viernes, 8 de mayo de 2015

Cómo los medios de comunicación modelan nuestra opinión


Si usted pregunta a personas de su entorno si creen que los medios de comunicación influyen o incluso si han creado su opinión sobre lo que sucede en el mundo, se encontrará una variada gama de respuestas: desde los que indican que los medios de comunicación nos manipulan, sin ser muchas veces conscientes de hasta qué grado puede llegar tal manipulación, a aquellos que les dirán que ellos tienen sus opiniones y puntos de vista propios. Y aquí viene una oportuna pregunta: ¿de dónde procede nuestra información sobre el mundo? ¿cuáles son nuestras fuentes de información? Ante estas cuestiones usted verá que principalmente la información que recibe la gente de la situación mundial, también en gran medida de la nacional, procede básicamente de los denominados medios de comunicación corporativos, es decir, aquellos dirigidos y manejados por las corporaciones económicas, industriales o financieras. Por tanto, la visión del mundo de esas personas será la que le hayan hecho ver esas corporaciones, una visión que resulta ser demasiado interesada y demasiado parcial. Así difícilmente podremos hablar de que tenemos una opinión objetiva sobre los acontecimientos, pues nos falla la base de donde adquirimos nuestro conocimiento, las fuentes, que deberían ser  lo más objetivas posibles y también tendrían que exponer el punto de vista de cada lado, de todos los lados, no solo uno de ellos, habitualmente o, mejor dicho, únicamente o abrumadoramente el de las clases altas o el occidental, como suele suceder. Cuando hay un conflicto se debe escuchar a las dos partes, habrán escuchado muchas veces. Entonces aplíquenlo como deben en este caso.
Voy a ponerles un ejemplo, si les pregunto a ustedes por el conflicto en Siria puedo imaginarme un gran número de respuestas, aunque seguro que no todas. Pero quiero que las contrasten con las siguientes informaciones y puntos de vista que en los dos siguientes artículos ofrezco y analicen en que forma eran conocedores de lo que allí sucedía y si se habían parado a pensar que tal vez lo que tan repetidamente se oía, veía o leía en los medios de comunicación podía tener unas serias contradicciones que deberían haberse tenido en cuenta.

Las revueltas en Siria no son ni fueron una rebelión popular ni pacífica

Una vez asumida la ilegitimidad de un líder o de un sistema político, la forma de su derrocamiento es ya una cuestión secundaria, un problema tecnológico

Sobre que los medios tienen una muy notoria influencia en nuestro pensamiento y entendimiento del mundo es algo bastante obvio. Porque, como he comentado, muchas veces son la única fuente de "información" sobre los sucesos y acontecimientos. Y esto es así tanto si creemos lo que dicen como si no, ya que no solemos tener otras fuentes de conocimiento, otras perspectivas, otras opiniones con las que poder valorar tales hechos, sucesos o acontecimientos.
Además, ya en parte por naturaleza humana, solemos ser reacios a arriesgarnos a ver o aceptar otros puntos de vista. Lo común es que no queramos apartarnos de lo que corrientemente se conoce como la opinión mayoritaria, que suele ser la visión del mundo que ha ido inculcando el poder político y económico en cada momento histórico  y en cada cultura. Esta transmisión de esta visión e ideario se hace por muy diversos medios, pero en gran medida es a través de los medios de comunicación, que tienen esa misión de transmitir la ideología de los intereses de las clases sociales dominantes. Pocos se atreverán a desafiarla, al menos públicamente, y finalmente la terminarán, de un modo u otro, aceptando. Sería bueno aquí que recordásemos las sabias palabras de Bakunin:
Sobre mil hombres apenas se encontrará uno del que se pueda decir, desde un punto de vista no absoluto, sino solamente relativo, que quiere y que piensa por sí mismo. La inmensa mayoría de los individuos humanos, no solamente en las masas ignorantes, sino también en las clases privilegiadas, no quieren y no piensan más que lo que todo el mundo quiere y piensa a su alrededor.
Esto puede darnos una supuesta, aunque a menudo no real, seguridad, pero a costa de privarnos de un mejor conocimiento y entendimiento del mundo en el que vivimos. Un coste finalmente demasiado caro, porque elimina una de las facetas humanas más ricas.
Los medios de comunicación, por la continua exposición y repetición, acaban modelando nuestra visión del mundo, dictaminan en gran medida nuestros temas de conservación e incluso de preocupación y pensamiento. Miren a su alrededor y vean lo que se habla cuando van a comprar el pan, al tomar un café, al charlar en la calle..., verán que sin haber visto siquiera la televisión, leído el periódico o escuchado la radio la "verán", "leerán" o "escucharán" allí mismo, por boca de las personas con las que habla.
Porque, sean conscientes, los medios, al moldear nuestra visibilidad de las cosas, moldean finalmente nuestra opinión. Como indica acertadamente Michael Parenti, puede que no nos digan directamente qué pensar, pero sí sobre qué pensar, algo que finalmente suele determinar lo que pensamos. Y esto lo hacen en gran medida focalizando la atención en determinados temas y aspectos, y acotando los límites de lo debatible y lo pensable, fuera de los cuales no cabe opinión o pensamiento. Y seguramente aquí está el mal de nuestra sociedad, pues no pensamos según un pensamiento racional y ético, sino que partimos ya y nos dejamos conducir por uno establecido, que muchas veces es precisamente el generador de las injusticias y problemas que sufrimos y de los que tan a menudo nos quejamos.

