lunes, 15 de julio de 2013

EL 11 S EN CHILE: EL COMPLOT CONTRA EL SOCIALISMO DE SALVADOR ALLENDE



A quien más temía el mundo de los negocios de las  corporaciones transnacionales era a Salvador Allende, cuyas ideas distaban de aquellos que gustaban del soborno. En la campaña electoral de 1964 la CIA gastó más de tres millones de dólares en propaganda y otros medios con el fin de evitar la elección de Allende, además de los más de veinte millones que aportaban directamente el gobierno estadounidense y las corporaciones.(2) No obstante, en 1970 Salvador Allende fue elegido presidente. Es entonces cuando comienza un sistemático sabotaje contra la economía e infraestructuras del país, con el fin de provocar la caída del gobierno. La Administración norteamericana y las transnacionales no estaban dispuestas a que el país mirase por sus propios intereses y no obedeciese sus exigencias. Las declaraciones de Henry Kissinger eran claras respecto a sus intenciones, y también sobre el respeto a las decisiones democráticas.

No veo por qué necesitamos esperar y ver que un país va hacia el comunismo debido a la irresponsabilidad de su propia gente.(1)

Como en el caso de la Guerra civil española, en Chile existía también una lucha de clases, entre una gran parte de la población desasistida, abandonada y que pasaba hambre y las clases ricas que vivían en medio del privilegio y la riqueza. La “Vía chilena hacia el socialismo” quería poner coto a estas desproporcionadas desigualdades, nacionalizando los sectores de materias primas, la industria automovilística, la electrónica, la red telefónica y otros sectores de la industria. Todo ello desató la ira de los hasta entonces dirigentes económicos, que a partir de ese momento se dedicaron a sabotear a la economía del país. Las huelgas se extendieron por diversos sectores, y no por descontento de los trabajadores, sino principalmente porque eran presionados por sus antiguos patronos, que les pagaban cantidades de dinero por hacerlas muy superiores a su sueldo habitual. El dinero en momentos clave tiene una importante y corrupta función.(2)
Sobre los sucesos previos al golpe y quiénes y cómo los iban tramando fue testigo el director de cine español Miguel Herberg, que se introdujo en los círculos de la élite chilena para ver qué sucedía. Esto lo explica de una forma clara y soberbia en su obra Chile 73, o la historia que se repite. Sobre las actuaciones de los latifundistas, de los que indica que muchos de ellos eran descendientes de los nazis que ayudaron a escapar a América tanto el Gobierno de EE.UU. como el propio Vaticano, y que para desplazarse por sus inmensas posesiones utilizaban incluso avionetas, escribe:

Como venganza por la política agrícola de Allende, los latifundistas promovieron una intensa campaña de sabotaje, con la complicidad de jueces sin escrúpulos. Los pocos latifundios expropiados fueron entregados a los trabajadores, sin animales, sin maquinaria y sin cosechas. Más de 300.000 vacas fueron pasadas de contrabando a los países limítrofes. Los patronos mataban a las hembras preñadas. Se retrasaban las cosechas o no se realizaban. El empleo de herbicidas fue un arma poderosa para la destrucción sistemática de cosechas y siembras. Este sabotaje a escala nacional provocó un desastre en la agricultura y ayudó en gran medida a las campañas fascistas antes del golpe de Estado.(3)

Con la llegada de Allende los sectores que tradicionalmente estaban olvidados comenzaron a recibir apoyo y ayudas concretas. Estos sectores eran en realidad la mayor parte de la población, donde los niños presentaban síntomas de desnutrición y la mortalidad infantil era tres veces superior a la de los países considerados desarrollados.

Para paliar esta situación, el gobierno de Allende distribuyó gratuitamente medio litro de leche por niño y a cada madre embarazada.

El otro gran problema era el de la vivienda y para el que se programó la construcción de 100.000 casas anuales. Este plan fue saboteado sistemáticamente por los empresarios, por las fábricas de cemento, por la industria maderera y de materiales de construcción, con sobornos provenientes de EE.UU.(3)

También se tomaron importantes medidas para revitalizar la educación, aumentando de forma notoria los inscritos en algún programa de estudios, a su vez se incrementó el número de profesores y de cátedras en la universidad.
Un grupo particularmente olvidado y oprimido eran los indígenas, principalmente Mapuches y Araucanos. A los que se había perseguido en los siglos anteriores y en el mismo siglo XX como a alimañas, y se les habían quitado sus tierras que ahora pertenecían a los grandes latifundistas. El nuevo gobierno les restituyó algunas de sus tierras y, además, reconoció sus derechos como habitantes del país.(2)
Este reconocimiento y apoyo a las clases populares, que iba unido a acabar con el monopolio de las multinacionales, despertó una peligrosa y poderosa enemistad hacia el Gobierno de Allende, que se fraguó en la conjura de las transnacionales y de la élite chilena.

Todas sus filiales fueron nacionalizadas. Anaconda, Denedott y Cerro Corporation controlaban el 80 % de la producción de cobre. Phelps Doge y General Cable eran propietarias de las dos mayores manufacturas del cobre. Betlehem Steel dominaba en el campo del  hierro. Guggenheim, vinculada al grupo Morgan, monopolizaba el salitre. La ITT norteamericana imperaba en los teléfonos. La Standard Oil, de New Jersey, y la Mobil controlaban la distribución de productos petrolíferos. La RCA Victor dominaba la industria electrónica. Las mayores industrias de montaje de camiones y automóviles eran de la Ford, la General Motors y la Chrysler. La Ralston Purina y la W. R.Grace controlaban las mayores industrias de alimentos. La Dow Chemical y la Monsanto imperaban en la industria química.(3)

La ITT fue especialmente activa en la promoción del golpe de Estado. Entre el mundo de las compañías industriales y el mundo financiero comenzaron el estrangulamiento y el chantaje a la democracia de Allende. El Banco Mundial y otros bancos bloquearon todos los créditos hacia Chile. También se bloqueó el suministro de repuestos y otros elementos necesarios para la industria. El gran monopolio económico hacía valer su poder contra la amenaza que suponía para sus intereses la actuación del Gobierno de Salvador Allende. Esta acción contra la democracia por parte de las transnacionales tenía el apoyo de políticos de la derecha chilena. Entre ellos estaba Eduardo Frei Montalva, que fue presidente de Chile de 1964 a 1970.(2)  Respecto al apoyo que Frei tuvo para llegar a ser presidente:

Su campaña electoral de 1964 fue realizada con el apoyo de los liberales, de los conservadores, y de los demócrata cristianos con un total de veinte millones de dólares enviados por Estados Unidos y otros veintiséis millones de dólares provenientes de las Democracia Cristianas alemana (RFA), venezolana e italiana, según el Washington Post.(3)

Como presidente, Frei favoreció de forma desmesurada a las compañías estadounidenses, ejemplo de ello son los llamados Convenios del Cobre, en los que las corporaciones Anaconda Kennekott y Cerro Corporation  se hacían con el control de los recursos. Y procedió a reprimir con crueldad las protestas laborales ante los abusos; siendo responsable político de masacres en las minas, como las de El Salvador (marzo 66), Santiago (67), Rancagua (68), Puerto Montt (marzo 68), San Miguel (agosto 69),...(3) Una vez que fue elegido democráticamente Salvador Allende, Frei empezó a colaborar en la conspiración para derrocarle y fue partícipe de algún modo en el asesinato del general René Schneider, comandante en jefe de las fuerzas armadas y defensor real de la democracia y sus principios, que se oponía a cualquier modo violento o antidemocrático.

