jueves, 25 de julio de 2013

La miseria en Venezuela: cuando los medios de comunicación no se acordaban de ella.

La miseria en Venezuela: una obra magistral del economista Michel Chossudovsky que retrata la situación social real en la Venezuela "próspera" de los años 70.

Hubo un tiempo en el que Venezuela era el país más rico de América Latina, con el más alto ingreso per cápita y un gran desarrollo económico, en el que existía una admirable democracia con una rica pluralidad política. Era la Venezuela de los años 70 del siglo pasado vista por los poderosos medios de comunicación pertenecientes al poderoso mundo económico, como así lo hacía el Financial Times:

Puede considerarse afortunado cualquier país que cuente con enormes reservas de petróleo, un gobierno pluralista, un clima agradable y las mujeres más hermosas del mundo.(1)

 Una imagen del mundo, y de Venezuela, de acuerdo a los intereses económicos personales de este reducido grupo, no de acuerdo a los intereses generales de la población venezolana. Sin embargo, estos medios iban a lo suyo, a sus intereses materiales:

El hecho más característico del año fue la extraordinaria expansión que experimentaron los indicadores monetarios y financieros. Venezuela jamás había disfrutado de tanta abundancia de recursos líquidos como lo hizo en 1975.(1)

El economista Michel Chossudovsky ya desvelaba entonces, a mediados de los 70, que tales indicadores no reflejaban la realidad económica de los venezolanos de a pie, la mayoría de los venezolanos, como tampoco ocurre hoy en día con los indicadores que nos ofrecen los mismos medios con los mismos intereses. 

Los indicadores monetarios favorables y lo que se ha descrito como "la posición privilegiada de Venezuela", no obstante, enmascaran y oscurecen la cruda realidad: el drama interno de la pobreza rural y urbana, la desnutrición infantil y el desaliento de grandes sectores de la población. Las formalizaciones parciales del economista liberal excluyen de manera conveniente esta realidad de su modelo interpretativo...(1)

Entonces, los medios de comunicación no atacaban ni criticaban al gobierno venezolano, por este desgobierno, por esta gran injusticia social y económica. Entonces callaban,  pero años después, al acabar el siglo, cuando el gobierno cambió realmente, y no de forma ficticia como antes, y empezó a preocuparse seriamente por la gente pobre, porque la gente no fuese más pobre y viviese con dignidad, se lanzaron, los medios, a una despiadada descalificación y persecución, utilizando la mentira y también la violencia, como fue su participación directa en el golpe de Estado en el año 2002, con el fin de que no hubiese justicia social, con el fin de que los pobres se mantuviesen en el lugar que les habían asignado, un lugar de discriminación y miseria.(2) (3) Con el fin de que contemplasen el lujo ajeno conformándose con la miseria propia:

En las laderas de los cerros [de Caracas], más de medio millón de olvidados contempla, desde sus chozas armadas de basura, el derroche ajeno (4)

Es el mundo que defienden los medios de comunicación corporativos: enormes villas, barrios y ciudades llenas de pobreza, llenas de desesperación que contemplarán el derroche y el lujo ajeno, mientras sus hijos mueren por desnutrición y enfermedades completamente evitables, tan evitables como la misma pobreza.
Una de las moralejas de esta historia es sencilla de entender: si quieren un mundo con un mínimo de humanidad, con un mínimo de justicia, que ese mundo sea posible, rechacen y aborrezcan a estos despiadados medios de comunicación cuyo único interés es ver cuantos millones y cuanto oro va a ir a sus manos particulares. La otra moraleja es también de sentido común, para aquellos pocos que todavía no  han perdido este sentido:

 ...un proceso de cambio nunca es fortuito. Cambios en las prioridades sociales no surgen accidentalmente de la noche a la mañana, de la retórica política, ni siquiera de una sincera intención política, sin que se produzcan cambios previos en las relaciones sociales. (1)



Notas:
(1) Michel Chossudovsky. La miseria en Venezuela. 1976. Enlace
(2) Mikel Itulain. En memoria de Hugo Chávez: el progreso en Venezuela y la envidia de las clases altas. Enlace
(3) Mikel Itulain. Amnistía Internacional en Venezuela: ¿la libertad de expresión en peligro? RCTV. Enlace
(4) Cita de Eduardo Galeano en Mikel Itulain. Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países. Libertarias. 2012.

martes, 23 de julio de 2013

¿Quién se acuerda de ellos?



Durante la primera mitad del mes de julio, de los días 7 al 14, toros bravos corren por las calles de una ciudad llamada Pamplona-Iruña, en el norte de España, en el sur de los Pirineos, en el País Vasco español. Ellos, los toros, son el centro de atención, el objeto de los comentarios y de las miradas. Se los admira por su bravura, por su belleza y por su fuerza. Están presentes en todos los ámbitos y lugares, y en toda reunión: almuerzos, comidas, cenas, pintxos... Son portadas de periódicos, titulares de televisión y comentarios de radio. Son celebridades, celebridades con un final trágico y un olvido rápido.
¿Quién se acuerda de los toros que estuvieron en Pamplona? ¿Quién se acuerda de ellos? Qué frágil memoria y desgarrador olvido de quienes fueron centro de atención.
¿Quién reflexiona sobre su injusto y cruel final? ¿Quién reflexiona sobre la barbaridad de matarlos para diversión pública bajo tormento?
¿Qué pensarán en el futuro sobre Pamplona? ¿Qué calificativos usarán para describir esta barbarie? ¿Cómo podrán entender que había gente que disfrutaba con el sufrimiento ajeno, con la innecesaria crueldad e injusticia sobre alguien inocente, el toro?
¿Cómo explicamos hoy la crueldad del Coliseo romano? ¿Cómo explicarán la crueldad del coliseo pamplonés? ¿Cómo?



Nota: no es un alegato antitaurino, es un alegato contra la crueldad sobre los toros en las corridas de toros, algo bien diferente.
Por cierto, hay formas divertidas por el mundo de imitar esta tradición vasca de los encierros: Enlace


