jueves, 14 de febrero de 2013

Roma y Estados Unidos: ayer, hoy, seguramente mañana.



Roma fue un gran imperio, al menos lo fue en su extensión territorial y en su poderío militar. No obstante, para quienes lo sufrieron seguramente que no fue tan grande en el sentido de sus supuestas cualidades loables.
Roma destacó por su gran ambición expansionista, y  las invasiones militares fueron la razón de su ser y el motor de su desarrollo. Por este motivo tuvo que hacer gala de una notoria exaltación de ella misma, de sus instituciones, de sus gobernantes y de su supuesta superioridad cultural y moral.

Los imperios han cambiado poco desde entonces, mediante la violencia invaden, roban y explotan a otros países, y mediante la adulación, la exaltación y la apología adornan estos actos poco dignos con justificaciones y bellas palabras que los encubren y enmascaran.

La guerra permitía vivir en la opulencia y en el lujo a la clase dirigente, y los de esta clase  eran quienes pagaban y formaban a los oradores y escritores que contaban las narraciones e historias adecuadas a los intereses de sus dueños; de forma que esto permitiese conservar su status social y económico y,  a la vez, su pueblo los amase, o al menos los  soportase. Algo que por cierto poco ha cambiado con el tiempo. Hoy a estos oradores y escritores aduladores se les conoce con el apodo de "prensa libre".

Es importante recordar también que los historiadores o escritores de entonces no mostraban a Roma como al agresor en los conflictos bélicos. Se buscaban siempre pretextos, echando la culpa al enemigo, Roma sólo se defendía y salvaba  a otros pueblos. Cómo nos suena esta cantinela, ¿verdad?: "ayuda humanitaria", "lucha por la paz".... Qué poco  cambia el ser humano con los siglos, qué poco cambia a mejor. Roma enviaba emisarios con propuestas de acuerdos para la paz, de modo que si las rechazaba el enemigo le daba a Roma el poder moral, de cara a su población y a sus aliados, para poder atacar. Ni que decir tiene que las propuestas eran prácticamente inasumibles por sus rivales, y Roma bien que lo sabía. A la élite romana no le interesaban las negociaciones políticas, sino la guerra, ya que con su poderío militar podían mantener su status y ganar más riqueza y territorios, pero era necesario disfrazarlo de modo que no apareciesen como un mero agresor. A la clase dirigente romana entonces, como a la clase dirigente estadounidense actual, no le interesaba la paz, le interesaba lo contrario a ella, y, entonces, como ahora, contaban pocas verdades sobre sus verdaderas intenciones, sobre sus verdaderos propósitos. Si quieren les pongo un ejemplo presente de forma de actuar muy similar, también bajo la apariencia de acuerdos de paz. Eso fue lo que hizo Estados Unidos con Serbia en los llamados Acuerdos de Rambouillet de 1999, donde le impuso al débil país balcano unas condiciones inasumibles para cualquier nación; de forma que una negativa lógica a estos acuerdos se presentó como  una intransigencia inaceptable por parte de Serbia, dando pie a la declaración del ataque militar que luego se produjo.(1) ¿Cómo iba a admitir Serbia, ni cualquier otro país, que una organización militar extranjera mandase en su territorio, que pudiese hacer y deshacer lo que quisiese en su país, con total impunidad penal? Los medios de comunicación, los actuales oradores, contaron otra cosa, bien diferente a la real, para engañar, despistar e incluso irritar a la gente contra el que sufría el ataque.

Entre los escritores romanos tenemos a Livy y Polybius, que solían mantener que Roma era la víctima de la agresión, como así hicieron en las guerras púnicas contra Cartago. Donde la toma de Cerdeña por Roma, y la interferencia en la península ibérica, provocaron la  intervención de los cartagineses.(2) También en esto los tiempos cambiaron poco y los métodos de Roma se repetirían por los siguientes imperios, incluido otra vez el estadounidense actual. Así, el provocar la guerra contra Cartago recuerda demasiado a lo hecho por EE.UU. contra Japón en la  Segunda Guerra Mundial. Una potencia militar superior incita, desafía a otra, que no es suficiente rival, para entrar en el terreno donde la vencerá, mediante la acción militar, y de este modo podrá quitarle sus mercados, sus recursos, sus riquezas y así proceder a su sometimiento y a su amarga explotación.
Tempus fugit (el tiempo vuela), pero apenas cambia.

 Extracto de la obra: Mikel Itulain. Justificando la guerra. 2012.

Notas:
(1) Michael Parenti. To kill a nation, the attack on Yugoslavia. Verso, 2000.  
(2)  Philip M. Taylor. Munitions of the Mind: a history of propaganda from the ancient world to the present era. Manchester University Press, p 38,73,74. 2003.

miércoles, 13 de febrero de 2013

La guerra de África relatada por Ramón J. Sender. Parte IV. Lo militar.


Cuando te pagan por una labor que consiste en matar, en intimidar, cuando te pagan por mantener una desigualdad evidente y claramente injusta, poco hay de que presumir y poco de bueno se puede esperar. Y esto es lo que han hecho los ejércitos en manos de los grandes poderes en la historia. Hoy lo hace la OTAN en Afganistán, ayer lo hacía el ejército francés en Vietnam, el británico en  China o el español en el norte de África. Cambian los actores pero no cambian los  malos modos, las malas intenciones y las malas acciones.
En ese tiempo de guerra creada se cometen todo tipo de abusos,  todo tipo de delitos y crímenes que quedan encubiertos e impunes.
En la profunda obra de Sender sobre la guerra en África, Imán, se muestra como se ejecuta a un prisionero con la excusa de  que se escapaba. En realidad se le ejecuta a sangre fría, con crueldad, sin escrúpulos y sin ninguna razón o justificación.


