jueves, 19 de diciembre de 2013

La matanza de Adra y el silencio de los medios de comunicación y de las organizaciones humanitarias


 Los pasados días de diciembre, del 11 al 12, comenzó y se llevó a cabo un nuevo ataque de los mercenarios islamistas sobre civiles sirios. Ha ocurrido en la ciudad de Adra, al norte de Damasco a unos 20 km de esta.
Estos fanáticos, que son pagados, formados y apoyados por el poder económico occidental y sus estados clientes en la región: Turquía, Arabia Saudí, Catar, Jordania o Israel, y que proceden mayoritariamente del exterior, tienen como fin romper el Estado sirio, destruir la soberanía política y económica de este país. Y para ello usan la más extrema brutalidad, amparándose en el fanatismo religioso. Recomiendo al lector, para un entendimiento de cómo se han formado y de cómo actúan estos mercenarios, apodados "rebeldes" por la falsa información de los medios de comunicación occidentales y de las organizaciones humanitarias al servicio del poder corporativo, los siguientes informes:



En este ataque han cometido verdaderas masacres, matando al menos a 80 personas. 1 Ellos mismos han difundido imágenes de sus hazañas, con el propósito de sembrar el terror y de justificar sus fechorías antes sus jefes directos de Catar o Arabia Saudí.

Cortar cabezas, 2 el "mérito" de los "rebeldes", "rebeldes" que han defendido los medios de comunicación, 3 las organizaciones humanitarias y la propia izquierda en occidente. Todo un triunfo de la barbarie, no solo allí, sino aquí (Esta foto correspondería a otra matanza en Maaloula, días antes, el 2 de diciembre de 2013).


Más fotos de la barbarie habitual cometida por los apodados como "rebeldes". 2

Ahora bien, ante semejante barbaridad, ante semejantes crímenes, ¿qué hacen las organizaciones humanitarias?
Amnistía Internacional no dice nada en su página y eso ya el día 19 de diciembre a las 14 h. 
Human Rights Watch comenta, por medio de Lama Fakih:
Me temo de que no podemos comentar en este momento, pues nuestra investigación está todavía en marcha y ha sido muy difícil conseguir información precisa sobre lo que está sucediendo en Adra y quién es el responsable de los abusos. 4
La información precisa, clara y con concluyentes evidencias está ahí, solo hay que molestarse en ser honesto y recogerla e informar. Como decíamos, los mismos criminales que las han perpetrado las han grabado y las han difundido. 1, 2, 4
Pero Human Rights Watch (HRW), como Amnistía Internacional, no han sido nada honestos respecto a lo que ocurre en Siria. HRW de hecho falsificaba informes, en este caso sin tener ningún dato fiable, sobre los ataques químicos en Gouta, con el fin de culpar al Gobierno sirio, cuando todos los informes serios han concluido de forma inequívoca que no fue así. Ver el siguiente informe de HRW en relación a ese suceso: Human Rights Watch y el ataque químico en Siria.
Por supuesto que no es la primera vez que estas organizaciones "humanitarias" se quedan calladas cuando las víctimas, víctimas reales, son del enemigo oficial de Washington o Londres, aquí tienen otro ejemplo de tantos que han ocurrido en Siria, atentados con decenas de muertos en Damasco: La organizaciones humanitarias ante los atentados terroristas en Damasco.
Los medios de comunicación, otros que muestran y defienden los intereses del poder económico occidental, pero no la realidad de los hechos, han estado prácticamente mudos. Los mismos lectores denuncian tal actitud tan poco humana y tan poco periodística.
A ver, El País de la masacre de Adra no decías nada de nada, en donde vuestros defendidos terroristas cortacabezas entraron a la ciudad matando a mansalva a chiíes [en realidad principalmente alauitas y quienes no obedecen a los fanáticos] y cristianos, cada vez se os ve más el plumero hipócritas. 5
Las víctimas eran principalmente Alauitas (una rama del Islam chií), y muchos eran además empleados del gobierno. 