Denver, 7 de julio de 2012


domingo, 21 de julio de 2013

Jesús de Nazaret: en busca de su realidad social


La figura de Jesús de Nazaret ha sido tratada desde muy diversos ámbitos, normalmente casi todos ellos desde un punto de vista de personas que tienen creencias religiosas, principalmente cristianos. Pocas aproximaciones y poco divulgadas han sido aquellas que han buscado evidencias reales, pruebas no solo de sus posibles hechos o actuaciones, sino de su propia existencia. Y de hecho pocas pruebas hay, tan pocas que no podemos afirmar que realmente existiese. Quienes defienden su existencia, no desde el punto de vista de la fe, sino desde un punto de vista histórico, indican que si bien directamente no hay referencia a él, ya que los escritos de Flavio Josefo que supuestamente lo citan fueron adulterados posteriormente, sí hay una referencia indirecta importante. El historiador judío Josefo, que se romanizó y sirvió a la Roma triunfante sobre su pueblo Israel, habla de varios líderes rebeldes que luchaban contra la dominación romana, a estos líderes se les daba  habitualmente calificativos no muy benévolos, como, por ejemplo, "bandidos"; en el mundo de hoy también reciben ese nombre y el de "terroristas". En definitiva, que eran enemigos del poder del momento, antes y ahora. Josefo cita nombres como Theudas, Mahahem, Athrongaeus y habla de otros,  pero sin citar los nombres. (1) Una persona tan experta y con obras tan importantes sobre el cristianismo y la figura de Jesús de Nazaret y de Cristo como es Gonzalo Puente Ojea,(2), (3), (4) señala que el hecho de que los seguidores estuviesen manteniendo una defensa de una persona, y unos supuestos hechos, además con una  visión judía o parcialmente judía, pese a que eso les supusiese importantes contratiempos, tanto en su tarea explicativa como en su vida en un mundo que ya no era Palestina, mostraría que había un fondo real  con alguien real, que buena parte de esos seguidores aún obligarían a respetar. Los evangelios se escribieron tiempo después de la supuesta muerte de Jesús de Nazaret y ya en un ambiente donde se imponía la cultura romana. De los considerados evangelios canónicos, el de Marcos es el primero, y puede ser de los años 60 e incluso  a comienzos de los 70; el último, el de Juan, pudo escribirse a partir del año 95, casi un siglo después, aunque estas fechas pudieron ser en realidad incluso más tardías y ser recopilaciones de testigos e historias de aquí y de allí. Hay que tener en cuenta también la guerra llevada a cabo por Roma contra los judíos, en la conocida como Primera Guerra judeo-romana, con la derrota judía y el posterior miedo de todos aquellos que vivían en el Imperio romano a ser considerados simpatizantes de los sublevados. Los evangelios están marcados profundamente por esto, y tratan de ir dejando de ser judíos, aunque Jesús de Nazaret fuese totalmente y exclusivamente judío, para ser más cristianos, es decir, adaptándose a las nuevas formas que imponía la política reinante renegando de su origen judío. Para estos temas históricos recomiendo la obra de expertos, aconsejo entre ellos los amplios trabajos de Gonzalo Puente Ojea y de Karl Heinz Deschner, por su verdadero interés en desvelar el fondo real de la historia de la fe y de la política cristiana. Los aconsejo especialmente a los creyentes, que suelen necesitar de un poco más de visión crítica y objetiva sobre su propia religión, esto no quiere decir que vayan a abandonar su fe por ello, sino que pueden ser más conscientes sobre sus propias creencias y sobre los hechos históricos del cristianismo.
Bien, hecha esta breve introducción, vamos a intentar ver el contexto social de Palestina para poder entender la actuación de los hombres que vivieron en aquella época, entre ellos el que conocemos como Jesús de Nazaret u otros similares a él.
La literatura judía estuvo profundamente influenciada por los aconteceres políticos a los que se vio sometido el pueblo judío, normalmente dominado y explotado por otras culturas más poderosas. En ella se habla de recuperar la libertad, de imponerse a los que los someten, de someter a esos mismos que los dominaban, llevado a cabo esto por un salvador, por un mesías.
Este salvador pisoteará a los asirios "como al fango de las calles", reducirá Babilonia a una desértica ciudad habitada por los búhos, los sátiros y otras tristes criaturas; hará la gente de Moab "calva y sin barba, reducirá Damasco a un montón de ruinas"  y provocará una guerra civil en Egipto, "cada uno contra su vecino, ciudad contra ciudad y reino contra reino" (1)
El libro de Daniel también habla de una redención militar mesiánica a cargo de un ungido que creará un gran imperio judío.
Como indica el antropólogo Marvin Harris, no tenemos en cuenta que estas aspiraciones no solo fueron teóricas, no solo estaban en el terreno de las ideas, sino que se llevaron a la práctica, y en multitud de ocasiones. Los judíos se revelaron contra sus opresores, como lo han hecho y lo hacen todos los pueblos sometidos a una ocupación y colonización. Y no por gusto, sino porque no encontraban otro camino ante tales condiciones insoportables.
Lo que la mayor parte de la gente falla en darse en cuenta sobre estas profecías vengativas es que estaban hechas en conjunción con guerras de liberación reales llevadas cabo bajo el liderazgo de mesías militares de la vida real. Estas guerras disfrutaron de apoyo popular porque no solo intentaban restaurar la independencia del Estado de Israel, sino que además prometían eliminar las desigualdades económicas y sociales que el dominio extranjero había exacerbado más allá de lo soportable.(1)
Debemos aprender a entender la situación de estas personas, en este caso los judíos, bajo estas condiciones. Debemos pensar que en una situación así nosotros seguramente actuaríamos de la misma forma. Podemos entender este caso viendo la situación actual del pueblo palestino, que es precisamente oprimido y menospreciado más allá de lo soportable por precisamente el Estado de Israel, que ahora, en este tiempo, está ejerciendo de opresor.
En este ambiente de resentimiento hacia los romanos no encaja la visión de alguien que predicase la paz, por ello y pese a que los evangelios tratan de despolitizar y fundamentalmente de desocializar a Jesús de Nazaret, aparecen las inevitables incongruencias.
No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino la espada. (Mateo 10:34)
Y el que no tenga espada, dejar que venda su manto y compre una. (Lucas 22:36)
¿Pensáis que he venido para traer paz a la tierra? Os digo no, sino división (Lucas 12:51) 
Este tipo de pensamientos y de formas de actuar no pudieron ser suprimidos del todo por quienes escribieron años después los evangelios, ya con el peso de la derrota y la condena judía por parte de Roma, porque todavía había quienes conservaban en la memoria los sucesos de entonces y anularlos equivalía a anular su propia historia y su propia organización. No se podía negar y cambiar todo.
No debemos pensar tampoco que un comportamiento así de Jesús de Nazaret muestra un ser humano perverso o cruel, en realidad respondía al pensamiento y sentimiento bien generalizado y justificado de los judíos de Palestina bajo el sometimiento romano. Porque no olvidemos que allí, en aquel momento, había un movimiento de guerrilla de los más poderosos y activos que han conocido los tiempos, nada menos que seis legiones romanas fueron enviadas para controlar aquella revuelta
Como una colonia de Roma, Palestina exhibía todos los síntomas políticos y económicos clásicos del desgobierno colonial. Los judíos que ocupaban posiciones religiosas o civiles elevadas eran títeres o colaboradores. Los Sumos Sacerdotes, ricos propietarios de tierras y los comerciantes vivían en el esplendor oriental, pero la mayor parte de la población consistía de personas sin propiedades, campesinos sometidos, artesanos mal pagados o desempleados, siervos y esclavos. El país gemía bajo del peso de los impuestos confiscatorios, la corrupción administrativa, el tributo arbitrario, el trabajo obligatorio y una desbocada inflación. Los dueños ausentes vivían con pompa en Jerusalén mientras los arrendatarios sufrían el impuesto del  25 %,  el cual los romanos imponían sobre la producción agrícola, además de un 22 % sobre el resto reclamado por el templo. (1)
Los motivos para el resentimiento y para la revuelta estaban bien sembrados.
En aquella época los aspectos políticos, económicos, sociales y religiosos estaban profundamente vinculados, en nuestra época también lo están, aunque a veces no seamos conscientes de ello. Por este motivo la llegada de un mesías salvador real, que liderase una revolución  y una lucha real para obtener resultados también reales, estaba muy presente. Habrá quien piense que este pensamiento "utópico", esta creencia en la llegada de un mesías, no hizo sino conducir a la tragedia y al hundimiento de la misma gente judía de Palestina que creía en ello. Bueno, esto sería una interpretación no justa y no en relación a lo que vivía e hizo aquella gente. Porque ellos no eran los responsable de lo que  le sucedía y le sucedió a la gente nativa de Palestina, sino que lo eran los invasores, aquellos que fueron a explotar aquel hermoso lugar y  a las gentes que lo habitaban. Del mismo modo que el esclavo negro no era culpable de que lo azotasen o le cortasen un miembro por intentar escapar, sino que era aquel quien pretendía ser su amo el causante de sus males. Seamos un poco más honestos con la historia y con quienes la protagonizaron.
La revolución judía contra Roma fue causada por las desigualdades del colonialismo romano, no por el mesianismo militar judío. No podemos juzgar a los romanos como más "prácticos" o "realistas" simplemente porque ellos fueron los vencedores. Ambos bandos fueron a la guerra por motivos prácticos y mundanos [como ocurre en cualquier guerra].  Supongan que George Washington hubiese perdido la la guerra de la Revolución Americana.  ¿Entonces quisiéramos concluir que el Ejército Continental fue la víctima de una conciencia de modo de vivir irracional dedicada a una quimera llamada libertad? (1)
La actitud  y actuación de los colonos norteamericanos, como la de los judíos de Palestina, era la que tenían que desarrollar y desarrollaron como consecuencia principalmente de las circunstancias político-económicas que les condujeron a ellas. El que hubiesen perdido, como ocurrió con los judíos, fue debido a que se encontraron con un rival más fuerte, no a que se equivocaron al hacerlo, no a que no había motivos para llevarlo a cabo. 
Creo que he mostrado que el culto del mesías vengativo, como el culto al "cargo" [un culto desarrollado por poblaciones nativas en Guinea contra la invasión colonial], estaba adaptado a las exigencias prácticas  de una lucha colonial. Fue extremadamente exitoso como un medio de movilizar una resistencia en ausencia de una aparato formal para formar y entrenar un ejército. (1)
Es fácil hablar a posteriori y decir que la historia tuvo que ser así porque fue así, eso no es historia, eso no es mas que comportarse como un oportunista que desconoce profundamente la historia.
La historia está llena de hechos "imposibles", de altas torres que cayeron, y que seguirán cayendo.
La historia revela con igual modo concluyente que Judas de Galilea estuvo acertado y que César se equivocó sobre la supuesta invencibilidad del Imperio romano.  El Imperio romano no solo fue finalmente destruido, sino que la gente que lo destruyó fueron colonias como los judíos, y enormemente inferiores a los romanos en número, equipamiento y habilidades militares. (1)
Las revoluciones no ocurren porque la gente se encapricha, porque pierde la cabeza, no, hay poderosos motivos de fondo, que empujan, que fuerzan a la gente a realizar actos de enorme riesgo, de enorme audacia, pero no porque tengan madera de héroes, sino porque las circunstancias les obligan de un modo irrefrenable a hacerlo, porque la alternativa es inviable, horrible e inaguantable, y la fuerza de sobrevivir y de vivir, de vivir como personas y no como esclavos de otras personas, les empuja a moverse y a empujar a quienes los sometían y explotaban.  El contexto mesiánico en la época de Jesús, y de Jesús de Nazaret como parte de él, es completamente entendible, completamente racional y humano. Es algo que debemos aprender a entender, y también, sí, en gran medida, a admirar. Como admiramos la lucha que llevaron los colonos norteramericanos contra las monarquías europeas, o a los seguidores de la revolución rusa contra la tiranía de los zares y de la nobleza.
La conversión de un Jesús real y humano en otro con intereses en otro mundo más que en este, que no representase una amenaza para el poder vigente romano, no se debe a la vida del propio Jesús, sino a la vida que vivían los que escribían los evangelios, que vivían bajo el miedo de acusación de conspiradores o rebeldes contra Roma, especialmente tras la guerra judeo-romana. Sin embargo, en todo contexto colonial lo político y lo religioso se funden, no solo en la cultura judía.
...los mesías populares en contextos coloniales son siempre culpables de un crimen político y religioso, nunca solamente uno religioso. Los romanos no tenían interés en la violación de Jesús de los códigos religiosos locales, pero si estaban profundamente preocupados con su amenaza de destruir el gobierno colonial.(1)
Los cristianos empezaron así a apartarse de sus raíces judías, a renegar de ellas, y también a condenar a los judíos a una persecución que duró siglos. Precisamente porque rompieron con el Jesús de la historia y se aferraron al Cristo de la fe. Jesús seguramente fue un hombre de su tiempo, un hombre valeroso real, Cristo, en cambio, era un escape que buscaban los cristianos para poder sobrevivir y extenderse en el imperio que había derrotado a los judíos. Cristo era también, como en tantas religiones, una alegoría de un verdadero Dios, de un Dios real, de un Dios que ven todos los días, del sol.


