martes, 22 de enero de 2013

¿Qué han aprendido los españoles de la crisis? Parte III. El ejemplo de Ecuador.



Los españoles van a terminar de aprender algo con esta crisis que ya los engulle, aunque será por las malas, ya que por las buenas estaban poco dispuestos a aprender. Más vale tarde que nunca, dice el dicho, aunque será tal vez muy tarde. 
El hombre sabio, que tiene algo de sabiduría, suele ser capaz de prever y, entonces, actúa en consecuencia, evitando un mal. El que no es sabio no es capaz de ver lo que tiene a su alrededor, lo que se avecina, y luego, cuando ya no es el momento oportuno, maldice su desdicha, aunque no se suele maldecir a él, aunque debiera.
Tal vez ustedes piensen que me estoy ensañando demasiado con el español de a pie, cuando en realidad no es el principal responsable. Bueno, no pretendo ensañarme, simplemente trato de mostrar que los españoles estaban y están demasiado aletargados, demasiado cómodos, sin ser conscientes de cuál era su situación real, su situación política y económica real. Pero lo que es todavía peor de este comportamiento no es en sí solo la irresponsabilidad pasada, que ya es bastante lamentable, sino la presente. Digo esto porque una vez que ya  se ha visto el peligro de cara no se ha tenido la valentía de encarar el problema, de  ver la raíz del problema y de ser lo suficientemente maduros para afrontar que no viven en un país con democracia, que viven en un país donde no son más que unos súbditos que a nadie le importan, que quienes dirigen el país no piensan en absoluto en ellos, o si piensan, solo piensan en mal sentido, en explotarlos todavía más de lo  que ya están. No solo no se ha tenido esa valentía, sino que además se ha mostrado una despreocupación y también un cierto desprecio hacia verdaderos modelos de democracia y de gobiernos democráticos que sí se han preocupado por sus ciudadanos en otras partes del mundo. 
En artículos anteriores hablé más extensamente de los casos de Islandia y de Venezuela.(1), (2) Islandia, un ejemplo de ciudadanía que se hace respetar y que manda sobre sus políticos, haciéndoles cumplir con su trabajo y haciéndoles respetar la voluntad popular, todo lo contrario a lo que ocurre en España; o Venezuela, que vive la época más dorada de su historia con el mejor gobierno que ha tenido ese país, que lo está llevando a un progreso social enorme.
En este texto haré un comentario muy breve sobre  Ecuador, pero muy aleccionador.
Rafael Correa, el  presidente ecuatoriano, ha tenido como prioridad el bienestar de sus ciudadanos, no el bienestar de la élite rica de Ecuador ni el de la élite rica mundial, y esto es crucial, ya que sus políticas han ido enfocadas en este sentido, con unos resultados evidentes de bienestar para la población del Ecuador. El presidente redujo la importancia de la deuda en su presupuesto y mandó auditar la misma deuda, para ver que había de  cierto en ella, para ver que había de legal en ella. Los  resultados fueron inmediatos y fundamentales,  procedió a suspender un 70% de esa deuda pública, ahí es nada.

Como lógica consecuencia, el valor de la deuda ecuatoriana perdió un 80% de su valor en el mercado secundario. Quito aprovechó la ocasión para comprar 3 000 millones de su propia deuda por una suma de 800 millones de dólares, realizando así un ahorro de 7 000 millones de dólares de intereses que el país habría tenido que pagar hasta 2030.
Así, mediante una simple auditoría, Ecuador redujo, sin gasto alguno, su deuda en cerca de 10 000 millones de dólares. La deuda pública pasó de un 25% del PIB en 2006 a un 15% en 2010. Al mismo tiempo, los gastos sociales (educación, salud, cultura, etc.) pasaron de un 12% a un 25%.(3)

¿Qué les parece?, un ahorro de miles de millones de dólares que habría que pagar de intereses, dinero que es destinado a lo que tiene que destinar un gobierno, como lo hizo el ecuatoriano, a las inversiones sociales, que crean bienestar y crean riqueza. Como en España, ¿no les parece?
Pregúntense, ¿qué han aprendido los  españoles de todo esto? ¿Tienen los españoles mucho que aprender de América Latina?, como indica Salim Lamrani. Yo creo, sinceramente, que sí.

