domingo, 10 de marzo de 2013

La voz olvidada de los poetas: Miguel Hernández.


Golpes y más golpes contra los ya golpeados jornaleros el día de Andalucía del año 2006

Con el paso del tiempo, cuando ya hay una gran distancia entre lo que ocurrió y el tiempo presente, se habla más fácil de las cosas. Se habla más fácil pero se entiende menos de lo que se habla. Hoy casi todo el mundo parece admirar la obra de Miguel Hernández, aunque pocos se meten en su piel y menos en la piel de sus denuncias. Cómo ponerse en el lugar del niño yuntero, del jornalero explotado y despreciado, cómo si hoy prácticamente existe la misma injusticia social que en los años del poeta murciano. 1
Miguel Hernández hace poesía de su época y la hace también, para quien quiera escucharlo, de la nuestra.

Andaluces de Jaén, 
aceituneros altivos, 
decidme en el alma: ¿quién
amamantó los olivos?

Vuestra sangre, vuestra vida,
no la del explotador
que se enriqueció en la herida
generosa del sudor.

No la del terrateniente 
que os sepultó en la pobreza,
que os pisoteó la frente,
que os redujo la cabeza. 2
 
No, no fueron los terratenientes, no, no fueron los explotadores que se enriquecieron con la herida generosa del sudor  quienes amamantaron los olivos, y no, no son  tampoco los que los amamantan hoy. Son los jornaleros, los aceituneros altivos, los que los cuidan y hacen crecer a los olivos, con su sudor, con su generoso sudor y su mal pagada labor. Sin embargo, el partido socialista obrero español no recompensó con un premio a los trabajadores, el premio, la medalla como hija de predilecta de Andalucía, se la dio al mayor terrateniente, a la mayor terrateniente, a la Duquesa de Alba. Fue en el año 2006 cuando esto ocurrió, entonces escribía un artículo en Diario de Noticias:
Día de Andalucía: la Duquesa de Alba agasajada por el socialista Manuel Chavés mientras en la calle los antidisturbios daban mamporros a los jornaleros. 3
La duquesa llamó locos a los jornaleros apaleados que protestaban jutamente ante tal injusticia. Unos cuantos locos me dan igual, 4 decía ella, y bien que le  daban  y le dan igual. Pero a quien no debiera de darles igual es a aquellos que se llaman socialistas, socialistas  y obreros.
 Preguntar a los socialistas del partido socialista obrero español:  

¿de quién, de quién son estos olivos? 2

¿de los terratenientes que produjeron la pobreza?
¿de los terratenientes que pisoteraron las cabezas?

Preguntar no a los terratenientes, no a los corruptos políticos, preguntar a las gentes del lugar y sobre todo a los olivos.

¿quién amamantó los olivos?  2

Notas:
1. Mikel Itulain. El Sindicato Andaluz de los Trabajadores pone en evidencia la injusticia social. Enlace
2. Miguel Hernández. El hombre y su poesía. Aceituneros.Catedra.1990.
3. Mikel Itulain. La solidaridad de Bono, Chaves e Ibarra. Diario de Noticias. 7 marzo 2006.
4. Carga por una protesta jornalera contra la Duquesa de Alba. El País. 1 marzo 2006.

A quien vive por la alegría ni la muerte lo rinde


Qué es la muerte sino el final natural de la vida.
Los antiguos ya decían que la muerte no era nada para nosotros, pues cuando ella está nosotros no estamos y cuando nosotros estamos ella no está. Sin embargo, el impulso de la supervivencia, el sentido de la supervivencia, el más poderoso de todos los sentidos, nos hace temerla, nos hace esquivarla. Y con razón, lo peor para el ser vivo, al menos teóricamente, es la muerte.
Rararemente hablamos de la muerte,  de nuestra muerte; puede que sea en parte por cobardía, pero principalmente suele ser por sensatez. Mientras se vive no se debe pensar demasiado en la muerte, porque entonces igual se deja de vivir, o al menos se deja de vivir plena e intensamente. A la muerte, no obstante, sí que hay que dedicarle su tiempo, su justo tiempo. Hay que  vivir una vida plena, pero no vana.
Hay personas, muchas personas, que creen que realmente no se muere, que tras este final hay una continuidad mucho más duradera y también mucho más dichosa, aunque de todo esto no tengan ninguna prueba. Pero incluso en estas personas el sentimiento de superivencia, la lucha por la supervivencia, es mayor y bastante más fuerte que el sentimiento religioso. Cómo sino explicar el modo intenso, incluso desesperado, con el que se agarran hasta el último suspiro de vida, hasta el último día de vida; no importa los muchos días y los muchos años de esa vida. Pues esto, la vida, lo conocemos, lo otro, la supuesta eternidad, no. Y, ¿a quién no le asaltan las dudas? Las creencias religiosas dicen una cosa y la cabeza, la parte racional de la cabeza, dice otra; dice: "¡adelante!", "¡adelante!", "¡déjate de historias y sigue viviendo la  vida que conoces!" Es la naturaleza humana.
Pero cuando la muerte se acerca, cuando la muerte acecha, cómo no sentir algo de temor, cómo no sentir inquietud, cómo no sentir su túpida sombra. Quien ha visto la muerte ya no la olvida.