Notas:
(1) Marvin Harris. Cows, pigs, wars and witches. Vintage books, 1989.
(2) Gonzalo Puente Ojea. El evangelio de Marcos: Del Cristo de la fe al Jesús de la historia. Siglo XXI.
(3) Gonzalo Puente Ojea. Ideología e historia: la formación del cristianismo como fenómeno ideológico. Siglo XXI.
(4) Gonzalo Puente Ojea. El mito de Cristo. Siglo XXI. 

lunes, 15 de julio de 2013

EL 11 S EN CHILE: EL COMPLOT CONTRA EL SOCIALISMO DE SALVADOR ALLENDE



A quien más temía el mundo de los negocios de las  corporaciones transnacionales era a Salvador Allende, cuyas ideas distaban de aquellos que gustaban del soborno. En la campaña electoral de 1964 la CIA gastó más de tres millones de dólares en propaganda y otros medios con el fin de evitar la elección de Allende, además de los más de veinte millones que aportaban directamente el gobierno estadounidense y las corporaciones.(2) No obstante, en 1970 Salvador Allende fue elegido presidente. Es entonces cuando comienza un sistemático sabotaje contra la economía e infraestructuras del país, con el fin de provocar la caída del gobierno. La Administración norteamericana y las transnacionales no estaban dispuestas a que el país mirase por sus propios intereses y no obedeciese sus exigencias. Las declaraciones de Henry Kissinger eran claras respecto a sus intenciones, y también sobre el respeto a las decisiones democráticas.

No veo por qué necesitamos esperar y ver que un país va hacia el comunismo debido a la irresponsabilidad de su propia gente.(1)

Como en el caso de la Guerra civil española, en Chile existía también una lucha de clases, entre una gran parte de la población desasistida, abandonada y que pasaba hambre y las clases ricas que vivían en medio del privilegio y la riqueza. La “Vía chilena hacia el socialismo” quería poner coto a estas desproporcionadas desigualdades, nacionalizando los sectores de materias primas, la industria automovilística, la electrónica, la red telefónica y otros sectores de la industria. Todo ello desató la ira de los hasta entonces dirigentes económicos, que a partir de ese momento se dedicaron a sabotear a la economía del país. Las huelgas se extendieron por diversos sectores, y no por descontento de los trabajadores, sino principalmente porque eran presionados por sus antiguos patronos, que les pagaban cantidades de dinero por hacerlas muy superiores a su sueldo habitual. El dinero en momentos clave tiene una importante y corrupta función.(2)
Sobre los sucesos previos al golpe y quiénes y cómo los iban tramando fue testigo el director de cine español Miguel Herberg, que se introdujo en los círculos de la élite chilena para ver qué sucedía. Esto lo explica de una forma clara y soberbia en su obra Chile 73, o la historia que se repite. Sobre las actuaciones de los latifundistas, de los que indica que muchos de ellos eran descendientes de los nazis que ayudaron a escapar a América tanto el Gobierno de EE.UU. como el propio Vaticano, y que para desplazarse por sus inmensas posesiones utilizaban incluso avionetas, escribe:

Como venganza por la política agrícola de Allende, los latifundistas promovieron una intensa campaña de sabotaje, con la complicidad de jueces sin escrúpulos. Los pocos latifundios expropiados fueron entregados a los trabajadores, sin animales, sin maquinaria y sin cosechas. Más de 300.000 vacas fueron pasadas de contrabando a los países limítrofes. Los patronos mataban a las hembras preñadas. Se retrasaban las cosechas o no se realizaban. El empleo de herbicidas fue un arma poderosa para la destrucción sistemática de cosechas y siembras. Este sabotaje a escala nacional provocó un desastre en la agricultura y ayudó en gran medida a las campañas fascistas antes del golpe de Estado.(3)

Con la llegada de Allende los sectores que tradicionalmente estaban olvidados comenzaron a recibir apoyo y ayudas concretas. Estos sectores eran en realidad la mayor parte de la población, donde los niños presentaban síntomas de desnutrición y la mortalidad infantil era tres veces superior a la de los países considerados desarrollados.

Para paliar esta situación, el gobierno de Allende distribuyó gratuitamente medio litro de leche por niño y a cada madre embarazada.

El otro gran problema era el de la vivienda y para el que se programó la construcción de 100.000 casas anuales. Este plan fue saboteado sistemáticamente por los empresarios, por las fábricas de cemento, por la industria maderera y de materiales de construcción, con sobornos provenientes de EE.UU.(3)

También se tomaron importantes medidas para revitalizar la educación, aumentando de forma notoria los inscritos en algún programa de estudios, a su vez se incrementó el número de profesores y de cátedras en la universidad.
Un grupo particularmente olvidado y oprimido eran los indígenas, principalmente Mapuches y Araucanos. A los que se había perseguido en los siglos anteriores y en el mismo siglo XX como a alimañas, y se les habían quitado sus tierras que ahora pertenecían a los grandes latifundistas. El nuevo gobierno les restituyó algunas de sus tierras y, además, reconoció sus derechos como habitantes del país.(2)
Este reconocimiento y apoyo a las clases populares, que iba unido a acabar con el monopolio de las multinacionales, despertó una peligrosa y poderosa enemistad hacia el Gobierno de Allende, que se fraguó en la conjura de las transnacionales y de la élite chilena.

Todas sus filiales fueron nacionalizadas. Anaconda, Denedott y Cerro Corporation controlaban el 80 % de la producción de cobre. Phelps Doge y General Cable eran propietarias de las dos mayores manufacturas del cobre. Betlehem Steel dominaba en el campo del  hierro. Guggenheim, vinculada al grupo Morgan, monopolizaba el salitre. La ITT norteamericana imperaba en los teléfonos. La Standard Oil, de New Jersey, y la Mobil controlaban la distribución de productos petrolíferos. La RCA Victor dominaba la industria electrónica. Las mayores industrias de montaje de camiones y automóviles eran de la Ford, la General Motors y la Chrysler. La Ralston Purina y la W. R.Grace controlaban las mayores industrias de alimentos. La Dow Chemical y la Monsanto imperaban en la industria química.(3)

La ITT fue especialmente activa en la promoción del golpe de Estado. Entre el mundo de las compañías industriales y el mundo financiero comenzaron el estrangulamiento y el chantaje a la democracia de Allende. El Banco Mundial y otros bancos bloquearon todos los créditos hacia Chile. También se bloqueó el suministro de repuestos y otros elementos necesarios para la industria. El gran monopolio económico hacía valer su poder contra la amenaza que suponía para sus intereses la actuación del Gobierno de Salvador Allende. Esta acción contra la democracia por parte de las transnacionales tenía el apoyo de políticos de la derecha chilena. Entre ellos estaba Eduardo Frei Montalva, que fue presidente de Chile de 1964 a 1970.(2)  Respecto al apoyo que Frei tuvo para llegar a ser presidente:

Su campaña electoral de 1964 fue realizada con el apoyo de los liberales, de los conservadores, y de los demócrata cristianos con un total de veinte millones de dólares enviados por Estados Unidos y otros veintiséis millones de dólares provenientes de las Democracia Cristianas alemana (RFA), venezolana e italiana, según el Washington Post.(3)

Como presidente, Frei favoreció de forma desmesurada a las compañías estadounidenses, ejemplo de ello son los llamados Convenios del Cobre, en los que las corporaciones Anaconda Kennekott y Cerro Corporation  se hacían con el control de los recursos. Y procedió a reprimir con crueldad las protestas laborales ante los abusos; siendo responsable político de masacres en las minas, como las de El Salvador (marzo 66), Santiago (67), Rancagua (68), Puerto Montt (marzo 68), San Miguel (agosto 69),...(3) Una vez que fue elegido democráticamente Salvador Allende, Frei empezó a colaborar en la conspiración para derrocarle y fue partícipe de algún modo en el asesinato del general René Schneider, comandante en jefe de las fuerzas armadas y defensor real de la democracia y sus principios, que se oponía a cualquier modo violento o antidemocrático.