Notas:
1. Mijaíl Bakunin. Dios y el Estado. 1882
2. Michael Parenti. Inventing reality. St. Martin´s Press, Inc. 1993



viernes, 1 de mayo de 2015

Una reflexión sobre los medios de comunicación.

El fin de los monopolios en los medios de comunicación es un requisito imprescindible para establecer una sociedad democrática. Y una ley de medios, como las que se están elaborando en América Latina, es necesaria. 1

Conviene y es necesario que reflexionemos sobre temas y asuntos que inciden de forma muy directa en cómo percibimos el mundo y en cómo respondemos y recibimos de él, es decir, en cómo finalmente son determinadas nuestras propias vidas por nuestras propias acciones y las de otras personas. Los medios de comunicación tienen en este asunto más importancia que la que podamos normalmente creer. Sobre ellos les he hablado en numerosas ocasiones y ahora volveré a incidir en algo, que por tan importante, a veces conviene si no repetir recordar.
Aparentemente estamos rodeados de una pluralidad de medios de comunicación, audiovisuales, impresos o en la red, que nos informan desde una amplia gama de puntos de vista con prontitud y cierto rigor tanto sobre lo que acontece en nuestros propias localidades y países como lo que ocurre más allá, en el terreno internacional. Basta mirar a un quiosco, encender una televisión o una radio para ver una multitud de opciones que parecen mostrar una rica gama informativa y de entretenimiento donde elegir. Sin embargo, tal visión es la propia de aquel o aquellos que solo se fijan en las apariencias y no en el fondo de la cuestión. Y aquí no hace falta profundizar demasiado para ver que toda esta panoplia de medios de comunicación finalmente está en unas pocas manos y pertenecen a ese puñado de grandes propietarios que controlan y poseen así mismo las grandes empresas industriales y financieras. Lo que tenemos, por tanto, no es pluralidad en los medios de comunicación, sino una multitud de medios al servicio e intereses de unas pocas personas, algo muy diferente.
En definitiva, los medios de comunicación de masas, los apodados mass media, son en realidad medios corporativos, es decir, que pertenecen y sirven a las corporaciones, siendo parte integral de ellas. Así, se comportan como tales y manifiestan los mismos síntomas de una corporación: una concentración de la propiedad,  de la riqueza y del poder en unos pocos, una visión clasista de la sociedad, con un grupo de privilegiados dirigiéndola y una mayoría sin influencia ni voz, además de un enfoque a aumentar los beneficios, para esos pocos,  claro. 2
Esto debería  ponernos en principio ya en alerta y hacernos ver que difícilmente alguien que tiene tantos intereses y poder puede reflejar con objetividad los temas sociales o económicos, por lógica los terminará enfocando en función de su propio beneficio y provecho. Por una parte esto es lógico, pero, por otra, desmiente el mito de la independencia y la objetividad de la prensa y de los medios de comunicación en general. En realidad son muy dependientes, completamente dependientes de sus intereses económicos, con lo que la objetividad periodística en temas que afecten a esos intereses queda prácticamente anulada. Las fuentes que tienen para recibir los datos y la información no suele ser uno de los puntos más fuertes de los llamadosmass media o medios corporativos. Muy frecuentemente, y especialmente en asuntos internacionales y económicos, suelen utilizar las mismas fuentes, que apenas difieren unas de otras, tenemos así varios medios contando prácticamente lo mismo sobre una noticia. Si analizamos de donde vienen esas noticias vemos que son grandes organizaciones de relaciones públicas o agencias de noticias contratadas por las mismas grandes empresas de los medios de comunicación, con lo que se crea un círculo vicioso. Acaparan prácticamente de forma completa la totalidad de los grandes canales de la comunicación, creando la equivocada interpretación de que hay pluralidad en la información al haber un gran número de medios de comunicación, pero que apenas difieren unos de otros en los fundamentos básicos, políticos y económicos. La ausencia de pluralidad real es una de las notas destacadas en el mundo comunicativo corporativo. 