Y, yo tuve que entrar en la página de RT para conocer de este horror, pues los medios de comunicación aquí, en los Estados Unidos, estaban completamente callados. 6
El papel de los medios de comunicación en Siria, como en Libia y Yugoslavia, ha sido terriblemente malintencionado, lleno de mentiras y falsificaciones. Les recomiendo este informe sobre algunas de sus actuaciones en Siria: Los medios de comunicación y la guerra contra Siria.
De las matanzas ocurridas en este país de Oriente Medio se ha acusado habitualmente a su ejército o a su gobierno, pero las investigaciones una y otra vez mostraban que los fanáticos yihadistas estaban detrás, como, por ejemplo, la de Houla o la de Al Bayda. 7, 8, 9
Esta es la "información" que reciben los habitantes occidentales sobre las matanzas llevadas a cabo contra la población civil siria por parte de los mercenarios islamistas, mercenarios pagados con nuestro propio dinero, pues nuestros gobiernos y empresas les entregan las armas, los grupos "especiales" militares les aportan la formación y a través de los estados clientes o títeres, como: Israel, Turquía, Jordania, Arabia o Catar se les aporta el dinero y todos los medios necesarios.
Miren el papel de las organizaciones apodadas como humanitarias y vean si hacen el bien o si hacen todo lo contrario, el mal.
Les dejo con este enlace sobre Amnistía Internacional para su reflexión: El papel de Amnistía Internacional.

PS: 
Según me ha comentado David Durán, algunas de las fotos que se mostraron como procedentes de la matanza de Adra correspondían a otros crímenes en otras fechas y lugares. Al respecto hay que comentar que resulta casi imposible documentar gráficamente todas las acciones criminales que ocurren en una guerra en cada momento, más en una donde operan verdaderos desalmados a sueldo que actúan como escuadrones de la muerte; y donde lo primero es la supervivencia, evitando caer en emboscadas y trampas preparadas a propósito que los periodistas conocen bien. 

Notas:
1. "Whole families murdered": Syrian rebels execute over 80 civilians outside Damascus. RT, 15.12.2013.
2. Adra massacre: militans shows photos of those they beheaded. Alalam, 17.12.2013.
3. Mikel Itulain. Los medios de comunicación: alejados del periodismo y de la ética. 2013. Enlace
4. Russia condemns Adra massacre, calls on world community to react. RT, 18.12.2013.
5. AlbertoPedro. Eskup.com. El País, 16.12.2013.
6. Testimonio de Eileen Kuch. Russia condemns Adra massacre, calls on world community to react. RT, 18.12.2013.
7.The Houla Massacre: the disinformation campaign. Global Research, 13.6.2012.
8.Diez mentiras sobre la masacre de Houla. CIAR. Boletín 463, 7.12.2012.
9. Adam Larson. Media disinformation and coverup of atrocities commited by US sponsored rebels. Global Research, 18.9.2013.
  



domingo, 15 de diciembre de 2013

Populismo

"El cambio" de Felipe González  no fue otra cosa que  populista

Si definimos al populismo como la doctrina política que se presenta como defensora de los intereses y aspiraciones del pueblo para conseguir su favor, tendríamos en realidad a todos los partidos políticos en esta línea. Otro asunto bien diferente es si esas pretensiones de defensa de los intereses del pueblo son reales o no, y aquí entraríamos en lo que distinguiría a una organización política popular, con respaldo real de la gente a consecuencia de la preocupación real por sus problemas, de otra populista, que no tiene un interés de fondo por sus problemas y mejorar su situación, sino que lo que busca es utilizar a la población para sus propios fines particulares.
Hemos oído y visto en infinidad de ocasiones como los medios de comunicación dominados por el poder económico calificaban de populistas a los nuevos gobiernos que han aparecido en países como Bolivia, Ecuador o Venezuela. Sin embargo, estos gobiernos no han sido ni son populistas, porque han dedicado tiempo y han conseguido mejorar las condiciones de la vida de la gente de su país, especialmente de los más desfavorecidos y empobrecidos. 1,2 Han sido y son en realidad gobiernos populares.
¿Qué ejemplos podemos encontrar de gobiernos populistas? Si seguimos a la historia hasta nuestros días veremos a unos cuantos de este estilo. Miremos a la Venezuela de los años 70:
Hubo un tiempo en el que Venezuela era el país más rico de América Latina, con el más alto ingreso per cápita y un gran desarrollo económico, en el que existía una admirable democracia con una rica pluralidad política. 3
Y pese a esta retórica y a la de la nacionalización del petróleo por parte del gobierno venezolano de entonces, que fue calificada como "un momento histórico" y la "más trascendental decisión desde la independencia", sus beneficios no iban precisamente al conjunto de la población, a las necesidades de las personas de Venezuela, sino en beneficio de una minoría que ya dominaba y poseía el país.
Aun cuando "el petróleo es nuestro" y es controlado por el Estado Venezolano, los ingresos del petróleo se reciclan desde la bolsa del Estado a través de los distintos fondos de inversión de éste, hacia el sector bancario y financiero; y de nuevo a manos de la clase capitalista cuyos intereses eran, paradójicamente, el objeto formal de la nacionalización. Un gobierno reformista que apoya a intereses capitalistas nacionales, como también a las subsidiarias de las multinacionales por medio de una política de financiamiento muy favorable, está sin lugar a dudas al servicio del capital monopólico y en consecuencia es incapaz de implementar una política de redistribución del ingreso. 4
Los resultados de este "éxito económico", según palabras de los servidores políticos, mediáticos y económicos del poder, eran terribles para la población, y esto se ocultaba:
Los indicadores monetarios favorables y lo que se ha descrito como "la posición privilegiada de Venezuela", no obstante, enmascaran y oscurecen la cruda realidad: el drama interno de la pobreza rural y urbana, la desnutrición infantil y el desaliento de grandes sectores de la población. Las formalizaciones parciales del economista liberal excluyen de manera conveniente esta realidad de su modelo interpretativo... 4