Uno de los coautores del crimen, el general Viaux, confesó públicamente su complicidad en dos ocasiones: una a mí ante la cámara, ya en la cárcel pocos meses antes del  golpe de Estado definitivo, y otra a la periodista Florencia Vargas, a la que declaró que el señor Frei le había dado “carta blanca para actuar, pero con la condición de que lo hiciera bien”, refiriéndose al asesinato.(3)

Frei apoyó el golpe, mostrando su talante, que no era nuevo, porque antes de ser político había dirigido al diario Tatapaca que hacía apología del fascismo y de sus líderes, Mussolini o Hitler. Sin embargo, con el tiempo terminó mostrando su oposición a los militares, que habían acaparado todo el poder. Lo que le acarreó su enemistad y, entonces, pudo ver hasta donde eran capaces de llegar, incluso contra quienes habían sido sus aliados.  Eduardo Frei fue asesinado por ellos, por envenenamiento, en 1982.(5)
El caso de Chile es otro ejemplo donde se muestra que el gran monopolio económico mundial es enemigo de la democracia en su sentido real, es decir, como verdadera expresión de lo que quiere la población de un país. Y en Chile, como en tantas partes, los intereses de la élite económica y los de la población eran, y son, muy diferentes. Un gobierno debe mirar por satisfacer a su propia gente, no a una minoría extranjera o local, es lo que pretendía el gobierno de Allende. Por ello fue sometido a acoso y atacado a todos los niveles, y como no podían destruirlo, utilizaron la violencia en su máxima expresión contra una democracia, el  golpe de Estado; al que empezaron a legitimar antes de producirse para hacer ver a la sociedad que era “lo necesario”, lo necesario se entiende para sus intereses, hablando de una forma más clara.

Trabajando en contacto con la CIA y con el Departamento de Estado de los EE.UU., los ideólogos del Partido Nacional fueron los propagandistas más entusiastas de la tesis destinada a crear la imagen propicia al golpe de Estado fascista…
Uno de ellos, Francisco Bulnes Sanfuentes, empresario millonario y abogado de la Standard Oil y de la Mobil en Chile, declaraba “Frei y yo convinimos el día 20 de agosto de 1973 durante una conversación muy extensa que a Chile no le queda otra solución que la militar”.(3)

El mundo de las compañías económico-financieras y de sus medios de comunicación estaba plenamente inmerso en el golpe militar.

El grupo Edwards era uno de lo clanes más potentes de Chile. Hasta 1970 fue propietario de la cadena de diarios El Mercurio y de unas veinte industrias, seguros, bancos y editoriales. Además tenía una influencia enorme y participaba en las cuarenta sociedades más ligadas al capital americano, Rockefeller por ejemplo.

Agustín Edward se refugió en EE.UU., donde fue nombrado vice-presidente mundial de la Pepsi-Cola, al mismo tiempo que disfrutaba de los millones de dólares que había depositado en la Chase Manhattan Bank.(3)

El diario El Mercurio hacía de órgano de propaganda de los intereses de las transnacionales y de la oligarquía chilena.
La moralidad y el ejemplo dado por los dirigentes económicos no eran aquí tampoco muy elevados, algo bastante común a lo largo de la historia.

Mientras que los ricos chilenos llevaban una vida disipada, de lujo, sexo, adulterios, fiestas y banquetes en los que yo participaba asiduamente junto a militares, curas y capitalistas, el pueblo estaba literalmente pasando hambre, haciendo cola para comprar comestibles y los niños chilenos muriendo de enfermedades producto de la desnutrición. Los altos ejecutivos de las multinacionales consideraban escandaloso que se repartiese medio litro de leche  en polvo a cada niño, “porque la economía del país no podía resistir ese gasto”. (3)

Y no estaban dispuestos a renunciar a ninguno de sus privilegios. Allende fue advertido de todos estos planes, pero tal vez se había acabado creyendo las mismas mentiras que se lanzan desde el poder sobre su creencia en la democracia. Le respondía de esta forma ingenua al propio Miguel Herberg:

Miguel, esto no es España, aquí el ejército tiene una tradición  democrática.(3)

Pronto vería que las cosas reales eran muy diferentes. El propio general Pinochet, en quien confió, planeó asesinarlo en un avión tras “permitirle” abandonar el país si se rendía.
Las consecuencias del golpe para la mayor parte de la población de Chile fueron también trágicas en términos económicos, además de en términos humanos. El precio del pan, por ejemplo, pasó pronto de valer once a cuarenta escudos, un aumento del 264%. En menos de un año había aumentado su precio treinta y seis veces. Las medidas de los Chicago Boys condujeron a la pobreza al menos al 85% de la población.(2)

Cuando la Universidad volvió a abrir varios días más tarde [tras el golpe de Estado], los “Chicago Boys” estaban regocijándose. Apenas una semana más tarde, varios de mis colegas en el Instituto de Económicas fueron nombrados para puestos clave en el Gobierno Militar.(4)

Se podría escribir mucho más sobre Chile, pero estas líneas son aleccionadoras de cómo funciona el mundo económico en el poder y sus adláteres, y  habla de su nula categoría humana o moral.  Es cierto que hoy se recuerda a Salvador Allende con admiración y a Pinochet con desprecio. Pero Allende murió allí, como también allí  fueron asesinados y torturados miles de chilenos, en cambio Pinochet vivió en el poder y en el lujo toda su vida, sin que la Justicia, tan injusta, lo condenase alguna vez al lugar donde debería haber estado.
Chile, como  decía  bien Miguel Herberg, era la historia que se repite.

PS:
El presidente chileno fue asesinado, no se suicidó:
El asesinato de Salvador Allende, se confirma lo que ya se sabía

Notas:
(1)  Alejandro Reuss. U.S. in Chile, The U.S. government turns over 5, 800 documents. Z magazine, November 1999.
(2)  Mikel Itulain. Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países. Libertarias. 2012.
(3) Miguel Herberg. CHILE 73 o la historia que se repite. Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo. 1999.
(4)  Michel Chossudovsky. The Globalization of Poverty. Preface to second edition. Global Research. 2003.
(5) José Zepeda. Asesinato de Frei Montalva: la DINA aún aterroriza. Radio Nederland Latinoamérica, 10 de diciembre 2009. http://www.rnw.nl/espanol/article/asesinato-de-frei-montalva-la-dina-a%C3%BAn-aterroriza



sábado, 6 de julio de 2013

¿Qué ocurre en Egipto?

Chuck Hagel, Secretario de Defensa de Estados Unidos, y Abdul Fatah al-Sisi, jefe de las Fuerzas Armadas egipcias.

Para entender cualquier país, no importa cual, hay que mirar primero a  su pasado, a su historia. La de Egipto nos explicará lo que está ocurriendo hoy en día allí. 
Este país africano, que hace de puente entre África y Oriente Medio, tuvo no hace tanto tiempo un líder que buscó la independencia política y económica de Egipto, además de la cooperación en ambos ámbitos con los diferentes países árabes. Ese líder era Gamal Abdul Nasser, que fue una especie de Hugo Chávez árabe, o Hugo Chávez fue una especie de Nasser latinoamericano, ya que el dirigente egipcio precedió al líder venezolano. Esta actitud de Nasser le granjeó una gran enemistad de los dirigentes de los Estados Unidos, que decidieron luchar contra él con todos los medios, para acabar con este movimiento de liberación nacional y de no sometimiento a los intereses del poder norteamericano que había iniciado. Este poder luchó contra Nasser, además de con sus medios, con dos instrumentos muy útiles en la región para ellos: uno fueron los Hermanos Musulmanes y el otro fue Israel, aunque también utilizó la influencia sobre Arabia, con su wahabismo. Para ver la actuación histórica de los Hermanos Musulmanes recomiendo este enlace: Hermanos Musulmanes.