Los dirigentes en el poder necesitan reflejar de cara al resto de la población una visión del mundo que los legitime y los favorezca y es lo que hacen con sus medios de comunicación. Deberíamos tener presente para entender esta situación, que el poder (económico-político) necesita transmitir su ideología a los ciudadanos para que estos, de una forma u otra, comulguen con sus ideas y obedezcan, esto lo hace en gran medida a través de los medios de comunicación. La existencia de este monopolio en los medios hace que su labor fundamental sea de control social, no de información. Detrás de la ideología que lanza el poder económico a través de sus canales de comunicación hay unos importantes intereses económicos, intereses que son ocultados de cara al público.  
Es importante su papel de persuasión, de control ideológico y finalmente de control mental de la población por parte de  sus dirigentes: 
...la comunicación, tal como la conciben los medios dominantes en prensa, radio, televisión e internet tiene como función principal convencer al conjunto de las poblaciones de su adhesión a las ideas de las clases dominantes.3
Y eso es lo que realmente hacen, no informar, sino convencer, persuadir y fundamentalmente también adoctrinar y engañar a la población para que siga los deseos de esas clases dominantes. Su función es muy importante para estas, ya que les permite controlar a los ciudadanos de cada país donde puedan transmitir su ideario. La prensa sería un vínculo entre esa clase dirigente y las demás personas pertenecientes a la sociedad, un vínculo jerárquico donde se dan instrucciones y órdenes, y estas deben seguirse: 
La prensa es el vínculo entre las acciones políticas internacionales de las élites gubernamentales y el público. Las personas que habitualmente siguen las noticias sobre asuntos internacionales no poseen un marco interpretativo o conceptual que les permita desarrollar una evaluación crítica.    Los lectores del periódico, o la audiencia de los medios electrónicos, toman los discursos de las élites como referente para sus propias interpretaciones sobre sucesos internacionales. Esta dependencia provoca que el público seas más sensible a los discursos de las élites y de la prensa. 4
Nuestra visión del mundo es principalmente una visión de los que dirigen los medios de comunicación: 
Para mucha gente un tema no existe hasta que aparece en las noticias de los medios. En realidad, lo que definimos como un tema o suceso, lo que vemos y oímos, y lo que no vemos ni oímos está en gran medida determinado por aquellos que controlan las comunicaciones del mundo. Sean los manifestantes pacíficos, rebeliones en América Latina, crímenes, pobreza o el gasto en defensa, pocos de nosotros sabe de las cosas de otro modo salvo a como son mostradas en las noticias de los medios. Incluso cuando no creemos lo que los medios dicen, nosotros estamos todavía oyendo o leyendo sus puntos de vista en vez de otros puntos de vista. Ellos continúan estableciendo la agenda, definiendo lo que debemos creer y lo que no, lo que debemos aceptar o no. Los medios ejercen una influencia persistente definiendo el alcance del discurso políticamente respetable. 5
Esto que comenta Michael Parenti es una realidad de la que muchas veces no somos conscientes. Tanto si decimos que creemos o no en ellos, en los medios de comunicación,  normalmente finalmente asimilamos lo que nos dicen estos porque suelen ser las únicas fuentes con la que percibimos la realidad política, social y económica, especialmente en el ámbito internacional; o, en todo caso, nos marcan lo que debemos pensar y lo que no, lo que debemos tener presente o lo que no; en definitiva marcan los límites de lo debatible, lo analizable y lo pensable. De este modo no tenemos otros puntos de vista, otras interpretaciones que, normalmente, son las que deberíamos atender, por su proximidad, por su conocimiento, por su rigor y por su verdadera aproximación a la realidad, que es lo que no hacen los medios de comunicación corporativos.


