orientación a las políticas sociales es algo que odia el poder estadounidense, ellos quieren a Cuba para llevarse todas sus riquezas y disfrutar en el lujo de ellas, no para que sirva a quien debiera hacerlo, a los cubanos.
El problema no está para EE.UU. en que Cuba sea una dictadura o no, el problema es que no sirve a sus intereses y encima va y se preocupan todo lo que pueden de que las asistencias sociales sean las mejores posibles para su población.  Dos pecados imperdonables, no el de la libertad, como lo documenta la  amplia historia  estadounidense por el mundo.

De: Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países  (Mikel Itulain).
Referencias-Notas:
1. Noam Chomsky interviewed by Heinz Dieterich. Fussed About Cuba (excerpted from Latin America: From Colonization to Globalization), Ocean Press, 1999 [assorted interviews conducted between 1985 and 1998].
2. Cat Wiener. History of Cuba. 1. From colonization to the 10 Years War. June 1996.
3. Paul Halsall. Modern History Sourcebook: The Platt Amendment, 1901, July 1998.
4. Eduardo Galeano. Las Venas Abiertas de América Latina. Siglo XXI. 2008. 6ª edic
5. Raúl Chibas, Felipe Pazos y Fidel Castro. Al Pueblo de Cuba. Bohemia, 28 de julio de 1957.


martes, 22 de noviembre de 2016

La alienación de los medios y las elecciones en Estados Unidos


Pasear el otro día por la calle, el 9 de noviembre, entrar a una tienda o  mercado, tomar un café y escuchar de la gente  la misma historia de estupor y sorpresa porque en los Estados Unidos había ganado las elecciones e iba a ser presidente aquel candidato republicano tan difamado y caricaturizado hasta niveles grotescos en los medios de comunicación.
Al ver estas reacciones uno no podía sentir otra cosa que una profunda pena  por aquellas personas. Personas que como en el resto de temas políticos o económicos, al menos en el ámbito internacional, no hacen sino creer sin cuestionarse todo aquello que se diga en televisiones, radios, periódicos o revistas. Carecen, estos espectadores, oyentes o lectores, de un pensamiento propio. Hacen y creen lo que dicen otr@s. Se comportan de forma heterónoma, no autónoma. Estamos, mal que les pese, ante un nuevo tipo de religión. Con su casta sacerdotal de incuestionable opinión, que se toma como verdad, que son los "periodistas" creadores de opinión, y los fieles, los mismos que recurren al diario o a su televisor para informarse, no sé de qué, en ellos.
El "periodista" de estos omnipresentes medios tampoco tiene una opinión propia, sino que es aquella de quien le ha hecho llegar ahí y le remunera sustantivamente. Es, aunque esto no se diga públicamente, una prostituta intelectual. Ell@s lo saben y quienes les pagan también.
Llevad@s a esas cotas de estrellato mediático la arrogancia y la soberbia hacen presa de ell@s. Comienzan a vivir en su torre de marfil, en una burbuja alejada de la chusma ignorante que debe ser adoctrinada y engañada. Pero eso no ocurre siempre y como en el caso de Estados Unidos, la denominada chusma, es decir la gente que no vive en el privilegio, no es tan estúpida como parecía,  no se deja engañar y castiga a aquell@s que con palabras parecen decir algo agradable, pero con hechos reparten el veneno más mortífero. Como es este último el de la carencia de recursos para poder vivir y la certeza de que si no acabas con la farsa las cosas irán cada día a peor.
Sin embargo, y pese a toda esta demostración de  rechazo al embuste que suponen los medios en manos de los poderosos magnates de las transnacionales que constituyen la corporocracia, se volverá a la rutina de querer acusar a la población de ignorancia, incluso, como ocurre con los que votaron a Trump, de ser calificados como racistas, reaccionarios, analfabetos y no sé cuántas lindezas más.
La gente, en la misma línea que se está siguiendo por sus esclavizadores, debe ir a lo suyo, a no dejarse engañar, abandonando, como abandona, esos medios de comunicación y apostando por otros  donde su opinión y las de otr@s cuenta realmente y es reflejo de lo que ocurre en su vida y en las vidas de otras muchas personas del planeta. Uniendo a esta disposición a informarse de verdad el dirigir su dinero hacia estructuras económicas alejadas del espacio corporativo. Porque donde pone uno los recursos y medios económicos tiene una importancia capital en como funciona y funcionará el mundo en el que vivimos y viviremos.
Comentado esto, ahora dirá alguien que un populista se ha aprovechado de tal situación y descontento. Y habrá que recordarle que la candidata demócrata, como el presidente actual,  era todavía más populista si cabe. Porque mueven a masas y hablan en nombre del bien común y la tolerancia de supuestamente tod@s, cuando realmente solo se preocupan de ell@s y del malestar de los demás que supondrá su bienestar. De un@s sabemos los trágicos hechos (Libia, Siria, el retorno del nazismo a Europa, el camino a una tercera Guerra Mundial...) de otr@s esperaremos a verlos y juzgarlos de acuerdo no a la mala fama que les pusieron, sino a lo que realmente hicieron. Por mal que lo hagan, complicado lo tiene Trump y su equipo para hacerlo peor. Aunque tampoco esperen un viraje de 180°, porque las políticas habituales de Washington de intromisión y recurso a la violencia para imponer sus intereses continuarán. Podemos ver ya este camino con el nombramiento de Michael Flynn como Consejero de Seguridad Nacional por la nueva Administración Trump. Recordemos que Flynn fue nombrado en 2012 por Obama como director de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA), responsable en la guerra sucia llevada a cabo contra Siria. 1