Aquí tenemos un ejemplo claro de populismo, aparentar preocupación por el pueblo cuando el pensamiento y los hechos  reales son los contrarios, enriquecer a una minoría y marginar a la mayoría que dicen defender. Hay muchos más casos, como el "milagro brasileño", el cual se quería poner como modelo para otros países, no obstante, como en la Venezuela de entonces, también se ocultaban evidencias claramente preocupantes:
Casi la mitad de la población de Brasil es analfabeta y un niño de cada dos entre los 7 y 14 años se encuentra completamente marginado del sistema educativo. En el Noreste, la mortalidad infantil es la más alta de toda Sud América y la esperanza de vida al nacer es de 30 años. En los diez años de desarrollismo brasileño y a una tasa de crecimiento anual del 8 al 10 por ciento, el poder adquisitivo de los grupos de menores ingresos ha disminuido en casi un 40 por ciento. 4
Bien, estos ejemplos son extensibles en el tiempo y en el espacio, llegando hasta nuestros días; existiendo gobiernos populares que piensan en mejorar el bienestar de todos sus habitantes y gobiernos populistas que dicen hacerlo y hablar por todos, pero a la hora de la verdad se centran en los más privilegiados y olvidan y dejan en el abandono y en la miseria a buena  parte de sus propios paisanos.
Si les digo que partidos como el Partido Popular español y el Partido Socialista Obrero Español son populistas y que las organizaciones lideradas por Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa eran y son populares, no creo que se lleven ninguna sorpresa, al menos si conocen mínimamente los datos económicos que afectan a toda la población de sus países. No obstante, aquí, como en otras cuestiones políticas y económicas, la opinión del ciudadano medio occidental es bien diferente: identifica con populismo a Chávez o Morales y no lo hace de ese modo con Felipe González, Rajoy o Rubalcaba, en sentido contrario a los hechos reales. Esto es así porque los medios de comunicación, que son propiedad de los grandes propietarios, así se lo han contado. Las personas han asimilado el discurso que estos querían inculcar, en vez de entender y ver lo que sucedía y sucede en el mundo. La desinformación generalizada en los países occidentales sigue siendo su mayor mal, que es fuente y causa de  muchos otros  males.

Sobre el grado de desinformación que tuvieron los españoles, al apoyar en buena medida a gentes sin ningún principio o escrúpulo, recomiendo este enlace sobre Felipe González: Felipe González: su verdadera naturaleza
Sobre, por ejemplo, el Gobierno de Venezuela, este otro:
El ejemplo de Venezuela


Referencias:
1. Mikel Itulain. En memoria de Hugo Chávez: el progreso en Venezuela y la envidia de las clases altas. Enlace
2. Mikel Itulain. El ejemplo de Ecuador.
3. Mikel Itulain. La miseria en Venezuela: cuando los medios de comunicación no se acordaban de ella. Enlace
4. Michel Chossudovsky. La miseria en Venezuela. 1976. Enlace

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Nelson Mandela no fue un africano ilustre comparado con Patrice Lumumba

 Patrice Lumumba

Desde la izquierda se dice que los mandatarios occidentales son muy hipócritas respecto al tratamiento dado a Mandela, es cierto, pero principalmente son muy agradecidos. Mandela les dio muchas cosas, más de lo que podían esperar, y desactivó la lucha, justa, que había en aquel país, pese a que la injusticia apenas decreció.