1. Ley Orgánica de Comunicación. Asamblea Nacional de Ecuador. 25.06.2013.
2. Impacto neoliberal de la crisis económica - concentración de los medios de comunicación. Ssociólogos.com. 26.5.2014.
3. Ignacio Ramonet. La censura mediática. Prólogo al libro: Desinformación -2009-, de Pascual Serrano.
4. Doris Martínez Vizcarrondo. Lo que no nos dijeron de Saddam Hussein: la construcción mediática de un demonio. Comunicaçaco, media e consumo. Sao Paulo. Vol 4, N.11. pp. 79-92. Nov. 2007. 

5. Michael Parenti. Inventing reality. St. Martin´s Press, Inc. 1993


miércoles, 22 de abril de 2015

La excusa del enfrentamiento interno para ocultar las causas reales del conflicto

Stefano Delle Chiaie, un asesino a sueldo de Gladio al servicio de los intereses del poder económico y político occidental, causantes y generadores de conflictos en todo el mundo.

Cuando en Guatemala, a mediados del siglo XX, comenzaron a cuajar gobiernos que realmente se preocupaban por la gente y no solo por los intereses de los grandes propietarios nacionales y extranjeros, se empezó a desatar una enorme campaña de acoso, difamación y violencia contra estos gobiernos. Primero fue contra el de Juan José Arévalo y finalmente contra el de Jacobo Arbenz. Arévalo tuvo que sortear infinidad de actuaciones poco democráticas e intentos de derrocamiento por parte de la poderosa United Fruit. En su discurso de despedida en 1951 reveló que al menos en treinta y dos ocasiones esta compañía había instigado campañas contra él.
Jacobo Arbenz, el sucesor de Arévalo, no se encontró una situación mejor, sino que incluso el acoso al que fue sometido fue mayor. Un enorme ataque mediático a lo largo del mundo se desató contra su gobierno y persona, acusándoles de ser una amenaza para América y de haber caído bajo las órdenes de la Unión Soviética. Ni una cosa ni otra eran ciertas, Arbenz en realidad era un moderado que velaba por los intereses de su país, lo que hizo que Washington tuviese que cambiar su discurso, acusándolo de algo tan vago como absurdo, como ser un representante del "nacionalismo extremista o radical".
La guerra psicológica y el aislamiento provocado por Washington en el mundo, y especialmente en América, de Guatemala fue acompañada por actos violentos como sabotajes, que finalmente fueron acompañados por una agresión militar muy típica de Estados Unidos: bombardeos del país y las ciudades y contratación de mercenarios para atacar a la población civil y a la estructura del estado de Guatemala. Sin embargo, pese a esta enorme y multidisciplinar campaña de agresión de la potencia norteamericana, que finalmente obligó a huir a Arbenz en 1954, en una guerra militar y psicológica orquestada por los servicios de inteligencia estadounidenses y que se continuó después con una verdadera matanza de los habitantes de Guatemala, tras instaurar una dictadura militar que duró décadas, pese a todo ello, y mientras el país era bombardeado, el embajador de Estados Unidos Henry Cabot declaraba en la ONU, intentado ocultar los hechos y eludir sus claras responsabilidades:
Es una revuelta de guatemaltecos contra guatemaltecos. 1
Esta frase, cambiando si quieren autores pero no su contenido, la habrán oído tantas veces que ya no se pueden recordar. Respecto a Guatemala, para un análisis más detallado con sus fuentes pueden seguir el siguiente enlace:

Es claro que no sería, no obstante, ni la primera ni la última vez que se utilizaría esta estrategia con el fin de ocultar la actuación exterior en los problemas que suceden en un país o lugar determinado. Problemas que se califican como internos, cuando en realidad están provocados principal y fundamentalmente desde el exterior. Sin la actuación, influencia y violencia exteriores estos contratiempos o choques sencillamente no tendrían lugar o no irían más allá de meras disputas internas que se pueden resolver pacífica y democráticamente como en cualquier parte y lugar del mundo.
Vamos ahora a la época del Apartheid en África del Sur. Veamos lo que ocurió y lo que se dijo sobre la destrucción de cuatro asentamientos “ilegales” en Crossroad, cerca de Ciudad del Cabo. Las comunidades fueron arrasadas y quemadas, matando a treinta y cinco personas y dejando sin hogar a 70.000. El suceso fue  tratado en EE.UU. como un episodio de la violencia “entre negros”. El propio Reagan lo reflejaba como:

Se trata de negros luchando contra negros porque hay una problemática tribal pendiente en aquella comunidad2

Lo que realmente sucedió, comenta A. Lewis, es que funcionarios del gobierno promovieron la división en la comunidad apoyando a un grupo de vigilantes de orientación política de derecha, a los que les dieron armas, provocando el ataque. Incluso apoyando tal ataque cuando se produjo. También comenta las abrumadoras evidencias de que los vigilantes fueron ayudados en la quema y destrucción de las comunidades por la policía y los  soldados, y que estuvieron también involucrados en las muertes. 3
Esta tónica, de acusación y denuncia de "enfrentamientos internos" continuaría, pues es un método tan antiguo como útil llevado a cabo por los servicios de inteligencia norteamericanos. Podemos verlo otra vez, recientemente, en Ucrania. En concreto en la masacre de Odessa de mayo de 2014, donde para evitar que el ejemplo de la actuación e insumisión llevado a cabo en Donbass (Donetsk y Lugansk) ante el golpe de estado en Ucrania ese año, se extendiese a otras zonas del país, como la misma Odessa. En Odessa se preparó concienzudamente una terrible masacre ejemplarizante que finalmente fue puesta en práctica. Se enviaron a la ciudad, aprovechando la excusa de que había un partido de fútbol, a batallones de "hinchas", en realidad matones a sueldo, que se hicieron con el control de la ciudad, aterrando a los habitantes de Odessa. La policía local, curiosamente, desapareció o incluso colaboró con los mercenarios contratados, facilitándoles la labor. El objetivo final, el provocar una masacre contra un grupo de manifestantes que se oponían a la junta nazi de Kiev, fue también pefectamente preparado. Se asustó a estos manifestantes deliberadamente, antes de que llegasen las ordas de matones, para que se escapasen buscando refugio en el edificio junto al que estaban, la casa de los Sindicatos. Allí estaba la trampa, fuera de la vista de las cámaras y de la gente los nazis llevaron a cabo la matanza de una forma metódica, no desordenada, propia de profesionales preparados a propósito para ese menester. No es casual que días antes, a mediados de abril, el director de la Agencia Central de Inteligencia hubiese visitado Kiev. 4 El objetivo estaba cumplido, se sembró el terror en la población, que ya no se atrevería volver a protestar más. Estos métodos recuerdan a los de la época de la Alemania nazi, pero han ocurrido ahora. No obstante, y pese a todo esto, los medios de comunicación lo trataron de hacer pasar como peleas entre grupos rivales. Cuando no hubo tales "enfrentamientos", sino una matanza deliberadamente y concienzudamente preparada. Estos medios seguían un guion político, cual fotocopiadoras, y no uno periodístico que se preocupa por informar y analizar con rigor los sucesos que ocurren en el mundo. Así, calificaron la masacre premeditada como "enfrentamientos" y no se molestaron por contar lo que realmente sucedió allí, ni en esos días ni posteriormente. Una actuación ya cotidiana en este tipo de medios corporativos o de medios que conviven con ellos y tienen intereses políticos y económicos similares.



Gara, un medio no corporativo, pero que se comporta como estos mismos en muchos aspectos de la política internacional, manteniendo una línea "informativa" bastante deplorable.  Ver los siguientes enlaces:

Aunque en este caso sí hubo un leve intento por contar algo de lo que sucedió, pero ocultando el hecho de que aquella operación, por su desarrollo y las contundentes pruebas que había y hay, estaba perfectamente planificada. Eso sí, a quienes no comulgan con la junta neonazi de Kiev Gara los sigue apodando "prorrusos", como si no fuesen ucranianos o como si fuesen ucranianos de segunda, y a esa junta fascista la llama el gobierno de Kiev, como si tuviese legalidad democrática. Ver este artículo: Kiev provocó los choques que llevaron a la tragedia de Odessa


