lunes, 7 de enero de 2013

Hollywood ante la Primera Guerra Mundial



Hearts of the World, dirigida por D.W. Griffith.


Hoy "la guerra para acabar con todas las guerras", la Primera Guerra Mundial, ha pasado a la historia, y bien que ha pasado, que ya casi nadie se acuerda de sus verdaderas motivaciones, sus motivaciones económicas,(1), (2) y de sus verdaderos promotores, sus promotores del mundo empresarial y financiero, con sus instrumentos de difusión, con sus portavoces:  la prensa, la radio y el propio cine, en guerras posteriores vendría la importancia de la televisión. El cine se mostraría como un medio valioso donde los hubiera para llevar a cabo la propaganda, la propaganda bélica. Por qué fueron necesarios todos estos medios de persuasión, de engaño, para lanzar la guerra tiene su explicación en  que los ciudadanos estadounidenses eran claramente contrarios a cualquier incursión bélica de su país en otros lugares, y menos en otro continente como era ahora Europa. ¿Cómo, entonces, se cambió esta situación?

Cómo una nación con prácticamente un tercio de inmigrantes europeos, con sentimientos en las dos alianzas, de los que había ocho millones de origen alemán, y con el resto de la población contraria a ir a una guerra a Europa, pudo caer en un grado de histeria tal que cambió en buena medida de posición, tiene su explicación en la intensa campaña de propaganda y, en la anulación y castigo de la libertad de expresión. (3)

Si somos un poco honestos, reconoceremos que esta triste y terrible historia de manipulación social ha persistido en el tiempo hasta nuestros días. Nuestra sociedad hoy, en 2012, es igualmente engañada, asustada, condicionada, para que se apruebe la guerra. Las guerras en Yugoslavia, Libia o Siria son ejemplos bastante actuales.(4), (5), (6) Camufladas, como entonces, con emotivas y "razonadas" motivaciones; como entonces también igualmente falsas. Hoy, prácticamente un siglo después, seguimos sin haber aprendido estas lecciones de la historia. Seguimos a la merced y al capricho de lo que el mundo empresarial y el mundo financiero dictaminen para el futuro de la humanidad. Seguimos escuchando sus medios de comunicación: su prensa, su radio, sus televisiones, su cine; seguimos "informándonos" sobre el mundo según el prisma de sus intereses, no según un criterio racional y ético de comprensión del mundo. El cine ha formado, ya desde entonces, parte de nuestra cultura, pero no hemos sido capaces tampoco de ver que tras esta supuesta cultura había unos importantes intereses  y una ideología  que respaldaba esos intereses. 
Hollywood ha jugado un papel fundamental en esta transmisión de intereses del poder económico al resto de la  sociedad. Tiene su sentido, es mucho más fácil y efectivo transmitir esta ideología y estos intereses a través de las emotivas historias de un film, que supuestamente ocurren a personas normales como los espectadores, que a través de un discurso o un escrito; llega a mucha más  gente, la gente empatiza más con ellas y no hay barreras culturales para comprenderlo. Por ello, no debe extrañarnos que Hollywood también se lanzase de lleno a la campaña de apoyo a favor de la Primera Guerra Mundial. A través de la Motion Picture News, una publicación de la industria del cine, se expresaba la postura principal de Hollywood. Se indicaba que cada trabajador del sector aportaría su contribución y se prometía que a través de películas, tráilers, pósters y publicidad en los periódicos extenderían aquella campaña de apoyo tan necesaria y útil para la movilización del país. (7) Y así se produjeron obras que daban razones y sustento a la guerra, como: El Kaiser: la bestia de Berlín, Lobos de la Cultura,  Al Infierno con el Kaiser o Corazones del Mundo (Hearts of the World).
El director de Corazones del mundo, D.W. Griffith, había dirigido dos años antes Intolerance, (8) una película  pacifista, pero ahora, tras la presión del poder corporativo, cambiaba su visión de las cosas. Este film avivó e incendió los ánimos de los estadounidenses contra los alemanes, a los que mostraba como crueles, depravados y sin piedad alguna. Los alemanes eran ahora el enemigo oficial porque el mundo del poder económico mantenía relaciones comerciales principalmente con los británicos. No obstante, tanto la actriz del reparto como el director terminarían denunciando con el tiempo su actuación, la actriz Lillian Gish decía tras el armisticio lo siguiente:

Yo no creo que Mr. Griffith se perdonase alguna vez por hacer “Corazones del Mundo”. “La guerra es criminal”, el repetía, “no un país o una gente determinada”(9)

 ¿Hemos aprendido que lo realmente criminal es la guerra, quienes  promueven la guerra, los intereses económicos detrás de la guerra, no un país, un grupo de gente, o una ideología? Parece claro que no, que no hemos aprendido prácticamente nada. Recuerden sino las justificaciones que hemos puesto ante las guerras que hemos visto y comprueben qué grado de veracidad tenían tales justificaciones, y lo que es peor, los efectos terribles que tuvieron tales justificaciones sobre las gentes donde  aquellas guerras se produjeron. Les recomiendo la  lectura de los puntos: (4), (5) y (6) en el apartado de notas, para que analicen la información que se dio entonces por supuesta y la que muestran ciertos hechos tras un análisis.
Bien, volvamos a Hollywood a comienzos del siglo pasado. La industria del cine norteamericano se veía fortalecida por la caída de la filmografía europea, al estar en una situación de confrontación militar. Este aumento de su poder hizo que también se aliasen con los intereses del gobierno y del mundo económico en su afán por alentar a la guerra. Esta alianza ya se plasmó el 27 de enero de 1916 en Nueva York, cuando fueron recibidos representantes del mundo cinematográfico por el presidente estadounidense Woodrow  Wilson en un banquete. Entre los asistentes estaban George Eastman de Kodak, Adolph Zukor de Paramount o Samuel Goldfish (Goldwyn).(10) Wilson ya había decidido lanzar su campaña probélica para someter a la sociedad de Norteamérica al apoyo a la guerra y contaba con el cine para esta objetivo.
Otro ejemplo más de la presión sobre el mundo del cine lo vemos en el presidente de la Universal Film Manufacturing Company (más tarde Universal Pictures), Carl Laemmle, que era de  origen alemán y que debido a estas presiones produjo películas  contra la propia Alemania, como la serie Libertad, u otras obras como: La guerra espera o El nacimiento del patriotismo, entre otras.
A comienzos de 1917 los magnates del cine de Vitagraph, Famous-Player Lasky (la que sería Paramount), Mutual, Fox y Universal ofrecieron sus servicios y apoyo al presidente Wilson. Proponiéndole crear una comisión:

Para poner el mundo del cine a su servicio de la forma más inteligente y útil. (8)

Wilson nombró a William A. Brady como presidente de la Asociación Nacional de la Industria del Cine, este le prometió:

El apoyo patriótico de toda la industria [del cine] en América. Tengo el honor de ser su servidor obediente.(8)

Tras entrar en junio de 1917 la ley de Espionaje se produjo una intensa censura y persecución hacia aquellos que no se sometían y seguían las órdenes. El film The Spirit of´76 producido por Robert Goldstein fue confiscado por el Departamento de Justicia y su productor acusado de espionaje. En la película se mostraban las atrocidades de los británicos durante la Revolución americana, esto fue interpretado como no apto en ese tiempo, ya que el enemigo a demonizar no era Inglaterra, a quien había que proteger ahora de cualquier acusación, sino Alemania. A pesar de exaltar a EE.UU. en el film, Goldstein fue condenado a diez años de cárcel, aunque finalmente se le liberó antes y recibió una multa de cinco mil dólares. En algunos casos particulares los cineastas y actores fueron valientes y libraron esta censura, como ocurrió con Armas al hombro dirigida e interpretada  por Charles Chaplin o La respuesta del director E Mason Hoper, ambas de 1918. Pese a todo esto, la memoria humana es floja y hoy vemos como Hollywood, con War Horse -Caballo de guerra- (2011) de Spielberg, nos ofrece una película en la que se vuelve hacia la admiración y respeto por aquellos que van a luchar a lugares lejanos contra gente que no conocen y a la que matarán o serán muertos, y todo en beneficio de quienes organizaron esa guerra, cuyos motivos e intereses suelen desconocer. No hay preguntas, no se discute cuando tu país va a la guerra, se obedece, aunque esto suponga la muerte de millones y millones de  personas. Ese es el mensaje de la película de Spielberg, junto a que aunque no compartas tales actitudes las debes respetar, son “héroes”. La película, en realidad, no es otra cosa que una muestra de la falta de valor y de decencia para reflejar la realidad histórica y la barbarie generada por unos pocos con  el fin de enriquecerse a costa de las vidas de otras muchas personas. 
No debemos olvidar que el ser obediente para matar por otros y enriquecerlos es inmoral e indigno, sea uno soldado de los EE.UU., de  Inglaterra, o de una banda ilegal también dedicada al robo o al crimen. Es inmoral aunque la guerra la justifiquen supuestas organizaciones humanitarias o religiosas, medios de comunicación o intelectuales. La guerra es tan inmoral como quienes la justifican. Respecto al film de Spielberg, se une el agravante de que él es estadounidense y durante ese periodo hubo una enorme censura y persecución en su país por oponerse o denunciar a la guerra que él ensalza y no critica con rigor.