Uno de los coautores del crimen, el general Viaux, confesó públicamente su complicidad en dos ocasiones: una a mí ante la cámara, ya en la cárcel pocos meses antes del  golpe de Estado definitivo, y otra a la periodista Florencia Vargas, a la que declaró que el señor Frei le había dado “carta blanca para actuar, pero con la condición de que lo hiciera bien”, refiriéndose al asesinato.(3)

Frei apoyó el golpe, mostrando su talante, que no era nuevo, porque antes de ser político había dirigido al diario Tatapaca que hacía apología del fascismo y de sus líderes, Mussolini o Hitler. Sin embargo, con el tiempo terminó mostrando su oposición a los militares, que habían acaparado todo el poder. Lo que le acarreó su enemistad y, entonces, pudo ver hasta donde eran capaces de llegar, incluso contra quienes habían sido sus aliados.  Eduardo Frei fue asesinado por ellos, por envenenamiento, en 1982.(5)
El caso de Chile es otro ejemplo donde se muestra que el gran monopolio económico mundial es enemigo de la democracia en su sentido real, es decir, como verdadera expresión de lo que quiere la población de un país. Y en Chile, como en tantas partes, los intereses de la élite económica y los de la población eran, y son, muy diferentes. Un gobierno debe mirar por satisfacer a su propia gente, no a una minoría extranjera o local, es lo que pretendía el gobierno de Allende. Por ello fue sometido a acoso y atacado a todos los niveles, y como no podían destruirlo, utilizaron la violencia en su máxima expresión contra una democracia, el  golpe de Estado; al que empezaron a legitimar antes de producirse para hacer ver a la sociedad que era “lo necesario”, lo necesario se entiende para sus intereses, hablando de una forma más clara.

Trabajando en contacto con la CIA y con el Departamento de Estado de los EE.UU., los ideólogos del Partido Nacional fueron los propagandistas más entusiastas de la tesis destinada a crear la imagen propicia al golpe de Estado fascista…
Uno de ellos, Francisco Bulnes Sanfuentes, empresario millonario y abogado de la Standard Oil y de la Mobil en Chile, declaraba “Frei y yo convinimos el día 20 de agosto de 1973 durante una conversación muy extensa que a Chile no le queda otra solución que la militar”.(3)

El mundo de las compañías económico-financieras y de sus medios de comunicación estaba plenamente inmerso en el golpe militar.

El grupo Edwards era uno de lo clanes más potentes de Chile. Hasta 1970 fue propietario de la cadena de diarios El Mercurio y de unas veinte industrias, seguros, bancos y editoriales. Además tenía una influencia enorme y participaba en las cuarenta sociedades más ligadas al capital americano, Rockefeller por ejemplo.

Agustín Edward se refugió en EE.UU., donde fue nombrado vice-presidente mundial de la Pepsi-Cola, al mismo tiempo que disfrutaba de los millones de dólares que había depositado en la Chase Manhattan Bank.(3)

El diario El Mercurio hacía de órgano de propaganda de los intereses de las transnacionales y de la oligarquía chilena.
La moralidad y el ejemplo dado por los dirigentes económicos no eran aquí tampoco muy elevados, algo bastante común a lo largo de la historia.

Mientras que los ricos chilenos llevaban una vida disipada, de lujo, sexo, adulterios, fiestas y banquetes en los que yo participaba asiduamente junto a militares, curas y capitalistas, el pueblo estaba literalmente pasando hambre, haciendo cola para comprar comestibles y los niños chilenos muriendo de enfermedades producto de la desnutrición. Los altos ejecutivos de las multinacionales consideraban escandaloso que se repartiese medio litro de leche  en polvo a cada niño, “porque la economía del país no podía resistir ese gasto”. (3)

Y no estaban dispuestos a renunciar a ninguno de sus privilegios. Allende fue advertido de todos estos planes, pero tal vez se había acabado creyendo las mismas mentiras que se lanzan desde el poder sobre su creencia en la democracia. Le respondía de esta forma ingenua al propio Miguel Herberg:

Miguel, esto no es España, aquí el ejército tiene una tradición  democrática.(3)

Pronto vería que las cosas reales eran muy diferentes. El propio general Pinochet, en quien confió, planeó asesinarlo en un avión tras “permitirle” abandonar el país si se rendía.
Las consecuencias del golpe para la mayor parte de la población de Chile fueron también trágicas en términos económicos, además de en términos humanos. El precio del pan, por ejemplo, pasó pronto de valer once a cuarenta escudos, un aumento del 264%. En menos de un año había aumentado su precio treinta y seis veces. Las medidas de los Chicago Boys condujeron a la pobreza al menos al 85% de la población.(2)

Cuando la Universidad volvió a abrir varios días más tarde [tras el golpe de Estado], los “Chicago Boys” estaban regocijándose. Apenas una semana más tarde, varios de mis colegas en el Instituto de Económicas fueron nombrados para puestos clave en el Gobierno Militar.(4)

Se podría escribir mucho más sobre Chile, pero estas líneas son aleccionadoras de cómo funciona el mundo económico en el poder y sus adláteres, y  habla de su nula categoría humana o moral.  Es cierto que hoy se recuerda a Salvador Allende con admiración y a Pinochet con desprecio. Pero Allende murió allí, como también allí  fueron asesinados y torturados miles de chilenos, en cambio Pinochet vivió en el poder y en el lujo toda su vida, sin que la Justicia, tan injusta, lo condenase alguna vez al lugar donde debería haber estado.
Chile, como  decía  bien Miguel Herberg, era la historia que se repite.

PS:
El presidente chileno fue asesinado, no se suicidó:
El asesinato de Salvador Allende, se confirma lo que ya se sabía

Notas:
(1)  Alejandro Reuss. U.S. in Chile, The U.S. government turns over 5, 800 documents. Z magazine, November 1999.
(2)  Mikel Itulain. Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países. Libertarias. 2012.
(3) Miguel Herberg. CHILE 73 o la historia que se repite. Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo. 1999.
(4)  Michel Chossudovsky. The Globalization of Poverty. Preface to second edition. Global Research. 2003.
(5) José Zepeda. Asesinato de Frei Montalva: la DINA aún aterroriza. Radio Nederland Latinoamérica, 10 de diciembre 2009. http://www.rnw.nl/espanol/article/asesinato-de-frei-montalva-la-dina-a%C3%BAn-aterroriza



sábado, 6 de julio de 2013

¿Qué ocurre en Egipto?

Chuck Hagel, Secretario de Defensa de Estados Unidos, y Abdul Fatah al-Sisi, jefe de las Fuerzas Armadas egipcias.

Para entender cualquier país, no importa cual, hay que mirar primero a  su pasado, a su historia. La de Egipto nos explicará lo que está ocurriendo hoy en día allí. 
Este país africano, que hace de puente entre África y Oriente Medio, tuvo no hace tanto tiempo un líder que buscó la independencia política y económica de Egipto, además de la cooperación en ambos ámbitos con los diferentes países árabes. Ese líder era Gamal Abdul Nasser, que fue una especie de Hugo Chávez árabe, o Hugo Chávez fue una especie de Nasser latinoamericano, ya que el dirigente egipcio precedió al líder venezolano. Esta actitud de Nasser le granjeó una gran enemistad de los dirigentes de los Estados Unidos, que decidieron luchar contra él con todos los medios, para acabar con este movimiento de liberación nacional y de no sometimiento a los intereses del poder norteamericano que había iniciado. Este poder luchó contra Nasser, además de con sus medios, con dos instrumentos muy útiles en la región para ellos: uno fueron los Hermanos Musulmanes y el otro fue Israel, aunque también utilizó la influencia sobre Arabia, con su wahabismo. Para ver la actuación histórica de los Hermanos Musulmanes recomiendo este enlace: Hermanos Musulmanes.

En 1954, las políticas nacionalistas [nacionalistas en el sentido de defender la independencia económica y la soberanía del país] del presidente egipcio Gamal Abdul Nasser comenzaron a ser vistas como completamente inaceptables por Gran Bretaña y Estados Unidos. El M16 y la CIA prepararon conjuntamente planes para su asesinato. De acuerdo a Miles Copeland, un agente de la CIA con sede en Egipto, la oposición a Nasser está dirigida por la comunidad comercial -las compañías de petróleo y los bancos-.