PS:
Sobre la insoportable arrogancia de la prensa tienen el siguiente artículo: The unbearable smugness of the press.

Referencias-Notas:
1. Ulson Gunnar. Incoming US National Security Adviser to Fuel, not Fight Terrorism. Land Destroyer. 21.11.2016.

viernes, 18 de noviembre de 2016

Un breve mensaje sobre la victoria de Trump



La victoria de Donald Trump en la elección presidencial celebrada el 8 de noviembre de 2016 en los Estados Unidos de América ha servido para constatar, una vez más, cómo los medios de comunicación, que masivamente y prácticamente en su totalidad apoyaban a Hillary Clinton, no son fiables. 1 Una era la realidad que se vivía en Norteamérica y otra era la interesada opinión de aquellos que no son sino portavoces y órganos de la más pura propaganda de las corporaciones industriales y financieras occidentales, los mencionados medios de comunicación.
Cualquier observador serio que se preciase veía con pruebas más que evidentes y concluyentes lo que se venía cociendo en la marmita de la política popular de la poderosa nación con capital en Washington, pero con decisiones en cada uno de sus estados. Así, el cinturón industrial del Rust Belt (Michigan, Wisconsin, Pensilvania o Ohio) castigó a sus castigadores, a los demagogos y falsos dirigentes del Partido Demócrata, que bajo falsas promesas de libertad, tolerancia y supuestos derechos, se olvidaban a propósito de los más elementales, los de la propia subsistencia que permitiese llevar una vida digna. Ayudaron a empobrecer y no tuvieron en cuenta a tanta gente, que esta finalmente les pagó con su propia moneda, la del desprecio. 
Si bien los responsables de la decadencia de la sociedad estadounidense son tanto el Partido Republicano como el Demócrata, el presidente actual, pese a su pertenencia al primero, representa otra forma de ver las cosas y por eso ha sido tan atacado por el mundo corporativo. Estamos ante un nacionalista que parece desafiar  las actuales políticas de sumisión y sometimiento extremo a las  transnacionales, que hacen grandes negocios explotando mano de obra en condiciones de ilegalidad, que tiran sueldos a los mismos suelos utilizando a los inmigrantes  o que van a abusar de otras personas en lugares más o menos lejanos a su país de origen.
Que los estadounidenses hayan dado su apoyo a Trump se entiende de este modo como una forma de restaurar su dignidad como ciudadanos y como miembros de una nación tan devaluada por la falta de moral y personalidad de sus dirigentes.
Que esto no solo va a suceder allí en Norteamérica parece ser otra de las lecciones a aprender. Francia y Alemania están en este camino, con lo que implicaría de variación de las relaciones de poder, con una Unión Europea debilitada o anulada y la extensión del dominio de las naciones, que si los dirigentes responden a su gente implicaría el coto a la prepotencia  y opulencia de las grandes fortunas que constituyen la  corporocracia, el imperio tan perjudicial como todopoderoso actual.
Siento decir, como se veía venir, que no será la denominada izquierda o el sector "progresista" quienes traigan estos cambios, porque, como ocurre con este último, está completamente sometido a las decisiones de los magnates, o  carecen del valor e ideas propias para hacer algo realmente significativo que cambie la precaria y penosa situación de tantos trabajadores, quedándose en meras palabras sin aportar hechos que eran los que realmente hacían falta.
No es un auge del fascismo, porque este es una medida extrema propia de la corporocracia contra los disidentes, por ejemplo los trabajadores o los gobiernos no obedientes. Es un auge del nacionalismo como restaurador del poder protector del estado frente a quienes quieren destruirlo para sacar mayor provecho a costa del prójimo.