En 1954, las políticas nacionalistas [nacionalistas en el sentido de defender la independencia económica y la soberanía del país] del presidente egipcio Gamal Abdul Nasser comenzaron a ser vistas como completamente inaceptables por Gran Bretaña y Estados Unidos. El M16 y la CIA prepararon conjuntamente planes para su asesinato. De acuerdo a Miles Copeland, un agente de la CIA con sede en Egipto, la oposición a Nasser está dirigida por la comunidad comercial -las compañías de petróleo y los bancos-.

Siguiendo a un intento de asesinato [contra Nasser] por la Hermandad [los Hermanos Musulmanes], Nasser respondió inmediatamente ilegalizando el grupo, al cual denunció como un instrumento británico. (1)

El Imperio británico, antes del estadounidense, había fomentado y ayudado a estos fundamentalistas islámicos, como lo hizo también con el wahabismo, con el fin de crear división y someter a Oriente Medio a sus intereses. (2)

La CIA canaliza apoyo a los Hermanos Musulmanes por "la capacidad encomiable de la Hermandad para derrocar a Nasser".  [BAER, 2003, PP. 99DREYFUSS, 2005, PP. 101-108] El régimen islamista en Arabia Saudí se convierte en un aliado de los Estados Unidos en el conflicto con Nasser. Ellos ofrecen apoyo financiero y una santuario a los militantes de los Hermanos Musulmanes durante la ofensiva de Nasser.(1)

Qué poco han cambiado las cosas desde entonces, Arabia Saudí sigue siendo la fuente de financiación, de armas y de extremistas que han realizado una yihad, no en beneficio del mundo musulmán, sino en beneficio de los intereses económicos de la élite occidental, además de en la propia de los tiranos locales, como la casa Saud de Arabia. Para ver la función de grupos fundamentalistas como Al Qaeda o de similares a ellos, como el movimiento tafkir, que procede de los Hermanos Musulmanes, recomiendo este enlace: Al Qaeda, de sus orígenes y de su función., y para ver su acción terrorista en países seculares cercanos, como Siria, este otro: Las revueltas en Siria no son ni fueron una rebelión popular ni pacífica.
Israel siempre tuvo como misión ser un peón de actuación para el control de Oriente Medio en beneficio de las fortunas de Estados Unidos o de Gran Bretaña. Un país colonial para lograr el dominio de una región extremadamente importante a nivel mundial, porque el control de ella significaba el control del resto del mundo, al haber una gran dependencia del suministro energético. Sobre Israel, que ocupó Palestina, recomiendo este enlace: Una breve historia de la tragedia de Palestina. Egipto pagó caro la entrada en acción de este peón fuertemente armado y financiado, fue invadido en más de una ocasión y se le quiso quitar el control del Canal de Suez, amén de obligarle finalmente a cumplir con lo que indicaba Estados Unidos. (2)
Tras la muerte de Nasser, natural o no, Egipto fue cayendo en manos de la imposición extranjera. A Nasser le siguió Anwar-el-Sadat, este firmó los llamados Acuerdos de Camp David, en 1978-79, en los que conseguía recuperar derechos y posesiones frente a la invasión israelí, además de tener que reconocer el propio Israel la cuestión palestina, pero cedía a las presiones e imposiciones estadounidenses. 

En 1973 Egipto lanzaba un ataque a Israel ante la negativa a devolver el Sinaí, mientras, Siria también hacia lo propio para recuperar los Altos del Golán. La guerra, conocida como Yom Kippur, Guerra del Ramadán o de Octubre, de acuerdo a las festividades y fechas con las que coincidió, supuso una recuperación de la confianza entre los países árabes y una pérdida en la de Israel que ya no veía tan imbatible a su ejército. Todo ello obligó a Israel a recuperar la vía diplomática de  la mano de EE.UU., ya que la vía violenta, no condenada y castigada por EE.UU., y en realidad apoyada, no había servido. Y llevó a los Acuerdos de Camp David durante 1978-79, donde se volvía a hablar sobre lo solicitado por Sadat en 1971, pero con peores condiciones para Israel. Pues se trataban las reivindicaciones de los palestinos, no tenidas en cuenta en 1971, pero que en las fechas de Camp David eran apoyadas por la mayor parte de las naciones y no podían ser ignoradas.

Cabe recordar también que en 1976, Siria, Jordania y Egipto, propusieron un acuerdo de paz en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, sin embargo EE.UU lo vetó. (2)

En Camp David Israel y Estados Unidos lograron algo largamente deseado.

Con Camp David EE.UU. e Israel también se quitaron un enemigo y consiguieron un aliado, esto les permitió centrar sus ataques en otros países, como el Líbano, [también Siria] y mantener ocupados los territorios de Palestina. A cambio Egipto se convertiría en el segundo receptor de ayuda militar por parte de la potencia norteamericana,[el primero es Israel] abandonando cualquier intento de defender o proteger a otros países árabes o de mostrar algún tipo de política independiente.(2)

Ocurrido posteriormente el asesinato de Sadat en 1981 por parte de los Hermanos Musulmanes, es sucedido por Hosni Mubarak, quien dirigió el país hasta su derrocamiento "popular" en 2011, en la llamada Primavera Árabe. Aquí en occidente pensamos, porque así nos lo han hecho ver los medios de comunicación, que fueron los egipcios los que finalmente quitaron a este dirigente egipcio. Aunque sí es cierto que había malestar en el país, también es cierto que su caída no se debió a ello. La Primavera Árabe no fue algo inocente y democrático que buscó la democracia y la libertad y soberanía de los países del norte de África o de Oriente Medio, sino que en realidad persiguió por medio de sus promotores externos el efecto contrario, acabar con los países que mantenían su independencia del poder económico occidental, fundamentalmente Libia y Siria. Recomiendo para entender lo que supuso esta "Primavera Árabe" estos dos enlaces: Cuando la izquierda se deja arrastrar por la influencia del poder económico y La Primavera Árabe, engañados como a niños.
En relación a Egipto, no debemos ser tan ingenuos como para creer que los medios de comunicación corporativos, pertenecientes al poder económico occidental, iban a estar retransmitiendo una verdadera revuelta popular defendiendo un sistema social justo y no sometido a la injerencia extranjera. Lo que pasaba en la plaza Tahrir de El Cairo y sus consecuencias tiene una lectura, de acuerdo a los hechos, diferente a la que contaron estos medios. Además que debemos pensar también un poco, no demasiado, para ver que lo que pasa en una plaza determinada no significa que es lo que pasa en un país entero.