La Wikipedia (Falsipedia), cómo no, dando la misma versión que aparece en los portavoces del poder económico occidental, los medios de comunicación corporativos. La Wikipedia está muy acostumbrada a minimizar u ocultar los crímenes que pueden implicar a las potencias occidentales, mientras agranda y saca de contexto campañas de propaganda de guerra contra sus adversarios. Como fue lo que ocurrió en Srebrenica en la antigua Yugoslavia en la guerra de los años 90 del siglo XX. 
Ver la versión de la Wikipedia, que es propagandística y está apartada de la realidad:
Y, por contra, lo que dicen las investigaciones con cierto rigor, que hablan de varias masacres y por parte de ambos contendientes:
Viendo todo esto, sitúense ahora en el momento en que  los nazis de los años 30 y 40 arrasaban barrios enteros de las ciudades en busca de comunistas, socialistas, disidentes y finalmente también en contra de los judíos o de los que ellos decían que eran judíos. Entonces también se justificó su actuación y sus matanzas y tropelías, como la de Odessa, también fueron calificadas como enfrentamientos, y en aquellos casos seguro que encontraron más resistencia que en la ciudad ucraniana. Seguro que alguien les ofreció incluso una más que justificada resistencia armada, pero que en su día fue calificada como una respuesta de grupos terroristas. Las víctimas se convertían en criminales y verdugos, y en el mejor de los casos se equiparaba a víctimas y verdugos, como se hace en buena medida aquí.
El ocultamiento de la realidad para hacer pasar una clara y descarnada agresión exterior por enfrentamientos entre rivales ha sido algo cotidiano en las historias de masacres y de represión.
Para una mejor comprensión sobre la Masacre de Odessa de 2014 tienen este informe:


Detrás de la masacre de Odessa es bien evidente que está la actuación de poderosos servicios de inteligencia, como los que diseñaron y prepararon la Operación Gladio en Europa. A este respecto tenemos un caso no igual pero si muy parecido en muchos aspectos, como el de dejar actuar impunemente a los matones preparados para ello e incluso de protegerles y custodiarles y en ningún caso detenerles por parte de las fuerzas de seguridad en lo que ocurrió en Montejurra, junto a la ciudad navarra de Estella, en 1976. 
En aquel momento había fallecido recientemente el dictador Franco el 20 de noviembre del año anterior, 1975, y el movimiento carlista había cambiado a unas posiciones claramente progresistas y democráticas, siendo un elemento aglutinador de la oposición real al régimen dictatorial y en torno al cual ya se movían diferentes partidos de izquierda, como el Partido Comunista. Así, la conmemoración que se celebraba cada año en el monte de Montejurra se convertía en un acto reivindicativo de calado político, pues se unía el elemento progresista de izquierda con la visión de un estado descentralizado de carácter confederal, algo especialmente peligroso para la dictadura por el momento y el lugar donde se producía. El lugar era Navarra, clave en el futuro del devenir político del País Vasco, al cual Navarra por propia naturaleza pertenecía culturalmente y estaba por ver como iba a ser políticamente. Además, se tiene que el dirigente carlista, Carlos Hugo de Borbón y Parma, era pretendiente al trono de España, por lo que era un rival directo al pretendiente nombrado por el  dictador Francisco Franco, que no era otro que Juan Carlos de Borbón.
En 1976, como ya adelantaba la prensa, por ejemplo El Alcázar, se iba a intentar a llevar a cabo la Reconquista, es decir, anular el peligro que suponía el movimiento carlista en ese momento y tomar el control de tal movimiento, como se hizo en 1936. La escena y la actuación se preparó con tiempo, se hicieron reservas hoteleras a personas clave que iban a intervenir en los acontecimientos, se pagaron dietas y se preparó el viaje a los que  ayudarían a la escenificación, junto a dar claras órdenes a la Guardia Civil (o a la Policía Armada), a través del gobierno y de su mismo director, Ángel Campano, para que actuase a favor de los que iban a llevar a cabo los ataques contra los seguidores carlistas legales.  A la misma Vuelta Ciclista a España se le hizo cambiar su recorrido para que no coincidiese con Estella, enviándola hacia Tafalla, de modo que no hubiese más testigos incómodos.  En relación al movimiento carlista, se había expulsado a personas que no respetaban las decisiones del partido y que tomaban posturas antidemocráticas y violentas, como seguidores que eran del fascismo. En este grupo el fascismo español captaba al hermano de Carlos Hugo, Sixto. Los sucesos que siguen creo que ya los conocen, el día de la romería, el 9 de mayo, ya en la explanada del Monasterio de Irache, los pistoleros contratados a propósito disparan contra los carlistas, matando a una persona. La Guardia Civil, ante el estupor e indignación de la gente, no actúa, no detiene a los agresores, que operaban impunemente al no tener armas los seguidores carlistas. Algo similar ocurre después cerca de la cima de Montejurra, que había sido tomada por los seguidores fascistas y pistoleros de Sixto, allí se abre fuego contra la procesión, que dará como resultado finalmente la muerte de otra persona que inicialmente fue herida. Tampoco la Guardia Civil aquí detiene a nadie y los agresores abandonan el lugar de los hechos sin ningún problema. Entre los pistoleros presentes en Montejurra estaban conocidos miembros de la organización Gladio. Gladio, recordemos, son los ejércitos secretos de la OTAN creados en colaboración con las estructuras militares y los servicios secretos de cada país donde actuaban, y que eran y son dirigidos por las agencias de inteligencia estadounidense, la CIA, y la británica, MI6,  y que contrataban mercenarios, principalmente fascistas, para cometer los atentados terroristas. Tenemos por ejemplo a los terroristas Stefano della Chiaie, Jean Pierre Cherid o Rodolfo Almirón: el primero muy vinculado a Gladio, llevando el mando en España, y que entre otros atentados estuvo implicado en el de la estación de Bolonia de Italia en agosto de 1980, donde asesinaron a 85 personas, y posteriormente fue a América del Sur a participar en los crímenes de la Operación Condor; el segundo estuvo luego vinculado entre otros grupos a los GAL, que llevaron a cabo ataques terroristas en los años 70 y 80 contra  la izquierda abertzale; el tercero, procedente de la triple A argentina, otro asesino a sueldo, trabajó como jefe de la seguridad personal de uno de los responsables de lo ocurrido en Montejurra, Fraga Iribarne, entonces Ministro de Gobernación y Vicepresidente para Asuntos de Interior.  5, 6 
Por parte del gobierno dictatorial se da una explicación de los hechos que ya conocemos, hablando también de enfrentamientos internos y ocultando la realidad, pero no así por quienes quieren analizar y describir lo que realmente ha sucedido. 
Desde el gobierno y sectores de la derecha se lanza el mensaje de que ha sido un enfrentamiento entre carlistas, “una pelea entre hermanos” [Fraga]. La prensa desmiente tales afirmaciones (Entre los artículos y notas de prensa publicadas hay que destacar el de, por entonces militante comunista, Jordi Solé Tura, “Montejurra”, Mundo diario, Barcelona, 13 de mayo de 1976) entre ellas El Pensamiento Navarro, diario neointegrista de Pamplona que ha participado en la campaña de prensa de la “Operación Montejurra”: “No fue una lucha, fue un vil asesinato cometido por pistoleros que rompen el ánimo de la convivencia y crean víctimas inocentes”. (El Pensamiento Navarro, 13 de mayo de 1976). 6
Del mismo modo a estos casos que hemos visto, en países como Libia o Siria también se ha hablado de luchas internas, en el caso de Siria se volvía a la manida división y diferencias religiosas existentes, sin querer ver que ese no es el motivo real y principal de los conflictos originados. Conflictos que han tenido y tienen una raíz externa, pues sin la presencia de los mercenarios extranjeros que han invadido el país y que son entrenados, formados y armados por los gobiernos occidentales en colaboración con las dictaduras del Golfo, Turquía e Israel, no habría tales guerras de agresión, y estos países se desarrollarían y vivirían en paz como otro país cualquiera.
Aquí pueden ver cómo se originó y quién originó la guerra en Siria, una historia muy diferente a la ampliamente difundida en los medios de comunicación occidentales:


En este artículo pueden escuchar la opinión de sus protagonistas, de los "rebeldes", en realidad verdaderos terroristas:


Notas:
1.  La CIA en Guatemala en 1954. No a la democracia. 
https://www.youtube.com/watch?v=TUsYJLKdyJ0&list=FLTIBK9RVQpd9VB5L8xtvNEw&index=15
2. Anthony LewisAbroad at home. New York Times, 10 de enero de 1988.
3. Mikel Itulain. Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países. África. Libertarias. 2012.3
4. Joe Giambrone. The Odessa Massacre was a carefully staged covert intelligence operation. Global Research. 14.05.2014.
5. Francisco Javier Ventura. Libro negro de Montejurra 76- Fraga y los crímenes de Montejurra.
http://es.calameo.com/read/000912285d569086f4715
6. Joaquín Cubero Sánchez.  Montejurra 1976. Un intento de interpretación. Comunicación presentada en el Congreso HISTORIA DE LA TRANSICIÓN Y CONSOLIDACIÓN DEMOCRÁTICA. Madrid, 30 de noviembre, 1 y 2 de diciembre de 1995.

martes, 14 de abril de 2015

Homenaje a Eduardo Galeano


Ayer 13 de abril de este año que avanzamos nos ha dejado Eduardo Galeano. Nos ha dejado y resulta difícil explicar esta pérdida: por su talento, por su talento literario, histórico, político y de otros tantos temas y espacios que sería extenso relatar, pero  especialmente se le añora por su talento humano en un mundo con tan escasa humanidad.
Cuando escribía la obra que dediqué al poco respeto que ha tenido el poder económico y político estadounidense al resto de culturas y países del mundo, Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países, Eduardo Galeano fue fuente de inspiración y de sabiduría, pues él ya en tantas y tantas obras nos hablaba del maltrato y explotación sufrida por América Latina. Una América Latina que era desangrada dejando sus venas abiertas, mientras otros se enriquecían con su sufrimiento y muerte. América Latina, afortunadamente, revivió y está ahora más viva y fuerte que nunca.
Hoy América Latina es realmente un referente y no los Estados Unidos, aun a pesar de seguir siendo estos la mayor potencia militar del mundo, aunque ya dejaron de ser la económica.
Hoy Estados Unidos es una poderosa nación, tal vez  la más poderosa en la historia humana. Esto en principio puede parecer algo bueno, un gran logro, pero, ¿cómo ha llegado ahí?, es más, ¿qué métodos y medios ha empleado para conseguirlo? ¿O no importan estos si se consiguen los objetivos?, es más, ¿siquiera los objetivos eran los más adecuados?
Las cuestiones son inquietantes y nos conducen a pensar qué modelo de vida y de mundo queremos.
¿Queremos un mundo en guerra continua o por el contrario un mundo donde el entendimiento y la concordia prevalezcan? ¿Es posible vivir en paz?
Desde luego la guerra, la historia de la guerra, nos ha mostrado muchas lecciones a aprender. Podemos tenerlas en cuenta o no, pero entonces deberemos ser consecuentes con nuestras decisiones.
Las sabias palabras de Benjamin Franklin y Eduardo Galeano nos hablan sobre las guerras, y también sobre los seres humanos que las practican y las llevan a cabo.
Nunca hubo una guerra buena o una paz mala. 
Benjamin Franklin 
Las guerras mienten, ninguna  guerra tiene la honestidad de confesar, “yo mato para robar”.  
Las guerras siempre invocan nobles motivos, matan en nombre de la paz, en nombre de Dios, en nombre de la civilización, en nombre del  progreso, en nombre de la democracia. Y si por las dudas, tanta mentira no alcanzara, ahí están los grandes medios de comunicación dispuestos a inventar enemigos imaginarios para justificar la conversión del mundo en un gran manicomio y, en un inmenso matadero. En Rey Lear, Shakespeare había escrito que en este mundo los locos conducen a los ciegos, y cuatro siglos después los amos del mundo son locos enamorados de  la muerte… 
Uno se pregunta, ¿hasta cuándo?, ¿hasta cuándo la paz del mundo estará en manos de los que hacen el negocio de la guerra?, ¿hasta cuándo seguiremos creyendo que hemos nacido para el exterminio mutuo, y que el exterminio mutuo es nuestro destino?, ¿hasta cuándo? Si el mundo, este mundo merece ser otro mundo la marcha por la paz, la marcha del 2 de octubre, merece millones y millones de pies. 
Eduardo Galeano. Adhesión a la marcha por la paz y la no violencia  2009.