Conducían un prisionero por orden del comandante para entregarlo en Ras Faruin. Había que subir cuatro kilómetros muy accidentados con el sol a plomo y el equipo completo encima. Todo porque «aquel tío vaina» había sido sorprendido con un fusil cargado y unas cartas en árabe. El cabo y los soldados se entendieron en caló. No habían andado aún un kilómetro cuando la emprendieron a empujones con el prisionero hasta sacarlo fuera de la carretera. Más allá, junto a un altozano, alguien le disparó a quemarropa; pero el moro acumuló todas sus fuerzas y quiso defenderse. A bayonetazos lo remataron en una lucha corta y desigual. Quedó bajo el sol, bulléndole la sangre en las heridas. Desmontaron los machetes y los envainaron; se colgaron cómodamente el fusil y emprendieron el regreso bromeando y cantando por lo bajo. Veteranía. Al incorporarse a las fuerzas de protección, el cabo dio la novedad:
—A la orden. Ha querido escapar y le hemos hecho fuego.
El comandante sabía a qué atenerse:
—Está bien.
Pero ahora dudan. ¿Habrá que dar «parte por escrito»? «Si te hubieran entregao al moro con otro parte, sí. Pero te lo han entregao de palabra. Tú no "tienes derecho" de hacer más. La novedad la tiene ya el comandante.» El cabo se convence. Arrepentido de haberles pedido consejo, les ordena, disimulando:
—Limpiad los machetes antes de que la sangre agarre. Mañana han de estar como patenas. 1

Ahí queda la labor militar, poco admirable, en realidad bastante ruin, miserable e indecente.
Entre los militares, no obstante, como en todos los sectores, siempre hay alguien decente, alguien honesto, con un poco de humanidad. No todos son seres depravados y desalmados.
Ante un soldado malherido en lado enemigo se  plantean cuestiones: la habitual, olvidarlo a su suerte ,y la poco militar, acordarse y preocuparse por él.


—Con su permiso, ¿puedo pegarle un tiro a un soldado de la segunda que no puede seguirnos? Si lo dejamos ahí, lo martirizarán los moros.
El teniente coronel le interrumpió, colérico:
—Cuando no haya otro recurso, está aún mi caballo. Que lo traigan aquí.
Bien es verdad que ese teniente coronel tenía entre los jefes fama de sentimental, de poco militar. 1


El teniente coronel, que se arriesga y tiene preocupaciones como persona que es, tenía ganada fama de poco militar. La otra postura, la considerada militar, la habitual, muestra lo  peor del ser humano. Aquí el herido es dejado a su suerte.


—¿Qué pasa?
El herido repite una vez más:
—Llevo dos tiros. Soy de la primera compañía que habéis relevado. ¡Y esto no es Annual! ¡Ah, la hostia divina! ¡Si no es Annual es que todos estamos dejaos de la mano de Dios!
—¿Ha llegado el relevo a Annual?
—¡Qué va a llegar! ¿No lo habéis visto? Yo soy de los mejor libraos.
—Muchacho —advierte el oficial—, hablas con el teniente ayudante.
—¡A la orden! Pues no, señor. El comandante ha muerto, y...
—Bueno, bueno. No quiero saber más. ¿Conservas el fusil?
—Traigo tres.
—Has cumplido con tu deber. Saca los cerrojos y tíralo aquí. Procura que caigan dentro del parapeto.
Esa orden implica la seguridad de que los moros llegarán luego a la misma alambrada y pueden aprovechar los fusiles. Para el herido, es una sentencia de muerte. Viance farfullea amenazas sin sentido contra la mala sangre del oficial. «¿Que hay una embosca y al salir nos tiran? Con la cerrazón de la noche no es fácil que hagan mucha carne, y si la hacen, estando la alambra ya abierta, se puede entrar en la posición de nuevo.»
El soldado reflexiona un instante y luego suplica con acento alterado por el pavor:
—¡Mi teniente! No es por nada; pero cumplo dentro de tres meses.
—¿Qué tiene que ver eso?
—Si me curaran —dice el herido—, podría salvarme, mi teniente.
Un silencio y añade, arrastrando las palabras con una especie de ronquera:
—No merezco morir como un perro, mi teniente.
—¡Te prohibo que sigas hablando!
El herido cambia de acento:
—¡A la orden!
Asoma la luna. Cae sobre el campo una claridad espectral, de estaño. El herido, tumbado en el suelo, arrastra una pierna rota, como de trapo, agarrado a los piquetes de la alambrada. ¿Cómo va a saltarla, si son cuatro metros de maraña espinosa? 1

En la guerra, como hemos comentado, la pena de  muerte está continuamente encubierta, incluso para los presidiarios que son forzados a ir a una guerra que ni les va ni les viene, pero a la que han sido sentenciados ya.
Todas las operaciones se hacían a base de cuatro regimientos de línea, y muy especialmente del 42. Tenía cierto carácter de regimiento de choque, poco halagüeño, desde que tuvo compañías disciplinarias. Como destinaban allí a ciertos delincuentes —una pena de muerte disfrazada— había entonces el criterio de que las vidas de los "serionolos" valían menos que las de los demás. 1
Recientemente moría un soldado español en Afganistán. Los medios de comunicación corporativos, los  que pertenecen y están dominados por las grandes corporaciones que hacen negocio con la guerra, hablaban, como de costumbre, de que murió por defender la libertad, la democracia y la paz. Pero esto no es cierto. Afganistán era  en 1979 un país con un futuro prometedor, libre, sin discriminación a la mujer. Todo cambió cuando fueron estos ejércitos invasores a cumplir los deseos de los más ricos, de los más poderosos. Desde entonces la  violencia, el fanatismo y el odio se han extendido por ese país y hasta que no se vayan todos estos militares que sirven a estos lobos codiciosos nada cambiará.
Aquellos que usan las armas  para imponer su codicia, aunque maten y se impongan militarmente, están muertos de espíritu. Martin Luther King, que era odiado por esta élite rapaz rica, fue muy claro:
Una nación que continúa año tras año gastando más dinero en lo militar que en programas de mejora social se va aproximando a una muerte espiritual… 3
Notas:
(1) Ramón J. Sender. Imán. 1930.
(2) Mikel Itulain. Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países. Afganistán. 2012.
(3) Mikel Itulain. Justificando la guerra. 2012.