Yo sé como mueren los animales,
algunos braman
cuando sienten que la vida se les escapa como 
una espiración
y se abren los ojos
con una mirada que es más triste
que las más triste de las leyendas antiguas.
Yo sé cómo se enseñorea la muerte,
porque he sido testigo
y la verdad es que
no es una ceremonia hermosa.(1)

Aunque, como dice el poeta, todo esto sea cierto, no dejemos que se enseñoree la muerte, no le demos más campo y espacio que los que realmente le pertenecen. Por ello vivamos con alegría, pero, como decía, no banalmente, sino plenamente: construyendo, aprendiendo y respetando al mundo y a nuestros semejantes.
Tengamos presente que a quien vive por la alegría ni la muerte lo rinde.(2)
Qué es la muerte sino el final natural de la vida.

Notas:
(1) Joseba Sarrionandia. Hau da ene ondasun guzia. Txalaparta. 2000.
(2) Luis Britto García. Revolución es humor y amor. 9.3.2013.

viernes, 8 de marzo de 2013

La voz olvidada de los poetas: Shelley

Percy Bysshe Shelley

A menudo se cree que los poetas se van por las ramas, que sus pensamientos se dirigen por los espacios que se  escapan de la realidad, que se evaden de esa realidad. Bien, puede que lo hagan, aunque creo que con menor frecuencia de lo que habitualmente se cree. La memoria enseguida nos trae ejemplos de esto que comento, de poetas seriamente preocupados por su realidad social: Federico García Lorca, Miguel Hernández, Pablo Neruda, Antonio Machado, Joseba Sarrionandia, Edwin Markham y también Percy B. Shelley. ¿Lo conocen?, a Shelley. Fue un poeta romántico inglés que vivió a finales del siglo XVIII y comienzos del  XIX. Vivió una vida agitada, agitada de pasiones y persecuciones. Perseguido por su libre pensamiento y su defensa del ateísmo, así como por su coraje por denunciar la injusticia social, la explotación  y la opresión de unos seres humanos sobre otros. ¿Un adelantado a su  tiempo? En realidad siempre ha habido gente así, gente extraordinaria que se ha preocupado por mejorar el mundo donde vivía, lo que pasa es que se nos olvida, o más frecuentemente no lo conocemos porque no se nos enseña. En pocas escuelas e institutos se habla de  Shelley.
Este gran autor, cada vez más grande con el tiempo, como los grandes escritores, escribió una breve obra que describe muy bien la opresión, la explotación y la lucha contra ella, es La máscara de la anarquía.

¡Levantaros como leones  después del sueño
en cantidades invencibles!
Sacudir vuestras cadenas a la tierra como el rocío,
el cual cayó sobre vosotros cuando dormíais.
Vosotros sois muchos ellos son pocos

Qué actuales son las grandes obras, ¿verdad? Hoy muchos nos dormimos y las cadenas, como el rocío a la noche, cayeron sobre nosotros en nuestro sueño. Dormíamos y nos ataron con cadenas. Es hora de levantarse y de pensar que somos muchos y ellos pocos, recordando al poeta.

martes, 5 de marzo de 2013

En memoria de Hugo Chávez: El progreso en Venezuela y la envidia de las clases altas