En Egipto se realizó una escenificación en la que a través de los medios de comunicación parecía verse a una población volcada por un derrocamiento de su jefe de gobierno, Mubarak. Lo que no mostraban las cámaras ni los diarios era la opinión general de los egipcios, que seguramente eran más incrédulos que aquellos congregados allí por diversas circunstancias.  El periodista Webster Tarpley exponía lo qué suponía la supuesta revolución en Egipto y cómo se adornó esta:

Este es un golpe de la CIA y los militares. Fue anunciado en Washington esta mañana por Leon Panetta, el jefe de la CIA en testimonio ante el Comité de Inteligencia de la Cámara. Él dijo que Mubarak iba a ser echado hoy. Así, está todo organizado detrás de las escenas. La gente en primer plano, esa pandilla de anarquistas y peleles en la plaza, esa gente son los figurantes –ellos son los apoyos si usted quiere. Ellos son lo que hace esto admisible al ciudadano medio. Pero lo que lo que sucede es un golpe militar al viejo estilo. (Énfasis en cursiva añadido)

Estas palabras, que pueden parecer un poco  duras, tienen bastante relación con lo que ocurrió después. Mubarak fue quitado, pero no vino la democracia, no se eligió a alguien que la gente quería de  verdad. Se preparó otra escenificación “democrática” en la que se tenía por un lado a los antiguos seguidores de Mubarak y por otro a los fundamentalistas de la Hermandad musulmana, unos buenos aliados también del poder económico occidental. (3)

Bueno, aquí sería pertinente explicar por qué le interesaba al poder económico occidental la caída de Mubarak. Además de llevar ya muchos años en el poder, desde 1981, y que al mundo corporativo le gusta renovar las caras pero sin cambiar el fondo, Mubarak había hecho algunas cosas que no habían gustado al poder occidental, y que de hecho suponían, a comienzos de 2011, cuando comienza no por casualidad la llamada Primavera Árabe, un serio contratiempo. Ya años atrás, en 1985, se había opuesto a una invasión a Libia, además de no obedecer al aislamiento político y sobre todo económico de este país ordenado por Washington en los años 90, (3b) y ahora, que se buscaba la misma invasión y destrucción del país libio, Mubarak no era el mejor socio. Y Estados Unidos necesitaba a Egipto para llenar de armas y fanáticos la yihad que iban a lanzar contra Libia. De ahí el masivo apoyo a la manifestación  preparada en la plaza  Tahrir, provocando la presión internacional que desembocó en su pérdida del poder bien pronto, en febrero de 2011. Luego vino lo esperado, lo esperado por el poder económico, no por la gente, la utilización de Egipto para la invasión sobre Libia y la no llegada de ninguna democracia ni ninguna mejora en Egipto.

"El New York Times informó que estaban llegando armas [a los "rebeldes"] a través de la frontera con Egipto, mientras los portavoces de los gobiernos de EE.UU y Gran Bretaña llamaban para aportar más armas y entrenamiento a los rebeldes. El último informe del New York Times: "Los rebeldes libios dijeron que debatían buscando ataque aéreos de la  ONU", muestra imágenes de los insurgentes recibiendo entrenamiento militar, sugiriendo además que el levantamiento es el resultado de otra operación militar del NFSL [Frente Nacional para la Salvación de Libia] más que una "espontánea" protesta que se volvió violenta." 

Aquí se ve el papel del poder occidental y también el interés en quitar a Mubarak, que ya en el pasado se había opuesto a una invasión a Libia, para poner a los Hermanos Musulmanes, que más tarde colaborarían no solo en el ataque a Libia, sino también a Siria. Además de mostrar la verdadera naturaleza de las revueltas en Libia, que como en Siria no fueron pacíficas ni desde su origen, y a sus verdaderos actores y promotores. (4)

La llegada al poder de los Hermanos Musulmanes facilitó y aumentó este tipo de papel, como también harían su trabajo en el ataque a Siria.(5)
Una vez cumplidos los objetivos en Libia, ya las cosas se podían plantear de otra forma. Y de hecho, debido a las protestas de los egipcios, que sí eran conscientes de lo que había ocurrido, no como los ciudadanos occidentales que no se enteran de lo que ocurre en el mundo, y habían visto que no había en absoluto una democracia y que la situación ahora, con los fundamentalistas islámicos, iba a peor, comenzaron a protestar. Pero no solo protestaban y protestan contra el gobierno de Mursi, el nuevo presidente egipcio, sino que lo hacían  contra la injerencia extranjera, contra el poder económico de Estados Unidos. No es una protesta antiamericana, con rechazo a América, como suele falsear la prensa corporativa comercial,(6) sino que lo es contra la intromisión e imposición de los poderes occidentales en la política, en la economía y en la sociedad egipcia, incluida la financiación del terrorismo islámico.(7) Son los egipcios los que tienen que decidir su futuro, no las corporaciones industriales y financieras de Estados Unidos y de Europa. Ese es el mensaje real de las protestas.
Este poder económico occidental, muy consciente de ese mensaje real de las protestas, quiere acallarlas mediante un nuevo cambio o también mediante una represión. Han provocado o han consentido la caída de Morsi y ahora vuelven a negociar con un ejército con el que tienen una larga historia de colaboración. Ver este importante e interesante artículo de Michel Chossudovsky sobre las consecuencias de la imposición económica de occidente sobre Egipto y sobre la relación del ejército egipcio con la administración estadounidense: Was Washington behind Egypt´s coup d´Etat?

El papel de las fuerzas armadas [egipcias] no es proteger a un movimiento de base. Todo lo contrario: el objetivo es manipular el levantamiento y acabar con la disidencia en favor de Washington.

El objetivo del golpe militar es asegurarse de que la caída del gobierno de la Hermandad Musulmana no da lugar a una transición política que socava el control de EE.UU. sobre el Estado egipcio y su ejército. (8)

 También, según comenta Webster Tarpley, (9) el ejército ha podido actuar para parar la deriva de fanatismo islamista de los Hermanos Musulmanes, que podrían tener intención de lanzar un ataque contra Siria, un aliado histórico con el que formaron  una misma nación, la República Árabe Unida, de 1958 a 1961, en tiempos de Nasser. Esta deriva podría suponer el tratar de llevar a Egipto por un mal camino con un terrible final de destrucción y extremismo religioso. No olvidemos, que pese a las condiciones tan favorables a los Hermanos Musulmanes, en un proceso electoral poco democrático, ya que solo se permitían prácticamente dos opciones, solamente les apoyó un 26,8 % de la población, y un 48,1 % no fue a votar, lo que habla de la poca confianza y el poco apoyo de los egipcios a ese proceso electoral.
Lo malo ahora es que Egipto no parece tener ningún Nasser que le dé una libertad real, porque no se nos olvide, no hay libertad que valga si no hay independencia y soberanía económica.

Notas:
(1) 1954-1970: CIA and the Muslim Brotherhood Ally to Oppose Egyptian President Nasser. History Commons.  Enlace.
(2) Mikel Itulain. Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países. Libertarias. 2012.
(3) Mikel Itulain. La Primavera Árabe: ¿engañados como a niños? 11.8.12. Enlace
(3b) Barak Barfi. How new is Egypt´s "new" foreign policy?  Project Syndicate, 8.6.11.
(4) Mikel Itulain. Amnistía Internacional: su actuación en la guerra de agresión sobre Libia. 29.6.13. Enlace
(5) Mikel Itulain. Las revueltas en Siria no son ni fueron una rebelión popular ni pacífica. 1.1.13. Enlace
(6) Mikel Itulain. ¿Es usted antiamericano? 29.3.13. Enlace
(7) El levantamiento popular y la oposición militar en Egipto es un golpe a la estrategia norteamericana en Oriente Medio. Al Mukawama-Resistencia. 2.7.13.
(8) Michel Chossudovsky. Was Washington behind Egypt´s coup d´Etat? 4.7.13.
(9) Webster. G. Tarpley. Morsi Ousted by Generals to Stop His Plan for Sending the Egyptian Military to Attack Syria’s Assad. Press Tv. 9.7.13. (Esta información de W. Tarpley se ha publicado en este artículo el 10.7.13, para que los lectores puedan tener un conocimiento más completo de lo que ocurre en Egipto).