lunes, 11 de febrero de 2013

La manipulación emocional de la prensa: el genocidio en Ucrania


Portada del Chicago American del 25 de febrero de 1935

La prensa, el medio de comunicación que se difunde de forma impresa, ha solido tener y sigue teniendo cierto prestigio y aceptación entre la población, y en este aspecto parece no importar demasiado el país donde nos encontremos. No obstante, deberíamos hacernos la pregunta de a qué debe su prestigio: ¿a que se ha valorado mucho lo que aparecía por escrito debido a que la población hasta fechas recientes no era muy letrada?, ¿a que habitualmente el poder se ha expresado a través de este medio? Puede que esas sean las causas principales de su supuesto prestigio. Lo que sí me atrevería a decir es que su fama no se debe ni a su rigor, ni tampoco a su honestidad, si no vean lo que en cada momento ha dicho la prensa sobre acontecimientos políticos o económicos y lo que luego el tiempo ha demostrado. Recientemente les exponía la visión parcial, interesada y falsa que dieron los medios de comunicación españoles sobre la  guerra en Yugoslavia, (1),(2) como también lo hicieron más recientemente todavía sobre el ataque a Libia o el que está realizando ahora el poder económico occidental a través de ejércitos mercenarios en Siria. (3), (4) Esta tradición de manipulación, tergiversación o falsificación de la realidad en función de intereses políticos y económicos es larga, tan larga como la historia de la prensa. Ante esto cabría preguntarse también: ¿Hasta cuándo va durar este engaño mortífero y enormemente dañino?, ¿hasta cuándo la gente se va a dejar engañar otra vez de una forma tan infantil y con unas consecuencias tan terribles? ¿Cuándo aprenderá la gente de la historia?, incluso de su propia historia personal, porque los casos que les he comentado: Yugoslavia, Libia o Siria, son muy recientes y los hemos visto prácticamente todos, y prácticamente todos o casi todos hemos caído en las mismas mentiras, en los mismos engaños. Engaños, no olvidemos, que causan mucho daño, mucho sufrimiento y muchas muertes a otras personas. No somos inocentes tampoco en este juego, aunque no seamos los principales responsables, ya que si nos hubiésemos opuesto a esas mentiras y las hubiésemos denunciado o al menos no hubiésemos creído aquello que no mostraba unas evidencias demostradas, todos o prácticamente todos esos sucesos horribles y terribles no hubiesen sucedido o por los menos se hubiesen finalmente detenido. 
Escrito este preámbulo con el propósito de que el lector sea más consciente y se sienta más identificado con  los hechos que voy a relatar, que corresponden a hace ya casi un siglo, a los años 30 del siglo XX, procedo a describir que ocurrió allí, en Ucrania y también en América, en Estados Unidos, en aquella época.
El periódico Chicago American titulaba su portada del 25 de febrero de 1935 (portada que aparece en el encabezado): "Seis millones perecen en hambruna soviética", indicando que el reportero había arriesgado su vida para conseguir las fotografías que mostraban la hambruna. Las imágenes en esa portada impactaban: mujeres que tenían que mendigar para recoger pepitas o semillas del suelo para alimentarse, caballos esqueléticos yaciendo en el suelo e indicando que los soviets no les dejaron ni siquiera tomar paja para alimentarlos o niños huérfanos y desamparados porque habían matado a sus padres. Los subtítulos de las  fotografías eran los siguientes:
Como aves de corral en el patio de un granero, dos campesinas recogen semillas de grano en la siembra. Deben hacer esto para mantenerse vivas en una tierra de riqueza -Ucrania- donde 6.000.000 millones de niños, mujeres y hombres han muerto de hambre. A las mujeres se les permite, como un gran privilegio, recoger las semillas [foto superior izquierda de la portada] (5) 
Los bellos purasangres rusos, conocidos en todo el mundo, son usados ahora en la agricultura. Los animales, necesitados en cada granja, están muriendo por millones de hambre. Diez millones  murieron en unos pocos años. Aquí un caballo está muerto; otro está demasiado débil para mantenerse en pie. Los campesinos mendigando para salvar su ganado son expulsados por los soldados armados. [foto superior derecha]. (5) 
En este artículo describiendo la hambruna impuesta en Ucrania, Thomas Walker informa de haber encontrado a este niño campesino ruso junto a su padre muerto y llorando amargamente. El padre había sido  muerto de un disparo por acercarse demasiado cerca a un lugar prohibido mientras estaban recogiendo grano de trigo esparcido por el suelo. Ahora el niño debe vagar solo, casi con seguridad para morir.[foto central] (5)
Y siguen las descripciones de las fotografías, acompañadas de artículos en el interior del diario, culpabilizando a los soviéticos de una hambruna provocada a propósito en Ucrania. (6)
En otros diarios tenemos también imágenes y descripciones igualmente terroríficas. El New York Journal, el 25 de febrero de 1935 titulaba: "A las víctimas de la hambruna soviética les roban el calzado después de muertas", ese mismo diario el 27 de febrero: "Los soviéticos matan de hambre a los campesinos como castigo". El Chicago American el 3 de marzo de 1936: "Los campesinos en Ucrania están siendo exterminados" o el 4 de marzo: "Hambre, desesperación, muerte en la agonía de Ucrania".