Referencias-Notas:
1. Trump en la Casa Blanca. Misión Verdad. 13.11.2016.
2. Maximiliam Forte. Why Donald J. Trump Will Be the Next President of the United States. Zero Anthropology. 4.05.2016.
3. Edward McClelland. The Rust Belt was turning red already. Donald Trump just pushed it along. The Washington Post. 9.11.2016.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Candidato Trump: La política de inmigración


En esa conocida disputa por la presidencia de los Estados Unidos de América entre el candidato republicano Donald J. Trump y la candidata demócrata Hillary D. R. Clinton, hay un aspecto de la campaña y programas, que según los medios de comunicación, a los que califica acertadamente el pretendiente a presidente como deshonestos y corruptos,1 es claramente desfavorable a Trump. Se trata de su política de inmigración.
Pese a ser calificado el neoyorkino, una y otra vez, como racista, xenófobo, que odia a los latinos de América y otras tantas lindezas más, se enfrentan todas estas descalificaciones a que prueben lo que afirman.
¿Por qué es racista el político y empresario que aspira a dirigir su nación los próximos cuatro años? Y del mismo modo, ¿por qué xenófobo o de ir contra los latinoamericanos? Sería racista si creyese que una raza humana es superior a otra o etnófobo si odiase o rechazase a tal o cual etnia. No parece el caso. Se le vilipendia de esa forma porque quiere poner coto a la inmigración ilegal, que es abusada y utilizada para tirar los jornales por los suelos, y defiende que en su país los primeros son los estadounidenses, con una remuneración y vida dignas; algo imperdonable para el mundo corporativo.
Veamos algunos aspectos de su programa:
- Priorizar los trabajos, sueldos y la seguridad de la gente de Estados Unidos.
- Establecer nuevos controles de inmigración para impulsar los salarios y asegurar que los trabajos disponibles sean ofrecidos en primer lugar a los trabajadores estadounidenses.
- Proteger el bienestar económico de los inmigrantes legales viviendo ya en el país, conteniendo las admisiones de trabajadores ilegales extranjeros. 2

Hay más propuestas, como la tantas veces mencionada sobre la construcción de un muro con México. Aunque tal muro ya existe en varios estados de los Estados Unidos y fue iniciado por un presidente del Partido Demócrata, Bill Clinton, en 1994.