jueves, 4 de julio de 2013

Diario de Rusia

Una mujer y su hijo se bañan en Kiev en el verano de 1947 (foto Robert Capa)

El escritor estadounidense John Steinbeck, el autor de Las uvas de la ira, y el fotógrafo húngaro Robert Capa (Andrei Friedman) hicieron un viaje a la Unión Soviética en el verano de 1947 con el fin de conocer realmente el país. Porque, como ellos mismos se preguntaban, entre otras cosas: "¿Cómo se viste la gente allí? ¿De qué hablan? ¿Bailan, y cantan, y juegan? ¿Hacen fiestas? ¿Qué comida hay?"
La "información" de las noticias entonces, como ahora, no era muy fiable y de Rusia normalmente se hablaba mal, sin saber realmente si aquello tenía alguna relación con la realidad.
Es curioso lo parecida que es la gente en todo el mundo. Cuando este par de viajeros decidieron acometer esta aventura recibieron todo tipo de advertencias de sus paisanos, prácticamente ninguna positiva:
En el momento que se supo que íbamos a la Unión Soviética fuimos bombardeados de consejos, reprobaciones y advertencias, todo sea dicho, por parte de personas que nunca habían estado allí. Una anciana nos dijo con tono de pavor: "¿Por que´? ¡Desaparecerán! ¡Desaparecerán en cuanto crucen la frontera!" 1
Ni Capa ni Steinbeck desaparecieron en los alrededor de cuarenta días que estuvieron allí. Es más, encontraron gentes muy abiertas y generosas, especialmente en el campo. Vamos, como ocurre en gran parte del mundo. También recibieron algún consejo de  capitalistas exacerbados:
Un hombre de negocios de importancia considerable nos dijo: "¿Así que van a Moscú? Cojan unas cuantas bombas  y suéltenlas encima de esos rojos hijos de puta". 1
Ante tal desconcierto de consejos desaconsejables ambos viajeros llegaron a una conclusión acertada:
Y ahora nos parece que la tendencia más peligrosa en el mundo es el deseo de creer un rumor más que el de precisar cualquier dato. 1
A fe que doy la razón a Steinbeck en esta sentencia, la gente se preocupa muy poco de comprobar las cosas, de atender a  los hechos, les gusta más los rumores, los chismes, los cuentos increíbles. Luego esa misma gente son fácil presa del engaño.
No obstante, no todo lo que les dijeron fueron insensateces o falsas historias, también hubo sabias recomendaciones, como la de Willy, el camarero del bar del Bedford:
Tras la barra aprendes a escuchar mucho y a no hablar demasiado. 1
Con esta sabia advertencia fotógrafo y escritor decidieron salir hacia su destino y contar lo que vieran y oyeran, aunque:
...esto va en contra de gran parte del periodismo moderno, pero por esa misma razón puede que sea un alivio. 1
Ha cambiado poco el periodismo desde entonces, entonces no contaban lo que realmente sucedía en el exterior y hoy tampoco. Si quieres conocer lo que se vive y sucede en el mundo tienes que viajar o tienes que conocer a personas a las que no paguen por mentir sobre lo que ocurre precisamente en ese mundo.
El mundo occidental, dominado por el capitalismo, no miraba con buenos ojos a su posible rival, la Unión Soviética, y no facilitaba las relaciones ni tampoco el transporte, aunque la culpa siempre se echase al lado soviético. El viaje que hicieron Steinbeck y Capa no pudo comenzar con un vuelo directo a Moscú, sino que tuvieron que ir a Helsinki y de aquí tomar un vuelo ruso. Cuando se van acercando a Leningrado pueden ver los efectos de la destrucción que tuvo lugar tras la invasión nazi en la Segunda Guerra Mundial.
Y a medida que nos acercábamos a Leningrado, las cicatrices se hacían más profundas, las trincheras más frecuentes. Las granjas quemadas de paredes negras aún en pie poblaban el paisaje. Algunas zonas donde habían tenido lugar las batallas más duras estaban llenas de picaduras y costras como la cara de la luna. Y cerca de Leningrado se hallaba la mayor destrucción. 1
No en vano las poblaciones rusas, bielorrusas y ucranianas sufrieron con amplia diferencia no solo el mayor holocausto de la Segunda Guerra Mundial, sino de la propia historia humana.
...más de veinticinco millones de rusos y de personas de otras nacionalidades fueron asesinados por esta loca ambición de los dueños de la economía y de la política en Alemania. 2
Sobre su estancia en Moscú tuvieron sus más y sus menos, más menos que más. La ven como una ciudad fría, donde es muy difícil relacionarse con la gente local, quedándose los extranjeros aislados. Bien, esto es bastante habitual en cualquier ciudad y más entendible en un periodo tras una guerra de la que los rusos recibieron demasiados golpes. Sin olvidar que Rusia había sufrido el acoso de una coalición multinacional para tratar de poner fin a la revolución de octubre, por ello la desconfianza hacia el extranjero estaba algo justificada. Esto no parecen entenderlo los viajeros, tal vez por una falta de conocimiento de la historia rusa.
Sin embargo, también hay alabanzas hacia los avances que ven en Moscú:
Yo había estado allí unos días en 1936, y los cambios  desde entonces eran tremendos. En primer lugar,  la ciudad estaba mucho más limpia que antes. Las calles estaban lavadas y pavimentadas, mientras que antes estaban llenas de barro y sucias. Y lo construido en doce años era muchísimo. Cientos de altos edificios de apartamentos nuevos, nuevos puentes sobre el río Moscova, las calles ampliadas y estatuas por todas partes. Áreas enteras de los estrechos y sucios distritos del viejo Moscú habían desaparecido, y en su lugar había nuevos barrios residenciales y edificios públicos. 1
En la entrevista que tuvieron con la Voks, la organización de relaciones culturales de la Unión Soviética,  se ve una visión contrapuesta en como se relacionan y lo que significan los escritores en Estados Unidos y en la Unión Soviética
 Parecía un poco sorprendido de que los escritores en Estados Unidos no se reuniesen, no se asociasen demasiado entre sí.
Le explicamos que los escritores en América tienen una posición diferente, que se les considera justo por debajo de los acróbatas y justo por encima de las focas. Y en nuestra opinión esto es algo muy bueno. Es muy probable que a un escritor, en especial uno joven y demasiado valorado, se le suba el éxito a la cabeza tanto como a una actriz de cine las buenas críticas en la prensa especializada. Y creemos que la accidentada vida crítica a la que están sometidos los escritores estadounidenses a la larga será muy sana para ellos. 1
Accidentada sí que puede ser, especialmente si eres lo suficientemente honesto y reúnes el suficiente valor para contar lo que tus ojos y tu cabeza ven y piensa. Pues en los Estados Unidos, pese a sus proclamas por la libertad, se persigue o se margina a aquellos intelectuales que hablan claro sobre temas sociales, políticos o económicos. Ejemplos hay muchos: Michael Parenti, Charles Chaplin, Gore Vidal o Gary Webb 3, 4 No solo se hacía esto, ni tampoco más, en la Unión Soviética, unos se llevan la fama y otros cardan la lana.