El New York Journal, el 27 de febrero de 1935

Esta campaña mediática perseguía demonizar al gobierno soviético, desacreditarlo mostrando supuestamente unas evidencias incontestables de sus horribles actos, de su terrible política, acompañadas incluso con contundentes imágenes de los sucesos. No obstante, hubo periodistas, que haciendo honor a su profesión, decidieron comprobar con evidencias lo que se contaba que ocurría en Ucrania. Fue el caso del escritor Louis Fischer, que se puso a investigar lo que el reportero Thomas Walker indicaba. Así, descubrió que lo que decía Walker sobre su fecha de entrada en la Unión Soviética no era cierto, ya que este informó que fue en primavera de 1934, pero recibió la visa de tránsito el 29 de septiembre de ese año y entró al país, a través de Polonia, el 12 de octubre. Es más, llegó a Moscú el 13 de octubre, donde permaneció hasta el día 18, después tomó el transiberiano que lo llevó a la frontera con Manchuria el 25 de octubre, su último día en territorio soviético. Por tanto, Walker no podía haber "visto", "andado a lo largo", "visitado" o "fotografiado" Ucrania según indicaba. Fischer descubre también que las fotografías son en realidad de una hambruna que ocurrió años antes, a comienzo de los años 20, después de la revolución y cuando las potencias extranjeras, entre ellas Estados Unidos o Gran Bretaña, enviaron ejércitos y armas para destruir al país comunista. Ellos causaron en gran medida ese mal, pero esto no lo contaría Walker. También comprueba que hay fotos de la Primera Guerra Mundial. Sigue comentando Fischer:
Las fotografías de Mr. Walker pudieron ser fácilmente datadas como de la hambruna del Volga en 1921. Muchas de ellas podían haber sido tomadas fuera de la Unión Soviética. Fueron tomadas en diferentes estaciones del año. [la supuesta visita de Walker fue en primavera].
La verdad es que la cosecha soviética de 1933, incluyendo la cosecha de la soviética Ucrania, en contraste con la de 1932, fue excelente, las tasas de  recaudación de grano fueron moderadas [en relación a lo que tomaba el gobierno soviético]; y por consiguiente las condiciones, incluso aquellas que remotamente se pareciesen a lo  que Mr. Walker describe, no pudieron ocurrir en la primavera de 1934, y no ocurrieron.(6)
El motivo de tal desinformación, de tal campaña antisoviética, no era solo dañar a ese nuevo país, sino, como señala el propio Fischer, desacreditar al comunismo u otros movimientos como el socialista, ya que en Estados Unidos estaban en los años de la crisis económica y por el contrario en la Unión Soviética estaba ocurriendo un importante desarrollo económico y social. 
Mr. Hearst, naturalmente no pone ninguna objeción si sus periódicos echan a perder las relaciones soviético-americanas y anima a las naciones extranjeras con intenciones militares hostiles hacia la Unión Soviética. Pero su objetivo real es el movimiento radical americano. Estos artículos de Walker son parte de la campaña antirroja de Hearts. Él sabe que el gran progreso económico llevado a cabo por la Unión Soviética desde 1929, cuando el mundo capitalista cayó en depresión, proporciona a los grupos de izquierda aliento espiritual y fe. Mr. Hearst quiere quitarles ese aliento y fe mostrando una imagen de ruina y muerte en la Unión Soviética. (6)
Tengan presente todo esto, porque en los tiempos actuales, en que también se han destruido alternativas al neoliberalismo, como era Yugoslavia, como era Libia y su idea de formar una mercado africano con moneda propia, o como lo es Sudamérica con sus proyectos en Venezuela, Bolivia o Ecuador, esta nueva propaganda de manipulación emocional de las personas sigue muy presente y la volverán a ver.
Además, cabe decir que el origen de esta propaganda antisoviética vino de la Alemania nazi, que tenía simpatías  y apoyos en los terratenientes de Ucrania, como también los tenían en la propia Norteamérica, era el caso de Hearts, propietario de los periódicos. La Alemania nazi buscaba un pretexto, un motivo "humanitario" para poder invadir Ucrania, y más tarde Rusia, como así ocurrió.
Esto que he comentado no quiere decir que en los años 1932-33 no existiese escasez y hambre en Ucrania, pero como existieron en otras partes de Rusia también, como en el Cáucaso, o como la hubo también en los Estados Unidos, tras la gran depresión, esta fue mayor que la de Ucrania.(7) Lo que no hubo fue un genocidio. Las causas de la escasez fueron varias: la inexperiencia y mala gestión del gobierno soviético, aspectos climáticos y especialmente el sabotaje de los terratenientes  al proyecto de colectivización. Los terratenientes ucranianos estaban ligados en gran medida al fascismo que se extendía por Europa entonces.(8)
Alguno de ustedes puede pensar cómo alguien pudo creer todo esto, bien, entonces piensen ustedes, como les decía, cómo hemos creído cosas tanto o más exageradas en los casos que les he dicho: en el de Yugoslavia, Libia o Siria.  Es más, esta historia, la del supuesto genocidio ucraniano, volvió otra vez en los años 80, en la época de Reagan, entonces se volvió a la campaña de falsificación. Harvard publicó un libro, Cosecha de pesar, de Robert Conquest, y también se produjo y se galardonó a un filme, Cosecha de desesperación.Todo ello con el  objetivo de justificar de algún modo la actuación criminal que estaba teniendo la administración Reagan a lo largo del mundo, por ejemplo en América Central.  También se recuperó este mito por parte de nacionalistas ucranianos que colaboraron con el régimen nazi y por parte de seguidores de ellos en la nueva Ucrania con el propósito de ocultar su ideario y su pasado.(9)
Puede que piensen que el periodismo entonces no era de muy buena calidad, sin embargo, en esto se equivocarían también, porque el caso de Louis Fischer difícilmente lo podremos ver en la prensa de hoy; mucho más concentrada bajo menos manos y mucho menos independiente del poder económico que entonces. En esto, como en tantas cosas, el periodismo ha ido a peor. Aunque también es cierto que los periodistas independientes, los investigadores reales, los periodistas de verdad, existen, pocos pero existen, los encontrarán en internet, en medios alternativos, no en los medios corporativos.
Y un apunte final, tengan cuidado con la manipulación emocional que llevan a cabo los medios de comunicación. No se dejen enredar, no se dejen arrastrar, no caigan en sus trampas. Ya han hecho mucho daño, demasiado. Aprendan de las lecciones del pasado y recuerden que quien les ha mentido ya varias veces lo volverá a hacer. Y no crean en algo que no esté sustentado por pruebas, por evidencias comprobadas. No es tan difícil, recuerden que en el fondo depende de ustedes y hoy tienen medios, instrumentos y también información buena si quieren. Búsquenla, sean activos, sean críticos, sean ustedes mismos, no lo que otros quieran que sean o hagan. No se dejen utilizar, no se dejen manipular tan fácilmente.