El historiador Michael Parenti comentaba en un artículo, escrito en mayo de 2005, 1 su experiencia en el viaje que hizo a Venezuela. Y comenzaba relatando esta experiencia ya en el mismo vuelo que le condujo de Miami a Caracas. En él coincidió con una dama elegantemente vestida que no tardó, una vez entablada cierta conversación, en hablar mal del presidente del Gobierno de Venezuela, Hugo Chávez. Recurriendo a algo que la llamada oposición y el poder económico han repetido una y otra vez, que estaba "arruinando el país"; un discurso muy manido, pero no acompañado de evidencias fiables. Ante esta reacción, el historiador preguntó a la mujer si este gobierno había perjudicado a su negocio, dedicado a la moda femenina teniendo contactos con altas firmas de Estados Unidos. Su respuesta fue que "en absoluto", pero indicaba, sin precisar, que había arruinado muchos negocios, que estaba arruinando la economía, volviendo a repetir el discurso comentado. Parece que más que contar realidades, la mujer, transmitía una campaña de difamación preparada hacia el gobierno venezolano, al que había que presentar como un verdadero desastre y una ruina.
En un estudio llevado a cabo por expertos y titulado: Índices de pobreza en Venezuela: En búsqueda de las cifras correctas, 2 de Mark Weisbrot, Luis Sandoval y David Rosnick,  que analicé y comenté en el capítulo dedicado a Venezuela en mi obra Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países, 3 se indicaba como la "información" aportada por los grandes medios de comunicación no reflejaba la realidad de los datos económicos de Venezuela o la reflejaba de una forma tendenciosa, sin analizar el contexto o tomando los datos que interesaban. Acusando con ello a Chávez de haber empobrecido al país en el periodo desde su llegada al poder, en febrero de 1999, hasta una fecha elegida a propósito por ellos, por los medios, el primer semestre de 2004. En ese periodo, indicaban los medios de comunicación corporativos, que la pobreza había aumentado de un 43 (43,9 en realidad) a un 53%, diez puntos porcentuales, medido en hogares en situación de pobreza. El "fallo" del estudio estaba en no considerar dos factores fundamentales que ocurrieron en el país en el periodo estudiado y que influyeron de forma decisiva en los resultados económicos: el golpe de Estado de abril de 2002, que ellos mismos provocaron y apoyaron, y el paro petrolero, de diciembre de 2002 a febrero de 2003, también propiciado por los mismos, que paralizó la economía y los ingresos del gobierno, causando un retroceso en los avances que se habían producido los primeros años. Antes del golpe, a final de 2001, la pobreza se había reducido en casi cinco puntos, al 39%. No obstante, si avanzamos en el tiempo, como un economista con  rigor hubiese hecho, vemos que en el año 2005, una vez corregidos los problemas y estabilizada la situación, hay una recuperación muy notable; vemos  de hecho que la pobreza en el segundo semestre de 2005 estaba en el 38 %, una reducción de seis puntos respecto al 44% que teníamos a finales de 1998 y de once puntos respecto al 49% que había a mediados de 1998. Este último dato incluso más fiable que el del 44 %, ya que lo habitual era este valor o mayores en los años precedentes, todo ello antes de que llegase Chávez. Ya a finales del año 2009 se había reducido la pobreza a un 23,8%, veinte puntos porcentuales menos que al final de 1998. La pobreza extrema pasó de un 21 o un 17%, según se tome la mitad o el final del año 98, hasta un 6% a fines de 2009. Los resultados desde entonces no han hecho sino mejorar, el país no está por tanto en absoluto mal, como lo quieren presentar estas élites ricas, sino todo lo contrario. Si tenemos en cuenta la pobreza medida por personas, en vez de por hogares, como habíamos mostrado antes, tenemos que la pobreza pasa de un 50,4-50 % en 1998 a un 28.5 % a final de 2009, llegando a ser menor al 28% en 2011. Sin embargo, los titulares de los medios de comunicación de la élite económica occidental, basándose en el estudio indicado, señalaron lo siguiente respecto a Venezuela (téngase en cuenta también la fecha de publicación, finales de 2005 y 2006, lo que justifica menos aún su actitud):
Jorge Castañeda en Foreign Affairs de mayo/junio de 2006 indicaba:

Las cifras de pobreza y el índice de desarrollo humano de Venezuela se han deteriorado desde 1999, cuando Chávez tomó el poder.

El Washington Post, en su editorial del 18 de enero de 2006, decía:

En Venezuela, la pobreza incrementó de 43 a 53 por ciento durante los primeros seis años del mandato de Chávez.