Existe también un choque en cuanto a la concepción del gobierno, según Steinbeck mientras en la Unión Soviética se les enseña a amar a su gobierno, porque se está preocupando por ellos, en Estados Unidos siempre se mantiene cierta desconfianza hacia su poder. Si bien es acertada parte de esta interpretación, también es cierto que a los estadounidenses no se les ha enseñado a desconfiar de su verdadero enemigo y peligro: una clase alta que controla la propiedad y la economía del país, dejando unos niveles altísimos de pobreza y miseria dentro de los Estados Unidos, mientras ellos viven en el lujo extremo y mandan a matar gente por el mundo a los desesperados por la miseria que se apuntan a los marines. Se desconfía del gobierno sin saber que el gobierno estadounidense es realmente un títere en manos de las grandes fortunas que controlan toda la nación y todos sus recursos.
Podría hablarse aquí también de la supuesta gran diferencia. En Estados Unidos había democracia y en la Unión Soviética no. Pero, ¿qué tipo de democracia es esa donde puedes elegir A o B, pero A=B, y además A y B pasan olímpicamente de la mayoría de la población? Si somos un poco sinceros reconoceremos que ni en un lugar ni en otro había una democracia, y a saber donde la hay.
El sueño americano, el de Estados Unidos, ha sido siempre más un sueño que una realidad, cuando no ha sido una pesadillla, precisamente reflejado en la más conocida y posiblemente la más valiosa de las obras de Steinbeck, Las uvas de la ira. Y no importa tanto ser blanco o negro, importa en realidad ser rico o pobre.
En ´Las uvas de la ira´, en donde los personajes no son precisamente negros, ni católicos romanos, ni de extracción latina, sino que son rigurosamente ´americanos´ [blancos, anglosajones y protestantes], observamos como los Joad son explotados y maltratados por otros personajes no menos "americanos", los que tienen de su parte el dinero, la influencia política y la fuerza coercitiva de la violencia. 5
Pero, casi por naturaleza cultural los estadounidenses son los más ciegos entre los ciegos, y no quieren ver lo evidente.
...esta América pobre que deambula en continuo contraste con la América opulenta que se entrevé como de pasada en tantas páginas de la novela, estos agricultores trashumantes que, como ganado, siguen el sendero más corto en busca de mejores pastos en los que poder sobrevivir, van a empezar a cuestionarse, a fuerza de darse golpes contra la pared del Poder, qué es América, que significa vivir en un país libre si la única libertad que le queda es para morirse. 5
No hay libertad ni país libre cuando no tienes ni donde cobijarte ni qué comer, y esa es la triste realidad de muchos estadounidenses hoy en día, como lo era en los tiempos de Steinbeck.
Una diferencia significativa entre el sistema soviético y el de EE.UU. era que el primero experimentó tras la revolución una notoria mejora social al romper con un régimen feudal de privilegios y tiranía, colectivizando la propiedad y los bienes de producción, posibilitando un enorme desarrollo económico y científico en los años siguientes.
Steinbeck,  pese a ser un estadounidense de pro, era bien consciente de los sesgos culturales y políticos que arrastra cada cultura, no importa si es rusa o norteamericana.
Probablemente lo más difícil del mundo para el hombre es la simple observación y aceptación de lo que ocurre. Siempre deformamos nuestras percepciones según lo que esperábamos, queríamos o temíamos.  En Rusia vimos muchas cosas que no coincidían con lo que habíamos esperado, y por esta razón está muy bien tener fotografías, porque una cámara no tiene ideas preconcebidas, simplemente fija lo que ve. 1
La aceptación de los hechos no es algo que encaje muy bien con la actuación de la mayor parte de la gente, más si estos contradicen lo que teníamos dado por sabido. En este mismo blog este autor constata que hay quien quiere diferir en opiniones cuando en realidad se está hablando de hechos, que parecen querer cambiar por no acomodarse a sus gustos. Así, una cosa son los hechos y otra bien diferente las opiniones, estas son características de cada persona y aun así variables, los otros, los hechos, hay que respetarlos, por muy perturbadores que lleguen a ser.
Steinbeck y Capa verían en Rusia cosas que la propaganda antirusa en América había hecho imposibles de creer: progreso, gente unida para trabajar con verdaderas ganas y esfuerzo en colectividades, alegría de los jóvenes para celebrar la fiesta, templos llenos de fieles para celebrar su religión en completa libertad, un país mucho más abierto y hospitalario de lo esperado... También hay algo que los visitantes esperaban, especialmente Capa, y no encontraron, ambiente revolucionario y algo de vicio. Ambos ven al país demasiado formal, demasiado moral, demasiado recatado, sin oportunidad para el vicio.
...son gente muy honrada, moral, trabajadora...1
 En principio esto sería el paraíso en la tierra para las iglesias, tanto para la ortodoxa como para la católica. Pero la Iglesia católica condenó a la Unión Soviética como el peor de los males y de los demonios, simplemente por el hecho de que Lenin rechazó colaborar con ellos para que ocupasen un lugar de poder en este nuevo sistema político, lo que demuestra la verdadera naturaleza moral y el interés real de la Iglesia, más preocupada por el poder que por la moral.
En el viaje que hacen a Ucrania, como en el que también llevarán a cabo a Georgia, la tierra de Stalin, resaltan la cordialidad de sus gentes, la alegría de vivir y las ganas de trabajar en un proyecto común.
En Ucrania las granjas colectivas son el sistema de organización agraria, todos trabajan y todos se benefician de las ganancias de su trabajo, la tierra es común y cada familia posee una casa con su jardín y su huerta.
Parte de nuestra información equivocada era que en las granjas colectivas la gente vive en barracones. Esto no era verdad. Cada familia tenía su casa y un jardín y un huerto en el que había flores y en el que había grandes parcelas de verduras y colmenas de abejas. Y la mayoría de estos jardines eran de más o menos un acre [0,40 hectáreas] de extensión. 1
Trabajan con ilusión y ánimo, pese a la destrucción que han sufrido en la guerra: la humana y la material.
Nos contaron cómo fue antes y cómo era ahora. Cuando vinieron los alemanes, esta granja había tenido setecientas reses con cuernos, y ahora solo había doscientos animales de todo tipo. Habían tenido dos motores de gasolina grandes, dos camiones, tres tractores y dos trilladoras. Y ahora tenían un pequeño motor de gasolina y una trilladora pequeña. No tenían tractor local. Para arar sacaron uno de la estación de tractores cercana. Habían tenido cuarenta caballos y ahora tenían cuatro. 1
Las granjas también contaban con el apoyo de técnicos expertos que experimentaban y asesoraban sobre técnicas de cultivo y semillas.
 Se asombran de la energía de las chicas, que tras pasar todo el día trabajando duro en el campo durante la cosecha, van a bailar a la noche, siendo capaces, tras dormir unas pocas horas, de ir antes de amanecer de nuevo a los campos a seguir una nueva jornada. Ven también, con gran consternación, como las chicas bailan entre ellas porque apenas hay chicos de su edad, ya que fueron muertos por la invasión alemana.