Nelson Mandela ha tenido una cobertura mediática en occidente sin precedentes ante un líder del tercer mundo. Sin embargo, la historia, la historia real de África, no tendrá un lugar tan grande para él. Pues Mandela no contribuyó ni quiso contribuir finalmente al desarrollo real de su gente, de la gente de África, no pertenece a la amplia lista de personas ilustres que lucharon realmente por la independencia y libertad de África. Independencia y libertad marcadas por la soberanía económica de los países del continente, por el fin del colonialismo que arruina y hunde a África. Patrice Lumumba, en cambio, sí está en esa lista de ilustres africanos, por mérito propio, por el coraje y la honestidad que no tuvo Mandela cuando debió tenerlo y defender el bienestar del conjunto de la población de África del Sur frente a la continuación del expolio llevado a cabo por las familias ricas, locales y extranjeras, sobre el país, como en los mismos tiempos del apartheid. Los culpables de este sistema discriminatorio continuaban en el poder, algo completamente inaceptable e injustificable. No era fácil oponerse, pero esa es la gran diferencia entre quienes luchan por un mundo mejor y quienes lo hacen por lo mejor para ellos mismos. Hay cartas muy sinceras y muy poco amables hacia Mandela: How Mandela.

Patrice Lumumba fue un líder africano que posibilitó la independencia del Congo en 1960, convirtiéndose en la República Democrática del Congo. El Congo, el Congo belga, había sido el régimen colonial implantado por la monarquía y los hombres de negocios belgas desde ya finales del siglo XIX. Un régimen colonial que se llevó por delante la muerte de centenares de miles de personas, seguramente millones.(1) Sobre el rey belga, el rey Leopoldo, habla Mark Twain:

Como rey y pirata, para creer lo que él dice. Se sienta en casa y bebe sangre. Su testimonio no es válido. Los misioneros deben ser creídos. Yo he visto fotografías de nativos con sus manos cortadas porque ellos no produjeron la cantidad requerida de caucho. Si Leopoldo los hubiese matado de una vez no hubiese sido tan malo; pero cortarles las manos y dejarles desamparados para morir en la miseria, eso no es perdonable
Estamos interesados en todo esto porque fuimos nosotros [los Estados Unidos] el primer país en dar reconocimiento en 1885 al villano Estado Libre del Congo de Leopoldo. (1)

Toda esta violencia, como la que vino después y llega hasta nuestros días,(2) tenía una explicación, la explotación económica del país y de sus gentes por el poder extranjero. Por eso, cuando tuvo  lugar el discurso de independencia de la República del Congo, el 30 de junio de 1960, y ante las palabras del rey belga que había indicado que:
La independencia del Congo constituye la culminación de la obra concebida por el Rey Leopoldo II, realizada por él con un coraje tenaz y continuada con perseverancia por Bélgica (...)(3)
Y que era la propia Bélgica la que había decidido esta independencia, Lumumba se levantó y habló claro. Habló claro para recordar el pasado real y el presente real, y decir que allí no iba a continuar un gobierno títere, como el de Kasavubu, que en esa misma ceremonia no hizo mas que mostrar sumisión al poder europeo. Que lo que se buscaba era una independencia real, y eso pasaba de forma incuestionable por la independencia económica, ya que sin esta lo demás eran fuegos de artificio para engañar al público.
El discurso de Lumumba ejerció un profundo impacto. Nadie se lo esperaba y sorprendió a muchos belgas. Durante dicho discurso condenó sistemáticamente la colonización belga e hizo todo tipo de acusaciones en contra del colonialismo, que iban desde las mutilaciones hasta la esclavización. Además de mencionar toda clase de atrocidades.(4)
Todo ello ante el rey belga y ante la prensa internacional, que no sabían donde meterse ante el discurso sincero y directo de Lumumba.
¿Les sorprende que apenas hayan oído hablar de Patrice Lumumba?, ¿de por qué lucho? y ¿de por qué fue asesinado? Es sencillo de entender por qué:
Mientras los países europeos [y EE.UU.] pudiesen continuar poseyendo las minas, las fábricas, las plantaciones, bien, OK, dejémosles hacer su política. Pero Lumumba habló muy claro, de forma muy dramática, diciendo que África necesita ser económicamente independiente también. Y fue un feroz discurso sobre el tema el que dio en la misma ceremonia de independencia, el 30 de junio de 1960, donde él estaba respondiendo a un extremadamente arrogante discurso del rey Balduino de Bélgica. Fue un discurso el que dio, que yo pienso que realmente dio comienzo al proceso que finalizó dos meses después con la CIA, con la aprobación de la Casa Blanca, decretando que debía ser asesinado.(1),(5.)
También es sencillo de entender por qué la prensa europea lo demonizó, llamándole  "satán" o "lenin de África", entre otros descalificativos, y como esa prensa  corrió a mostrar imágenes de humillación y sometimiento de Lumumba cuando sus captores avisaron de que lo tenían arrestado y atado.(6) 
¿No les recuerda todo esto a algo que pasó también en África, pero ya en el siglo XXI, en el año 2011 en Libia?