Siguiendo a un intento de asesinato [contra Nasser] por la Hermandad [los Hermanos Musulmanes], Nasser respondió inmediatamente ilegalizando el grupo, al cual denunció como un instrumento británico. (1)

El Imperio británico, antes del estadounidense, había fomentado y ayudado a estos fundamentalistas islámicos, como lo hizo también con el wahabismo, con el fin de crear división y someter a Oriente Medio a sus intereses. (2)

La CIA canaliza apoyo a los Hermanos Musulmanes por "la capacidad encomiable de la Hermandad para derrocar a Nasser".  [BAER, 2003, PP. 99DREYFUSS, 2005, PP. 101-108] El régimen islamista en Arabia Saudí se convierte en un aliado de los Estados Unidos en el conflicto con Nasser. Ellos ofrecen apoyo financiero y una santuario a los militantes de los Hermanos Musulmanes durante la ofensiva de Nasser.(1)

Qué poco han cambiado las cosas desde entonces, Arabia Saudí sigue siendo la fuente de financiación, de armas y de extremistas que han realizado una yihad, no en beneficio del mundo musulmán, sino en beneficio de los intereses económicos de la élite occidental, además de en la propia de los tiranos locales, como la casa Saud de Arabia. Para ver la función de grupos fundamentalistas como Al Qaeda o de similares a ellos, como el movimiento tafkir, que procede de los Hermanos Musulmanes, recomiendo este enlace: Al Qaeda, de sus orígenes y de su función., y para ver su acción terrorista en países seculares cercanos, como Siria, este otro: Las revueltas en Siria no son ni fueron una rebelión popular ni pacífica.
Israel siempre tuvo como misión ser un peón de actuación para el control de Oriente Medio en beneficio de las fortunas de Estados Unidos o de Gran Bretaña. Un país colonial para lograr el dominio de una región extremadamente importante a nivel mundial, porque el control de ella significaba el control del resto del mundo, al haber una gran dependencia del suministro energético. Sobre Israel, que ocupó Palestina, recomiendo este enlace: Una breve historia de la tragedia de Palestina. Egipto pagó caro la entrada en acción de este peón fuertemente armado y financiado, fue invadido en más de una ocasión y se le quiso quitar el control del Canal de Suez, amén de obligarle finalmente a cumplir con lo que indicaba Estados Unidos. (2)
Tras la muerte de Nasser, natural o no, Egipto fue cayendo en manos de la imposición extranjera. A Nasser le siguió Anwar-el-Sadat, este firmó los llamados Acuerdos de Camp David, en 1978-79, en los que conseguía recuperar derechos y posesiones frente a la invasión israelí, además de tener que reconocer el propio Israel la cuestión palestina, pero cedía a las presiones e imposiciones estadounidenses. 

En 1973 Egipto lanzaba un ataque a Israel ante la negativa a devolver el Sinaí, mientras, Siria también hacia lo propio para recuperar los Altos del Golán. La guerra, conocida como Yom Kippur, Guerra del Ramadán o de Octubre, de acuerdo a las festividades y fechas con las que coincidió, supuso una recuperación de la confianza entre los países árabes y una pérdida en la de Israel que ya no veía tan imbatible a su ejército. Todo ello obligó a Israel a recuperar la vía diplomática de  la mano de EE.UU., ya que la vía violenta, no condenada y castigada por EE.UU., y en realidad apoyada, no había servido. Y llevó a los Acuerdos de Camp David durante 1978-79, donde se volvía a hablar sobre lo solicitado por Sadat en 1971, pero con peores condiciones para Israel. Pues se trataban las reivindicaciones de los palestinos, no tenidas en cuenta en 1971, pero que en las fechas de Camp David eran apoyadas por la mayor parte de las naciones y no podían ser ignoradas.

Cabe recordar también que en 1976, Siria, Jordania y Egipto, propusieron un acuerdo de paz en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, sin embargo EE.UU lo vetó. (2)

En Camp David Israel y Estados Unidos lograron algo largamente deseado.

Con Camp David EE.UU. e Israel también se quitaron un enemigo y consiguieron un aliado, esto les permitió centrar sus ataques en otros países, como el Líbano, [también Siria] y mantener ocupados los territorios de Palestina. A cambio Egipto se convertiría en el segundo receptor de ayuda militar por parte de la potencia norteamericana,[el primero es Israel] abandonando cualquier intento de defender o proteger a otros países árabes o de mostrar algún tipo de política independiente.(2)

Ocurrido posteriormente el asesinato de Sadat en 1981 por parte de los Hermanos Musulmanes, es sucedido por Hosni Mubarak, quien dirigió el país hasta su derrocamiento "popular" en 2011, en la llamada Primavera Árabe. Aquí en occidente pensamos, porque así nos lo han hecho ver los medios de comunicación, que fueron los egipcios los que finalmente quitaron a este dirigente egipcio. Aunque sí es cierto que había malestar en el país, también es cierto que su caída no se debió a ello. La Primavera Árabe no fue algo inocente y democrático que buscó la democracia y la libertad y soberanía de los países del norte de África o de Oriente Medio, sino que en realidad persiguió por medio de sus promotores externos el efecto contrario, acabar con los países que mantenían su independencia del poder económico occidental, fundamentalmente Libia y Siria. Recomiendo para entender lo que supuso esta "Primavera Árabe" estos dos enlaces: Cuando la izquierda se deja arrastrar por la influencia del poder económico y La Primavera Árabe, engañados como a niños.
En relación a Egipto, no debemos ser tan ingenuos como para creer que los medios de comunicación corporativos, pertenecientes al poder económico occidental, iban a estar retransmitiendo una verdadera revuelta popular defendiendo un sistema social justo y no sometido a la injerencia extranjera. Lo que pasaba en la plaza Tahrir de El Cairo y sus consecuencias tiene una lectura, de acuerdo a los hechos, diferente a la que contaron estos medios. Además que debemos pensar también un poco, no demasiado, para ver que lo que pasa en una plaza determinada no significa que es lo que pasa en un país entero.

En Egipto se realizó una escenificación en la que a través de los medios de comunicación parecía verse a una población volcada por un derrocamiento de su jefe de gobierno, Mubarak. Lo que no mostraban las cámaras ni los diarios era la opinión general de los egipcios, que seguramente eran más incrédulos que aquellos congregados allí por diversas circunstancias.  El periodista Webster Tarpley exponía lo qué suponía la supuesta revolución en Egipto y cómo se adornó esta:

Este es un golpe de la CIA y los militares. Fue anunciado en Washington esta mañana por Leon Panetta, el jefe de la CIA en testimonio ante el Comité de Inteligencia de la Cámara. Él dijo que Mubarak iba a ser echado hoy. Así, está todo organizado detrás de las escenas. La gente en primer plano, esa pandilla de anarquistas y peleles en la plaza, esa gente son los figurantes –ellos son los apoyos si usted quiere. Ellos son lo que hace esto admisible al ciudadano medio. Pero lo que lo que sucede es un golpe militar al viejo estilo. (Énfasis en cursiva añadido)

Estas palabras, que pueden parecer un poco  duras, tienen bastante relación con lo que ocurrió después. Mubarak fue quitado, pero no vino la democracia, no se eligió a alguien que la gente quería de  verdad. Se preparó otra escenificación “democrática” en la que se tenía por un lado a los antiguos seguidores de Mubarak y por otro a los fundamentalistas de la Hermandad musulmana, unos buenos aliados también del poder económico occidental. (3)

Bueno, aquí sería pertinente explicar por qué le interesaba al poder económico occidental la caída de Mubarak. Además de llevar ya muchos años en el poder, desde 1981, y que al mundo corporativo le gusta renovar las caras pero sin cambiar el fondo, Mubarak había hecho algunas cosas que no habían gustado al poder occidental, y que de hecho suponían, a comienzos de 2011, cuando comienza no por casualidad la llamada Primavera Árabe, un serio contratiempo. Ya años atrás, en 1985, se había opuesto a una invasión a Libia, además de no obedecer al aislamiento político y sobre todo económico de este país ordenado por Washington en los años 90, (3b) y ahora, que se buscaba la misma invasión y destrucción del país libio, Mubarak no era el mejor socio. Y Estados Unidos necesitaba a Egipto para llenar de armas y fanáticos la yihad que iban a lanzar contra Libia. De ahí el masivo apoyo a la manifestación  preparada en la plaza  Tahrir, provocando la presión internacional que desembocó en su pérdida del poder bien pronto, en febrero de 2011. Luego vino lo esperado, lo esperado por el poder económico, no por la gente, la utilización de Egipto para la invasión sobre Libia y la no llegada de ninguna democracia ni ninguna mejora en Egipto.