La invasión alemana sobre Ucrania contó con el apoyo de los latifundistas o grandes propietarios, conocidos también como kulaks, pero con la oposición de la mayor parte de la población. Las cruentas luchas de represión y liberación tuvieron un alto costo humano. Sin embargo,  ahora, pese a la falta de medios, la gente es optimista y piensa en mejorar la situación de su colectividad y de su país. Sobre algunas falsedades propagadas por medios del régimen nazi  en relación a Ucrania y posteriormente por la prensa y algunas universidades occidentales hasta nuestros días, recomiendo este enlace: La manipulación emocional de la prensa: el genocidio en Ucrania. 
La Unión Soviética también hizo pagar a los soldados nazis su actuación:
Y una de las pocas justicias del mundo es que los prisioneros alemanes están ayudando a limpiar el desastre que ocasionaron. 1
En occidente también existe un mito respecto a la Unión Soviética, se piensa que allí todos son igualmente pagados y reconocidos, pero en este viaje los norteamericanos ven que se fomenta también la competencia, y se premia al que hace el mejor trabajo o en el menor tiempo. Las categorías en el trabajo tampoco son iguales, son diferentes según los conocimientos que requiere el puesto. Las jerarquías existían, como en toda sociedad humana. La diferencia mayor con Estados Unidos estaba en la posesión de la propiedad o de los bienes de producción, en unas pocas manos en este país de América y de forma colectiva en la Unión Soviética. Este asunto, el de la posesión de los bienes de producción, es un asunto clave para la justicia social y para tener una vida digna que hoy en día se ignora prácticamente en Europa y Norteamérica, y así les está yendo a sus habitantes.
En su visita a Georgia retratan el fenómeno religioso.
Cuando descendíamos desde la Iglesia de David, las campanas de la catedral tocaban violentamente, y entramos. La iglesia era rica y oriental, y sus pinturas estaban muy negras a causa del incienso y del tiempo. Estaba abarrotada de gente. El servicio lo oficiaba un anciano, con pelo blanco y una corona de oro, tan bello que parecía irreal. El anciano recibe el nombre de Catholicus, es el jefe de la Iglesia de Georgia, y su vestimenta es de hilo de oro. Había gran majestuosidad en el servicio,  y la música del enorme coro era incomparable. El incienso se elevaba hasta el alto techo de la iglesia, y el sol entraba en ella y lo iluminaba. 1
También muestran el amor por la cultura del pueblo georgiano.
...la poesías y la música son sus grandes contribuciones a la cultura mundial, y su poesía es muy antigua. Su poesía no la lee poca gente; la lee todo el mundo. En sus cementerios en la colina hemos visto que sus poetas estaban enterrados en las mismas condiciones que sus reyes, y en muchos casos se recuerda a un poeta pero se olvida a un rey. 1
La música, como la cultura en general, no suele tener fronteras.
No habíamos oído mucho swing americano en Tiflis, pero en Batum había una buena cantidad. Los hoteles estaban llenos de él, porque muchos de los visitantes habían bajado desde Moscú, donde se toca más frecuentemente. 1
En relación a la economía y al trabajo, que ya hemos comentado, las diferencias con respecto a los Estados Unidos no eran tan contrastadas como se creía, salvo por el tema de la posesión de los bienes de producción, en unas pocas manos o de forma colectiva o perteneciente al Estado, lo demás era bastante similar según lo vieron los viajeros americanos. 
La granja estatal se llevaba como una empresa americana. Tenía su director, su equipo directivo, y sus empleados. Los trabajadores de la granja vivían en casas de apartamentos nuevas, limpias y agradables. Cada familia tenía su propio apartamento, y si las mujeres trabajaban en el campo había guarderías donde dejaban a sus hijos. 1
En las granjas colectivas era algo diferente, cada granjero tenía una participación en los beneficios colectivos y los miembros de esta podían recibir préstamos a bajo interés del Estado.
Respecto a la igualdad y a la competencia en la sociedad y el trabajo, los visitantes ven algo muy claro:
Y aquí, como en todas partes, había condecoraciones a la competencia. Había una muchacha que había ganado una medalla por su velocidad al recoger el té, y sus manos trabajaban como un relámpago en las matas, escogiendo las hojas frescas de un verde más claro y poniéndola en la cesta que acarreaba. 1
Esto es perfectamente entendible, toda sociedad funciona así. De hecho, un incentivo para la mejora es la competencia. Y en una sociedad que mejoraba económica y técnicamente a pasos agigantados esto era necesario. Por tanto, el mito de la igualdad como sinónimo de que da igual si lo haces bien que mal, tiene poco que ver con la Rusia soviética, ahí están sus resultados. En esto tampoco hay tanta distancia con Estados Unidos, porque este país progresó también en gran medida gracias a la valoración de la capacidad de emprender y de trabajar, siendo la competencia uno de sus motores. Luego vendrían los monopolios, cada vez mayores, que crearon una sociedad estadounidense muy desigual y desequilibrada, algo que finalmente pasará una costosa factura que puede poner en el borde del abismo a esa misma sociedad.
La mujer tenía un papel importante en la sociedad soviética, respecto a una fábrica de té:
El director es una mujer, y hay degustadoras. Las mujeres manejan las máquinas donde se macera y se oxida el té, y se ocupan de los grandes hornos donde se seca el té. Las mujeres lo clasifican y lo empaquetan. Los únicos hombres son los que mueven los cajones de té empaquetado. 1
La solidaridad humana existía, como existe en cualquier otra nación.
Muchas de las familias georgianas han adoptado niños de las zonas destruidas, porque este rico país no lo tocaron, y la gente se sentía responsable ante el resto de la nación. 1
Surge también la admiración hacia las gentes que van conociendo.
En estos tremendos georgianos habíamos encontrado más que nuestros iguales. Podían comer más que nosotros, beber más que nosotros, bailar más que nosotros, cantar más que nosotros. Tenían la fiera alegría de los italianos y la energía física de los borgoñones. 1
A fin de cuentas conocieron un país bello con gente también bella, como sucede y se puede encontrar en cualquier otro lugar del mundo. Para apreciar esto solo hay que tener un corazón abierto y ojos para ver y oídos para oír.
Descubrimos, como habíamos sospechado, que la gente rusa es gente, y, como sucede con otra gente, es muy agradable. Los que conocimos sentían odio hacia la guerra, querían las mismas cosas que todo el mundo: una buena vida, mayor bienestar, seguridad y paz. 1
Los rusos, como los ucranianos, bielorrusos o georgianos, no eran tan malos como los pintaban, solo eran gente, gente como tú y como yo. Y a la gente le gusta la gente.
No tenemos conclusiones que sacar, salvo que los rusos son como cualquier otro pueblo del mundo. Seguramente los haya malos, pero con mucho la mayoría son muy buenos. 1