Sobre las consecuencias de que los hombres de negocios occidentales evitaran la independencia real del Congo, hoy República Democrática del Congo, les aconsejo este enlace: El genocidio de Ruanda y de la República Democrática del Congo. (Mikel Itulain)


(1) Mikel Itulain. Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países. África. Libertarias, 2012.
(2) Mikel Itulain. El genocidio de Ruanda y de la República Democrática del CongoEnlace
(3) Quilombo. Independance, cha, cha. ww.javierortiz.net.
(4) Louis Marliere. Coronel (retirado) del servicio secreto belga. El asesinato de Praticio Lumumba. Historia. Enlace
(5) Ellen Ray. U.S. Military and Corporate Recolonization of the Congo. Covert Action Quarterly, Spring / Summer 2000.
(6) El asesinato de Praticio Lumumba. Historia. Enlace

sábado, 7 de diciembre de 2013

PEARL HARBOUR: Los intereses económicos y la manipulación de las emociones humanas.

Remember Pearl Harbour

Hoy es 7 de diciembre, fecha en la que los estadounidenses recuerdan Pearl Harbour. Banderas a media asta, homenaje a los supuestos héroes y exaltaciones patrióticas. Pero, ¿qué encierra Pearl Harbour? Es decir, ¿qué y por qué ocurrió aquel suceso que hoy se rememora?

En el año 1941 Estados Unidos se veía en una situación privilegiada y de poderío militar. Los países que tenían colonias en el Pacífico y Asia: Gran Bretaña con la India, Francia con Vietnam o los Países Bajos con Indonesia, por poner solo unos ejemplos de sus dominios, estaban en horas bajas y en una situación crítica por el dominio nazi en Europa. Por otra parte, Estados Unidos (EE.UU.) no había participado en la contienda bélica y se había fortalecido y enriquecido con las ventas realizadas a los países europeos implicados en la disputa. En esta situación vieron que era el momento propicio para intentar empezar a tomar estos dominios, centrándose en Japón, el mayor obstáculo y rival para conseguirlos. En el verano de 1941 la potencia norteamericana y sus aliados británicos, y también holandeses, ya imponían sanciones económicas y un embargo de petróleo a Japón.1 Todas estas circunstancias condujeron a que Japón, con un carácter bélico muy parecido a EE.UU., atacase el 7 de diciembre de 1941 Pearl Harbour, el puerto militar que tenían situado los norteamericanos en su colonia hawaiana. El fin era liberarse de la presión militar estadounidense en el Pacífico e indicar quién era el dueño de ese territorio y mercado. Estados Unidos en realidad había provocado ese ataque, con el propósito de tener una justificación para poder ahora atacar militarmente a Japón y someterlo, ya que este no había cedido ante las presiones diplomáticas y económicas. El ataque japonés no destruyó la gran flota americana, solo pudo producir un leve daño a Estados Unidos; esto fue así porque el gobierno norteamericano ya era conocedor de que esta agresión militar se iba a dar, al descodificar los planes de guerra de Japón.2 El gobierno estadounidense volvió a sacrificar ciudadanos suyos, como ya lo hiciera con el Lusitania en la Primera Guerra Mundial o con el Maine en Cuba, en 1898, con el objetivo de tener un pretexto de cara a su ciudadanía para poder declarar la guerra. De esta forma y levantando el estandarte de  que  habían atacado a un territorio estadounidense y al propio ejército, aunque Hawai fuese en realidad una colonia a miles de kilómetros tomada por la fuerza, se podía ganar el apoyo de una población reacia a ir a una guerra exterior y de un Congreso no dispuesto tampoco a estas aventuras militares. Por otra parte, esto no implicaba  en absoluto una declaración  de guerra a Alemania, que el mundo de los negocios no deseaba, ya que el pacto entre las potencias del eje era de ayudarse si alguno de ellos era atacado, y este en principio no era el caso, ya que aquí Japón aparecía como agresor. Que Hitler declarase la guerra tres días después de la declaración de guerra de EE.UU. a la potencia nipona, fue algo inesperado; y se debió a una estrategia militar que decidió en ese momento el ejército alemán, con el supuesto objetivo de abrirle dos frentes a  Rusia con la ayuda de Japón.2
El presentar el ataque japonés como un acto despiadado e injusto, de una enorme cobardía contra unos ciudadanos y una nación que no querían la guerra, logró enormes apoyos. Y ya pocos se atrevieron, una vez que los tambores de guerra sonaron, a oponerse a una nación exaltada a través de la prensa, la televisión, el cine y la radio. Los japoneses pronto fueron demonizados para que el público los odiase. Esto, unido a los ya existentes sentimientos racistas hacia los asiáticos, que ya se habrían expresado con intensidad en la invasión de Filipinas, condujo hacia una ola de odio y desprecio que persiguió incluso a los ciudadanos norteamericanos de origen japonés que vivían en Estados Unidos.3 “El peligro amarillo”, “monos amarillos” y expresiones de similares características se utilizaban para mostrar superioridad y desprecio sobre los japoneses. Los sentimientos racistas llegaron a puntos extremos, considerando a los asiáticos  como a subhumanos y con un cerebro inferior, cuyos ojos rasgados no les permitían siquiera ver bien. Incluso el ataque sobre Pearl Harbour no fue considerado como un signo de inteligencia y de talento militar, sino que se atribuyó su carácter sorpresivo (para el gran público)  a la irracionalidad de los japoneses.4 Vemos, pues, que en este aspecto la Alemania nazi no era tampoco una excepción por sus sentimientos racistas y discriminatorios. Y de hecho Estados Unidos creó campos de concentración para los americanos de procedencia  japonesa, en uno de los episodios de histeria colectiva más oscuros de la historia norteamericana, que ya ha tenido unos cuantos.3
Pronto se desató también una ola patriótica dirigida por el eslogan “Recuerda Pearl Harbour”, que dura hasta nuestros días, y que representa un símbolo que usa el gobierno estadounidense cuando quiere provocar la unión sin fisuras de sus ciudadanos ante alguna campaña militar. El Memorial Arizona USS recuerda en la isla de Oahu, en Hawái, el día del ataque y las bajas norteamericanas; y todavía se rinde honor a ese día en escuelas y centros públicos colocando la bandera a media asta. Se olvida, sin embargo, que Hawái era, y en cierto modo sigue siendo, una colonia estadounidense, y que el ataque no fue tan sorpresivo ni tan a traición como se quiere dar a ver, sino que el mando militar y el gobierno sabían de ese ataque y que lo provocaron en gran medida también por el bloqueo económico, dejando que se produjera para tener la excusa deseada con la que poder declarar la guerra que se buscaba.
Los medios de movilización pública para realizar la exaltación de la justicia de la guerra y  la villanía del enemigo fueron muy amplios: prensa, mítines, pósteres, radio, televisión o cine.
Los pósteres tuvieron una gran influencia, con su poder de persuasión a través de las imágenes, que además eran y son capaces de llegar a una gran parte de la población, ya que no hay prácticamente limitaciones culturales o económicas para tener acceso  y entender su contenido. De ahí su amplio uso.