Mikel Itulain.
http://miguel-esposiblelapaz.blogspot.com.es/

Notas:
(1) Mikel Itulain. El periodismo español en la guerra de Yugoslavia. Parte I. Enlace
(2) Mikel Itulain. El periodismo español en la guerra de Yugoslavia. Parte II.Enlace
(3) Mikel Itulain. Los medios de comunicación y la guerra en Libia. Enlace
(4) Mikel Itulain. Los medios de comunicación corporativos y la guerra contra Siria.
(5) Chicago American. Monday February 25, 1935.
(6) Louis Fischer. The Nation. March 13, 1995.
(7) Yulia Alekhina. En los años 30 la verdadera hambruna tuvo lugar en los Estados Unidos y no en la URSS. Rebelión, 27.8.2009.
(8)Douglas Tottle. Fraud, famine and fascism. The Ukranian Genocide Myth from Hitler to Harvard. Progress Books. Toronto. 1987. 
(9)A. Mayevski. Reviving fascism in Ukraine by the present regime. 


Recomiendo especialmente la siguiente obra donde se describe de forma más detallada y ampliada esta historia:


Douglas Tottle. Fraud, famine and fascism. The Ukranian Genocide Myth from Hitler to Harvard. Progress Books. Toronto. 1987. 

Para las imágenes de la prensa de aquella época les recomiendo este enlace:

The "Thomas Walker" conspiracy photos. Enlace

Publicado el 11.2.13

domingo, 10 de febrero de 2013

Maquiavelo: lecciones de la historia. Parte I: La monarquía española.

En la foto los que no tienen opciones de trono quedan detrás

Giuliano Procacci, en su introducción a El Príncipe de Maquiavelo,(1) comenta que este clásico es <<uno de los libros más desconocidos y malentendidos de la  historia de la  literatura mundial>>. A Giuliano Procacci no le falta bastante razón. Vamos a ver algunos de los aspectos y enseñanzas que nos puede traer la lectura de esta afamada obra.
Dice Maquiavelo que <<en los estados hereditarios que están acostumbrados al linaje de su príncipe, se encuentran menos dificultades para conservarlos que en los nuevos, porque  basta simplemente con no transgredir la ordenación establecida por los predecesores y con enfrentarse a los imprevistos sin precipitación>>.(1) La costumbre crea hábito y los seres humanos bien que nos mantenemos en los hábitos. La serenidad y la sabiduría en la toma de las decisiones también constituye una buena y necesaria virtud. Es decir, un sistema social con estas características tenderá a mantenerse más o menos en el tiempo si no surge otro poder mayor que se lo arrebate y que sea capaz de arraigar en la sociedad. No obstante, un gobernante, un príncipe, un rey, puede dejar de ser tolerado si <<se hace odioso por la desmesura de sus vicios>> Bien, podemos ver dos ejemplos de esto en la época actual, en pleno siglo XXI, incluso con reyes. Comparemos el reinado en Inglaterra con el de España. Inglaterra con un linaje de larga tradición, que pese a ciertos altos y bajos se mantiene con cierta fuerza en la sociedad inglesa. En cambio en España, con mucha menos tradición, mucho más desigual y con un reciente pasado de violencia en la llegada de la monarquía,  hace que la situación de esta no sea en absoluto estable. Aún más, si esta monarquía se ha dejado llevar encima por la <<desmesura de los vicios>>, entonces su aprecio popular es mas bien bastante escaso. Todo ello pese a su gran corte de aduladores bien pagados, que hablan y escriben en los medios de comunicación.
La monarquía española ha pensado que todo valía, que todo se le toleraría, no dándose cuenta que todo, incluso para un rey, tiene su límite. Hasta ahora se han valido de la candidez, de la ingenuidad política de los españoles, pero ahora, ahora que los estómagos empiezan a conocer el hambre, ahora ya las cosas no son iguales. La tolerancia y despreocupación pasadas se han tornado en indignación e ira.
¿Habrá pan para el pueblo?, debería preguntarse el monarca, porque de otro modo posiblemente perderá su trono, y, como su abuelo, marchará, con dinero pero con la cabeza baja.

Notas:
(1) Nícolas Maquiavelo. El Prínicipe. Planeta-De agostini. 1995.

jueves, 7 de febrero de 2013

Al Qaeda: De los orígenes y de su función.