"El New York Times informó que estaban llegando armas [a los "rebeldes"] a través de la frontera con Egipto, mientras los portavoces de los gobiernos de EE.UU y Gran Bretaña llamaban para aportar más armas y entrenamiento a los rebeldes. El último informe del New York Times: "Los rebeldes libios dijeron que debatían buscando ataque aéreos de la  ONU", muestra imágenes de los insurgentes recibiendo entrenamiento militar, sugiriendo además que el levantamiento es el resultado de otra operación militar del NFSL [Frente Nacional para la Salvación de Libia] más que una "espontánea" protesta que se volvió violenta." 

Aquí se ve el papel del poder occidental y también el interés en quitar a Mubarak, que ya en el pasado se había opuesto a una invasión a Libia, para poner a los Hermanos Musulmanes, que más tarde colaborarían no solo en el ataque a Libia, sino también a Siria. Además de mostrar la verdadera naturaleza de las revueltas en Libia, que como en Siria no fueron pacíficas ni desde su origen, y a sus verdaderos actores y promotores. (4)

La llegada al poder de los Hermanos Musulmanes facilitó y aumentó este tipo de papel, como también harían su trabajo en el ataque a Siria.(5)
Una vez cumplidos los objetivos en Libia, ya las cosas se podían plantear de otra forma. Y de hecho, debido a las protestas de los egipcios, que sí eran conscientes de lo que había ocurrido, no como los ciudadanos occidentales que no se enteran de lo que ocurre en el mundo, y habían visto que no había en absoluto una democracia y que la situación ahora, con los fundamentalistas islámicos, iba a peor, comenzaron a protestar. Pero no solo protestaban y protestan contra el gobierno de Mursi, el nuevo presidente egipcio, sino que lo hacían  contra la injerencia extranjera, contra el poder económico de Estados Unidos. No es una protesta antiamericana, con rechazo a América, como suele falsear la prensa corporativa comercial,(6) sino que lo es contra la intromisión e imposición de los poderes occidentales en la política, en la economía y en la sociedad egipcia, incluida la financiación del terrorismo islámico.(7) Son los egipcios los que tienen que decidir su futuro, no las corporaciones industriales y financieras de Estados Unidos y de Europa. Ese es el mensaje real de las protestas.
Este poder económico occidental, muy consciente de ese mensaje real de las protestas, quiere acallarlas mediante un nuevo cambio o también mediante una represión. Han provocado o han consentido la caída de Morsi y ahora vuelven a negociar con un ejército con el que tienen una larga historia de colaboración. Ver este importante e interesante artículo de Michel Chossudovsky sobre las consecuencias de la imposición económica de occidente sobre Egipto y sobre la relación del ejército egipcio con la administración estadounidense: Was Washington behind Egypt´s coup d´Etat?

El papel de las fuerzas armadas [egipcias] no es proteger a un movimiento de base. Todo lo contrario: el objetivo es manipular el levantamiento y acabar con la disidencia en favor de Washington.

El objetivo del golpe militar es asegurarse de que la caída del gobierno de la Hermandad Musulmana no da lugar a una transición política que socava el control de EE.UU. sobre el Estado egipcio y su ejército. (8)

 También, según comenta Webster Tarpley, (9) el ejército ha podido actuar para parar la deriva de fanatismo islamista de los Hermanos Musulmanes, que podrían tener intención de lanzar un ataque contra Siria, un aliado histórico con el que formaron  una misma nación, la República Árabe Unida, de 1958 a 1961, en tiempos de Nasser. Esta deriva podría suponer el tratar de llevar a Egipto por un mal camino con un terrible final de destrucción y extremismo religioso. No olvidemos, que pese a las condiciones tan favorables a los Hermanos Musulmanes, en un proceso electoral poco democrático, ya que solo se permitían prácticamente dos opciones, solamente les apoyó un 26,8 % de la población, y un 48,1 % no fue a votar, lo que habla de la poca confianza y el poco apoyo de los egipcios a ese proceso electoral.
Lo malo ahora es que Egipto no parece tener ningún Nasser que le dé una libertad real, porque no se nos olvide, no hay libertad que valga si no hay independencia y soberanía económica.

Notas:
(1) 1954-1970: CIA and the Muslim Brotherhood Ally to Oppose Egyptian President Nasser. History Commons.  Enlace.
(2) Mikel Itulain. Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países. Libertarias. 2012.
(3) Mikel Itulain. La Primavera Árabe: ¿engañados como a niños? 11.8.12. Enlace
(3b) Barak Barfi. How new is Egypt´s "new" foreign policy?  Project Syndicate, 8.6.11.
(4) Mikel Itulain. Amnistía Internacional: su actuación en la guerra de agresión sobre Libia. 29.6.13. Enlace
(5) Mikel Itulain. Las revueltas en Siria no son ni fueron una rebelión popular ni pacífica. 1.1.13. Enlace
(6) Mikel Itulain. ¿Es usted antiamericano? 29.3.13. Enlace
(7) El levantamiento popular y la oposición militar en Egipto es un golpe a la estrategia norteamericana en Oriente Medio. Al Mukawama-Resistencia. 2.7.13.
(8) Michel Chossudovsky. Was Washington behind Egypt´s coup d´Etat? 4.7.13.
(9) Webster. G. Tarpley. Morsi Ousted by Generals to Stop His Plan for Sending the Egyptian Military to Attack Syria’s Assad. Press Tv. 9.7.13. (Esta información de W. Tarpley se ha publicado en este artículo el 10.7.13, para que los lectores puedan tener un conocimiento más completo de lo que ocurre en Egipto).

jueves, 4 de julio de 2013

Diario de Rusia

Una mujer y su hijo se bañan en Kiev en el verano de 1947 (foto Robert Capa)