Izquierda: cartel solicitando el alistamiento en la Primera Guerra Mundial 5
Derecha: cartel de propaganda contra Japón en la Segunda Guerra Mundial 4

En estas dos imágenes, en la de la izquierda, de la Primera Guerra Mundial 5 y en la de la derecha, de la Segunda Guerra Mundial, 4 se muestra un mensaje similar, expresado en el primer póster: “Quedándote en casa tú estás dando tu aprobación a este tipo de cosas”. En el segundo póster este mismo mensaje surge nada más ver la imagen, todavía agravado por su fuerte carácter racista y por lo impúdico y ultrajante que resulta. Se muestra a un soldado japonés, señalado como el enemigo, que seguramente busca representar al general Tojo, con un aspecto simiesco, con su postura encorvada y sus largos brazos hacia el suelo. También se exageran a propósito sus rasgos orientales, tratando de mostrar un ser subhumano y horrible de cara a la visión de los ciudadanos estadounidenses. Al personaje se le acompaña de una acción de destrucción, pillaje, muerte brutal (con seres humanos colgados de una soga e incendios) y de violaciones; donde el soldado lleva raptada a una mujer blanca, desnuda y colgada sobre sí en una postura completamente indecorosa. La figura de la mujer en esas condiciones y en esa situación tiene un efecto demoledor sobre el espectador que contempla dicha imagen, supone una afrenta inevitable que envía un mensaje camuflado pero directo de socorro, ultraje, compasión, venganza y justicia. ¿Quién puede quedarse en casa sin hacer nada mientras ocurren estos horribles crímenes? El poder de las imágenes era y es enorme, apelando a los sentimientos emocionales, que creaban y crean un sentimiento de  deber, de justicia, de venganza: de cumplir con ese deber de justicia hacia los compatriotas asesinados o mancillados y de venganza hacia el monstruoso enemigo.
Algo que se olvida habitualmente es que el contrario, al que se trata de combatir, también crea de cara a su público o nación un apoyo hacia su causa o hacia sus actuaciones similar a lo que se hace aquí. Los japoneses tenían también una sofisticada capacidad propagandística, incluso sus filmes resaltaban sobre todo el aspecto humano de los protagonistas, sus debilidades y fortalezas, para ganar la empatía de los espectadores. Así como la propaganda de guerra de Estados Unidos iba dirigida fundamentalmente hacia su propio país, la japonesa no solo iba destinada a Japón, sino también a otros países asiáticos.4
En la justificación de esa invasión del Pacífico y Asia para obtener fines comerciales, se alcanzó el punto más álgido cuando se procedió a apoyar, no condenar y decididamente también justificar el lanzamiento de bombas atómicas sobre ciudades con miles de civiles. Hoy en día tales actos abominables, entre los mayores crímenes contra la humanidad perpetrados en la historia, se siguen apoyando, se siguen justificando de algún modo o, al menos, no se condenan como un crimen de guerra, incluso como un genocidio, dado su carácter destructor y aniquilador. Y esta falta de condena y de arrepentimiento sincero se ve tanto en el propio gobierno estadounidense como  en el mundo de las grandes corporaciones y de los medios de comunicación corporativos, que han transmitido este pensamiento a las escuelas y a la enseñanza de la historia. Estados Unidos tiene hasta hoy el triste récord de haber sido el único país en el mundo en usar armas nucleares contra civiles en una guerra.