John Tierney el 8 de  noviembre de 2005 en el New York Times en un artículo titulado "Los idiotas  en el extranjero":

La nueva ola de populistas está encabezada por Chávez, quien ha utilizado las recientes ganancias extraordinarias del  petróleo para expandir su gobierno y solidificar su control del poder. Pero aun cuando entran a Venezuela $100 millones diarios en ganancias petroleras (de los cuales $60 millones provenientes de esos terribles gringos al norte del Río Grande), los niveles de pobreza se han elevado a más de 50 por ciento. 2, 3

Cuando salieron a la luz los datos de 2005 y 2006, y al verse en evidencia los medios de comunicación, no tuvieron la honestidad de corregir, sino que arremetieron contra el gobierno venezolano, por supuestamente apañar las estadísticas, algo que no es cierto, como señalaban los autores de Índices de pobreza en Venezuela: En búsqueda de las cifras correctas. 2
 Pero no solo en Venezuela se ha reducido su índice de pobreza de forma muy notable, además se ha eliminado por ejemplo otro mal crónico, el analfabetismo, lo que demuestra el interés del nuevo gobierno por la prosperidad y el futuro de la sociedad venezolana, muy al contrario a las intenciones de la oligarquía, que tenía abandonada a la población no rica del país. También, y también por primera vez, la asistencia sanitaria gratuita llegaba a las clases más populares, a los llamados barrios, este factor hace que la disminución de la pobreza sea todavía mayor a la indicada, ya que las familias destinaban una parte de sus recursos a sanidad o si no podían  hacerlo padecían las consecuencias, incluida la propia muerte por falta de asistencia. Pero esto poco le importaba ni le importa a la egoísta clase alta, poco le ha importado durante muchos, años de sufrimiento y miseria para gran parte de esa sociedad.
La tasa de desempleo ha pasado de un 14,5% a fines de 1999 a un 6,5% en 2011 (en 2012 bajo hasta el 6%). Compárenla con España.
El salario mínimo se ha incrementado de 100 bolívares en 1998 a 1.548 en septiembre de 2011, un aumento espectacular, a esto hay que añadirle las ayudas para las familias más empobrecidas, la cesta ticket, con el fin de mantener un salario mínimo legal, así, por ejemplo, en mayo de 2010 el salario mínimo era de 1.224 y la cesta ticket era de 528, haciendo un salario mínimo legal de 1.752 bolívares.
Las mejoras en Venezuela son  además a otros muchos niveles, tenemos el caso del aumento de la matriculación en universidades y de la participación de la mujer. Tales mejoras no  son resultado de la casualidad, como hemos expuesto al comienzo, sino que son el resultado de una política planificada y pensada para mejorar las condiciones de una sociedad, la venezolana, que había sido abandonada a su suerte una vez que les quitaron los recursos y el control de la economía, se los quitó la oligarquía. Ahora vemos que lo malo que sucedía en Venezuela sucede ahora a España.

 Sin duda oirán que en Venezuela hay o puede haber graves problemas económicos, y aquí aparecerá la archiconocida cantinela de la inflación. La inflación a quien hace mucho daño es al sector bancario, por eso se menciona tanto desde el poder económico; a las clases más populares apenas les puede afectar, ya que tienen un control de precios de productos base; además, dicho parámetro, la inflación, se ha mantenido estable durante estos años, siendo bastante más baja con Chávez que con otros presidentes: Carlos Andrés Perez 45,3, Rafael Caldera 59,6, Hugo Chávez 21,4 (datos promedio, hasta el año 2009).

Se podrían seguir contando y detallando muchos otros avances sociales y económicos, pero con estos ya vemos que en Venezuela, por una vez en su historia, en realidad por primera vez en su historia, la mayoría de la población está progresando, los más desfavorecidos están siendo atendidos, la economía se ha enfocado, como debe de ser, no para el enriquecimiento de unos pocos, sino para el enriquecimiento de todos, y no solo materialmente. Todo esto debería ser valorado y elogiado por cualquier persona con un mínimo de honestidad y racionalidad, pero no es así; lo que oímos y vemos  en las grandes cadenas audiovisuales y en la prensa corporativa son continuas descalificaciones e insultos hacia el gobierno de la República bolivariana, y especialmente hacia su presidente. Bueno, no hay más que recordar el golpe de Estado dado en abril de 2002 para acabar con este modo de hacer política y economía, que se salía de la idiosincrasia latinoamericana establecida por sus clases altas y las clases altas de Estados Unidos y Europa. De este modo lo celebraba el diario español El País, un medio portavoz de las corporaciones transnacionales que veían peligrar sus privilegios y  sus jugosos negocios, indicando:

 Sólo un golpe de Estado ha conseguido echar a Hugo Chávez del poder en Venezuela. La situación había alcanzado tal grado de deterioro que este caudillo errático ha recibido un empujón. El ejército, espoleado por la calle, ha puesto fin al sueño de una retórica revolución bolivariana. 
La gota que colmó el vaso y levantó a los militares fue la represión protagonizada por la policía y francotiradores adictos a Chávez, que causaron 15 muertos y un centenar de heridos el jueves, en la tercera jornada de una huelga general que unió paradójicamente a sindicatos y empresarios. 5

Bien, esto es lo que les contaron a los españoles y buena parte de ellos lo creyó, lo que no habla muy bien del criterio, de los conocimientos y de la competencia intelectual de estos españoles. Los hechos eran bien diferentes, el ejército en modo alguno fue espoleado por la calle, sino por el poder económico, a quien representa El País. No fueron los seguidores de Chávez, la gran mayoría de la población, los que causaron incidentes o dispararon a manifestantes, sino mercenarios contratados por la élite, esto en conjunción con una manifestación dirigida por la oposición y preparada para crear altercados a propósito. Fue la decisión firme de los venezolanos de no dejarse intimidar por otro golpe militar, junto con la serenidad e inteligencia de su jefe de gobierno y el apoyo de otros países latinoamericanos, la que dio al traste con un nuevo plan de arruinar la democracia en un país de Latinoamérica. El País, como gran parte de los medios de comunicación corporativos, estuvo a favor del golpe y en contra de la democracia, como lo estuvo el gobierno español y el estadounidense.
Luis Britto, el escritor venezolano,  nos hablaba de esta falta de solidaridad, de esa envidia que no puede soportar un mundo en equilibrio, dicha y paz:

A mí me entristece que tanta felicidad aflija a unos pocos, porque el pesar del bien ajeno tiene un nombre muy feo. Decía el joven Marx que no desearía para sí mismo una dicha que no fuera compartida por millones. 6

La felicidad se indica porque según las encuestas los venezolanos se consideran en su mayoría muy felices y ven que están mejorando. Y aquí seguramente está el problema, hay gente que no tolera la dicha ajena, más si esa dicha y esa prosperidad corresponde a aquellos que hace no tanto tiempo eran considerados unos desgraciados, unos desarrapados, unos muertos de hambre, según el punto de vista de las clases altas.

Si es que hay quien no puede vivir sin tener debajo de su zapato el cuello de alguien. Y los nuevos tiempos no auguran un buen futuro a estas élites antidemocráticas. La reciente victoria de Chávez en las elecciones generales y de su sustituto, Nicolás Maduro, en las locales, tras la enfermedad del presidente venezolano muestran la solidez de un proyecto y su apoyo social. Y eso a pesar de que se enfrentaban no a una oposición en bloque, sino realmente a una coalición internacional del poder económico occidental, encabezados por Estados Unidos y la Unión Europea.
Un apunte, al PP (o al PSOE) en España solo le votan en torno a un 30% de los españoles, a Chávez al menos un 44%,  y el PP, con esa minoría, tiene mayoría absoluta.
¿Por qué los españoles siguen anestesiados ante esta prometedora realidad de la economía en el mundo? ¿Por qué no hacen sino obedecer lo que se dice a través de los medios de comunicación que pertenecen al mismo poder económico que los oprime? ¿Qué futuro pueden tener los españoles así cuando repudian lo que no es sino un logro social enorme en un país como Venezuela? ¿Se merecen los españoles lo que les está pasando, por su egoísmo, por su ignorancia, por su falta de solidaridad? Son preguntas que deberán analizar y a las que deberán de dar una respuesta sincera. De otra forma no harán sino construirse su propia jaula y su propia ruina.
Comportarse como perro del hortelano, que es lo que está haciendo buena parte de la sociedad española en su postura respecto a América Latina, no es sino una muestra más de lo desnortado que está un buen sector de la sociedad en la que vivimos.
Vive y deja vivir, pocas frases han reflejado mejor que esta el camino a la paz y a la verdadera felicidad.