Otros tiempos, la prensa corporativa elogiando el camino hacia la paz de Bin Laden y sus socios


A finales de los años 70 del siglo pasado gobernaba en Afganistán el Partido Democrático del Pueblo, de orientación marxista, que posibilitó la atención sanitaria a los más pobres, estableció una completa igualdad para las mujeres y promovió una ambiciosa reforma agraria. En estos tres aspectos chocó con sectores principalmente de la zonas rurales, donde imperaban el caciquismo e ideas poco avanzadas. El escritor Eduardo Galeano relataba como cuando fue miembro del Tribunal Internacional de  Estocolmo, que se encargó de tratar la situación en Afganistán tras la entrada de la Unión Soviética, un jefe religioso reprochó airado: <<¡Los comunistas han deshonrado a nuestras hijas! ¡Les han enseñado a leer y  a escribir!>>. Imagínense la cara que tuvo que poner el gran escritor cuando escuchó esto. No las habían golpeado, insultado o incluso violado, como hoy ocurre en Libia, no, ¡les habían enseñado a leer y a escribir!
Esta situación de enfrentamiento entre dos formas completamente diferentes de entender el mundo y las luchas internas que hubo dentro del PDP, que acabaron con la vida del poeta y novelista que era presidente, Taraki, dieron la oportunidad a que el poder de Estados Unidos introdujese su influencia con el objetivo de desestabilizar el país y, sobre todo, dañar de algún modo a la Unión Soviética.
Ya el 3 de julio de 1979 el presidente Jimmy Carter  firmaba una directiva para que llegase ayuda secreta  para formar una guerrilla de mercenarios islamistas, bastante antes de la entrada del país soviético, que fue el 28 de diciembre. 3 El Consejero de seguridad nacional de Carter, Zbigniew Brzezinski, era muy claro con los motivos de la ayuda:

Y ese mismo día escribí una nota al presidente en la cual le explicaba que en mi opinión esa ayuda iba a inducir a la intervención militar soviética…
¿Arrepentido?, ¿de qué? Esa operación secreta fue una excelente idea. Tuvo el efecto de meter a los rusos en la trampa afgana… El día que los soviéticos oficialmente cruzaron la frontera, yo escribí al presidente Carter: Tenemos ahora la oportunidad de darles a los rusos su Guerra del Vietnam. 4

