viernes, 28 de agosto de 2026

Con Ceuta

 


Cómo están viendo, la crispación y el enfado de los habitantes de Ceuta se ha disparado ya estos días. Y no es para menos, con una ciudad de 83.500 habitantes y habiendo recibido una invasión de su  territorio a final de julio de gente de otro país y cultura en un número casi igual a su misma población, es para estar no sólo indignado, sino completamente alarmado.

Esto es un disparate se mire por donde se mire, haya ocurrido esto en España, Camerún o en Indonesia. Una avalancha tal  y del modo violento que se produjo, sin respetar ni la opinión ni el espacio donde vive la población nativa, constituye una amenaza directa a los habitantes ocupados. Que el gobierno y estado que debe defender a los españoles no actúe a favor de sus ciudadanos y encima muestre no sólo su apoyo, sino además destine recursos que son necesarios a los españoles, y exija que Ceuta también los ponga a su disposición, es un despropósito político, económico y también humano. Porque estás condenando a un territorio tuyo al desamparo, a caer en manos de gente de otros países que se ven con impunidad para cometer todo tipo de desmanes y exigir ayuda a quien nada han aportado, al miedo de la inseguridad que todo esto crea y a la ruina cultural y económica que semejante despropósito provoca. 

Ante esta situación y viendo a los ministros del gobierno actuar como verdaderos irresponsables y psicópatas, despreciando e ignorando el temor y sufrimiento del pueblo ceutí, entenderán como la crispación ha ido e irá en aumento. Y cómo finalmente este desgobierno será cambiado por otro que ofrezca seguridad, aunque no ofrezca nada más. Es el camino que se está siguiendo en muchos países debido a la actuación de una mal llamada izquierda, tan corrupta como criminal. Que busca la destrucción social y el enfrentamiento, para vivir en el lujo sin aportar nada bueno, al servicio de sus dueños, los amos de las corporaciones. Los partidos políticos sirven a éstas, constituyéndose para esto en un partido único.


No olvidemos que esa "izquierda" es responsable en convertir países prósperos y tolerantes, como Libia o Siria, en sicariatos donde impera el terror y la intolerancia.  Allí deberían ahora ser deportados.

PS:

Sobre los trabajadores y la inmigración masiva para fomentar el empeoramiento de las condiciones laborales o el paro y el enfrentamiento social de los más desfavorecidos:

Los trabajadores y la inmigración