PS: Este texto fue escrito originariamente en septiembre de 2012, posteriormente se actualizó con los resultados de las últimas elecciones en Venezuela.
Notas:
1. Michael Parenti. Good things hapenning in Venezuela,. mayo 2005. http://michaelparentiblog.blogspot.com.es/p/articles.html
2. Mark Weisbrot, Luis Sandoval y David Rosnick. Índices de pobreza en Venezuela: En búsqueda de las cifras correctas. CEPR. Mayo 2006.
3. Mikel Itulain. Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países. Libertarias. Abril 2012.
4.Resumen de indicadores socioeconómicos. Venezuela. Mayo 2010. http://es.scribd.com/doc/35067385/Resumen-de-Indicadores-Socioeconomicos-Venezuela-Mayo-2010.
5. El País. Editorial. Golpe a un caudillo, 13.4.2002.
6. Luis Britto García. Voto por la felicidad. 23.9.2012. http://luisbrittogarcia.blogspot.com.es/

Ustedes y yo tenemos una gran responsabilidad con lo que está pasando en Europa



Sí, pienso que mucha gente corriente, gente como yo de la calle, tiene mucha responsabilidad con la degradación económica y social que está sufriendo la Europa actual. La degradación política ya era una constante en el continente, y muy destacada en España, salvo un breve tiempo durante la Segunda República.
¿Por qué digo esto?, ¿por qué acuso en cierta forma a una buena parte de la gente corriente? Bien, por un motivo muy claro, porque mucha de esta gente ha estado apoyando una pantomima llamada democracia, porque ha querido ver lo que no había, lo que le contaban los medios de comunicación pero que no existía. En España no ha existido ninguna  democracia todos estos años. ¿Cuándo se han preocupado realmente los que dirigen la sociedad: el estamento político y especialmente el económico, por la gente normal? ¿Cuándo? Prácticamente nunca o casi nunca. Entonces, ¿de qué tipo de democracia hablamos cuando la opinión y las necesidades de la gente no son ni han sido tenidas en cuenta? ¿Saben de qué tipo? De ninguno. Llamemos a las cosas por su nombre.
Si quieren cambiar su vida a mejor, si quieren crear una sociedad un poco decente, no sigan contribuyendo con esta burda parodia, con esta gran mentira. Llamen, como dice el dicho, al pan, pan y al vino, vino. Recuerden que las mentiras terminan por explotar, como ha explotado la mentira de la democracia española.
Puede que no les haya gustado nada lo que he escrito hoy, pero recuerden que en este caso no es por mi culpa, sino por la suya si no lo han entendido o no lo han querido entender. Culpa que les ha creado un problema que tendrán que resolver si quieren hacer algo decente, si quieren vivir una vida mínimamente decente. La alternativa ya la ven, vayan a por ella y verán que bien les va y que bien los trata.
Quería recordar también a aquellos que fervorosos seguían las indicaciones de los medios de comunicación, movidos por las corporaciones, para ayudar a destruir gobiernos que se preocupaban o preocupan por la gente de su país. Les refresco la memoria: Yugoslavia, Libia, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Cuba... Destruir esos gobiernos y esos países supone también nuestra propia destrucción, ya que no habrá ninguna alternativa visible; y terminaremos por creer que nuestro destino fatal no tenía ni tiene solución.
Sobre Cuba, ¿por qué no leen este artículo?, igual hasta les hace  plantearse algunas  cuestiones: ¿Es Cuba una democracia?(1)
¿Por qué la "democracia" en España es mejor que en Cuba?, ¿Por qué en España pueden elegir entre un partido político llamado A o B, o incluso C, y luego no les hacen ni puñetero caso? ¿Por qué el gobierno en España esquilma y desprecia a los ciudadanos y el cubano cuida todo lo que puede de ellos dándoles la mayor calidad de vida posible?
Son preguntas, busquen las respuestas. Y no se enfaden por lo que he escrito.