Notas:
(1) Smedley Butler. War is a racket. 1935.
(2) Mikel Itulain. Justificando la guerra. 2012.  
(3) Mikel Itulain. Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países. Libertarias. 2012. 
(4) Mikel Itulain. Los medios de comunicación corporativos y  la guerra contra Siria. Enlace
(5) Mikel Itulain. Los medios de comunicación y la guerra en LibiaEnlace  
(6) Mikel Itulain. El origen de la guerra en Yugoslavia. Parte I. Enlace
(7)  Aaron Delwiche. Of Fraud and Force Fast Woven: Domestic Propaganda During The First World War. Firstworlwar.com, 2009.
(8)  Max Álvarez. Cinema as an imperialist weapon: Hollywood and World War I. World Socialist Web Site, August 2010.
(9)  Silents Are Golden' silent movies website. Retrieved 2007-08-16.
(10) Anne Morelli. Principios elementales de la propaganda de Guerra. Hiru, 2001.

Este texto corresponde a la obra que escribí en 2012 titulada Justificando la guerra.

NUEVOS ENLACES:

LAS ESTRELLAS DEL CINE Y DE LA MÚSICA Y LA GUERRA

                          

LINCOLN, LA PÉLICULA, OTRA FICCIÓN HISTÓRICA




                      

jueves, 3 de enero de 2013

¿Qué han aprendido los españoles de la crisis? Parte II. El ejemplo de Venezuela.


 


Puede, y parece cierto, que los españoles viajen ahora más que hace unas décadas, pero lo que ya es más discutible es que una buena parte de ellos conozca el mundo mejor que otras generaciones pasadas. Al menos ciertas zonas del mundo, un ejemplo es Latinoamérica.

¿Qué saben los españoles de lo ocurrido en un país del norte de Sudamérica donde se ha dado un proceso democrático y de desarrollo social y económico sin precedentes en su historia? Me refiero a Venezuela, aunque también se podría hablar de Ecuador y Bolivia. Un colectivo, el colectivo Tres y un perro, realizó un soberbio trabajo periodístico, expuesto en el documental Cuarto Poder: los medios en la sociedad de la información. (1i) En él se hace un estudio serio y riguroso sobre el tipo de información, en realidad desinformación, que recibimos de los poderosos medios de comunicación dominados por el poder económico, los medios corporativos. Estos medios controlan totalmente el espectro de la denominada información y, en consecuencia, la gente está "informada" prácticamente de forma exclusiva a través de ellos. En el mismo documental se hace una prueba de campo, una encuesta a ciudadanos españoles de toda edad y condición para ver qué grado de información tienen sobre un país del que se ha hablado mucho en esos medios corporativos, ese país es Venezuela. Tras las encuestas algo llama la atención de forma muy notoria, preguntados jóvenes y mayores sobre nombres de dirigentes mundiales, todos ellos en general bien conocidos, las respuestas muestran en general un desconocimiento de quiénes son estos dirigentes. Muchos de ellos no conocen al Primer Ministro británico, al francés, al italiano, pero todos, todos, conocen quién es el presidente de Venezuela. Curioso, porque difícilmente alguno de ellos conocerá otro presidente venezolano de toda su historia y tampoco seguramente sabrán quién dirige Perú, Colombia o Uruguay, ya que no saben siquiera los presidentes de los países vecinos o próximos a España. ¿Cómo es posible que los españoles conozcan también al dirigente de un país como Venezuela cuando hasta ahora no sabían prácticamente el nombre de ninguno de los presidentes anteriores? Bueno, la respuesta sincera y clara es que el actual presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se ha preocupado por primera vez en la historia de su país de los más desfavorecidos, que son precisamente mayoría, y que son los que posibilitan que gane con amplias mayorías de apoyo popular. Esa es la causa del ataque visceral al presidente venezolano. El problema no es Hugo Chávez, sino lo que hace en sus programas Hugo Chávez, que ayuda a la gente que según el poder económico occidental debería ser despreciada y explotada, ahí está el grave asunto. La humanidad, la bondad y la solidaridad reales son perseguidas por los medios corporativos.