Notas:
1. Jhon Steinbeck. Diario de Rusia. Capitan swing libros. 2012.
2.  Mikel Itulain. Justificando la guerra. Enlace
3  Mikel Itulain. Hollywood ante la Segunda Guerra Mundial. 13.3.2013 Enlace
4. Mikel Itulain. No dejemos que el periodismo sea una causa perdida en el mar de los intereses económicos.  25.4.2013. Enlace
5.  Introducción de Juan José Coy a Las uvas de la ira. Catedra. 1989.







martes, 2 de julio de 2013

El desempleo es un arma política y económica, y también una causa para la guerra. Hoy en día también.

La pobreza, la miseria, ha conducido a miles y miles de personas a ser carne de cañón

Comenta Martin Khor en su artículo La crisis mundial del empleo: 

El desempleo ha mostrado su lado más sombrío, convirtiéndose tal vez en el mayor problema económico y social en todo el mundo.(1)

Bueno, en realidad el mayor problema económico del mundo es la desigualdad en la posesión de bienes económicos y el sometimiento y robo de recursos mediante medios violentos, mediante el uso de ejércitos para llevarlo a cabo; donde destacan fundamentalmente el papel de la OTAN y del ejército de los Estados Unidos.
Sí acierta a entender el autor que el desempleo, un gran número de personas sin trabajo y ,por tanto, sin medios económicos con los que subsistir al no ser propietarios, puede ser la causa de una guerra. Él apunta a que algunos historiadores lo muestran como un motivo para  la Segunda Guerra Mundial. Si bien la Segunda Guerra pudo estar influenciada en parte por esto, tuvo otros motivos mayores, fundamentalmente la rivalidad económica entre las potencias europeas, el ansia de poder de la Alemania nazi y también la rivalidad comercial entre Japón y Estados Unidos. Cuando hablo de Japón, Alemania o Estados Unidos, por ejemplo, me refiero a lo que querían sus dirigentes económicos, que son los que marcaban sus políticas. El modo en que la Segunda Guerra pudo estar influenciada por el desempleo viene de años antes de producirse esta en 1939, ya desde que la Italia fascista decidió invadir Abisinia (hoy Etiopía) en 1935. Las causas de tal invasión fueron sociales y económicas, Italia tenía una alta tasa de desempleo en esos años de crisis mundial y esto comenzaba a constituir un serio problema social, económico y político para la clase dirigente, debido a que los que vivían en la pobreza empezaban a organizarse para defender sus derechos. El comunismo en Italia había tenido un peso considerable antes de ser atacado de forma brutal por el fascismo.
...entre los años 1929 y 1934 se triplicó el número de desempleados y el descontento social se hacía difícil de mantener, incluso para la disciplina del partido fascista.3 El problema no es que Italia fuese pobre, sino que los grandes terratenientes y la propia Iglesia poseían la mayor parte de  las tierras, y las más fértiles. El fascismo, pese a su retórica revolucionaria y de cambio social, era en realidad una ideología profundamente reaccionaria y atrasada. Por ello no se atrevió a intentar expropiar tierras a estos propietarios para aliviar y mejorar la situación económica del país. Entonces, como es algo ya habitual, se pensó en realizar una campaña militar, una guerra, en este caso apelando a sentimientos nacionales, religiosos y también humanitarios. (2)
No pensemos que antes se hacían las guerras así por la buena, sin dar más explicaciones; como ahora existían motivaciones, pretextos, excusas, justificaciones, principalmente humanitarias. Antes estas justificaciones las hacía en gran medida la Iglesia y hoy las hacen las apodadas como organizaciones humanitarias, ver este enlace: Amnistía Internacional. Una de tales justificaciones la dio el cardenal Schuster al calificar la invasión de:
Campaña de evangelización y en obra de la civilización cristiana para  beneficio de los bárbaros etíopes.(2)
Otro pretexto fue que los etíopes habían atacado a soldados italianos, sin decir que estos habían provocado previamente al ejército etíope. Las justificaciones para la guerra han cambiado poco en el fondo a lo largo de la historia. Y hoy no somos más listos y sabios que en el pasado, seguimos rodeados de las mentiras de las "guerras humanitarias".
La solución dada por el fascismo fue enviar como carne de cañón a la gente "sobrante" a matar otra gente que no les había hecho nada, precisamente para enriquecer todavía más a aquellos de su país que los mantenían en la miseria. Es trágico, pero esto es casi una ley invariable en la historia, los pobres prestan y pierden su vida para enriquecer más todavía a los que los mantienen en la pobreza. Hoy este papel lo hacen los marines de EE.UU. o los peones de cualquier otro ejército atacante.
Esta táctica de crear un enemigo externo y provocar una guerra ha sido muy efectiva a lo largo de la historia para desviar la atención de la gente hacia un enemigo artificial en vez de hacia el enemigo real interno, que por sus perjudiciales y malintencionadas políticas sociales y económicas daña a la población. La población suele ser tan ingenua que cae en esta terrible trampa y así provoca su propia muerte y perpetúa su propia miseria.
El modo en que este acontecimiento de la invasión de Abisinia marcó la política internacional y la guerra posterior, fue que Italia se quedó aislada en el mundo. La Sociedad de las Naciones condenó de forma prácticamente unánime esta invasión. Italia se quedó solo con el apoyo de Hitler y también del Vaticano. Esto condicionó lo que luego ocurrió en Europa.
En este artículo Martín Khor no acierta a entender la verdadera motivación de la caída del gobierno en Egipto, la caída de Mubarak, que no fue debida al alto desempleo como él indica, sino que vino motivada desde el exterior, para poner un movimiento como los Hermanos Musulmanes que les harían un gran papel en la conquista de Libia y Siria. Ver estos enlaces: La Primavera Árabe: ¿engañados como a niños?Las revueltas en Siria no son ni fueron una rebelión popular ni pacíficaAmnistía Internacional: su actuación en la guerra de agresión sobre Libia.
Luego el autor continúa diciendo cosas como:
Después de la guerra se crearon organizaciones internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), la OIT, el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), y el empleo fue una de sus principales prioridades. (1)
Esto es una ingenuidad, que nada tiene que ver con los hechos. Una cosa es la retórica, la propaganda, las frases bonitas  y los discursos y otra bien diferente los hechos concretos. Cuando estas instituciones, que actúan en beneficio de las grandes fortunas, hablan de empleos, su traducción real es beneficios, beneficios para ellos. Los resultados del mundo actual son consecuencia de todo esto, de pensar la economía para el beneficio de unos pocos, para su privilegio y lujo, no en pensarla para el conjunto de la sociedad. Se ha creado una tiranía económica que margina a gran parte de la población, y el desempleo no solo es una consecuencia lógica, sino un objetivo.
El autor no vuelve a entender o quiere ser demasiado inconsciente al plantear que el pleno empleo debe ser un objetivo de la economía actual. ¿Qué país con una economía neoliberal tiene una tasa cero de desempleo? La existencia de una cantidad de personas "sobrantes", "remanentes", es esencial para que el empresariado pueda imponer sus condiciones a los trabajadores. Es una ley de oferta y demanda artificial, pero muy útil. Si hay un montón de gente para un puesto de trabajo, al que le toque trabajar aceptará cualquier condición: bajos salarios, largas jornadas, no existencia de derechos laborales, etc. Si lo rechaza sabe que hay una enorme cantidad de personas dispuestas a ocupar su puesto. Es sencillo de entender, lo vemos todos los días. Esto lo explicó muy bien un autor que hoy apenas se lee, Lenin, y merece la pena leerlo porque describe muy bien las situaciones económicas, y es tan válido entonces como  hoy mismo. Esto dice:
El capitalismo es la producción de bienes en su etapa más alta de desarrollo, cuando la fuerza laboral misma se convierte en un bien transable.(3), (4)
Eso es lo que son los trabajadores en nuestro sistema económico actual, no personas, sino herramientas, bienes transables, y, por tanto, prescindibles.
Este sistema económico necesita de la necesidad y de las penurias de la gente, del desempleo.
Pero si el capitalismo hiciera estas cosas, no sería capitalismo; puesto que ambas cosas — desarrollo desigual y un nivel de existencia de las masas cercano a la inanición — constituyen condiciones y premisas fundamentales e inevitables de este modo de producción. Mientras el capitalismo permanezca siendo lo que es, el capital sobrante será utilizado, no para aumentar el nivel de vida de las masas en un país determinado, ya que esto significaría una declinación de las ganancias de los capitalistas, sino para aumentar las ganancias a través de la exportación de capital hacia los países atrasados. En estos países atrasados las ganancias son generalmente altas porque el capital es escaso, el precio de la tierra es relativamente bajo, los salarios son bajos, las materias primas son baratas. (3), (4)
Si quieren pueden seguir engañándose todo el tiempo que quieran, pero un sistema económico que no piensa en el conjunto de la población nunca será una solución a sus problemas, sino que es la causa de ellos, entre otros del propio desempleo.



Notas:

(1) Martin Khor. La crisis mundial del empleo. Enlace
(2) Mikel Itulain. Justificando la guerraEnlace
(3) V.I. Lenin. El imperialismo, fase superior del capitalismo. 1916. Enlace
(4) Mikel Itulain. La necesaria lectura de los clásicos: LeninEnlace