Notas:
(1) Raúl Antonio Capote. ¿Es Cuba una democracia?. Tercera Información. 22.2.2013.

domingo, 3 de marzo de 2013

El cristianismo y la guerra: Parte II




La concepción de guerra (o paz) justa se haría según los intereses de la potencia o imperio dominador. Roma calificó sus guerras como justas y nobles,(1) como harían los príncipes y reyes cristianos encabezados por el Papa, o como harían también Gran Bretaña o el propio Estados Unidos actualmente. Ellos eran en realidad los que atacaban, los que invadían, los que mataban, los que robaban, o al menos esto lo hacían en mayor grado que otros, pero no lo mostraban así, sino que querían hacer ver que se defendían o que defendían a otros,  mostrando así  sus acciones como algo justo o inevitable; lo justificaban al indicar que les movían nobles principios. No obstante, también hubo alguna vez sensatez en algunos dirigentes, Benjamín Franklin uno de los Padres Fundadores de EE.UU. dejó bien claro este asunto:

Nunca hubo una guerra buena o una paz mala.(2) 

Sin embargo, la simbiosis entre lo religioso y lo militar cuajó durante muchos siglos hasta el tiempo presente. La  religión ha sido, y sigue siendo, un poderoso valedor de la violencia militar: imprime obediencia y controla las conciencias; basando su autoridad no en un hombre terrenal que puede cometer errores a la vista de todos, sino en un supuesto ser todopoderoso que está por encima de todos los seres humanos. De este modo la religión  tiene una función social, aunque no muy noble.

Pero el apóstol dice también: "Cada uno tiene su propio don del Señor: uno de este modo, otro de una forma diferente". Por lo tanto, otros luchan por vosotros mediante la oración contra enemigos invisibles, vosotros lucháis por ellos con la espada contra los bárbaros visibles.»
Por consiguiente, soldados y sacerdotes luchan juntos, si bien cada cual por su lado, cada uno mediante «el don propio del Señor». (2)

Teodoreto, obispo de Cirio, señalaba muy acertadamente por qué se favorecía y exaltaba la Guerra:

¡Los hechos históricos demuestran que la guerra nos aporta mu­chos más beneficios que la paz! (3.)

Las Cruzadas, que tuvieron lugar entre 1095 y 1291, fueron supuestamente unas campañas militares con objetivos religiosos, llevadas a cabo por la llamada cristiandad contra los musulmanes. Si bien el componente religioso fue importante, el objetivo principal fue otro. En estas campañas militares el control del Mediterráneo, con sus riquezas y su mercado, estaba en juego. El factor religioso actuaría en la Edad Media, y en otros tiempos, como un potente factor estimulador para la movilización de la población.
El Papa Urbano II lanzó una campaña para exaltar a los pueblos de Europa, indicando que los bárbaros habían profanado los templos sagrados en Tierra Santa. Y decía sobre los sarracenos:

Han circuncidado a los cristianos, extendiendo la sangre sobre los altares o echándola sobre las pilas bautismales. Y cortaron los ombligos de aquellos que eligieron para atormentar con una muerte horrenda, les sacaron sus órganos vitales, les ataron a una estaca, los llevaron arrastras y los azotaron antes de matarlos, quedando boca abajo con todas sus entrañas fuera. Ataron a algunos a postes y les dispararon con flechas; ordenaron a otros descubrir sus cuellos y les atacaron con sus espadas, intentando ver si podían cortar sus cabezas de un simple golpe. ¿Qué debía decir de la horrorosa violación de mujeres, de la cual es más horrible hablar que mantenerse en silencio? (4.)

Ayer, como hoy, se exaltaban las emociones, lanzando historias sobre atrocidades supuestamente cometidas por el enemigo,(5) donde las narraciones sangrientas y sádicas, junto al recurrente tema sobre la violación de las mujeres  y al de la profanación religiosa, aparecían con inusitada frecuencia. En España en los años treinta, en su llamada “Guerra civil”, o en Yugoslavia o Irak a  finales del siglo pasado se repetiría este tipo de propaganda bélica. El objetivo era otra vez más anular cualquier atisbo de razón o crítica, de modo que el odio imperase y nadie fuese capaz de oponerse ante tan poderosas “razones”, que enmascaraban las veladas intenciones de los dirigentes de la sociedad que azuzaban a la  contienda.
Una sociedad muy religiosa es especialmente peligrosa en los asuntos de la guerra, ya que la obediencia suele ser la norma y esta está basada en supuestos seres sobrenaturales que no se pueden  poner en entredicho. De este modo Inocencio III, uno de los Papas más poderosos en la historia, podía arengar a sus seguidores cristianos:

Despertaos, mis más queridos hijos, transformando vuestras disputas y rivalidades, hermano contra hermano, en asociaciones de paz y afecto; preparaos para el servicio del Crucificado, no dudando en arriesgar vuestras posesiones y vuestras personas por Él, que entregó su vida y derramó su sangre por vosotros, igualmente es cierto y seguro que si sois verdaderos penitentes conseguiréis el descanso eterno como recompensa por esta labor temporal.(4.)