De Mikel Itulain. Justificando la guerra.



Para ver la actuación del poder estadounidense en el bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki:

Para ver la actuación de Hollywood respecto a Pearl Harbour:

Notas: 
1. Jacques Pauwels. El mito de la Guerra Buena. Hiru, 2002.
2.  Jacques Pauwels. Fall 1941. Pearl Harbor and the wars of Corporate America. Global Research. 11.12.2011.
3. Mikel Itulain. Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países. Estados Unidos y la Segunda Guerra Mundial. Libertarias, 2012.
4. Anthony V. Navarro. A critical comparison between Japanese and American propaganda during World War IIhttps://www.msu.edu/~navarro6/srop.html.
5. Wartime propaganda. World War I. The war to end all wars. http://www.100megspop3.com/bark/Propaganda.html

viernes, 6 de diciembre de 2013

El legado de Mandela

Nelson Mandela en la ceremonia de entrega de la medalla de oro del Congreso de los Estados Unidos en 1998



Ha fallecido Nelson Mandela, hoy vuelvo a traer el artículo publicado el 18 de julio de este año sobre su trayectoria política, con los problemas que tuvo en ella y con sus aciertos y desaciertos.


Mandela es el líder político más valorado del mundo por parte de la población occidental. Fue y es un símbolo de la lucha contra la discriminación racial en África del Sur, un país, que como tantos, sufrió la codicia de las invasiones europeas. Los nativos de este lugar se llevaron la peor parte, como ocurrió en otros continentes, y de estas terribles injusticias surgieron los luchadores que las combatieron, no como héroes, sino como personas de carne y hueso.
El líder del Congreso Nacional Africano,  que se convirtió en presidente de Sudáfrica y en la persona más respetada en aquellos países, que de un modo u otro, contribuyeron al apartheid, no tuvo un camino de rosas, pasó veintisiete años encarcelado y fue considerado como un terrorista hasta fechas bastante recientes. Estados Unidos no dejó de calificarlo así hasta el año 2008.
En los años del apartheid, países como Estados Unidos, Gran Bretaña o Israel colaboraban activamente con este sistema discriminatorio. (1) Organizaciones como Amnistía Internacional no reconocían tampoco como un luchador político a Mandela y en el mismo modo no había una condena clara al apartheid, según señala Dennis Bernstein, que fue miembro de Amnistía.
Usted verá una gran coincidencia entre los enemigos tras los que va Amnistía Internacional y los intereses tanto de los Estados Unidos como del Gobierno británico. Vamos a tomar un ejemplo más antiguo, el apartheid en Sudáfrica bajo el antiguo régimen criminal. Amnistía Internacional se negó rotundamente a condenar el apartheid en Sudáfrica. A pesar de mis mejores esfuerzos, mientras yo estaba en el comité, y de otros miembros del Consejo, no lo hicieron. Ellos son la única organización de derechos humanos en el mundo entero  que se ha negado a condenar el apartheid en Sudáfrica. Ahora ellos pueden dar cierta teoría increíble acerca de por qué no lo hicieron. Pero el motivo principal fue que el mayor defensor tanto económicamente como políticamente del régimen criminal del apartheid en África del Sur fue el Gobierno británico, seguido por el Gobierno de los Estados Unidos. Y  no importa como de insistentemente lo intentamos, no importa lo que hicimos, no condenarían  el apartheid en Sudáfrica. (2)
Mandela fue un hombre valiente y así, en el año 1997, fue a visitar a una persona que le había apoyado en los momentos difíciles, era Muamar Gadafi, que estaba sufriendo un cruel embargo por parte del FMI y del poder económico occidental. La visita enojó a los dirigentes occidentales, entre ellos a Bill Clinton, el que era presidente de los Estados Unidos, pero el líder africano, Mandela, defendía claramente y sin titubear su posición, además demostraba la hipocresía de quienes querían indicarle lo que debía hacer. Esto decía:
Ningún país puede reclamar ser el policía del mundo y ningún estado puede dictar a otro qué debería hacer.Aquellos que ayer fueron amigos de nuestros enemigos [el apartheid] tienen el descaro hoy de decirme que no visite a mi hermano Gadafi, ellos nos están aconsejando ser desagradecidos y olvidar a nuestros amigos del pasado.(3)
Los tiempos cambiarían y Sudáfrica, junto a Gabón y Nigeria, apoyaría el ataque militar de la OTAN contra Libia en el año 2011, Mandela ya se había retirado de la presidencia en 1999 . El presidente de la Comisión de la Unión Africana, Jean Ping, de Gabón, prohibió incluso que se guardara un minuto de silencio en la Unión Africana por el brutal y cruel asesinato del líder libio Muamar Gadafi. Después, visto el desastre, vendrían las rectificaciones, ya tardías y sin  efecto práctico. Los presidentes de África del Sur Zuma y Mebki criticaron con dureza la acción de la OTAN y también  Mebki denunció que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ignoraba a la Unión Africana y trataba a las personas de África con absoluto desprecio. (4)
Volviendo a la vida de Mandela, su salida de la cárcel y el respeto que por él han tenido las instituciones políticas y económicas, y los medios de comunicación, no fue debido a un acto de magnificencia o de humanidad. 