Muro en Otay Mesa (San Diego -California) 3

No es cierta la repetida y falsa acusación que se hace de un discurso fascista, supuestamente recordando al de los partidos que realmente lo fueron de los años 20, 30 y 40 del siglo pasado en Europa. En primer lugar porque Trump no culpa a los inmigrantes de los problemas de su país, sino a los dirigentes norteamericanos como causantes de los desaguisados. En segundo lugar, porque a diferencia del fascismo, él no cuenta con el impulso masivo y generalizado que tuvieron los fascistas por parte del mundo corporativo, incluido Wall Street, para destruir al movimiento obrero (entonces también a la nación que lo representaba, la URSS). Y en tercero, porque tampoco cuestiona la democracia ni su Constitución.
Que el presidente y gobierno de no importa que nación miren y prioricen la seguridad económica de sus ciudadanos, los miembros de ese estado, es una labor que por fundamental, básica y, repetimos, prioritaria,  no deja de estar prácticamente olvidada hoy en día en el mundo occidental dominado por las poderosas y egoístas  transnacionales económicas. Multinacionales que dirigen gobiernos para su interés privado, lo que ha conducido a disparar unas pocas fortunas particulares y ha empeorado muy notoriamente la vida y seguridad económica de la mayoría de una población despojada de recursos que se utiliza como mano de obra barata de recambio a la que se ha quitado y quita sus derechos más elementales.
El discurso demócrata y el "progresista" occidental exige, teóricamente, derechos para la ciudadanía relacionados especialmente con aquellos de las minorías: razas o etnias a las que se utiliza y no se mejora su situación, como es el caso de los afroamericanos con Barack Obama; orientaciones sexuales no tan aceptadas socialmente, a las que también se usa de una forma tan poco ética como perversa, así ocurre con la "comunidad" LGTB; o los refugiados o inmigrantes, que son otro instrumento más, como decía, para hundir salarios y condiciones laborales, y que hipócritamente han provocado o generado, o ayudado a generar, tal situación aquell@s que supuestamente los defienden. Situación muchas veces trágica la de esta gente, consecuencia de la destrucción política, económica o militar de los estados de origen de estos desplazados forzosos. Hablaba recientemente en una entrevista  sobre este último punto.
¿Por qué se habla de refugiados por un lado y guerra por otro?Porque conviene hacerlo. Así se desliga la causa de los refugiados, que es la destrucción de estados independientes, con una fuerte protección social y que acogían a multitud de migrantes y refugiados, como ocurría con Libia en África o con Siria, que daba protección en torno a un millón de refugiados de la guerra contra Irak, otros tantos kurdos, a los que se dio la nacionalidad siria, o medio millón de palestinos, se desliga todo esto, como decía, del sufrimiento de todas estas personas. Se hace porque, de otro modo, la población de aquí, occidente, vería un claro vínculo entre los intereses económicos y políticos de sus dirigentes y la tragedia de los refugiados, de la cual los primeros son responsables.
Se trata en definitiva, con todas estas estrategias, de distraer la atención para ocultar la enorme injusticia social, la aberrante inseguridad económica, la pobreza galopante que se extiende sin cesar. Se pretende que las personas dejen de pensar que el derecho fundamental, sin el que los demás no son sino palabras huecas, es poder vivir una vida digna; es decir, tener medios y recursos para poder llevar todo lo demás a buen lugar.
De ahí la importancia de un discurso nacional que soporte, abogue y, como se decía, priorice el bienestar económico de sus habitantes. Una ciudadanía para la que no se pida esta capacidad de tener recursos económicos que permitan la independencia y libertad personal, es una vacía y huera, una trampa engañosa de tantas.
Que Trump cumpla o no lo que indica es otro cantar, pero el debate abierto es uno actual, interesante y necesario. Como lo es el cuestionarse de una vez y seriamente esa creída superioridad occidental, y la derivada y destructiva política colonial que engendra y desarrolla.

Referencias-Notas:
1. Trump: Media is 'Dishonest and corrupt'. http://www.usnews.com. 15.8.2016.
2. Immigration. Donald J. Trump's vision. https://www.donaldjtrump.com/policies/immigration/
3. Fotografía tomada en Otay Mesa (CA, EE.UU.) del muro que separa a México y a Estados Unidos. EFE/Archivo.
http://www.que.es/ultimas-noticias/espana/fotos/fotografia-tomada-otay-mesa-eeuu-f544381.html