En verdad el Papa buscaba empujar a los muchos incautos e inconscientes hacia las sinuosas y bien tejidas redes de los intereses de la religión y la política; que terminaría  conduciendo a muchos de ellos a matar a personas que nunca habían conocido y que realmente nada malo les habían hecho. Este discurso y sus consecuencias se repetirían de forma incesante e incansable a lo largo de los siglos.



Notas:

(1) Mikel Itulain. Roma y Estados Unidos: ayer, hoy, seguramente mañana. Enlace
(2) Mikel Itulain. Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países. Libertarias. 2012.
(3) Karl Heinz Deschner.  La época patrística y la consolidación del primado de Roma. Barcelona: Ediciones Martínez Roca, pp 101-141. 1991.
(4)  Philip M. Taylor. Munitions of the Mind: a history of propaganda from the ancient world to the present era. Manchester University Press, p 38,73,74 15/11/2003.
(5) Mikel Itulain. La manipulación emocional de las  personas. Enlace



sábado, 2 de marzo de 2013

¿Por qué no recordamos la transición? Parte II



En la primera parte de esta serie sobre la transición les comentaba que los españoles perdieron su memoria, su memoria histórica. La perdieron y no la recuperaron. ¿Cómo pudo ocurrir esto?, ¿cómo ocurrió? El sabio español Gonzalo Puente Ojea nos lo indica:

Por lo que se refiere a España, este inquietante estado de cosas se debe sobre todo a la ´extensa y honda brecha generacional´ producida por la  perpetuación, durante más de cuarenta años, de un régimen político auspiciado y legitimado por la Iglesia para borrar de  la ´memoria colectiva´de los ciudadanos los factores y las traumáticas crisis que nos condujeron al estallido de 1936. Cuarenta años destruyen el ´enlace´entre generaciones produciendo una verdadera falla geológica en el proceso de continuidad histórica.(1)

Todo esto se nota hoy, los españoles están profunda y notoriamente desorientados. Quien desconoce su historia, su pasado, carece de sabiduría para saber afrontar las "nuevas" circunstancias. De hecho, si tuviesen esa  sabiduría mínima que da la memoria histórica, verían que esas nuevas circunstancias no son tan nuevas; y que en realidad  era perfectamente predecible lo que iba a ocurrir  y ha ocurrido. Es lo que comentaba en la parte primera, los españoles de a pie se convirtieron en personas fácilmente manipulables y explotables, y el poder económico en España siempre ha carecido de escrúpulos para aprovechar estas ocasiones.
Gran parte de la responsabilidad y de la culpa de toda esta deriva también es debida a la corrupción política que hubo en los denominados partidos de izquierda.

Lamentablemente, los partidos de oposición -sobre todo los dirigentes, no la militancia de base- jugaron el juego de los interesados en ´borrar´toda memoria de lo que cada ciudadano había hecho durante la dictadura franquista, desde el vértice representativo hasta el último escalón político del Estado.(1)

La irresponsabilidad e inmoralidad de los dirigentes del PSOE, como también del PCE, fue enorme, posibilitando y creando la catástrofe política, social y económica que ahora se extiende como una mancha de   petróleo por el país. Se perpetuó la injusticia social, política y económica que ha dado estos frutos.

Los protagonistas del franquismo y sus clientelas se frotan las manos por  la estulticia de una oposición tan irresponsable, y fungen ahora, con las mismas caras aunque algo envejecidas, como demócratas de toda la vida.(1)

Viendo todo esto, ¿se extrañan de lo que ha venido ocurriendo y ha ocurrido en España? Creo, sinceramente, que no.





Notas:
(1) Gonzalo Puente Ojea. Elogio del ateísmo. Los espejos de una ilusión. Siglo XXI. 1995.