El escritor estadounidense John Steinbeck, el autor de Las uvas de la ira, y el fotógrafo húngaro Robert Capa (Andrei Friedman) hicieron un viaje a la Unión Soviética en el verano de 1947 con el fin de conocer realmente el país. Porque, como ellos mismos se preguntaban, entre otras cosas: "¿Cómo se viste la gente allí? ¿De qué hablan? ¿Bailan, y cantan, y juegan? ¿Hacen fiestas? ¿Qué comida hay?"
La "información" de las noticias entonces, como ahora, no era muy fiable y de Rusia normalmente se hablaba mal, sin saber realmente si aquello tenía alguna relación con la realidad.
Es curioso lo parecida que es la gente en todo el mundo. Cuando este par de viajeros decidieron acometer esta aventura recibieron todo tipo de advertencias de sus paisanos, prácticamente ninguna positiva:
En el momento que se supo que íbamos a la Unión Soviética fuimos bombardeados de consejos, reprobaciones y advertencias, todo sea dicho, por parte de personas que nunca habían estado allí. Una anciana nos dijo con tono de pavor: "¿Por que´? ¡Desaparecerán! ¡Desaparecerán en cuanto crucen la frontera!" 1
Ni Capa ni Steinbeck desaparecieron en los alrededor de cuarenta días que estuvieron allí. Es más, encontraron gentes muy abiertas y generosas, especialmente en el campo. Vamos, como ocurre en gran parte del mundo. También recibieron algún consejo de  capitalistas exacerbados:
Un hombre de negocios de importancia considerable nos dijo: "¿Así que van a Moscú? Cojan unas cuantas bombas  y suéltenlas encima de esos rojos hijos de puta". 1
Ante tal desconcierto de consejos desaconsejables ambos viajeros llegaron a una conclusión acertada:
Y ahora nos parece que la tendencia más peligrosa en el mundo es el deseo de creer un rumor más que el de precisar cualquier dato. 1
A fe que doy la razón a Steinbeck en esta sentencia, la gente se preocupa muy poco de comprobar las cosas, de atender a  los hechos, les gusta más los rumores, los chismes, los cuentos increíbles. Luego esa misma gente son fácil presa del engaño.
No obstante, no todo lo que les dijeron fueron insensateces o falsas historias, también hubo sabias recomendaciones, como la de Willy, el camarero del bar del Bedford:
Tras la barra aprendes a escuchar mucho y a no hablar demasiado. 1
Con esta sabia advertencia fotógrafo y escritor decidieron salir hacia su destino y contar lo que vieran y oyeran, aunque:
...esto va en contra de gran parte del periodismo moderno, pero por esa misma razón puede que sea un alivio. 1
Ha cambiado poco el periodismo desde entonces, entonces no contaban lo que realmente sucedía en el exterior y hoy tampoco. Si quieres conocer lo que se vive y sucede en el mundo tienes que viajar o tienes que conocer a personas a las que no paguen por mentir sobre lo que ocurre precisamente en ese mundo.
El mundo occidental, dominado por el capitalismo, no miraba con buenos ojos a su posible rival, la Unión Soviética, y no facilitaba las relaciones ni tampoco el transporte, aunque la culpa siempre se echase al lado soviético. El viaje que hicieron Steinbeck y Capa no pudo comenzar con un vuelo directo a Moscú, sino que tuvieron que ir a Helsinki y de aquí tomar un vuelo ruso. Cuando se van acercando a Leningrado pueden ver los efectos de la destrucción que tuvo lugar tras la invasión nazi en la Segunda Guerra Mundial.
Y a medida que nos acercábamos a Leningrado, las cicatrices se hacían más profundas, las trincheras más frecuentes. Las granjas quemadas de paredes negras aún en pie poblaban el paisaje. Algunas zonas donde habían tenido lugar las batallas más duras estaban llenas de picaduras y costras como la cara de la luna. Y cerca de Leningrado se hallaba la mayor destrucción. 1
No en vano las poblaciones rusas, bielorrusas y ucranianas sufrieron con amplia diferencia no solo el mayor holocausto de la Segunda Guerra Mundial, sino de la propia historia humana.
...más de veinticinco millones de rusos y de personas de otras nacionalidades fueron asesinados por esta loca ambición de los dueños de la economía y de la política en Alemania. 2
Sobre su estancia en Moscú tuvieron sus más y sus menos, más menos que más. La ven como una ciudad fría, donde es muy difícil relacionarse con la gente local, quedándose los extranjeros aislados. Bien, esto es bastante habitual en cualquier ciudad y más entendible en un periodo tras una guerra de la que los rusos recibieron demasiados golpes. Sin olvidar que Rusia había sufrido el acoso de una coalición multinacional para tratar de poner fin a la revolución de octubre, por ello la desconfianza hacia el extranjero estaba algo justificada. Esto no parecen entenderlo los viajeros, tal vez por una falta de conocimiento de la historia rusa.
Sin embargo, también hay alabanzas hacia los avances que ven en Moscú:
Yo había estado allí unos días en 1936, y los cambios  desde entonces eran tremendos. En primer lugar,  la ciudad estaba mucho más limpia que antes. Las calles estaban lavadas y pavimentadas, mientras que antes estaban llenas de barro y sucias. Y lo construido en doce años era muchísimo. Cientos de altos edificios de apartamentos nuevos, nuevos puentes sobre el río Moscova, las calles ampliadas y estatuas por todas partes. Áreas enteras de los estrechos y sucios distritos del viejo Moscú habían desaparecido, y en su lugar había nuevos barrios residenciales y edificios públicos. 1
En la entrevista que tuvieron con la Voks, la organización de relaciones culturales de la Unión Soviética,  se ve una visión contrapuesta en como se relacionan y lo que significan los escritores en Estados Unidos y en la Unión Soviética
 Parecía un poco sorprendido de que los escritores en Estados Unidos no se reuniesen, no se asociasen demasiado entre sí.
Le explicamos que los escritores en América tienen una posición diferente, que se les considera justo por debajo de los acróbatas y justo por encima de las focas. Y en nuestra opinión esto es algo muy bueno. Es muy probable que a un escritor, en especial uno joven y demasiado valorado, se le suba el éxito a la cabeza tanto como a una actriz de cine las buenas críticas en la prensa especializada. Y creemos que la accidentada vida crítica a la que están sometidos los escritores estadounidenses a la larga será muy sana para ellos. 1
Accidentada sí que puede ser, especialmente si eres lo suficientemente honesto y reúnes el suficiente valor para contar lo que tus ojos y tu cabeza ven y piensa. Pues en los Estados Unidos, pese a sus proclamas por la libertad, se persigue o se margina a aquellos intelectuales que hablan claro sobre temas sociales, políticos o económicos. Ejemplos hay muchos: Michael Parenti, Charles Chaplin, Gore Vidal o Gary Webb 3, 4 No solo se hacía esto, ni tampoco más, en la Unión Soviética, unos se llevan la fama y otros cardan la lana.
Existe también un choque en cuanto a la concepción del gobierno, según Steinbeck mientras en la Unión Soviética se les enseña a amar a su gobierno, porque se está preocupando por ellos, en Estados Unidos siempre se mantiene cierta desconfianza hacia su poder. Si bien es acertada parte de esta interpretación, también es cierto que a los estadounidenses no se les ha enseñado a desconfiar de su verdadero enemigo y peligro: una clase alta que controla la propiedad y la economía del país, dejando unos niveles altísimos de pobreza y miseria dentro de los Estados Unidos, mientras ellos viven en el lujo extremo y mandan a matar gente por el mundo a los desesperados por la miseria que se apuntan a los marines. Se desconfía del gobierno sin saber que el gobierno estadounidense es realmente un títere en manos de las grandes fortunas que controlan toda la nación y todos sus recursos.
Podría hablarse aquí también de la supuesta gran diferencia. En Estados Unidos había democracia y en la Unión Soviética no. Pero, ¿qué tipo de democracia es esa donde puedes elegir A o B, pero A=B, y además A y B pasan olímpicamente de la mayoría de la población? Si somos un poco sinceros reconoceremos que ni en un lugar ni en otro había una democracia, y a saber donde la hay.
El sueño americano, el de Estados Unidos, ha sido siempre más un sueño que una realidad, cuando no ha sido una pesadillla, precisamente reflejado en la más conocida y posiblemente la más valiosa de las obras de Steinbeck, Las uvas de la ira. Y no importa tanto ser blanco o negro, importa en realidad ser rico o pobre.
En ´Las uvas de la ira´, en donde los personajes no son precisamente negros, ni católicos romanos, ni de extracción latina, sino que son rigurosamente ´americanos´ [blancos, anglosajones y protestantes], observamos como los Joad son explotados y maltratados por otros personajes no menos "americanos", los que tienen de su parte el dinero, la influencia política y la fuerza coercitiva de la violencia. 5
Pero, casi por naturaleza cultural los estadounidenses son los más ciegos entre los ciegos, y no quieren ver lo evidente.
...esta América pobre que deambula en continuo contraste con la América opulenta que se entrevé como de pasada en tantas páginas de la novela, estos agricultores trashumantes que, como ganado, siguen el sendero más corto en busca de mejores pastos en los que poder sobrevivir, van a empezar a cuestionarse, a fuerza de darse golpes contra la pared del Poder, qué es América, que significa vivir en un país libre si la única libertad que le queda es para morirse. 5
No hay libertad ni país libre cuando no tienes ni donde cobijarte ni qué comer, y esa es la triste realidad de muchos estadounidenses hoy en día, como lo era en los tiempos de Steinbeck.
Una diferencia significativa entre el sistema soviético y el de EE.UU. era que el primero experimentó tras la revolución una notoria mejora social al romper con un régimen feudal de privilegios y tiranía, colectivizando la propiedad y los bienes de producción, posibilitando un enorme desarrollo económico y científico en los años siguientes.
Steinbeck,  pese a ser un estadounidense de pro, era bien consciente de los sesgos culturales y políticos que arrastra cada cultura, no importa si es rusa o norteamericana.
Probablemente lo más difícil del mundo para el hombre es la simple observación y aceptación de lo que ocurre. Siempre deformamos nuestras percepciones según lo que esperábamos, queríamos o temíamos.  En Rusia vimos muchas cosas que no coincidían con lo que habíamos esperado, y por esta razón está muy bien tener fotografías, porque una cámara no tiene ideas preconcebidas, simplemente fija lo que ve. 1
La aceptación de los hechos no es algo que encaje muy bien con la actuación de la mayor parte de la gente, más si estos contradicen lo que teníamos dado por sabido. En este mismo blog este autor constata que hay quien quiere diferir en opiniones cuando en realidad se está hablando de hechos, que parecen querer cambiar por no acomodarse a sus gustos. Así, una cosa son los hechos y otra bien diferente las opiniones, estas son características de cada persona y aun así variables, los otros, los hechos, hay que respetarlos, por muy perturbadores que lleguen a ser.