Las cantidades de dinero y de armamento que se enviaban a estos mujahideen o "guerreros santos", como eran eufemísticamente apodados, fueron enormes.
Estimaciones  de cuanto dinero canalizó el Gobierno de EE.UU. a los rebeldes afganos en la década siguiente varían, pero la mayoría de las fuentes indican la cifra entre tres y seis mil millones de dólares, o más. Cualquiera que sea la cifra exacta, esta fue “el mayor programa de acción encubierto desde la Segunda Guerra Mundial”. 5
 El objetivo estaba claro, no era un mero ensayo, una intentona, para eso no se destinan tantos  recursos.
Se reclutaron mercenarios de más de 40 países, en una cifra que ronda los 35.000. Quienes estuvieron en ello fueron la Central de Inteligencia estadounidense en colaboración con el ISI -el servicio de inteligencia pakistaní- y la dictadura saudí, de ahí vendría Bin Laden. De ahí también surgiría Al Qaeda, la base, la base de datos que tenía la Agencia Central de Inteligencia estadounidense para controlar a todos los yihadistas que se incorporaban a esa guerra "santa". 6 Los mismos textos de fundamentalismo islamista enseñados a los extremistas en las madrassas fueron impresos y publicados en Nebraska -Estados Unidos-. 6b El reconomiento y halago a estos fanáticos fue realizado no solo por los presidentes de EE.UU., como por ejemplo Ronald Reagan, que los califico como: "luchadores por la libertad" o los "equivalentes morales de los Padres Fundadores", 3 sino que  incluso fue llevado a cabo por partede Hollywood en el filme La guerra de Charlie Wilson, interpretado por Tom Hanks y Julia Roberts. 7 Hollywood ya tenía una larga experiencia en hacer apología de la violencia y de la guerra, como ya lo hiciese en la Primera Guerra Mundial. 8
Bien, estos son los comienzos y, ¿qué pasó después? ¿Se les fue de las manos el invento? Pensar esto sería no solo ingenuo, sino ir contra los hechos que han sucedido, aunque parezca en cierto modo que fue así, que Al Qaeda se volvió contra su creador. Si lo hizo fueron personas individuales por convicciones individuales y en casos concretos, no fue la línea general. Porque Al Qaeda sin el apoyo de los dirigentes estadounidenses, su dinero, sus servicios de inteligencia, su ejército y sus colaboradores, bien británicos o las dictaduras del Golfo Pérsico,  no ha sido ni es nada. Si no desaparecería, quedaría muy residual, por falta de medios y enseguida por falta de reclutas.
La historia de los grandes imperios, y el estadounidense lo es, de hecho es el mayor que ha visto la historia, muestra como estos se han valido de otros agentes, agentes no pacíficos, para generar el caos, para enredar las situaciones de modo que se evite el diálogo y se promueva la confrontación militar. Llevando los asuntos al terreno militar, al terreno de la fuerza, donde ellos sí pueden ganar fácilmente, no así en el otro terreno, en el diplomático, en el del diálogo.
En la historia reciente hemos visto a varios agentes de este tipo, que creaban violencia y desorden con el objetivo de atemorizar y amedrentar a la población. Uno de ellos y que actuó en Europa fue Gladio, organizada por los  servicios de inteligencia británico y estadounidense. Esta se dedicó a cometer atentados en Europa, principalmente hacia la década de los 70 y 80 del siglo XX, y acusando de ello a los comunistas. El objetivo era obvio, ¿lo ven?: demonizar a miembros de la izquierda: socialistas, comunistas, anarquistas..., y de paso hacer que la gente pidiese algo más mano dura y aceptase al poder imperante y estuviese dispuesta a vivir con menos libertad. En el propio Estados Unidos se pensó algo similar en los años 60 con la Operación Northwoods, en ella se pretendía realizar ataques terroristas contra los propios civiles estadounidenses y culpar de ello a Cuba. No obstante, esta operación fue desechada por la admnistración Kennedy, tal vez por demasiado arriesgada. 9 No debe extrañarnos este proceder aunque sea perverso, solo hace falta volver a mirar otra vez a la misma historia. En Estados Unidos ya había amplia experiencia en sacrificar a su propia población con el objejtivo de conseguir un fin político y económico. Ocurrió con el Lusitania en la Primera Guerra Mundial, cuando un barco con civiles fue enviado con armamento hacia una zona  controlada por los alemanes donde ya habían derribado otros navíos, murieron más de mil civiles en tal hazaña. Los pasajeros fueron usados como escudos humanos. También lo vimos en Pearl Harbour, aquí el poder estadounidense provocó el ataque japonés a su colonia de Pearl Harbour al realizar un estrangulamiento económico a la potencia nipona, siendo además conocedores de cuándo se iba a producir ese ataque. 3, 7
En Nicaragua o en El Salvador también tenemos buenos ejemplos de agentes mercenarios  pagados por el poder central estadounidense, con los contras -contrarevolucionarios- o los escuadrones de la muerte, muy similar en el fondo a la actuación que llevan a cabo ahora en Siria estos nuevos escuadrones de  la muerte, apodados como "rebeldes", aunque poca rebeldía tengan. 10
Al Qaeda después del desastre causado en Afganistán fue utilizada en la propia Europa, en la guerra que provocó la CEE con Alemania a la cabeza, y Estados Unidos contra Yugoslavia. La introdujeron en Bosnia, donde apoyaron al fanático Izetbegovic amparado por Estados Unidos. 3, 7 En realidad no han dejado de utilizarla, por ejemplo: el servicio de inteligencia británico planificó con ellos el asesinato de Muamar Gadafi a mediados de los años 90 del pasado siglo, pero fracasaron entonces, como también lo hicieron en 1984. 6, 14
Recientemente, en la denominada Primavera Árabe, una actuación claramente promovida por el mundo corporativo occidental con el fin de desestabilizar el norte de África y Oriente Medio, 11, 12, 13 con el último objetivo de evitar que estos países se desarrollen y se unan, como estaba haciendo Gadafi con África, 14 se ha vuelto a recurrir a los mercenarios militares de Al Qaeda, que mediante sus brutales métodos provocarán el terror y la destrucción de estos países si estos fanáticos no son derrotados. De nuevo los medios corporativos y las organizaciones "humanitarias", también corporativas, porque las corporaciones las financian, 14a los han apodado como "luchadores por la libertad"  o "rebeldes"; a quienes no son más que meros mercenarios sin escrúpulos o fanáticos que no son conscientes ni del resultado de sus efectos, y que en el fondo trabajan para los intereses económicos  de quienes los controlan, dirigen,  entrenan, financian y arman.
La importancia de Al Qaeda para los constructores de esta política de conquista de la élite económica estadounidense y de sus socios es capital, porque son su legión, su ejército de choque. Esto ha sido expresado claramente por sus think-tank, por sus estrategas político-económicos. Aquí tenemos a Ed Husain en el Council on Foreign Relations (CFR) en el caso de Siria:
 Los rebeldes sirios serían inmensamente más débiles hoy sin Al Qaeda en su filas. En general, los batallones del Ejército Libre Sirio [Free Syrian Army -FSA-] están cansados, divididos, caóticos e inefectivos. Sintiéndose abandonados por occidente, las fuerzas rebeldes se están desmoralizando cada vez más mientras se enfrentan con el ejército profesional y superior armamento del régimen de Assad. Los luchadores de Al Qaeda, sin embargo, pueden ayudar a aumentar la moral. La influencia de los yijadistas trae disciplina, fervor religioso, experiencia en la batalla de Irak, financiación de los simpatizantes suníes en el Golfo, y lo más importante, resultados contundentes. En breve, el FSA necesita a Al Qaeda ahora. 15, 16
La estrategia en Siria, en Libia, como ahora en Malí o próximamente en Argelia, vuelve a ser la misma. 17 Destrucción de la autonomía del país, de su independencia económica y, seguidamente, su sometimiento a los intereses y deseos de las compañías occidentales. Una corporocracia que domina y somete al mundo entero.
Al Qaeda juega un doble papel para esta élite codiciosa: ser el ejército de choque destructor y ser la excusa también para una intervención militar. 17, 18 El 11S es un ejemplo de este último. Su versión oficial es insostenible, 19 no en cambio que tú dejes a unos locos hacer su propia locura facilitándoles los medios, o también, y esto puede que les guste oirlo menos, el propio poder económico es el que organiza y lleva a cabo estos actos terroristas lanzando los aviones teledirigidos y culpando de ello al enemigo creado que da mucho juego, al terrorismo internacional. Los resultados que lograron los dirigentes económicos con tal actuación fueron increíblemente buenos, sus ganancias se dispararon como nunca, desde el enorme incremento en el presupuesto de guerra, a las manos libres para actuar militarmente en cualquier parte del mundo, hasta incluso la recuperación del lucrativo negocio de las drogas en Afganistán, una de las grandes fuentes de ingresos de la banca, o la eliminación de libertades sociales. 20, 7
La hipocresía y la maldad del poder económico occidental es enorme, ellos crean los incendios y después ellos dicen que se necesita su intervención para apagarlos. Por supuesto, no hay ninguna intención en apagar el incendio, porque de eso se trata, que el fuego no se apague, que permanezca vivo. En este atroz incendio no solo se queman árboles, se queman personas, se queman países, se queman vidas, se queman esperanzas, se quema el progreso, se quema el mundo.
¿Por qué hoy tantos jóvenes han contribuido de una u otra forma, seguramente de forma inconsciente, a mantener este terrible fuego, ese terrible incendio, apoyando estas nuevas guerras crueles de agresión coloniales, como las de Yugoslavia, Libia, Siria o ahora Mali? ¿Por qué actuaban como peleles según lo que les decían los medios de comunicación que pertenecen a los que promueven la guerra, a los que se enriquecen con la guerra?¿Por qué han sido tan irresponsables? Irresponsabilidad que finalmente ya les llega a ellos en modo de penuria económica, falta de futuro, desesperanza y atentados terroristas que les matan a ellos y a sus seres más queridos.