Ahora viene otra pregunta, hemos dicho que todos los encuestados sin dudarlo conocían quien era el  presidente de Venezuela, pero, ¿qué opinión tenían de él? La respuesta también es aleccionadora y llamativa. Prácticamente todos lo rechazan de forma contundente, desde llamarle "dictador", indicando que en Venezuela hay una dictadura, a mostrar su profundo desagrado hacia él, nadie expresa un sentimiento de afecto y reconocimiento. Todo ello pese a que si algo está habiendo en Venezuela es democracia, con completa libertad de opinión, la oposición controla la mayoría de los medios de comunicación, alrededor de un 80% de ellos, en contra de las falsedades vertidas por los medios españoles. Pese, también, a que se han sucedido numerosas elecciones, todas ellas muy democráticas, siendo el sistema venezolano más transparente que el español y uno de los mejores del mundo según los observadores internacionales, y en todas ellas ha ganado Hugo Chávez; porque la gran mayoría de la gente lo quería. Además, es este presidente el único del mundo que se ha sometido a referéndum él mismo en persona, lo que demuestra su pensamiento democrático y su apoyo en Venezuela. (2i) Piensen si Rajoy o Obama hubiesen hecho lo mismo, ¿qué resultado hubiesen obtenido?, ¿un 60-70 % de rechazo en vez de apoyo?, lo más seguro. Ellos lo saben y ninguno de ellos se ha atrevido con este test democrático. Eso sí, buena parte los españoles llaman dictador a quien seguramente es el dirigente del mundo con mayor aval democrático; unido esto a que quienes han querido anular la democracia en Venezuela han sido los dirigentes occidentales, como ocurrió en el golpe de Estado de 2002, con el apoyo a esta acción antidemocrática de Estados Unidos y de España también, o el intento de asesinato a través de matones, como el que quiso realizar Francia, la élite económica francesa. (2i), (3i)

Dicho todo esto, alguien se preguntará qué relación hay con la crisis que está sufriendo España. Creo que la respuesta ya se iba atisbando. Si se desprecia, si se insulta,  si se hace burla, como así hacen los medios corporativos españoles y quienes les hacen el coro, sobre quién y quiénes están llevando a Venezuela a un progreso social real, al mayor logro de su historia, entonces, ¿qué se merecen los que hacen esto? Poco de bueno, ¿verdad? Bien, veamos algunas de las cosas que han pasado en Venezuela y que se han ninguneado, falsificado u ocultado:

El historiador Michael Parenti comentaba en un artículo, escrito en mayo de 2005(1), su experiencia en el viaje que hizo a Venezuela. Y comenzaba relatando esta experiencia ya en el mismo vuelo que le condujo de Miami a Caracas. En él coincidió con una dama elegantemente vestida, que no tardó, una vez entablada cierta conversación, en hablar mal del presidente del Gobierno de Venezuela, Hugo Chávez. Recurriendo a algo que la llamada oposición y el poder económico han repetido una y otra vez, que estaba "arruinando el país"; un discurso muy manido, pero no acompañado de evidencias fiables. Ante esta reacción, el historiador preguntó a la mujer si este gobierno había perjudicado a su negocio, dedicado a la moda femenina teniendo contactos con altas firmas de Estados Unidos. Su respuesta fue que "en absoluto", pero indicaba, sin precisar, que había arruinado muchos negocios, que estaba arruinando la economía, volviendo a repetir el discurso comentado. Parece que más que contar realidades, la mujer, transmitía una campaña de difamación preparada hacia el gobierno venezolano, al que había que presentar como un verdadero desastre y una ruina.
En un estudio llevado a cabo por expertos y titulado: Índices de pobreza en Venezuela: En búsqueda de las cifras correctas,1 de Mark Weisbrot, Luis Sandoval y David Rosnick,  que analicé y comenté en el capítulo dedicado a Venezuela en mi obra Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países,3 se indicaba como la "información" aportada por los grandes medios de comunicación no reflejaba la realidad de los datos económicos de Venezuela o la reflejaba de una forma tendenciosa, sin analizar el contexto o tomando los datos que interesaban. Acusando con ello a Chávez de haber empobrecido al país en el periodo desde su llegada al poder, en febrero de 1999, hasta una fecha elegida a propósito por ellos, por los medios, el primer semestre de 2004. En ese periodo, indicaban los medios de comunicación corporativos, que la pobreza había aumentado de un 43 (43,9 en realidad) a un 53%, diez puntos porcentuales, medido en hogares en situación de pobreza. El "fallo" del estudio estaba en no considerar dos factores fundamentales que ocurrieron en el país en el periodo estudiado y que influyeron de forma decisiva en los resultados económicos: el golpe de Estado de abril de 2002, que ellos mismos apoyaron, y el paro petrolero, de diciembre de 2002 a febrero de 2003, también propiciado por ellos, que paralizó la economía y los ingresos del gobierno, causando un retroceso en los avances que se habían producido los primeros años. Antes del golpe, a final de 2001, la pobreza se había reducido en casi cinco puntos, al 39%. No obstante, si avanzamos en el tiempo, como un economista con  rigor hubiese hecho, vemos que en el año 2005, una vez corregidos los problemas y estabilizada la situación, hay una recuperación muy notable; vemos  de hecho que la pobreza en el segundo semestre de 2005 estaba en el 38 %, una reducción de seis puntos respecto al 44% que teníamos a finales de 1998 y de once puntos respecto al 49% que había a mediados de 1998: este último dato incluso más fiable que el del 44 %, ya que lo habitual era este valor o mayores en los años precedentes, todo ello antes de que llegase Chávez. Ya a finales del año 2009 se había reducido la pobreza a un 23,8%, veinte puntos porcentuales menos que al final de 1998. La pobreza extrema pasó de un 21 o un 17%, según se tome la mitad o el final del año 98, hasta un 6% a fines de 2009. Los resultados desde entonces no han hecho sino mejorar, el país no está por tanto en absoluto mal, como lo quieren presentar estas élites ricas, sino todo lo contrario. Si tenemos en cuenta la pobreza medida por personas, en vez de por hogares, como habíamos mostrado antes, tenemos que la pobreza pasa de un 50,4-50 % en 1998 a un 28.5 % a final de 2009, llegando a ser menor al 28% en 2011. Sin embargo, los titulares de los medios de comunicación de la élite económica occidental, basándose en el estudio indicado, señalaron lo siguiente respecto a Venezuela (téngase en cuenta también la fecha de publicación, finales de 2005 y 2006, lo que justifica menos aún su actitud):
Jorge Castañeda en Foreign Affairs de mayo/junio de 2006 indicaba:

Las cifras de pobreza y el índice de desarrollo humano de Venezuela se han deteriorado desde 1999, cuando Chávez tomó el poder.

El Washington Post, en su editorial del 18 de enero de 2006, decía:
En Venezuela, la pobreza incrementó de 43 a 53 por ciento durante los primeros seis años del mandato de Chávez.
John Tierney el 8 de  noviembre de 2005 en el New York Times en un artículo titulado "Los idiotas  en el extranjero":

La nueva ola de populistas está encabezada por Chávez, quien ha utilizado las recientes ganancias extraordinarias del  petróleo para expandir su gobierno y solidificar su control del poder. Pero aun cuando entran a Venezuela $100 millones diarios en ganancias petroleras (de los cuales $60 millones provenientes de esos terribles gringos al norte del Río Grande), los niveles de pobreza se han elevado a más de 50 por ciento. (2), (3)