Steinbeck y Capa verían en Rusia cosas que la propaganda antirusa en América había hecho imposibles de creer: progreso, gente unida para trabajar con verdaderas ganas y esfuerzo en colectividades, alegría de los jóvenes para celebrar la fiesta, templos llenos de fieles para celebrar su religión en completa libertad, un país mucho más abierto y hospitalario de lo esperado... También hay algo que los visitantes esperaban, especialmente Capa, y no encontraron, ambiente revolucionario y algo de vicio. Ambos ven al país demasiado formal, demasiado moral, demasiado recatado, sin oportunidad para el vicio.
...son gente muy honrada, moral, trabajadora...1
 En principio esto sería el paraíso en la tierra para las iglesias, tanto para la ortodoxa como para la católica. Pero la Iglesia católica condenó a la Unión Soviética como el peor de los males y de los demonios, simplemente por el hecho de que Lenin rechazó colaborar con ellos para que ocupasen un lugar de poder en este nuevo sistema político, lo que demuestra la verdadera naturaleza moral y el interés real de la Iglesia, más preocupada por el poder que por la moral.
En el viaje que hacen a Ucrania, como en el que también llevarán a cabo a Georgia, la tierra de Stalin, resaltan la cordialidad de sus gentes, la alegría de vivir y las ganas de trabajar en un proyecto común.
En Ucrania las granjas colectivas son el sistema de organización agraria, todos trabajan y todos se benefician de las ganancias de su trabajo, la tierra es común y cada familia posee una casa con su jardín y su huerta.
Parte de nuestra información equivocada era que en las granjas colectivas la gente vive en barracones. Esto no era verdad. Cada familia tenía su casa y un jardín y un huerto en el que había flores y en el que había grandes parcelas de verduras y colmenas de abejas. Y la mayoría de estos jardines eran de más o menos un acre [0,40 hectáreas] de extensión. 1
Trabajan con ilusión y ánimo, pese a la destrucción que han sufrido en la guerra: la humana y la material.
Nos contaron cómo fue antes y cómo era ahora. Cuando vinieron los alemanes, esta granja había tenido setecientas reses con cuernos, y ahora solo había doscientos animales de todo tipo. Habían tenido dos motores de gasolina grandes, dos camiones, tres tractores y dos trilladoras. Y ahora tenían un pequeño motor de gasolina y una trilladora pequeña. No tenían tractor local. Para arar sacaron uno de la estación de tractores cercana. Habían tenido cuarenta caballos y ahora tenían cuatro. 1
Las granjas también contaban con el apoyo de técnicos expertos que experimentaban y asesoraban sobre técnicas de cultivo y semillas.
 Se asombran de la energía de las chicas, que tras pasar todo el día trabajando duro en el campo durante la cosecha, van a bailar a la noche, siendo capaces, tras dormir unas pocas horas, de ir antes de amanecer de nuevo a los campos a seguir una nueva jornada. Ven también, con gran consternación, como las chicas bailan entre ellas porque apenas hay chicos de su edad, ya que fueron muertos por la invasión alemana.
La invasión alemana sobre Ucrania contó con el apoyo de los latifundistas o grandes propietarios, conocidos también como kulaks, pero con la oposición de la mayor parte de la población. Las cruentas luchas de represión y liberación tuvieron un alto costo humano. Sin embargo,  ahora, pese a la falta de medios, la gente es optimista y piensa en mejorar la situación de su colectividad y de su país. Sobre algunas falsedades propagadas por medios del régimen nazi  en relación a Ucrania y posteriormente por la prensa y algunas universidades occidentales hasta nuestros días, recomiendo este enlace: La manipulación emocional de la prensa: el genocidio en Ucrania. 
La Unión Soviética también hizo pagar a los soldados nazis su actuación:
Y una de las pocas justicias del mundo es que los prisioneros alemanes están ayudando a limpiar el desastre que ocasionaron. 1
En occidente también existe un mito respecto a la Unión Soviética, se piensa que allí todos son igualmente pagados y reconocidos, pero en este viaje los norteamericanos ven que se fomenta también la competencia, y se premia al que hace el mejor trabajo o en el menor tiempo. Las categorías en el trabajo tampoco son iguales, son diferentes según los conocimientos que requiere el puesto. Las jerarquías existían, como en toda sociedad humana. La diferencia mayor con Estados Unidos estaba en la posesión de la propiedad o de los bienes de producción, en unas pocas manos en este país de América y de forma colectiva en la Unión Soviética. Este asunto, el de la posesión de los bienes de producción, es un asunto clave para la justicia social y para tener una vida digna que hoy en día se ignora prácticamente en Europa y Norteamérica, y así les está yendo a sus habitantes.
En su visita a Georgia retratan el fenómeno religioso.
Cuando descendíamos desde la Iglesia de David, las campanas de la catedral tocaban violentamente, y entramos. La iglesia era rica y oriental, y sus pinturas estaban muy negras a causa del incienso y del tiempo. Estaba abarrotada de gente. El servicio lo oficiaba un anciano, con pelo blanco y una corona de oro, tan bello que parecía irreal. El anciano recibe el nombre de Catholicus, es el jefe de la Iglesia de Georgia, y su vestimenta es de hilo de oro. Había gran majestuosidad en el servicio,  y la música del enorme coro era incomparable. El incienso se elevaba hasta el alto techo de la iglesia, y el sol entraba en ella y lo iluminaba. 1
También muestran el amor por la cultura del pueblo georgiano.
...la poesías y la música son sus grandes contribuciones a la cultura mundial, y su poesía es muy antigua. Su poesía no la lee poca gente; la lee todo el mundo. En sus cementerios en la colina hemos visto que sus poetas estaban enterrados en las mismas condiciones que sus reyes, y en muchos casos se recuerda a un poeta pero se olvida a un rey. 1
La música, como la cultura en general, no suele tener fronteras.
No habíamos oído mucho swing americano en Tiflis, pero en Batum había una buena cantidad. Los hoteles estaban llenos de él, porque muchos de los visitantes habían bajado desde Moscú, donde se toca más frecuentemente. 1
En relación a la economía y al trabajo, que ya hemos comentado, las diferencias con respecto a los Estados Unidos no eran tan contrastadas como se creía, salvo por el tema de la posesión de los bienes de producción, en unas pocas manos o de forma colectiva o perteneciente al Estado, lo demás era bastante similar según lo vieron los viajeros americanos. 
La granja estatal se llevaba como una empresa americana. Tenía su director, su equipo directivo, y sus empleados. Los trabajadores de la granja vivían en casas de apartamentos nuevas, limpias y agradables. Cada familia tenía su propio apartamento, y si las mujeres trabajaban en el campo había guarderías donde dejaban a sus hijos. 1
En las granjas colectivas era algo diferente, cada granjero tenía una participación en los beneficios colectivos y los miembros de esta podían recibir préstamos a bajo interés del Estado.
Respecto a la igualdad y a la competencia en la sociedad y el trabajo, los visitantes ven algo muy claro:
Y aquí, como en todas partes, había condecoraciones a la competencia. Había una muchacha que había ganado una medalla por su velocidad al recoger el té, y sus manos trabajaban como un relámpago en las matas, escogiendo las hojas frescas de un verde más claro y poniéndola en la cesta que acarreaba. 1
Esto es perfectamente entendible, toda sociedad funciona así. De hecho, un incentivo para la mejora es la competencia. Y en una sociedad que mejoraba económica y técnicamente a pasos agigantados esto era necesario. Por tanto, el mito de la igualdad como sinónimo de que da igual si lo haces bien que mal, tiene poco que ver con la Rusia soviética, ahí están sus resultados. En esto tampoco hay tanta distancia con Estados Unidos, porque este país progresó también en gran medida gracias a la valoración de la capacidad de emprender y de trabajar, siendo la competencia uno de sus motores. Luego vendrían los monopolios, cada vez mayores, que crearon una sociedad estadounidense muy desigual y desequilibrada, algo que finalmente pasará una costosa factura que puede poner en el borde del abismo a esa misma sociedad.
La mujer tenía un papel importante en la sociedad soviética, respecto a una fábrica de té:
El director es una mujer, y hay degustadoras. Las mujeres manejan las máquinas donde se macera y se oxida el té, y se ocupan de los grandes hornos donde se seca el té. Las mujeres lo clasifican y lo empaquetan. Los únicos hombres son los que mueven los cajones de té empaquetado. 1
La solidaridad humana existía, como existe en cualquier otra nación.
Muchas de las familias georgianas han adoptado niños de las zonas destruidas, porque este rico país no lo tocaron, y la gente se sentía responsable ante el resto de la nación. 1
Surge también la admiración hacia las gentes que van conociendo.
En estos tremendos georgianos habíamos encontrado más que nuestros iguales. Podían comer más que nosotros, beber más que nosotros, bailar más que nosotros, cantar más que nosotros. Tenían la fiera alegría de los italianos y la energía física de los borgoñones. 1
A fin de cuentas conocieron un país bello con gente también bella, como sucede y se puede encontrar en cualquier otro lugar del mundo. Para apreciar esto solo hay que tener un corazón abierto y ojos para ver y oídos para oír.
Descubrimos, como habíamos sospechado, que la gente rusa es gente, y, como sucede con otra gente, es muy agradable. Los que conocimos sentían odio hacia la guerra, querían las mismas cosas que todo el mundo: una buena vida, mayor bienestar, seguridad y paz. 1
Los rusos, como los ucranianos, bielorrusos o georgianos, no eran tan malos como los pintaban, solo eran gente, gente como tú y como yo. Y a la gente le gusta la gente.
No tenemos conclusiones que sacar, salvo que los rusos son como cualquier otro pueblo del mundo. Seguramente los haya malos, pero con mucho la mayoría son muy buenos. 1

Notas:
1. Jhon Steinbeck. Diario de Rusia. Capitan swing libros. 2012.
2.  Mikel Itulain. Justificando la guerra. Enlace
3  Mikel Itulain. Hollywood ante la Segunda Guerra Mundial. 13.3.2013 Enlace
4. Mikel Itulain. No dejemos que el periodismo sea una causa perdida en el mar de los intereses económicos.  25.4.2013. Enlace
5.  Introducción de Juan José Coy a Las uvas de la ira. Catedra. 1989.