Mikel Itulain
http://miguel-esposiblelapaz.blogspot.com.es/

Notas:
1. Michael Parenti. Terrorismo la gran excusa. Afganistán una historia por contar. Kale Gorria. 2002. 
2.  Eduardo Galeano. Los hijos de los días. Siglo XXI.
3. Mikel Itulain. Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países. Libertarias. 2012.
Bibliografía que puede verse en esta obra:
21. Robert Scheer. CIA´s Track Lead in Disastrous Circle.18.9.2001. http://www.bluecorncomics.com/binladen.htm

22. Namit Arora. America, the Cold War, and the Taliban. Mar 2009. Shunya.

23. Los Angeles Times, Aug. 4, 1996, p. 2.

24. General Rachid Dostom, jefe de los Uzbecos del Norte. Courrier Internacional. 5 junio 1997.

25. Ahmed Rashid. Timeline of competition between Unocal and Bridas for the Afghanistan Pipeline. Taliban: Islam, oil and the new Great Game in Central Asia. Taliban: Militant Islam, Oil, and Fundamentalism in Central Asia (Yale UP, 2000).

26. Daily Telegraph, 10.11.1996

27. 9/11 Comision, 24.3.2004.

28. Tom Turnipseed. From ENRON Entanglements to UNOCAL Bringing the Taliban to Texas and Controlling Afghanistan.

29. Michel Collon. El juego de la mentira. Las grandes potencias, Yugoslavia, la OTAN  y las próximas guerras. Hondarribia: Hiru, 1999.

30. Hooman Peimani. Politicking Over Central Asia´s Pipelines. Journal of Energy Security, Tuesday, 15 March 2011.
.
31. Nicole Colson. The Truth about Afghanistan. International Socialist Review, April, 2003.

a) Dilshad Azeem. Afghanistan cultivates drugs on record vast area under US invasion. Rawa News, 28.1.2009.
b) Peter Dale Scott. Opium and the CIA: Can the US triumph in the drug-addicted war in Afghanistan? Global Research, 9.4.2010.
c) Mahdi Darius Nazenroaya.  The War in Afghanistan: Drugs, Money Laundering and the Banking System. Global Research, 17.10.2006.
d) Context of ´November 21, 2001: Opium boom in Afghanistan´ History Commons. http://www.historycommons.org/context.jsp?item=a112101opiumboom

4. Zbigniew Brzezinski, The CIA´s intervention in Afghanistan. Le Nouvel Observateur, Paris, 15-21 January 1998. Posted at Globalresearch.ca, 15 October 2001.
5. Phil Gasper. Afghanistan, the CIA, Bin Laden, and the Taliban. International Socialist Review, November-December 2001.
6. Al Qaeda, el nombre de una  base de datos de la inteligencia estadounidense, The Guardian, 12.8.2005.
6b. Michel Chossudovsky. Al Qaeda  in the Islamic Maghreb: Who is who? Who is behind the terrorists?. Global Research, 21.1.2013.
7. Mikel Itulain. Justificando la guerra. 2012. 
8. Mikel Itulain. Hollywood ante la Primera Guerra Mundial, 7.1.2013. Enlace
9. Julie Lévesque. The foot soldiers of the American Empire. Global Research, 16.8.2012
10. Mikel Itulain. Lo que ocurre en Siria y sucedio y sucede en Libia lo vimos en Amércia Central. 12.12.2012. Enlace
11. Javier Belda. La Primavera Árabe: segundo estreno del siglo en el teatro mundial.   Humanismeemergent, 11.2011.
12. Tony Cartalucci. 2011 year of the dupe: one year into the enginereed "Arab spring". Land Destroyer. December, 2011.
13.  Mikel Itulain. La Primavera Árabe: ¿engañados como a niños?, 11.8.2012. Enlace
14. Mikel Itulain. Muamar Gadafi. Luces y sombras. 20.10.2012. Enlace
14a. Tony Cartalucci. Amnesty International is US State Department propaganda. Land Destroyer, 22.8.2012.
15. Ed Husain. Al-Qaeda´s specter in Syria. Council on Foreign Relations, 6.8.2012.
16. Mikel Itulain. Los intereses económicos detrás de la guerra en Siria.28.10.2012. Enlace
17. Tony Cartalucci. French Mali invasión spills into Algeria. Land Destroyer, 17.1.2013.
18. Finian Cunningham. The "specter" of Al Qaeda in Africa. A cover for western reconquest of the continent. Global Research. 5.4.2012.
 19. 9/11 & War on Terrorism. Global Research. Enlace
20. Mikel Itulain. La OTAN no trae el progreso al mundo, aunque Amnistía Internacional haga campaña por ello. 29.9.2012.  Enlace