Vivimos tiempos difíciles y van a venir tiempos mucho peores. Esto ya lo ven hasta los ciegos naturales. El desgobierno que sufrimos ya de una forma crónica ha enredado al país entero en una y mil deudas con los usureros. El dinero de todos irá a pagar algo por nada, a pagar intereses e intereses, sin sentido racional, sin sentido práctico, aunque sí con sentido lucrativo y egoísta de quienes prepararon esto mientras el resto dormía.


Notas:
(1) Mikel Itulain. ¿Qué han aprendido los españoles de la crisis que sufren? Parte I. El ejemplo de Islandia. Enlace 
(2) Mikel Itulain. ¿Qué han aprendido los españoles de la crisis? Parte II. El ejemplo de VenezuelaEnlace 
(3) Entrevista con Salim Lamrani. Europa tiene mucho que aprender de América Latina. Red Voltaire. 10.1.2013. Enlace




sábado, 19 de enero de 2013

Los héroes de la guerra



¿Hay héroes en una guerra?, ¿hay algo heroico en una guerra?, o tal vez el  heroísmo, los héroes de la  guerra, solo existen en la imaginación de los profesores que enseñan a los niños y a los jóvenes,  en los periódicos que engañan a la gente y en la gente que cree lo que le cuentan los  periódicos. Viancé, el joven aragonés protagonista de la novela Imán de Ramón J. Sénder, habla sobre la realidad del heroísmo en la guerra y sobre las mentiras que encubren esas realidades.

Nosotros somos los que en la prensa y en las escuelas llaman héroes. Llevar sesos de un compañero en la alpargata, criar piojos y beber orines, eso es ser héroes. Yo soy un héroe. ¡Un héroe! ¡Un hé-ro-e!» La palabra, al repetirla, pierde sentido y llega a sonar como el gruñido de un animal o el ruido de una cosa que roza con otra. (1)

Las palabras pierden su sentido en boca y pluma de profesores y prensa, se juega con las palabras en un juego no limpio. Se engaña a los niños,  se engaña a los jóvenes, no se enseña lo que sucede, y, de  este modo, esta nueva generación cometerá los mismos errores que la precedente.
Recientemente los periódicos, tanto los considerados de izquierda como los de derecha, ensalzaban a un nuevo héroe de guerra. Muere el general Schwarzkopf, el héroe de la Primera Guerra del Golfo, rezaba el titular del diario madrileño ABC.(2) El País, ese mismo día, el 28 de diciembre de 2012, (3) lo mostraba como el artífice de una de las mayores victorias de la historia militar norteamericana. También comentaba que: La primera Guerra del Golfo la decidieron una serie de operaciones aéreas que debilitaron notablemente al enemigo iraquí, con un número muy reducido de bajas entre las filas aliadas. Sólo murieron en operaciones directas de combate 147 soldados. Ni una sola mención a los miles y miles de iraquíes que fueron muertos, asesinados, en aquella guerra, ninguna mención a la destrucción prácticamente completa de las infraestructuras del país: red eléctrica, agua, agricultura, comunicaciones, industria... Ninguna mención que aquello, junto a las sanciones que vinieron después, provocaron hasta más de un millón de muertos de acuerdo a las investigaciones de Lancet, en su mayorías niños, los más  débiles, los que no preocupan a la prensa, a la prensa que dirige el poder económico.(4)
La guerra, la Guerra del Golfo, fue completamente desigual, un superejército aplastaba y quemaba a otro, débil y desguarnecido, el ejército iraquí. Se ensañaron con ellos y con el pueblo iraquí, para llevarlo a la ruina, a la sumisión absoluta.
El diplomático francés Eric Rouleau señalaba que los iraquíes tendrían dificultad para entender las razones que el ejército de Estados Unidos tenía para destruir las infraestructuras y la industria de Iraq, de la cual eliminaron un 92% de  la capacidad de las estaciones eléctricas, un 80% de las refinerías, 135 centros de comunicación telefónica, más de 100 puentes, carreteras, autopistas, trenes de transporte, fábricas de todo tipo: de medicinas, de cemento, aluminio, textil, etc, etc. (5) Todo eso sería muy difícil de entender si alguien no supiese los verdaderos motivos de la guerra, de esa guerra y de todas las demás. El general estadounidense Schwarzkopf no era más que el medio con el que las transnacionales económicas imponían su poder en otro país del planeta. La guerra es un método viejo por el cual quienes dirigen la sociedad, quienes tratan de dirigir el mundo, imponen sus intereses por la mayor e infame de las violencias. Otro general estadounidense, Smedley Butler, el general más laureado de los Estados Unidos, entendió y expresó muy bien su función, no la de proteger a un país, no la de liberar a otro país de sus supuestos tiranos, sino la real, la función para la que son encomendados y preparados. Esta función nunca será desvelada por la prensa, por los medios de comunicación que pertenecen a quienes hacen y van a hacer un gran negocio con la guerra. Tampoco la desvelarán las  que se llaman organizaciones humanitarias y que reciben grandes sumas de dinero de este poder que las usa como justificadoras de sus injustificables actuaciones. (6), (7), (8) Así de claro hablaba el capitán más joven y  el general más condecorado del ejército de los Estados Unidos:

He servido durante 30 años y cuatro meses en las unidades más combativas de las fuerzas armadas norteamericanas: en la infantería de marina. Tengo el sentimiento de haber actuado durante todo ese tiempo de bandido altamente calificado al servicio de los grandes negocios del Wall Street y sus banqueros. En una palabra, he sido un pandillero al servicio del capitalismo. De tal manera, en 1914 afirmé la seguridad de los intereses petroleros en México, Tampico en particular. Contribuí a transformar a Cuba en un país donde la gente del National City Bank podía birlar tranquilamente los beneficios. Participé en la "limpieza" de Nicaragua, de 1902 a 1912, por cuenta de la firma bancaria internacional Brown Brothers Harriman. En 1916, por cuenta de los grandes azucareros norteamericanos, aporté a la República Dominicana la "civilización". En 1923 "enderecé" los asuntos en Honduras en interés de las compañías fruteras norteamericanas. En 1927, en China, afiancé los intereses de la Standard Oil. Fui premiado con honores, medallas y ascensos. Pero cuando miro hacia atrás considero que podría haber dado algunas sugerencias a Al Capone. Él, como gángster, operó en tres distritos de una ciudad. Yo, como marine, operé en tres continentes. El problema es que cuando el dólar americano gana apenas el seis por ciento, aquí se ponen impacientes y van al extranjero para ganarse el ciento por ciento. La bandera sigue al dólar y los soldados siguen a la bandera. (9)

Los daños a las personas, los miles de víctimas olvidadas por la prensa sufrieron un infierno en esa guerra "heroica" comandada por "héroes". El que fuera fiscal general del Estado de Estados Unidos, Ramsey Clark recordaba que:

Los aviones estadounidenses hicieron más de 109.000 salidas, lanzando 88.000 toneladas de bombas, el equivalente a siete Hiroshimas [...] Iraq perdió entre 125.000 y 150.000 soldados [gran parte de ellos asesinados a sangre fría, cuando huían ya rendidos]. Los Estados Unidos han dicho que han perdido 148 en combate, y de esos 37 fueron causados por fuego amigo [...] (10)

También relata Ramsey Clark como el ejército estadounidense uso munición ilegal, con bombas de napalm y bombas de racimo; algo que volvieron a repetir en Yugoslavia por medio de  la OTAN.(11), (12)

¿Ven ustedes algo heroico en destruir las infraestructuras, industria, agricultura y recursos de un país?, ¿en matar a miles de personas?, ¿en usar armas infernales?, ¿en poner sobre eso un embargo que causó más de un millón de muertos, principalmente niños? y, ¿en la guerra que vino después, en el bombardeo e invasión masiva que sucedió después?

 http://miguel-esposiblelapaz.blogspot.com.es/

Notas:
(1) Ramón J. Sénder. Imán. 1930.
(2) ABC. Internacional. 28.12.2012.
(3) Norman Schwarzkopf, el general que cambió la forma de hacer la guerra. El País. Internacional. 28.12.2012.
(4) The Lancet, Volume 355, Issue 9218, pages 1851-1857, 27 May 2000.
(5) Eric Rouleau, 'The View From France: America's Unyielding Policy toward Iraq', Foreign Affairs, Vol.   74, No. 1, January/February 1995.
(6) Mikel Itulain. La manipulación emocional de las personas. El testimonio de la niña NayirahEnlace 
(7) Mikel Itulain. La OTAN no trae el progreso al mundo, aunque Amnistía haga campaña por ello. Enlace 
(8). Tony Cartalucci. Amnesty International is US State Department propaganda. Land Destroyer
(9) Smedley Butler. On interventionism. 1933. 
(10) David Cromwell. Death of a hero. Media Lens, 14.1.2013.
(11) Michael Parenti. To Kill a nation. The attack on Yugoslavia. Verso, 2000.
(12) Mikel Itulain. El show de la guerra. Enlace