Cuando salieron a la luz los datos de 2005 y 2006, y al verse en evidencia los medios de comunicación, no tuvieron la honestidad de corregir, sino que arremetieron contra el gobierno venezolano, por supuestamente apañar las estadísticas, algo que no es cierto, como señalaban los autores de Índices de pobreza en Venezuela: En búsqueda de las cifras correctas (2)
 Pero no solo en Venezuela se ha reducido su índice de pobreza de forma muy notable, además se ha eliminado por ejemplo otro mal crónico, el analfabetismo, lo que demuestra el interés del nuevo gobierno por la prosperidad y el futuro de la sociedad venezolana, muy al contrario a las intenciones de la oligarquía, que tenía abandonada a la población no rica del país. También, y también por primera vez, la asistencia sanitaria gratuita llegaba a las clases más populares, a los llamados barrios, este factor hace que la disminución de la pobreza sea todavía mayor a la indicada, ya que las familias destinaban una parte de sus recursos a sanidad o si no podían  hacerlo padecían las consecuencias, incluida la propia muerte por falta de asistencia. Pero esto poco le importaba ni le importa a la egoísta clase alta, poco le ha importado durante muchos, años de sufrimiento y miseria para gran parte de esa sociedad.
La tasa de desempleo ha pasado de un 14,5% a fines de 1999 a un 6,5% en 2011. Compárenla con España.
El salario mínimo se ha incrementado de 100 bolívares en 1998 a 1.548 en septiembre de 2011, un aumento espectacular, a esto hay que añadirle las ayudas para las familias más empobrecidas, la cesta ticket, con el fin de mantener un salario mínimo legal, así, por ejemplo, en mayo de 2010 el salario mínimo era de 1.224 y la cesta ticket era de 528, haciendo un salario mínimo legal de 1.752 bolívares.
Las mejoras en Venezuela son  además a otros muchos niveles, tenemos el caso del aumento de la matriculación en universidades y de la participación de la mujer. Tales mejoras no  son resultado de la casualidad, como hemos expuesto al comienzo, sino que son el resultado de una política planificada y pensada para mejorar las condiciones de una sociedad, la venezolana, que había sido abandonada a su suerte una vez que les quitaron los recursos y el control de la economía. Algo que le sucede ahora a España.
 Sin duda oirán que en Venezuela hay o puede haber graves problemas económicos, y aquí aparecerá la archiconocida cantinela de la inflación. La inflación a quien hace mucho daño es al sector bancario, por eso se menciona tanto desde el poder económico; a las clases más populares apenas les puede afectar, ya que tienen un control de precios de productos base; además, dicho parámetro, la inflación, se ha mantenido estable durante estos años, siendo bastante más baja con Chávez que con otros presidentes: Carlos Andrés Pérez 45,3, Rafael Caldera 59,6, Hugo Chávez 21,4 (datos promedio, hasta el año 2009) (4).
Se podrían seguir contando y detallando muchos otros avances sociales y económicos, pero con estos ya vemos que en Venezuela, por una vez en su historia, en realidad por primera vez en su historia, la mayoría de la población está progresando, los más desfavorecidos están siendo atendidos, la economía se ha enfocado, como debe de ser, no para el enriquecimiento de unos pocos, sino para el enriquecimiento de todos, y no solo materialmente. Todo esto debería ser valorado y elogiado por cualquier persona con un mínimo de honestidad y racionalidad, pero no es así; lo que oímos y vemos  en las grandes cadenas audiovisuales y en la prensa corporativa son continuas descalificaciones e insultos hacia el gobierno de la República bolivariana, y especialmente hacia su presidente. Bueno, no hay más que recordar el golpe de Estado dado en abril de 2012 para acabar con este modo de hacer política y economía, que se salía de la idiosincrasia latinoamericana establecida por sus clases altas y las clases altas de Estados Unidos y Europa. De este modo lo celebraba el diario español El País, un medio portavoz de las corporaciones transnacionales que veían peligrar sus privilegios y  sus jugosos negocios, indicando:

Sólo un golpe de Estado ha conseguido echar a Hugo Chávez del poder en Venezuela. La situación había alcanzado tal grado de deterioro que este caudillo errático ha recibido un empujón. El ejército, espoleado por la calle, ha puesto fin al sueño de una retórica revolución bolivariana.
La gota que colmó el vaso y levantó a los militares fue la represión protagonizada por la policía y francotiradores adictos a Chávez, que causaron 15 muertos y un centenar de heridos el jueves, en la tercera jornada de una huelga general que unió paradójicamente a sindicatos y empresarios (5).
 