Pocos sudafricanos eran conscientes de que este "proceso" [el proceso por el que los líderes del Congreso Nacional Africano -ANC-, renunciaban a la lucha por la justicia social]  había comenzado con alto secreto más de dos años antes de la liberación de Mandela, cuando el ANC en el exilio había, en efecto, hecho un trato con destacados miembros de la élite Africáner en las reuniones en una casa señorial, Mells Park House, cerca de Bath. Los principales impulsores fueron las corporaciones que habían sostenido el  apartheid.
Casi al mismo tiempo, Mandela estaba llevando a cabo sus propias negociaciones secretas. En 1982, había sido trasladado desde la isla de Robben a la prisión de Pollsmoor, donde podía recibir y entretener a la gente. El objetivo del régimen del apartheid era dividir el ANC entre los "moderados" que podrían "hacer negocios con" (Mandela, Thabo Mbeki y Oliver Tambo) y aquellos de los municipios de primera línea que dirigió el Frente Democrático Unido (UDF). El 5 de julio de 1989, Mandela fue sacado a escondidas de la cárcel para conocer a PW Botha, el presidente de la minoría blanca conocido como el Groot Krokodil (Gran Cocodrilo). Mandela estaba encantado de que Botha sirvió el té. (5)

En Sudáfrica se dio fin, al menos nominalmente, a la discriminación racial, al apartheid, pero se dejó de lado la justicia social, permaneciendo el apartheid económico. Quienes mantuvieron e impulsaron el apartheid siguieron dominando el mundo político y económico, pero ahora en colaboración con aquellos que lucharon no solo por acabar con la discriminación racial, sino también por acabar con el monopolio de la economía en manos de las poderosas familias que dirigían las corporaciones y el país. Rompieron la "irrompible promesa", (6) según palabras de Mandela y de los dirigentes del ANC, y África del Sur no terminó de salir del peor de los apartheids,  el de la discriminación y la marginación por la miseria, por la profunda pobreza.


Notas:
(1) Mikel Itulain. Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países. Libertarias. 2012.
(2)  Interview with Dennis Bernstein, CovertAction Quarterly Number 73 Summer 2002, pp. 9-12, 27.
(3) Cita en Mikel Itulain. Muamar Gadafi: luces y sombras. Enlace
(4) Dan Glazebrook. The West´s war against African development continues. 15.2.13. Counterpunch.
(5) John Pilger. Mandela´greatness may be assured, but not his legacy. Global Research. 15.7.13.
(6) John Pilger. Apartheid never died in South Africa. It inspired a world order upheld by force and illusion. 19.9.12. Johnpilger.com