Bien, esto es lo que les contaron a los españoles y buena parte de ellos lo creyó, lo que no habla muy bien del criterio, de los conocimientos y de la competencia intelectual de estos españoles. Los hechos eran bien diferentes, el ejército en modo alguno fue espoleado por la calle, sino por el poder económico, a quien representa El País. No fueron los seguidores de Chávez, la gran mayoría de la población, los que causaron incidentes o dispararon a manifestantes, sino mercenarios contratados por la élite, esto en conjunción con una manifestación dirigida por la oposición y preparada para crear altercados a propósito. Fue la decisión firme de los venezolanos de no dejarse intimidar por otro golpe militar, junto con la serenidad e inteligencia de su jefe de gobierno y el apoyo de otros países latinoamericanos, la que dio al traste con un nuevo plan de arruinar la democracia en un país de Latino América. El País, como gran parte de los medios de comunicación corporativos, estuvo a favor del golpe y en contra de la democracia, como lo estuvo el gobierno español y el estadounidense.
Luis Britto, el escritor venezolano, señalaba recientemente:

A mí me entristece que tanta felicidad aflija a unos pocos, porque el pesar del bien ajeno tiene un nombre muy feo. Decía el joven Marx que no desearía para sí mismo una dicha que no fuera compartida por millones. (6)
 
La felicidad se indica porque según las encuestas los venezolanos se consideran en su mayoría muy felices y ven que están mejorando. Y aquí seguramente está el problema, hay gente que no tolera la dicha ajena, más si esa dicha y esa prosperidad corresponde a aquellos que hace no tanto tiempo eran considerados unos desgraciados, unos desarrapados, unos muertos de hambre, según el punto de vista de las clases altas.
Si es que hay quien no puede vivir sin tener debajo de su zapato el cuello de alguien. Y los nuevos tiempos no auguran un buen futuro a estas élites antidemocráticas. La reciente victoria de Chávez en las elecciones generales y de su sustituto, Nicolás Maduro, en las locales, tras la enfermedad del presidente venezolano muestran la solidez de un proyecto y su apoyo social. Y eso a pesar de que se enfrentaban no a una oposición en bloque, sino realmente a una coalición internacional del poder económico occidental, encabezados por Estados Unidos y la Unión Europea.
Un apunte al PP (o al PSOE) en España solo le votan en torno a un 30% de los españoles, a Chávez al menos un 44%,  y el PP, con esa minoría, tiene mayoría absoluta.
¿Por qué los españoles siguen anestesiados ante esta prometedora realidad de la economía en el mundo? ¿Por qué no hacen sino obedecer lo que se dice a través de los medios de comunicación que pertenecen al mismo poder económico que los oprime? ¿Qué futuro pueden tener los españoles así cuando repudian lo que no es sino un logro social enorme en un país como Venezuela? ¿Se merecen los españoles lo que les está pasando, por su egoísmo, por su ignorancia, por su falta de solidaridad? Son preguntas que deberán analizar y a las que deberán de dar una respuesta sincera. De otra forma no harán sino construirse su propia jaula y su propia ruina.
Comportarse como perro del hortelano, que es lo que está haciendo buena parte de la sociedad española en su postura respecto a América Latina, no es sino una muestra más de lo desnortado que está un buen sector de la sociedad en la que vivimos.
Vive y deja vivir, pocas frases han reflejado mejor que esta el camino a la paz y a la verdadera felicidad.


Notas:
(1i) Cuarto Poder: los medios en la sociedad de la información.  Pablo M. Roldán, Miriam Díaz Crespo. Tres y un Perro. http://www.tresyunperro.com/CuartoPoder/introduccion.html
(2i) Mikel Itulain .Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países. Venezuela. Libertarias. 2012.
(3i) Nicolás Sarkozy ordenó asesinar al presidente de Venezuela Hugo Chávez. Red Voltaire. 1.1.2013.

 1. Michael Parenti. Good things hapenning in Venezuela,. mayo 2005. http://michaelparentiblog.blogspot.com.es/p/articles.html
2. Mark Weisbrot, Luis Sandoval y David Rosnick. Índices de pobreza en Venezuela: En búsqueda de las cifras correctas. CEPR. Mayo 2006.
3. Mikel Itulain. Estados Unidos y el respeto a otras culturas y países. Libertarias. Abril 2012.
4.Resumen de indicadores socioeconómicos. Venezuela. Mayo 2010. http://es.scribd.com/doc/35067385/Resumen-de-Indicadores-Socioeconomicos-Venezuela-Mayo-2010.
5. El País. Editorial. Golpe a un caudillo, 13.4.2002.
6. Luis Britto García. Voto por la felicidad. 23.9.2012. http://luisbrittogarcia.blogspot.com.es/